Diferencia entre revisiones de «O205003a»

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar
Línea 17: Línea 17:
  
 
Hablar del amor no es fácil, pero hoy las lecturas nos invitan a creer en el amor. ¡Cuántas discusiones complejas en grado sumo habían tenido esos fariseos! Y llegan donde Jesús y Jesús lo simplifica todo: "primer mandamiento, amar, y segundo mandamiemto, amar. Ahora, vayan y háganlo".
 
Hablar del amor no es fácil, pero hoy las lecturas nos invitan a creer en el amor. ¡Cuántas discusiones complejas en grado sumo habían tenido esos fariseos! Y llegan donde Jesús y Jesús lo simplifica todo: "primer mandamiento, amar, y segundo mandamiemto, amar. Ahora, vayan y háganlo".
 +
 +
Amar, amar a Dios sobre todas las cosas, amar al prójimo como a uno mismo. Es difícil predicar sobre el amor y, sin embargo, el amor es poderoso, el amor es potente.
 +
 +
En la Iglesia Católica tenemos una alegría muy grande, que se suma a todas estas del Jubileo, el próximo tres de septiembre, -ya eso está muy cerca-, el Papa Juan Pablo va a beatificar a varios siervos de Dios, entre los cuales se cuenta Don Colombo Marmion, benedictino, maestro en el espíritu, como San Benito, y entre los cuales está un profeta de la bondad, Juan XXIII.

Revisión del 15:10 28 jul 2010

Fecha: 2000825

Título:

Original en audio 16 min. 19 seg.


La primera lectura nos habla del Espíritu; la segunda lectura, tomada del evangelio, nos habla del amor.

Hay una feliz coincidencia en estos temas repectivos de las lecturas. Porque precisamente, aunque Dios es amor, vale dicho de cada una de las divinas Personas, especialmente se apropia el amor a la tercera Persona de la Trinidad, al Espíritu Santo.

"Podrán revivir estos huesos?" Ezequiel 37,3 El amor lo hizo posible, el Espíritu lo hizo posible. El amor creador, el amor que levanta de la muerte, el amor que construye la casa a la que luego da vida, el amor del Espíritu que convierte un cementerio en una multitud que canta alabanzas y que proclama grandezas de Dios.

Primera reflexión para hoy: creerle al amor, creer en el amor. No es fácil. Un gran teólogo dominico, doctor en Sagrada Escritura, hablaba alguna vez con nuestro querido Padre Correa, y decía: "Es difícil predicar del amor, es difícil hablar del amor sin sentir uno que empieza a decir como tonterías".

El amor es difícil en nuestras palabras, pero es necesario en nuestros corazones. Cuando yo le escuché esa anécdota al Padre Germán, me puse a pensar por qué era difícil hablar del amor, y es cierto, y encontré varios motivos, por ejemplo, porque hablar del amor es hablar de algo que más necesitamos que tenemos, y por consiguiente, es presentar nuestro aspecto deficiente, es presentar de alguna manera nuestra indigencia.

Hablar del amor no es fácil, pero hoy las lecturas nos invitan a creer en el amor. ¡Cuántas discusiones complejas en grado sumo habían tenido esos fariseos! Y llegan donde Jesús y Jesús lo simplifica todo: "primer mandamiento, amar, y segundo mandamiemto, amar. Ahora, vayan y háganlo".

Amar, amar a Dios sobre todas las cosas, amar al prójimo como a uno mismo. Es difícil predicar sobre el amor y, sin embargo, el amor es poderoso, el amor es potente.

En la Iglesia Católica tenemos una alegría muy grande, que se suma a todas estas del Jubileo, el próximo tres de septiembre, -ya eso está muy cerca-, el Papa Juan Pablo va a beatificar a varios siervos de Dios, entre los cuales se cuenta Don Colombo Marmion, benedictino, maestro en el espíritu, como San Benito, y entre los cuales está un profeta de la bondad, Juan XXIII.