Diferencia entre revisiones de «O325002a»

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar
m (Protegió «O325002a» [edit=sysop:move=sysop])
Línea 9: Línea 9:
 
  En transcripcion  
 
  En transcripcion  
 
----
 
----
 +
Mis hermanos, está llegando el final del año, final del año civil, pero para nosotros, particularmente el final del año eclesiástico, el año litúrgico, porque hay que saber que para nosotros hay como una santificación del tiempo a través del año litúrgico.
 +
 +
La liturgia nos introduce en una serie de ritmos y en esos ritmos nosotros vamos aprendiendo a hacer circular la vida. El corazón tiene un ritmo que está marcado por la sístole y la diástole, se comprime y se expande y en ese ritmo del corazón está el movimiento de la sangre por todo el cuerpo y está la vida y si se detiene ese ritmo entonces la sangre se cuaja, se coagula, se termina la distribución del oxigeno y del alimento y pronto el cuerpo muere.
 +
 +
Aprender a llevar vida cristiana es aprender vida es aprender a llevar vida rítmica hay que aprender a tener ritmo en la vida, porque lo que tiene ritmo tiene vida, mientras estemos sometidos al tiempo, que eso es lo propio de la vida mortal hay que saber ponerle ritmo a la vida.
 +
 +
Un padre muy simpático de mi comunidad, que acaba de regresar de Roma, decía yo suelo leer o estudiar con una música de fondo porque se ha demostrado que cuando a las vacas les ponen música producen más leche. El ritmo aumenta la productividad de las vacas, claro que no todos los ritmos ayudan, yo creo que hay mucha música que no ayuda para estudiar, pero ese es otro tema.
 +
 +
La vida litúrgica, es decir, la vida con la que nosotros celebramos nuestra fe, porque esa es la liturgia, la celebración de la fe, la vida tiene ritmos y por eso la primera parte de esta predicación es para hablar de los ritmos, porque si no entendemos esta idea tampoco entendemos la hermosa secuencia que llevan las lecturas de la Misa durante este tiempo.
 +
 +
Pensemos por ejemplo en la misma celebración de la misa, tiene un ritmo, hay un momento en el que entramos en nosotros mismos, es el momento del arrepentimiento, se parece a ese momento en el que el corazón se comprime, hacemos un momento de arrepentimiento y entramos en nosotros, ese momento no es para mirar hacia afuera sino para mirar hacia dentro, esa es la hora del arrepentimiento; pero llega por ejemplo el momento del santo y es el momento de la alabanza, momento para glorificar a Dios, ahí se une la Iglesia del cielo y de la tierra a darle la alabanza a Dios, es un momento de expansión.
 +
 +
Llega el momento de la paz y es el momento de la comunicación entre nosotros, cuando se está realizando la consagración se supone que yo no estoy hablando con otra persona, pero cuando llega al momento de la paz si yo entro en un repentino arrepentimiento en el momento de la paz entonces me tira el momento de la paz.
 +
 +
La liturgia dentro de la celebración de la Misa tiene un ritmo, ahí se ve, más adentro mas afuera, mas recogimiento mas expansión, momento de cierta tristeza, porque somos pecadores, momento de confianza porque hay misericordia, momento de exultación porque hay gracia, momento de alabanza porque hay gloria.
 +
 +
Cuando una persona va aprendiendo a asistir a la Misa uno le enseñan a comulgar; pero no le enseñan a asistir a Misa, ese es uno de los problemas que tenemos, cuando uno va aprendiendo a asistir a Misa, uno va aprendiendo al ritmo y uno va aprendiendo a vivir la Misa con el ritmo que tiene y eso hace que uno ame la Misa.
 +
 +
La liturgia de las horas, que es como la oración oficial de la Iglesia, también tiene ritmo, por ejemplo por la mañana tenemos las laudes, la alabanza, el recuerdo de la resurrección del Señor, la entrega confiada de las obras del día, la suplica de bendición.
 +
 +
