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El libro de los Hechos de los Apóstoles, el mensaje entero de la Pascua, lo que nos cuenta es que Dios sí puede hacer algo, y la manera como lo hace, a través del anuncio de la vida que viene en Jesús. Ese es el primer mensaje que quería compartirles el día de hoy. | El libro de los Hechos de los Apóstoles, el mensaje entero de la Pascua, lo que nos cuenta es que Dios sí puede hacer algo, y la manera como lo hace, a través del anuncio de la vida que viene en Jesús. Ese es el primer mensaje que quería compartirles el día de hoy. | ||
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| + | A ver, es un detalle muy pequeño, y desde que oí por primera vez ese texto, por supuesto hace muchos años, me llamó la atención. Se empieza a describir quiénes eran como las personas más sobresalientes, los más notables en una cierta comunidad cristiana, la comunidad que se reunía en Antioquía, quiénes estaban allá, quiénes participaban allá. | ||
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| + | Y nos da una lista de nombres: Bernabé, Simeón, son nombres que a nosotros no nos dicen mucho, Lucio, y hay un nombre todavía más extraño: Manael, ¿quién se llama hoy Manael? No conozco yo ningún Manael | ||
Revisión del 14:14 18 abr 2009
Fecha: 20080416
Título:
Original en audio: 10 min. 22 seg.
CONTINUARÁ LA TRANSCRPCIÓN...
El libro de los Hechos de los Apóstoles lo hemos venido escuchando durante este tiempo pascual. Cristo resucita; la alegría de su Pascua contagia a los discípulos con la efusión del Espíritu Santo. Y esto da comienzo a un movimiento, esto da comienzo a una especie de alud, es como una estampida de amor, es como un diluvio de gracia, es el origen de la Iglesia.
Empieza todo un movimiento misionero, empiezan a predicar. Cuando uno quiere recuperar la alegría de creer, debe leer el libro de los Hechos de los Apóstoles. Cuando uno siente que hay tantas cosas tristes en esta tierra y que la mediocridad y el pecado se ensañan en tanta gente, hay que leer el libro de los Hechos de los Apóstoles.
Estas personas de las que nos habla el libro de los Hechos de los Apóstoles, estas personas padecían enfermedades semejantes, tenían pecados parecidos a los nuestros, y sin embargo fueron renovados por Dios, fueron renovados por su Espíritu y fueron utilizados, se convirtieron en instrumentos del amor divino para llegar a otras personas.
Es decir, el libro de los Hechos de los Apóstoles nos cuenta cómo es verdad que se puede tomar este barro, que somos nosotros, y se puede hacer una obra nueva. Para todos, pero especialmente para ustedes, por ejemplo, que están comprometidos en el trabajo con la miseria humana de tantas maneras, es necesario recibir eta clase de fuerza, esta clase de vida.
Porque mucahs veces uno está tentado de desilusión, uno está tentado de desesperanza, hay casos tan tristes que uno tiene que ver, que uno siente: "verdaderamente con el ser humano no se puede hacer nada, muy poco es lo que se puede hacer".
El libro de los Hechos de los Apóstoles, el mensaje entero de la Pascua, lo que nos cuenta es que Dios sí puede hacer algo, y la manera como lo hace, a través del anuncio de la vida que viene en Jesús. Ese es el primer mensaje que quería compartirles el día de hoy.
El segundo mensaje está escondido, podemos decir, está escondido en la pimera lectura, que fue tomada pues de este libro, en el capítulo doce, versículo veinticuatro y los versículos que siguen.
A ver, es un detalle muy pequeño, y desde que oí por primera vez ese texto, por supuesto hace muchos años, me llamó la atención. Se empieza a describir quiénes eran como las personas más sobresalientes, los más notables en una cierta comunidad cristiana, la comunidad que se reunía en Antioquía, quiénes estaban allá, quiénes participaban allá.
Y nos da una lista de nombres: Bernabé, Simeón, son nombres que a nosotros no nos dicen mucho, Lucio, y hay un nombre todavía más extraño: Manael, ¿quién se llama hoy Manael? No conozco yo ningún Manael