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| + | De ahí que son, principalmente, las virtudes de ellos las que nos interesan. Y en el caso de Marta, la pregunta es, ¿cuál es la virtud que podemos tomar como referencia, como guía? Yo propongo que sea la fe: Marta de la fe, Marta de Betania, Patrona de la fe. | ||
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| + | Esta fe no la tenía toda la gente, no la tenían todos los judíos de aquella época. Sabemos que un grupo importante, los saduceos, no creían en la Resurrección. Eso no estaba claro, y la razón es que en los cinco primeros libros de la Biblia, en el Pentateuco, que indudablemente era el texto de mayor autoridad en el conjunto de los judíos, en esa Torá, no se habla claramente de la Resurrección. | ||
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| + | Marta hace, pues, una segunda profesión de fe: "Creo en la Resurrección" (''véase'' San Juan 11,24). La primera profesión es: "Creo a pesar del fracaso". La segunda es: "Creo en la Resurrección" (''véase'' San Juan 11,24), y la tercera es: "Creo que tú eres el Ungido" (''véase'' San Juan 11,27). | ||
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| + | "¿Crees esto?" (''véase'' San Juan 11,26). Ella hace la tercera profesión de fe: "Creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios" (''véase'' San Juan 11,27), y sobre todo esta expresión tan hermosa en el Evangelio de Juan: "El que tenía que venir al mundo" (''véase'' San Juan 11,27). | ||
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| + | Fue como la misma pregunta que hizo Juan Bautista: "¿Tú eres el que tenía que venir, o hay que esperar a otro?" (''véase'' San Lucas 7,20). Y aquí, Marta pertenece al grupo de los que creen que ese Jesús es el Ungido, es el Hijo del Dios vivo y es el que tenía que venir al mundo. | ||
Revisión del 23:57 22 jul 2009
Fecha: 20020729
Título: Santa Marta, Patrona de la fe probada
Original en audio: 13 min. 33 seg.
El pasaje por el que más se recuerda a Marta, es aquel en el que Cristo le hace una corrección: "Andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; sólo una es necesaria" (véase San Lucas 10,41).
Pero, a mí me parece que cuando la Iglesia nos invita a celebrar la santidad de alguien, no es exactamente por lo que no hizo, sino por aquello que sí hizo. Por eso, hemos tomado como evangelio en esta memoria de Santa Marta de Betania, el otro texto, el de Juan, en el que brilla sobre todo la fe.
Los Santos son señales que Dios nos da, son como estrellas en medio de la noche, y nos ayudan a descubrir una ruta cuando hay tormenta, cuando nos cuesta trabajo seguir adelante. Nos animan, además, al pensar que el mismo Espíritu que obró en ellos, obra en nosotros.
De ahí que son, principalmente, las virtudes de ellos las que nos interesan. Y en el caso de Marta, la pregunta es, ¿cuál es la virtud que podemos tomar como referencia, como guía? Yo propongo que sea la fe: Marta de la fe, Marta de Betania, Patrona de la fe.
Estoy encontrando Patronos en los distintos Santos. Marta es Patrona de la fe por varias razones, o es señal de fe por varias razones. Ante la muerte del hermano, ante esa señal de fracaso, ella hace una primera proclamación de fe: "Aún ahora sé, que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá" (véase San Juan 11,22).
¡Fe! "¡Estoy segura!" ¡La fe después del fracaso, la fe después de la muerte, la fe después de que todo ha fallado! Ahí hay una señal de fe.
Jesús le dice: "Tu hermano resucitará" (véase San Juan 11,23). Y ella hace una segunda profesión de fe: "Sé que resucitará en la resurrección del último día" (véase San Juan 11,24).
Esta fe no la tenía toda la gente, no la tenían todos los judíos de aquella época. Sabemos que un grupo importante, los saduceos, no creían en la Resurrección. Eso no estaba claro, y la razón es que en los cinco primeros libros de la Biblia, en el Pentateuco, que indudablemente era el texto de mayor autoridad en el conjunto de los judíos, en esa Torá, no se habla claramente de la Resurrección.
Por tanto, muchos judíos sentían que podían ser buenos judíos y no tenían necesidad de creer en la Resurrección. Estaban equivocados, podemos decir nosotros ahora. Mas, en ese momento, eso no estaba claro en absoluto.
Marta hace, pues, una segunda profesión de fe: "Creo en la Resurrección" (véase San Juan 11,24). La primera profesión es: "Creo a pesar del fracaso". La segunda es: "Creo en la Resurrección" (véase San Juan 11,24), y la tercera es: "Creo que tú eres el Ungido" (véase San Juan 11,27).
Jesús le pregunta: "¿Crees esto?" (véase San Juan 11,26). Ha dicho: "El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá. El que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre" (véase San Juan 11,25-26).
"¿Crees esto?" (véase San Juan 11,26). Ella hace la tercera profesión de fe: "Creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios" (véase San Juan 11,27), y sobre todo esta expresión tan hermosa en el Evangelio de Juan: "El que tenía que venir al mundo" (véase San Juan 11,27).
Fue como la misma pregunta que hizo Juan Bautista: "¿Tú eres el que tenía que venir, o hay que esperar a otro?" (véase San Lucas 7,20). Y aquí, Marta pertenece al grupo de los que creen que ese Jesús es el Ungido, es el Hijo del Dios vivo y es el que tenía que venir al mundo.