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Él es la puerta, porque Él es el comienzo; y él es el Pastor, porque Él es el que guarda, el que protege, el que cultiva, el que conserva, el que hace florecer y fructificar la vida de quienes creemos en Él, de quienes no nos avergonzamos de llamarnos sus ovejas y de llamarle a Él nuestro Pastor. | Él es la puerta, porque Él es el comienzo; y él es el Pastor, porque Él es el que guarda, el que protege, el que cultiva, el que conserva, el que hace florecer y fructificar la vida de quienes creemos en Él, de quienes no nos avergonzamos de llamarnos sus ovejas y de llamarle a Él nuestro Pastor. | ||
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| + | ¿Cuántas puertas hemos tocado! ¡Cuánto cariño hemos mendigado! ¿Cuántas veces hemos esperado que un cambio de trabajo, o que un cambio de vivienda, o que un cambio de novio, o que un cambio de esposa, o que un cambio de país, o que un cambio de lectura, sea la puerta para una vida distinta. | ||
Revisión del 15:44 31 mar 2008
Fecha: 19970421
título:
Original en audio: 7 min. 33 seg.
Jesús, Pastor de la s ovejas, es también la puerta por donde entran las ovejas. Es la puerta por donde se entra, porque en Él comienza la vida. Y es el Pastor de las ovejas, porque él es el que custodia la vida que Él mismo otorga.
Él es la puerta, porque Él es el comienzo; y él es el Pastor, porque Él es el que guarda, el que protege, el que cultiva, el que conserva, el que hace florecer y fructificar la vida de quienes creemos en Él, de quienes no nos avergonzamos de llamarnos sus ovejas y de llamarle a Él nuestro Pastor.
Jesús es la puerta, y cuando se entra por Jesús, cuando se llega Él, cuando se saluda ese misterio y se acoge en el corazón, una vida nueva empieza.
¿Cuántas puertas hemos tocado! ¡Cuánto cariño hemos mendigado! ¿Cuántas veces hemos esperado que un cambio de trabajo, o que un cambio de vivienda, o que un cambio de novio, o que un cambio de esposa, o que un cambio de país, o que un cambio de lectura, sea la puerta para una vida distinta.