Llega el momento de la tarde y el estilo es otro, el estilo es más bien como de recogimiento, es un estilo como de humildad; pero también es un estilo para pedirle a Dios que nos bendiga, que nos fortalezca, que nos reconstituya y para pedirle a Dios que en esa hora nos de paz y vuelva a nosotros el espíritu de agradecimiento.
 +
 +
La oración de la mañana se llama laudes y la oración de la tarde se llama vísperas, todavía hay otras oraciones que no voy a mencionar aquí.
 +
 +
El año litúrgico es el ritmo que la Iglesia ha querido darle al año, los años también deben tener su propio ritmo y así como en las obras musicales hay unos pedacitos que son fuertes, que son enfáticos, incluso el volumen puede ser vigoroso, así también la liturgia tiene unos tiempos que se suelen llamar tiempos fuertes, no es que los otros tiempos sean débiles sino que en los tiempos fuertes, hay como un mensaje condensado, nuestra atención se reclama en un determinado sentido, somos como convocados a mirar más específicamente un momento determinado de Cristo.
 +
 +
Hay dos momentos así, densos, dentro del año litúrgico, uno se llama Navidad, para abismarnos ante este Dios tierno, pequeño, cercano, amoroso, tan frágil, para deshacernos junto con El, para liberarnos junto con El de tanto peso que se nos ha acumulado, para volver a ser niños, para empezar de nuevo, esta es la Navidad.
 +
 +
Pero la Navidad va preparada de un tiempo anterior de preparación que se llama el Adviento, entonces el primer momento fuerte es el momento que se llama de Adviento y Navidad, ese momento es muy bonito, a muchos de nosotros nos trae recuerdos muy hermosos, otras personas cuando no tienen fe en Cristo la Navidad no les sirve sino para nostalgia, para acordarse de que están solos, que otro año, que el verano sigue, para recordar que no he podido arreglar nada, “sigo con las mismas deudas” “sigo desordenado, ya que se acabe este asunto” y más bien que venga el trabajo. Hay mucha gente que sufre nostalgia en Navidad, pero es porque no conocen a Cristo, como no celebran lo que hay que celebrar en esa hora ¿entonces qué pasa? Dan vueltas en torno a sí mismos, resultado, se marean.
 +
 +
Ese es el primer momento denso, el momento de la Navidad, la Navidad va precedida del Adviento, Adviento y Navidad, es un momento fuerte, como que suenan los timbales o por lo menos suenan las panderetas ¿no? Y todo el mundo canta los villancicos y van muchas burras a Belén  “hacia Belén va una burra…”  hay muchas burras y muchos pastorcitos y bueno...la Navidad.
 +
 +
Pero hay un momento muy hermoso, hay otro momento que es el momento más importante de todos, porque es el momento en el que se logró de nuestra salvación, es el momento de la cruz, la muerte y la resurrección, es decir, la Pascua, pero la Pascua va precedida también por otro tiempo más largo, la pascua es más larga que la Navidad y va precedida de otro tiempo que es más largo que el Adviento, ese tiempo se llama la cuaresma.
 +
 +
Entonces así nos resultan los cuatro tiempos llamados fuertes, Adviento que va con Navidad y cuaresma que va con la Pascua, el resto del año no es que haya danza, no es que no haya ritmo, la danza sigue, el ritmo está, pero ese ritmo se vive de una manera que podemos decir, más sosegada, no es un allegro sino es un andante, andante con brío, ese es el Tiempo Ordinario, va así, es como un andante, y va con sus pianos y sus fuertes, ese es el Tiempo Ordinario.
 +
 +
Nosotros ahora estamos en el Tiempo Ordinario, pero ustedes saben que en el Tiempo Ordinario también, pues como esto va dando vueltas llega el momento que empata con el tiempo del Adviento o sea que estamos terminando el Tiempo Ordinario y se acerca el Adviento.
 +
 +
Es tan bello, el año litúrgico es tan bello, porque eso explica las lecturas, estas lecturas nos invitan a la vigilancia, si ustedes asisten a la Misa diariamente o leen por lo menos en su casa las lecturas, ustedes se van dando cuenta como uno va sintiendo, que va llegando al momento culminante, esto está serio, “vigilad, vigilad y orad” y los finales de estos evangelios son finales enigmáticos, como el de hoy, se siente uno como ante un final enigmático, ellos le preguntaron “¿donde Señor? y les contestó donde está el cadáver se reunirán los buitres”, (San Lucas 17, 37) es un asunto enigmático, queda uno así como en suspenso, y dice uno ¿ahora que va a pasar? ¿Cual cadáver, que buitres? ¿cómo así?
