Diferencia entre revisiones de «Ap04001a»
| Línea 21: | Línea 21: | ||
Quisiéramos que el sacerdote fuera un hombre de gran oración, y en su unión con Dios, un verdadero místico; pero también queremos que sea un hombre asequible y cercano, porque si está demasiado lejos, si está demasiado perdido de la gente, o no lo conocemos o nos causa desconfianza. | Quisiéramos que el sacerdote fuera un hombre de gran oración, y en su unión con Dios, un verdadero místico; pero también queremos que sea un hombre asequible y cercano, porque si está demasiado lejos, si está demasiado perdido de la gente, o no lo conocemos o nos causa desconfianza. | ||
| + | |||
| + | Queremos que sea un hombre que tenga una palabra de santidad, una palabra de luz, una palabra de verdad; pero también queremos que sea de muy buenas relaciones humanas y muy simpático. Queremos que sea un amigo nuestro, y también queremos que tenga algo distinto a nuestra propia vida para contar. | ||
| + | |||
| + | queremos que esté cerca a nuestra vida de cada día; pero si lo vemos muy envuelto en los asuntos de cada día,por ejemplo, en el dinero o en los afectos, ya nos causa desconfianza. | ||
| + | |||
| + | Nada de raro que el sacerdote resulte ser un personaje polémico, más o menos polémico dentro de la comunidad cristiana. Y en mi breve experiencia de sacerdote, he podido experimentar que es muy difícil tener contenta a la gente. | ||
| + | |||
| + | Para unos resulta demasiado místico, y para otros resulta demasiado mundano; para unos resulta demasiado metido en asuntos de política, pero si no habla de política, no se mete las cosas de esta tierra. | ||
| + | |||
| + | Lea usted por casualidad lo que dicen los periódicos sobre las declaraciones de la Iglesia. Si la Iglesia no hablara de los problemas que está viviendo el país, es una Iglesia que se desentiende de las realidades, es una Iglesia que más parece una sacristía. Pero si denuncia, si hace ver esa crisis de inmoralidad en que está viviendo nuestro pueblo, entonces se está metiendo en lo que no corresponde. | ||
| + | |||
| + | Si parece muy alejado de las personas, muy íntegro, es un amargado; y si está demasiado cercano, es muy amiguero, estará demasiado cerca de sus amigos o sus amigas. | ||
| + | |||
| + | el sacerdote a menudo es una persona incomprendida, una persona juzgada. La mayor parte de nosotros, al hablar del sacerdote, hacemos precisamente eso: hablar del sacerdote. No muchas personas hablan con el sacerdote. | ||
| + | |||
| + | quisiera entonces invitarles, siguiendo el ejemplo de Catalina de Siena, a que en primer lugar hablemos con el sacerdote. Le participo esta experiencia: alguna vez se confesaba un joven, un muchacho que tenía serios reparos sobre la manera como el sacerdote de su parroquia celebraba la Eucaristía. | ||
| + | |||
| + | La queja de este muchacho era: "Ese padre celebra como si no tuviera fe y sí tuviera mucho afán". Y él se acusaba de haberlo juzgado en su corazón y de haber murmurado. | ||
| + | |||
| + | Pidiendo luz al espíritu Santo, le dije a este joven: "A mí me parece que usted tiene un deber de corrección fraterna, que tendrá que ser muy respetuosa, que tendrá que ser muy sensata, que tendrá que ser muy en espíritu de oración, pero que tiene que ser". Y por eso le pedí que, a modo de penitencia, hablara directamente con el padre implicado. | ||
| + | |||
| + | Bueno, este muchacho se puso pálido, verde, no sabía cómo podía cumplir con ese encargo,él esperaba que yo simplemente le mandara algunas oraciones o algo parecido. Sin embargo me dijo que iba a hacer lo mejor, y que iba a tomar fuerzas para cumplir con esa penitencia. | ||
Revisión del 16:33 25 mar 2008
Fecha: 19960428
Título:
Original en audio: 12 min. 33 seg.
Muy Queridos Hermanos,
Este es ya el cuarto domingo del tiempo de Pascua. Esto significa que es el cuarto eco de la Pascua de Jesucristo en la liturgia de la Iglesia.
