Diferencia entre revisiones de «Msan004a»

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar
(Página nueva: '''Fecha: 19990330''' '''Título:''' '''Original en audio: 17 min. 47 seg.''' La Palabra de Dios es profunda, es inagotable, siempre es profunda y siempre es inagotable; pero hay ...)
 
Línea 6: Línea 6:
  
  
La Palabra de Dios es profunda, es inagotable, siempre es profunda y siempre es inagotable; pero hay pasajes, que por los misterios tan gandeso que encierran, se convierten como en abismos, abismos insondables del misterio de Dios.
+
La Palabra de Dios es profunda, es inagotable, siempre es profunda y siempre es inagotable; pero hay pasajes, que por los misterios tan gandes que enseñan, se convierten como en abismos, abismos insondables del misterio de Dios.
  
 
Indudablemente, la muerte de Jesucristo, su descenso a lo más profundo de la miseria humana, en esas condiciones de rechazo, de traición, de tortura, pero también en esas condiciones de  generosidad y de amor sin límites, esa muerte de Cristo, digo, es el misterio de los misterios.
 
Indudablemente, la muerte de Jesucristo, su descenso a lo más profundo de la miseria humana, en esas condiciones de rechazo, de traición, de tortura, pero también en esas condiciones de  generosidad y de amor sin límites, esa muerte de Cristo, digo, es el misterio de los misterios.
 +
 +
Y por eso, a medida que se van acercando esos días santísimos, también nosotros, con la bondad de Dios, tenemos que preparar nuestro entendimiento y abrirlo al máximo como apetito, porque Dios nos va a dar su pan. Abramos amplio el espacio a Dios y digámosle con humilde corazón aquello del salmista: "Como están los ojos de los escalvos fijos en las manos de sus señores, así están nuestros ojos en el Señor, esperando su misericordia" [[:Category: Salmo122_002|Salmo 12,2]].

Revisión del 16:31 24 mar 2009

Fecha: 19990330

Título:

Original en audio: 17 min. 47 seg.


La Palabra de Dios es profunda, es inagotable, siempre es profunda y siempre es inagotable; pero hay pasajes, que por los misterios tan gandes que enseñan, se convierten como en abismos, abismos insondables del misterio de Dios.

Indudablemente, la muerte de Jesucristo, su descenso a lo más profundo de la miseria humana, en esas condiciones de rechazo, de traición, de tortura, pero también en esas condiciones de generosidad y de amor sin límites, esa muerte de Cristo, digo, es el misterio de los misterios.

Y por eso, a medida que se van acercando esos días santísimos, también nosotros, con la bondad de Dios, tenemos que preparar nuestro entendimiento y abrirlo al máximo como apetito, porque Dios nos va a dar su pan. Abramos amplio el espacio a Dios y digámosle con humilde corazón aquello del salmista: "Como están los ojos de los escalvos fijos en las manos de sus señores, así están nuestros ojos en el Señor, esperando su misericordia" Salmo 12,2.