 +
 +
Hay algo en el ambiente, uno se está preparando, esa preparación, esa percepción de que hay algo que va como por debajo, ese es el espíritu por estos días y hay muchas lecturas que van así, por ejemplo, mire la lectura del día de mañana, algunos de ustedes no asistirán a la Misa de mañana, porque por ejemplo usted muere esta noche o por otra razón, pueden ser otras razones también, mire por ejemplo, mañana como acaba esa lectura, fijaos en lo que dice el juez injusto, “¿Dios no hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche? ¿Pero cuando venga el Hijo del hombre encontrará esta fe en la tierra? (San Lucas18,6,8) y ahí se acaba y dice uno, es el momento enigmático.
 +
 +
¿Cómo hice esa pregunta? ¿que es lo que va por debajo? que es lo que se está cocinando, en la historia humana se está cocinando algo, hay ríos subterráneos dentro de la historia humana, hay algo que está sucediendo sin que nos demos cuenta y las lecturas de este tiempo nos invitan como a detenernos, es un buen tiempo para empezar a estudiar filosofía.
 +
 +
Aristóteles decía que uno debía empezar a estudiar metafísica a los cuarenta años, o sea que aquí hay gente sobrada, uno debía empezar como a esa edad a estudiar filosofía, porque es la edad en la que uno empieza como a ver,  un momentico, esto cotidiano como que se rasga, como que se agrieta, aquí hay algo que está pasando, ese es el sentido de estas lecturas, que nosotros nos despertemos y que caigamos en cuenta de que hay realidades profundas, de que están transcurriendo, tal vez sin que nos demos cuenta.
 +
 +
Por ejemplo una buena pregunta para hacerse en este tiempo sería ¿Quien es el que realmente gobierna en el mundo? ¿ustedes creen que los presidentes son los que gobiernan? A mi me parece que los presidentes son mas gobernados que gobernadores o que gobernantes.
 +
 +
Uno ve que hay como un entramado, como una lógica extraña que va moviendo a las personas, que va moviendo a los gobernantes, uno siente que los gobernantes no son muy libres, para llegar han adquirido tantísimos compromisos con tanta gente, con tantos grupos de presión y con tantos gremios, que cuando llegan al poder, el poder les llegó primero a ellos y están obligados.
 +
 +
Y si usted revisa la manera cómo funcionan las cosas en su trabajo, especialmente si usted tiene un trabajo grande, una empresa grande, usted se dará cuenta que en cuanto mas sube en esa escala menos libre siente a la gente, la gente no tiene mucha libertad para decidir qué es lo que está sucediendo dentro de la historia humana ¿cuáles son esos misterios? esa es una pregunta interesante para hacerse.
 +
 +
Otra pregunta ¿Por qué las mamás pierden a los hijos más o menos a los 11 o 12 años? a los hijos y a las hijas, ¿por qué la adolescencia se está volviendo un tiempo absolutamente inmanejable, para muchas madres y para muchos padres? me decía con angustia una señora, yo se que usted no me puede atender en este momento, yo se que usted tiene sus ocupaciones, usted tiene sus horarios, usted no me puede atender, pero usted tiene que saber que estamos perdiendo a mi hijo, ese niño no era así y ahora vemos que está sometido al alcohol, a la droga, no sabemos como sucede, no sabemos que vamos a hacer.
 +
 +
Se nos están acabando los recursos y es un chico que no tiene 14 años ¿por qué pasa eso? ¿Pero eso pasa aquí? No, eso pasa en demasiados lugares, demasiados hogares, demasiadas culturas al tiempo ¿por qué? ¿Que se cuece en la historia humana? ¿qué es esto que está sucediendo? ¿Por qué nos estamos volviendo así? Este es un tiempo para hacer un buen retiro, uno debería hacer un buen retiro espiritual; pero claro no es tan fácil sacar tantos días de retiro, pero si se pudiera excelente. Tener un gran retiro espiritual y reflexionar estas cosas.
