Diferencia entre revisiones de «Slor004a»
| Línea 14: | Línea 14: | ||
De modo que estos tres están relacionados: la generosidad, la alegría y el servicio. | De modo que estos tres están relacionados: la generosidad, la alegría y el servicio. | ||
| − | Creo que todos queremos la alegría, de una o de otra forma, pero no todos queremos servir, y no todos queremos ser generosos. Y sin | + | Creo que todos queremos la alegría, de una o de otra forma, pero no todos queremos servir, y no todos queremos ser generosos. Y sin embargo, la puerta para una alegría verdadera está únicamente en el dar. |
Porque uno siempre tiene algo que dar, no siempre, en cambio, encuentra quién le dé a uno, por eso es tan sabía esa oración que se atribuye a la inspiración de San Francisco de Asís: "Que yo no busque ser consolado sino consolar; que yo no busque ser amado sino amar". | Porque uno siempre tiene algo que dar, no siempre, en cambio, encuentra quién le dé a uno, por eso es tan sabía esa oración que se atribuye a la inspiración de San Francisco de Asís: "Que yo no busque ser consolado sino consolar; que yo no busque ser amado sino amar". | ||
| Línea 25: | Línea 25: | ||
Pero la gran diferencia es que si yo me quedo esperando a que el amor me visite, ahí puede pasar demasiado tiempo, puedo caer en frustración, puedo caer en desesperación, puedo caer en una cantidad de patologías en mi mente y en mi espíritu. | Pero la gran diferencia es que si yo me quedo esperando a que el amor me visite, ahí puede pasar demasiado tiempo, puedo caer en frustración, puedo caer en desesperación, puedo caer en una cantidad de patologías en mi mente y en mi espíritu. | ||
| + | |||
| + | En cambio, la decisión de amar, esa sí está en mi mano; yo no puedo decidir por los demás, yo no puedo decidir que el mundo tiene que aceptarme, no puedo decidir que el mundo tiene que amarme, en cambio yo sí puedo decidir que voy a amar, yo sí puedo decidir que voy a entregar, yo sí puedo decidir que voy a dar. | ||
| + | |||
| + | Este es el primer pensamiento de hoy: la relación que hay entre generosidad, servicio y alegría, y, sobre todo, la conciencia de que eso está en nuestra mano, es decir, nosotros podemos tomar la decisión de amar. | ||
| + | |||
| + | Pasemos entonces al segundo punto de esta reflexión. Muchas veces uno no cree que tenga nada para dar. Es impresionantre cómo las personas, no importa en qué nivel económico se encuentren, siempre dicen: "Estoy apenas", o si no dicen: "Me falta mucho", "no tengo muchos bienes", "no puedo, apenas estoy pagando unas deudas". | ||
| + | |||
| + | La diferencia es que la persona que es muy pobre está pagando las deudas para poder alimentarse; el que tiene un poco más está pagando las deudas para poder tener una vivienda; el que tiene un poco más está pagando sus deudas para poder tener un lujoso automóvil; y el que tiene más también está pagando sus deudas para cubrir el último edificio que compró o el último yate que le gustó. | ||
Revisión del 19:16 7 dic 2009
Fecha: 20070810
Título:
Original en audio: 19 min. 53 seg.
Hermanos Amados:
Hoy somos invitados a la generosidad, la alegría y el servicio. Tres palabras, tres virtudes que están estrechamente relacionadas.
Es difícil encontrar la alegría cerca de los corazones egoístas o avaros; es difícil encontrar el servicio cerca de las personas que se abstienen de compartir de sus bienes, porque al fin y al cabo, el servicio no es otra cosa sino dar de nuestros talentos, dar de nuestro tiempo, dar de nuestros conocimientos o capacidades.
De modo que estos tres están relacionados: la generosidad, la alegría y el servicio.
Creo que todos queremos la alegría, de una o de otra forma, pero no todos queremos servir, y no todos queremos ser generosos. Y sin embargo, la puerta para una alegría verdadera está únicamente en el dar.
Porque uno siempre tiene algo que dar, no siempre, en cambio, encuentra quién le dé a uno, por eso es tan sabía esa oración que se atribuye a la inspiración de San Francisco de Asís: "Que yo no busque ser consolado sino consolar; que yo no busque ser amado sino amar".
Porque la persona que está esperando ser amada, será feliz muy poquitas veces, porque muy poquitas veces vamos a encontrar gente que nos exprese todo el amor que noostros quisiéramos recibir.
En cambio la persona que está dispuesta a amar, va a ser muy feliz, porque va a encontrar muchísimas ocasiones de amar.
Lo que tre la alegría a nuestra vida es el paso del amor, y el amor puede pasar de dos maneras: puede pasar llegando hacia nosotros, cuando alguien nos ama, o puede pasar saliendo de nosotros, cuando nosotros amamos.
Pero la gran diferencia es que si yo me quedo esperando a que el amor me visite, ahí puede pasar demasiado tiempo, puedo caer en frustración, puedo caer en desesperación, puedo caer en una cantidad de patologías en mi mente y en mi espíritu.
En cambio, la decisión de amar, esa sí está en mi mano; yo no puedo decidir por los demás, yo no puedo decidir que el mundo tiene que aceptarme, no puedo decidir que el mundo tiene que amarme, en cambio yo sí puedo decidir que voy a amar, yo sí puedo decidir que voy a entregar, yo sí puedo decidir que voy a dar.
Este es el primer pensamiento de hoy: la relación que hay entre generosidad, servicio y alegría, y, sobre todo, la conciencia de que eso está en nuestra mano, es decir, nosotros podemos tomar la decisión de amar.
Pasemos entonces al segundo punto de esta reflexión. Muchas veces uno no cree que tenga nada para dar. Es impresionantre cómo las personas, no importa en qué nivel económico se encuentren, siempre dicen: "Estoy apenas", o si no dicen: "Me falta mucho", "no tengo muchos bienes", "no puedo, apenas estoy pagando unas deudas".
La diferencia es que la persona que es muy pobre está pagando las deudas para poder alimentarse; el que tiene un poco más está pagando las deudas para poder tener una vivienda; el que tiene un poco más está pagando sus deudas para poder tener un lujoso automóvil; y el que tiene más también está pagando sus deudas para cubrir el último edificio que compró o el último yate que le gustó.