Diferencia entre revisiones de «O013005a»

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Acabamos de empezar el tiempo Ordinario y nos encontramos en un año par, ese dato es importante porque la primera lectura para alos días de entre semana en el tiempo Ordinario tienen una secuencia distinta dependiendo de si se trata de un año par o de un año impar.
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Acabamos de empezar el tiempo Ordinario y nos encontramos en un año par, ese dato es importante porque la primera lectura para los días de entre semana en el tiempo Ordinario tienen una secuencia distinta dependiendo de si se trata de un año par o de un año impar.
  
 
En los años pares la primera lectura de la Misa para los días de entre semana empieza por el primer libro de Samuel, en cambio, en los años impares se empieza con la Carta a los Hebreos; por supuesto, en este dos mil doce empezamos con el Primer libro de Samuel.
 
En los años pares la primera lectura de la Misa para los días de entre semana empieza por el primer libro de Samuel, en cambio, en los años impares se empieza con la Carta a los Hebreos; por supuesto, en este dos mil doce empezamos con el Primer libro de Samuel.
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El Concilio Vaticano II precisamente hablaba de eso, de cómo tiene que darse una participación activa y fructuosa, fructuosa, que dé fruto, y para que la Palabra dé fruto entre nosotros necesitamos que no sea simplemente un palabra que uno recibe como por accidente: "Llegué a la Misa y estaban leyendo por allá una historia como del Antiguo Testamento, pero yo ni sé qué era lo que decían".
 
El Concilio Vaticano II precisamente hablaba de eso, de cómo tiene que darse una participación activa y fructuosa, fructuosa, que dé fruto, y para que la Palabra dé fruto entre nosotros necesitamos que no sea simplemente un palabra que uno recibe como por accidente: "Llegué a la Misa y estaban leyendo por allá una historia como del Antiguo Testamento, pero yo ni sé qué era lo que decían".
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La ignorancia no es consejera, la ignorancia, al contrario, es la oportunidad que tiene el enemigo del corazón humano para robar el tesoro de la Palabra. Acuérdate lo que dice la famosísima parábola del sembrador. El primer ejemplo que pone Cristo es que hay una semilla que cae el borde del camino y se la comen las aves, es decir, la tierra ni siquiera supo que esa semilla existía.
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Y así les pasa a algunos católicos: ni siquiera saben de qué trató la Palabra que escucharon! Es decir, esa Palabra llega a ellos y se la lleva el demonio, y esa Palabra es como si nunca hubiera sido pronunciada.
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Tú ya no puede obrar así, tu tienes que vivir tu fe de un modo más consciente. Estamos en la primera semana del tiempo Ordinario, vamos a escuchar textos del Primer libro de Samuel, ¿y por qué? Porque resulta que el primer libro de Samuel es el que nos introduce al todo el recorrido de los Reyes, esa etapa larga, muchas veces tan compleja, muchas veces tan decepcionante de la historia del pueblo de Dios.

Revisión del 14:34 9 ene 2012

Fecha: 20120111

Título:

Original en audio: 4 min. 33 seg.


Acabamos de empezar el tiempo Ordinario y nos encontramos en un año par, ese dato es importante porque la primera lectura para los días de entre semana en el tiempo Ordinario tienen una secuencia distinta dependiendo de si se trata de un año par o de un año impar.

En los años pares la primera lectura de la Misa para los días de entre semana empieza por el primer libro de Samuel, en cambio, en los años impares se empieza con la Carta a los Hebreos; por supuesto, en este dos mil doce empezamos con el Primer libro de Samuel.

Pero es bueno prepararnos para lo que sigue, yo considero que es muy importante que cuando vayamos a la Misa tengamos una cierta idea de qué es lo que vamos a celebrar, que siempre apunta hacia Cristo, por supuesto, y cómo lo vamos a celebrar.

El Concilio Vaticano II precisamente hablaba de eso, de cómo tiene que darse una participación activa y fructuosa, fructuosa, que dé fruto, y para que la Palabra dé fruto entre nosotros necesitamos que no sea simplemente un palabra que uno recibe como por accidente: "Llegué a la Misa y estaban leyendo por allá una historia como del Antiguo Testamento, pero yo ni sé qué era lo que decían".

La ignorancia no es consejera, la ignorancia, al contrario, es la oportunidad que tiene el enemigo del corazón humano para robar el tesoro de la Palabra. Acuérdate lo que dice la famosísima parábola del sembrador. El primer ejemplo que pone Cristo es que hay una semilla que cae el borde del camino y se la comen las aves, es decir, la tierra ni siquiera supo que esa semilla existía.

Y así les pasa a algunos católicos: ni siquiera saben de qué trató la Palabra que escucharon! Es decir, esa Palabra llega a ellos y se la lleva el demonio, y esa Palabra es como si nunca hubiera sido pronunciada.

Tú ya no puede obrar así, tu tienes que vivir tu fe de un modo más consciente. Estamos en la primera semana del tiempo Ordinario, vamos a escuchar textos del Primer libro de Samuel, ¿y por qué? Porque resulta que el primer libro de Samuel es el que nos introduce al todo el recorrido de los Reyes, esa etapa larga, muchas veces tan compleja, muchas veces tan decepcionante de la historia del pueblo de Dios.