 +
 +
Otra, dígame una cosa ¿por qué hay tanta gente aburrida? y ya estaban aburridos antes de que yo empezara a hablar ¿por qué hay tanta gente aburrida, desesperanzada? Mire usted los rostros de las personas, son rostros de una tristeza, de un vacío, no me lo tomen como grosería, de una manera existencial que así le llama todo el mundo, me perdonan, no es por ofender, pero así le llama todo el mundo, es que me da tedio la vida, ¿cierto? esa es una palabra técnica, la otra no la voy a repetir, la gente sufre de tedio ¿por qué tanta gente sufre de tedio, mire usted la cara a la gente, tienen un aburrimiento, ¿para que esta vida? y dice uno ¿pero como así? Dieciséis, diecisiete años y un tedio de la vida, “que hago yo con esta puerca vida”.
 +
 +
¿Por qué tanta gente tan aburrida? ¿por qué tan poquita gente feliz? ¿ese es un accidente? este es un tiempo para despertarnos, es un tiempo para pensar que es lo que está sucediendo, es un tiempo también para reflexionar sobre cuáles son nuestras complicidades, a que o a quien estamos ayudando nosotros, cual es el proyecto de sociedad, de mundo, de juventud, de civilización que estamos construyendo entre todos.
 +
 +
¿Por qué hay tanta pereza para el pensamiento? ¿por qué hay tanta necesidad una necesidad desesperada de afecto en las personas que las lleva a cualquier género de excesos?
 +
 +
Este tiempo nos invita a reflexionar, a descubrir que el mundo no es obvio, me gusta esa expresión, “el mundo no es obvio”. Las cosas no suceden porque sí, no son casualidades, ¿por qué pasan tantas cosas? No son casualidades, el mundo no es obvio, este es el tiempo para rasgar lo cotidiano y preguntarnos ¿podemos llamar casualidades que todos los muchachos llegados a cierta edad hagan todos las mismas cosas? ¿todas las niñas llegadas al mismo tiempo hagan las mismas cosas? ¿Todos los matrimonios hagan lo mismo, son casualidades?
 +
 +
Hay que rasgar, hay que romper lo obvio, hay que agrietar, hay que romper lo cotidiano y buscar ¿por qué sucede eso así? ¿Y por qué nosotros mismos obramos de esa manera? es un tiempo para eso, para buscar lo profundo. Pero nosotros no somos una sociedad de filósofos, nosotros somos gente creyente y por eso mas allá de esas preguntas profundas nosotros estamos buscando ¿y Dios como reina Dios ahí? ¿dónde aparece Dios ahí? ¿pertenezco a una empresa que trata como engranajes a sus empleados, que manipula, donde hay unas jugadas de poder y de muerte extrañas? ¿donde está Dios ahí? o tendremos que decir como lo piensan muchos, Dios nunca estuvo o Dios se despidió o Dios se desentendió.
 +
 +
Qué paradoja, mientras unos sienten que Dios y todo lo sobrenatural ha desaparecido para siempre del mundo, esa es la sociedad europea fundamentalmente, se le ha llamado a eso pos cristianismo, ya Dios desapareció de este cuento.
 +
 +
Le preguntaba a un sacerdote muy entusiasta, que si quería convertir al mundo, le preguntaba un muchacho, a unos de estos jóvenes, seguramente son unos jóvenes que ustedes conocen, la pregunta sucedió en Francia, pero la interrogante esta en todo el planeta, le preguntaba el sacerdote a este muchacho, bueno, y Dios, Cristo Jesús ¿que le dice a tu vida? El muchacho con el mismo gesto desencantado que tiene durante las 24 horas dijo: “Dios no viene al caso” es decir, no es que exista o que no exista no es ni que importe o que no importe es que no viene al caso, en esto no pinta nada.
 +
 +
Y así me cuentan todos los que han estado en Europa y es la misma sensación que yo tuve en ese continente, la gran mayoría, hay por ahí unas hogueras, uno entra a una sesión de oración de la comunidad de san Egidio, que no se me olvidará en mi vida que tarde de oración tan bella, uno siente que hay amor, pero uno sale a la calle y es un frio, es un desabrigo pavoroso, lo mismo que ya está pasando aquí, que pasara en muchas otras partes, van quedando muchas hogueras aquí y allá
 +
 +
min 20