Cada uno de los domingos de Pascua, y en realidad cada uno de los domingos del año, es este. Es una proclamación, en cierto modo repetida y en cierto modo nueva, de esa verdad fundamental de fe: Cristo ha resucitado de entre los muertos.
Es repetida porque siempre se nos dice lo mismo, que el Señor ha resucitado; pero es nueva porque en cada domingo y de acuerdo con las distintas imágenes y textos que nos ofrece la Eucaristía, comprendemos de modo nuevo qué es lo que quiere decir eso de que Cristo ha resucitado.
Por lo tanto, en este domingo, la resurrección del Señor significa que Él ha sido constituido como definitivo y único Pastor de nosotros; y también significa que nosotros somos sus ovejas.
Quisiera, a partir de esta verdad fundamental, que meditáramos un momento en lo que significa eso de ser pastor, quién es y quién no es pastor dentro del pueblo de Dios, y qué debemos esperar del que es el único y verdadero Pastor, Cristo Jesús.
Se habla a veces del sacerdote como del pastor que tiene precisamente que cuidar una determinada grey. Pero la vida del sacerdote está llena de exigencias muy diversas, casi divergentes.
Quisiéramos que el sacerdote fuera un hombre de gran oración, y en su unión con Dios, un verdadero místico; pero también queremos que sea un hombre asequible y cercano, porque si está demasiado lejos, si está demasiado perdido de la gente, o no lo conocemos o nos causa desconfianza.
Queremos que sea un hombre que tenga una palabra de santidad, una palabra de luz, una palabra de verdad; pero también queremos que sea de muy buenas relaciones humanas y muy simpático. Queremos que sea un amigo nuestro, y también queremos que tenga algo distinto a nuestra propia vida para contar.
queremos que esté cerca a nuestra vida de cada día; pero si lo vemos muy envuelto en los asuntos de cada día,por ejemplo, en el dinero o en los afectos, ya nos causa desconfianza.
Nada de raro que el sacerdote resulte ser un personaje polémico, más o menos polémico dentro de la comunidad cristiana. Y en mi breve experiencia de sacerdote, he podido experimentar que es muy difícil tener contenta a la gente.
Para unos resulta demasiado místico, y para otros resulta demasiado mundano; para unos resulta demasiado metido en asuntos de política, pero si no habla de política, no se mete las cosas de esta tierra.
Lea usted por casualidad lo que dicen los periódicos sobre las declaraciones de la Iglesia. Si la Iglesia no hablara de los problemas que está viviendo el país, es una Iglesia que se desentiende de las realidades, es una Iglesia que más parece una sacristía. Pero si denuncia, si hace ver esa crisis de inmoralidad en que está viviendo nuestro pueblo, entonces se está metiendo en lo que no corresponde.
Si parece muy alejado de las personas, muy íntegro, es un amargado; y si está demasiado cercano, es muy amiguero, estará demasiado cerca de sus amigos o sus amigas.
el sacerdote a menudo es una persona incomprendida, una persona juzgada. La mayor parte de nosotros, al hablar del sacerdote, hacemos precisamente eso: hablar del sacerdote. No muchas personas hablan con el sacerdote.
quisiera entonces invitarles, siguiendo el ejemplo de Catalina de Siena, a que en primer lugar hablemos con el sacerdote. Le participo esta experiencia: alguna vez se confesaba un joven, un muchacho que tenía serios reparos sobre la manera como el sacerdote de su parroquia celebraba la Eucaristía.
La queja de este muchacho era: "Ese padre celebra como si no tuviera fe y sí tuviera mucho afán". Y él se acusaba de haberlo juzgado en su corazón y de haber murmurado.
Pidiendo luz al espíritu Santo, le dije a este joven: "A mí me parece que usted tiene un deber de corrección fraterna, que tendrá que ser muy respetuosa, que tendrá que ser muy sensata, que tendrá que ser muy en espíritu de oración, pero que tiene que ser". Y por eso le pedí que, a modo de penitencia, hablara directamente con el padre implicado.
Bueno, este muchacho se puso pálido, verde, no sabía cómo podía cumplir con ese encargo,él esperaba que yo simplemente le mandara algunas oraciones o algo parecido. Sin embargo me dijo que iba a hacer lo mejor, y que iba a tomar fuerzas para cumplir con esa penitencia.