Diferencia entre revisiones de «Bo07002a»
(Página nueva: '''Fecha: 20030224''' '''Título: Lo que encontramos en el Corazón de Jesús''' '''Original en audio: 8 min. 28 seg.''' La mayor parte de la gente se imagina que cuando Jesús sa...) |
m («Bo07002a» protegido: transcribiendo [edit=sysop:move=sysop]) |
(Sin diferencias)
| |
Revisión del 04:07 7 feb 2009
Fecha: 20030224
Título: Lo que encontramos en el Corazón de Jesús
Original en audio: 8 min. 28 seg.
La mayor parte de la gente se imagina que cuando Jesús salió de Nazareth, empezó a andar como una especie de peregrino, como una especie de Santo vagabundo, de una parte a otra, y que ya no volvió a tener casa después de salir de su hogar en Nazareth junto a María.
Pero, resulta que esto no es así. Jesús, después de salir de Nazareth, vivió períodos relativamente largos en algunas casas. Él tuvo una casa en Cafarnaún, una ciudad que queda al norte de Palestina y que va a dar al lago llamado de Galilea, o de Tiberíades. Ahí tuvo una casa.
Él salía de misión y volvía a ella. Y esa fue la casa que desarmaron estos hombres. Era una casa que tenía techo. ¡Y le desarmaron el techo a la casa de Jesús! No era la casa de otra persona. Era la casa de Jesús, o por lo menos, la que Él utilizaba. Le dañaron la casa a Jesús.
Es una imagen bonita de lo que es un amor sin fronteras. La casa de Jesús se parece al Corazón de Jesús. En el Corazón de Jesús encontramos la Palabra con que Él nos ilumina, así como esta gente encontraba la Palabra de Jesús en la casa de Cafarnaún.
La casa de Jesús estaba repleta de gente, como el Corazón de Jesús está lleno de gente. Y cuando ya no le cabía más gente a la casa, le abrieron un hueco. Cuando ya no le cabía más gente al Corazón de Jesús, le abrieron un hueco.
Aquellos hombres lastimaron la casa de Jesús para presentarle a un paralítico. Otros hombres lastimaron el Corazón de Jesucristo y así quedó abierto un boquete. Por ese boquete encontramos todos nosotros que somos paralíticos; paralíticos, porque no nos movemos. Nos movemos poco para la fe, poco para la esperanza y poco para el amor. De ahí que se nos puede llamar paralíticos.
Le abrieron un boquete a la casa de Jesús, así como se le abrió una llaga al Corazón de Jesús y le entraron un paralítico. En la casa estaba Jesús, y lo primero que hizo fue perdonar. La primera palabra que pronuncia Cristo a este paralítico es: "Tus pecados quedan perdonados" (véase San Marcos 2,5). Lo primero que sucede cuando entramos al Corazón de Jesús es el perdón.
Podemos imaginarnos la escena de la Cruz cuando le atravesaron el Corazón a Cristo. Dice el Evangelista Juan: "De inmediato salieron Sangre y Agua" (véase San Juan 19,34). Es normal; si se puya el corazón, sale sangre. Pero, la Sangre de Jesús es Sangre de misericordia, es Sangre de perdón.