Revisión del 03:10 7 nov 2010

Fecha: 20001117)

Titulo:

Original en audio: 41 min 57 seg.


En transcripcion 

Mis hermanos, está llegando el final del año, final del año civil, pero para nosotros, particularmente el final del año eclesiástico, el año litúrgico, porque hay que saber que para nosotros hay como una santificación del tiempo a través del año litúrgico.

La liturgia nos introduce en una serie de ritmos y en esos ritmos nosotros vamos aprendiendo a hacer circular la vida. El corazón tiene un ritmo que está marcado por la sístole y la diástole, se comprime y se expande y en ese ritmo del corazón está el movimiento de la sangre por todo el cuerpo y está la vida y si se detiene ese ritmo entonces la sangre se cuaja, se coagula, se termina la distribución del oxigeno y del alimento y pronto el cuerpo muere.

Aprender a llevar vida cristiana es aprender vida es aprender a llevar vida rítmica hay que aprender a tener ritmo en la vida, porque lo que tiene ritmo tiene vida, mientras estemos sometidos al tiempo, que eso es lo propio de la vida mortal hay que saber ponerle ritmo a la vida.

Un padre muy simpático de mi comunidad, que acaba de regresar de Roma, decía yo suelo leer o estudiar con una música de fondo porque se ha demostrado que cuando a las vacas les ponen música producen más leche. El ritmo aumenta la productividad de las vacas, claro que no todos los ritmos ayudan, yo creo que hay mucha música que no ayuda para estudiar, pero ese es otro tema.

La vida litúrgica, es decir, la vida con la que nosotros celebramos nuestra fe, porque esa es la liturgia, la celebración de la fe, la vida tiene ritmos y por eso la primera parte de esta predicación es para hablar de los ritmos, porque si no entendemos esta idea tampoco entendemos la hermosa secuencia que llevan las lecturas de la Misa durante este tiempo.

Pensemos por ejemplo en la misma celebración de la misa, tiene un ritmo, hay un momento en el que entramos en nosotros mismos, es el momento del arrepentimiento, se parece a ese momento en el que el corazón se comprime, hacemos un momento de arrepentimiento y entramos en nosotros, ese momento no es para mirar hacia afuera sino para mirar hacia dentro, esa es la hora del arrepentimiento; pero llega por ejemplo el momento del santo y es el momento de la alabanza, momento para glorificar a Dios, ahí se une la Iglesia del cielo y de la tierra a darle la alabanza a Dios, es un momento de expansión.

Llega el momento de la paz y es el momento de la comunicación entre nosotros, cuando se está realizando la consagración se supone que yo no estoy hablando con otra persona, pero cuando llega al momento de la paz si yo entro en un repentino arrepentimiento en el momento de la paz entonces me tira el momento de la paz.

La liturgia dentro de la celebración de la Misa tiene un ritmo, ahí se ve, más adentro mas afuera, mas recogimiento mas expansión, momento de cierta tristeza, porque somos pecadores, momento de confianza porque hay misericordia, momento de exultación porque hay gracia, momento de alabanza porque hay gloria.

Cuando una persona va aprendiendo a asistir a la Misa uno le enseñan a comulgar; pero no le enseñan a asistir a Misa, ese es uno de los problemas que tenemos, cuando uno va aprendiendo a asistir a Misa, uno va aprendiendo al ritmo y uno va aprendiendo a vivir la Misa con el ritmo que tiene y eso hace que uno ame la Misa.

La liturgia de las horas, que es como la oración oficial de la Iglesia, también tiene ritmo, por ejemplo por la mañana tenemos las laudes, la alabanza, el recuerdo de la resurrección del Señor, la entrega confiada de las obras del día, la suplica de bendición.

