Diferencia entre revisiones de «Sppv003a»
| Línea 15: | Línea 15: | ||
Es muy interesante, en la lengua hebrea, que el verbo "amar" equivale al verbo "preferir"; por ejemplo, cuando un hombre tenía varias posibilidades de matrimonio, digamos que varias mujeres hubieran querido casarse con él, y él escoge a una, él prefiere a una, entonces la lengua hebrea diría: "A esa la amó", la amada es la preferida, es la escogida. | Es muy interesante, en la lengua hebrea, que el verbo "amar" equivale al verbo "preferir"; por ejemplo, cuando un hombre tenía varias posibilidades de matrimonio, digamos que varias mujeres hubieran querido casarse con él, y él escoge a una, él prefiere a una, entonces la lengua hebrea diría: "A esa la amó", la amada es la preferida, es la escogida. | ||
| + | |||
| + | El evangelio según San juan no fue escrito en hebreo sino en griego, pero jesús cuando formuló esa pregunta a Pedro, seguramente se la formuló en arameo, con esa connotación tan profunda que tiene el verbo amar, que repito, significa realmente preferir. | ||
| + | |||
| + | Entonces cambiemos la pregunta de Jesús, escuchemos cómo suena en nuestros oídos esta pregunta: "¿Tú me prefieres?" Y "me prefieres" significa: "¿Me pones por delante? ¿Voy delante en tu vida? ¿valgo más ante ti, valgo más que, por ejemplo, tu dinero? ¿Valgo más que tu tiempo?" | ||
| + | |||
| + | Yo creo que no estamos descaminados cuando hacemos esta interpretación de este texto, porque fíjate cómo sigue. Después de que Jesús le ha preguntado tres veces a pedro si lo ama, entonces le dice: "Yo te aseguro, -y le da una profecía sobre cómo será el final de si vida, y de hecho así sucedió. | ||
| + | |||
| + | El Apóstol Pedro murió crucificado | ||
Revisión del 23:00 23 jun 2010
Fecha: 20080628
Título:
Original en audio: 29 min. 43 seg.
Ya que estamos celebrando la fiesta de los Apóstoles Pedro y Pablo, recordemos a San Francisco de Asís.
San Francisco, en alguna ocasión, oraba y lloraba, repitiendo esta expresión: "El amor no es amado". San Francisco se dio cuenta que Dios revela la perfección de su amor en Jesús,pero lamentablemente no todos reciben a Jesús, no todos abrazan a Jesús, no todos acogen a jesús; "el amor no es amado".
Sigiendo esa línea de pensamiento de San Francisco de Asís, podemos volver nuestra mirada al evangelio que acabamos de escuchar. Hoy, el amor hecho preente en Jesucristo, ese amor nos formula esta pregunta, se la formuló a Pedro y nos la formula a cada uno de nosotros: "Y tú, ¿tú me amas?" Juan 21,15-17.
Esa pregunta no es obvia, y la respuesta no hay que darla por descontada; es una pregunta que hay que repetirla una y otra vez. En distintos momentos de la vida jesús me pregunta, el Amor me pregunta si yo lo amo.
Es muy interesante, en la lengua hebrea, que el verbo "amar" equivale al verbo "preferir"; por ejemplo, cuando un hombre tenía varias posibilidades de matrimonio, digamos que varias mujeres hubieran querido casarse con él, y él escoge a una, él prefiere a una, entonces la lengua hebrea diría: "A esa la amó", la amada es la preferida, es la escogida.
El evangelio según San juan no fue escrito en hebreo sino en griego, pero jesús cuando formuló esa pregunta a Pedro, seguramente se la formuló en arameo, con esa connotación tan profunda que tiene el verbo amar, que repito, significa realmente preferir.
Entonces cambiemos la pregunta de Jesús, escuchemos cómo suena en nuestros oídos esta pregunta: "¿Tú me prefieres?" Y "me prefieres" significa: "¿Me pones por delante? ¿Voy delante en tu vida? ¿valgo más ante ti, valgo más que, por ejemplo, tu dinero? ¿Valgo más que tu tiempo?"
Yo creo que no estamos descaminados cuando hacemos esta interpretación de este texto, porque fíjate cómo sigue. Después de que Jesús le ha preguntado tres veces a pedro si lo ama, entonces le dice: "Yo te aseguro, -y le da una profecía sobre cómo será el final de si vida, y de hecho así sucedió.
El Apóstol Pedro murió crucificado