Llega el momento de la tarde y el estilo es otro, el estilo es más bien como de recogimiento, es un estilo como de humildad; pero también es un estilo para pedirle a Dios que nos bendiga, que nos fortalezca, que nos reconstituya y para pedirle a Dios que en esa hora nos de paz y vuelva a nosotros el espíritu de agradecimiento.

La oración de la mañana se llama laudes y la oración de la tarde se llama vísperas, todavía hay otras oraciones que no voy a mencionar aquí.

El año litúrgico es el ritmo que la Iglesia ha querido darle al año, los años también deben tener su propio ritmo y así como en las obras musicales hay unos pedacitos que son fuertes, que son enfáticos, incluso el volumen puede ser vigoroso, así también la liturgia tiene unos tiempos que se suelen llamar tiempos fuertes, no es que los otros tiempos sean débiles sino que en los tiempos fuertes, hay como un mensaje condensado, nuestra atención se reclama en un determinado sentido, somos como convocados a mirar más específicamente un momento determinado de Cristo.

Hay dos momentos así, densos, dentro del año litúrgico, uno se llama Navidad, para abismarnos ante este Dios tierno, pequeño, cercano, amoroso, tan frágil, para deshacernos junto con El, para liberarnos junto con El de tanto peso que se nos ha acumulado, para volver a ser niños, para empezar de nuevo, esta es la Navidad.

Pero la Navidad va preparada de un tiempo anterior de preparación que se llama el Adviento, entonces el primer momento fuerte es el momento que se llama de Adviento y Navidad, ese momento es muy bonito, a muchos de nosotros nos trae recuerdos muy hermosos, otras personas cuando no tienen fe en Cristo la Navidad no les sirve sino para nostalgia, para acordarse de que están solos, que otro año, que el verano sigue, para recordar que no he podido arreglar nada, “sigo con las mismas deudas” “sigo desordenado, ya que se acabe este asunto” y más bien que venga el trabajo. Hay mucha gente que sufre nostalgia en Navidad, pero es porque no conocen a Cristo, como no celebran lo que hay que celebrar en esa hora ¿entonces qué pasa? Dan vueltas en torno a sí mismos, resultado, se marean.

Ese es el primer momento denso, el momento de la Navidad, la Navidad va precedida del Adviento, Adviento y Navidad, es un momento fuerte, como que suenan los timbales o por lo menos suenan las panderetas ¿no? Y todo el mundo canta los villancicos y van muchas burras a Belén “hacia Belén va una burra…” hay muchas burras y muchos pastorcitos y bueno...la Navidad.

Pero hay un momento muy hermoso, hay otro momento que es el momento más importante de todos, porque es el momento en el que se logró de nuestra salvación, es el momento de la cruz, la muerte y la resurrección, es decir, la Pascua, pero la Pascua va precedida también por otro tiempo más largo, la pascua es más larga que la Navidad y va precedida de otro tiempo que es más largo que el Adviento, ese tiempo se llama la cuaresma.

Entonces así nos resultan los cuatro tiempos llamados fuertes, Adviento que va con Navidad y cuaresma que va con la Pascua, el resto del año no es que haya danza, no es que no haya ritmo, la danza sigue, el ritmo está, pero ese ritmo se vive de una manera que podemos decir, más sosegada, no es un allegro sino es un andante, andante con brío, ese es el Tiempo Ordinario, va así, es como un andante, y va con sus pianos y sus fuertes, ese es el Tiempo Ordinario.

Nosotros ahora estamos en el Tiempo Ordinario, pero ustedes saben que en el Tiempo Ordinario también, pues como esto va dando vueltas llega el momento que empata con el tiempo del Adviento o sea que estamos terminando el Tiempo Ordinario y se acerca el Adviento.

Es tan bello, el año litúrgico es tan bello, porque eso explica las lecturas, estas lecturas nos invitan a la vigilancia, si ustedes asisten a la Misa diariamente o leen por lo menos en su casa las lecturas, ustedes se van dando cuenta como uno va sintiendo, que va llegando al momento culminante, esto está serio, “vigilad, vigilad y orad” y los finales de estos evangelios son finales enigmáticos, como el de hoy, se siente uno como ante un final enigmático, ellos le preguntaron “¿donde Señor? y les contestó donde está el cadáver se reunirán los buitres”, (San Lucas 17, 37) es un asunto enigmático, queda uno así como en suspenso, y dice uno ¿ahora que va a pasar? ¿Cual cadáver, que buitres? ¿cómo así?

Hay algo en el ambiente, uno se está preparando, esa preparación, esa percepción de que hay algo que va como por debajo, ese es el espíritu por estos días y hay muchas lecturas que van así, por ejemplo, mire la lectura del día de mañana, algunos de ustedes no asistirán a la Misa de mañana, porque por ejemplo usted muere esta noche o por otra razón, pueden ser otras razones también, mire por ejemplo, mañana como acaba esa lectura, fijaos en lo que dice el juez injusto, “¿Dios no hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche? ¿Pero cuando venga el Hijo del hombre encontrará esta fe en la tierra? (San Lucas18,6,8) y ahí se acaba y dice uno, es el momento enigmático.

¿Cómo hice esa pregunta? ¿que es lo que va por debajo? que es lo que se está cocinando, en la historia humana se está cocinando algo, hay ríos subterráneos dentro de la historia humana, hay algo que está sucediendo sin que nos demos cuenta y las lecturas de este tiempo nos invitan como a detenernos, es un buen tiempo para empezar a estudiar filosofía.

Aristóteles decía que uno debía empezar a estudiar metafísica a los cuarenta años, o sea que aquí hay gente sobrada, uno debía empezar como a esa edad a estudiar filosofía, porque es la edad en la que uno empieza como a ver, un momentico, esto cotidiano como que se rasga, como que se agrieta, aquí hay algo que está pasando, ese es el sentido de estas lecturas, que nosotros nos despertemos y que caigamos en cuenta de que hay realidades profundas, de que están transcurriendo, tal vez sin que nos demos cuenta.

Por ejemplo una buena pregunta para hacerse en este tiempo sería ¿Quien es el que realmente gobierna en el mundo? ¿ustedes creen que los presidentes son los que gobiernan? A mi me parece que los presidentes son mas gobernados que gobernadores o que gobernantes.

Uno ve que hay como un entramado, como una lógica extraña que va moviendo a las personas, que va moviendo a los gobernantes, uno siente que los gobernantes no son muy libres, para llegar han adquirido tantísimos compromisos con tanta gente, con tantos grupos de presión y con tantos gremios, que cuando llegan al poder, el poder les llegó primero a ellos y están obligados.

Y si usted revisa la manera cómo funcionan las cosas en su trabajo, especialmente si usted tiene un trabajo grande, una empresa grande, usted se dará cuenta que en cuanto mas sube en esa escala menos libre siente a la gente, la gente no tiene mucha libertad para decidir qué es lo que está sucediendo dentro de la historia humana ¿cuáles son esos misterios? esa es una pregunta interesante para hacerse.

Otra pregunta ¿Por qué las mamás pierden a los hijos más o menos a los 11 o 12 años? a los hijos y a las hijas, ¿por qué la adolescencia se está volviendo un tiempo absolutamente inmanejable, para muchas madres y para muchos padres? me decía con angustia una señora, yo se que usted no me puede atender en este momento, yo se que usted tiene sus ocupaciones, usted tiene sus horarios, usted no me puede atender, pero usted tiene que saber que estamos perdiendo a mi hijo, ese niño no era así y ahora vemos que está sometido al alcohol, a la droga, no sabemos como sucede, no sabemos que vamos a hacer.

Se nos están acabando los recursos y es un chico que no tiene 14 años ¿por qué pasa eso? ¿Pero eso pasa aquí? No, eso pasa en demasiados lugares, demasiados hogares, demasiadas culturas al tiempo ¿por qué? ¿Que se cuece en la historia humana? ¿qué es esto que está sucediendo? ¿Por qué nos estamos volviendo así? Este es un tiempo para hacer un buen retiro, uno debería hacer un buen retiro espiritual; pero claro no es tan fácil sacar tantos días de retiro, pero si se pudiera excelente. Tener un gran retiro espiritual y reflexionar estas cosas.

Otra, dígame una cosa ¿por qué hay tanta gente aburrida? y ya estaban aburridos antes de que yo empezara a hablar ¿por qué hay tanta gente aburrida, desesperanzada? Mire usted los rostros de las personas, son rostros de una tristeza, de un vacío, no me lo tomen como grosería, de una manera existencial que así le llama todo el mundo, me perdonan, no es por ofender, pero así le llama todo el mundo, es que me da tedio la vida, ¿cierto? esa es una palabra técnica, la otra no la voy a repetir, la gente sufre de tedio ¿por qué tanta gente sufre de tedio, mire usted la cara a la gente, tienen un aburrimiento, ¿para que esta vida? y dice uno ¿pero como así? Dieciséis, diecisiete años y un tedio de la vida, “que hago yo con esta puerca vida”.

¿Por qué tanta gente tan aburrida? ¿por qué tan poquita gente feliz? ¿ese es un accidente? este es un tiempo para despertarnos, es un tiempo para pensar que es lo que está sucediendo, es un tiempo también para reflexionar sobre cuáles son nuestras complicidades, a que o a quien estamos ayudando nosotros, cual es el proyecto de sociedad, de mundo, de juventud, de civilización que estamos construyendo entre todos.

¿Por qué hay tanta pereza para el pensamiento? ¿por qué hay tanta necesidad una necesidad desesperada de afecto en las personas que las lleva a cualquier género de excesos?

Este tiempo nos invita a reflexionar, a descubrir que el mundo no es obvio, me gusta esa expresión, “el mundo no es obvio”. Las cosas no suceden porque sí, no son casualidades, ¿por qué pasan tantas cosas? No son casualidades, el mundo no es obvio, este es el tiempo para rasgar lo cotidiano y preguntarnos ¿podemos llamar casualidades que todos los muchachos llegados a cierta edad hagan todos las mismas cosas? ¿todas las niñas llegadas al mismo tiempo hagan las mismas cosas? ¿Todos los matrimonios hagan lo mismo, son casualidades?

Hay que rasgar, hay que romper lo obvio, hay que agrietar, hay que romper lo cotidiano y buscar ¿por qué sucede eso así? ¿Y por qué nosotros mismos obramos de esa manera? es un tiempo para eso, para buscar lo profundo. Pero nosotros no somos una sociedad de filósofos, nosotros somos gente creyente y por eso mas allá de esas preguntas profundas nosotros estamos buscando ¿y Dios como reina Dios ahí? ¿dónde aparece Dios ahí? ¿pertenezco a una empresa que trata como engranajes a sus empleados, que manipula, donde hay unas jugadas de poder y de muerte extrañas? ¿donde está Dios ahí? o tendremos que decir como lo piensan muchos, Dios nunca estuvo o Dios se despidió o Dios se desentendió.

Qué paradoja, mientras unos sienten que Dios y todo lo sobrenatural ha desaparecido para siempre del mundo, esa es la sociedad europea fundamentalmente, se le ha llamado a eso pos cristianismo, ya Dios desapareció de este cuento.

Le preguntaba a un sacerdote muy entusiasta, que si quería convertir al mundo, le preguntaba un muchacho, a unos de estos jóvenes, seguramente son unos jóvenes que ustedes conocen, la pregunta sucedió en Francia, pero la interrogante esta en todo el planeta, le preguntaba el sacerdote a este muchacho, bueno, y Dios, Cristo Jesús ¿que le dice a tu vida? El muchacho con el mismo gesto desencantado que tiene durante las 24 horas dijo: “Dios no viene al caso” es decir, no es que exista o que no exista no es ni que importe o que no importe es que no viene al caso, en esto no pinta nada.

Y así me cuentan todos los que han estado en Europa y es la misma sensación que yo tuve en ese continente, la gran mayoría, hay por ahí unas hogueras, uno entra a una sesión de oración de la comunidad de san Egidio, que no se me olvidará en mi vida que tarde de oración tan bella, uno siente que hay amor, pero uno sale a la calle y es un frio, es un desabrigo pavoroso, lo mismo que ya está pasando aquí, que pasara en muchas otras partes, van quedando muchas hogueras aquí y allá

min 20