Diferencia entre revisiones de «Msan004a»
| Línea 20: | Línea 20: | ||
Y en esta escena, yendo con nuestro corazón y situándonos en ese banquete, escuchemos la palabra terrible que dice Jesucristo: "Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar" [[:Category:Juan 013_021|San Juan 13,21]]. | Y en esta escena, yendo con nuestro corazón y situándonos en ese banquete, escuchemos la palabra terrible que dice Jesucristo: "Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar" [[:Category:Juan 013_021|San Juan 13,21]]. | ||
| − | Esa expresión, "os aseguro", [[:Category: Juan 013_021|San Juan 13,21], | + | Esa expresión, "os aseguro", [[:Category:Juan 013_021|San Juan 13,21]], aparece muchas veces en los Evangelios, parece que era un dicho de Jesús, y luego decía: "amén", "amén", "(en griego)" así es la traducción en griego; "amén, amén, dico vobis", dice en latín, de nuevo con la palabra "amén", suele traducise en castellano por: "En verdad os digo". |
| + | |||
| + | La palabra es "amén", que es la plabra hebrea para referirse a lo que es seguro, a lo que es firme. "Os aseguro" [[:Category:Juan 013_021|San Juan 13,21]], "es firme, está comprobado", dice Jesucristo. Y lo dice profundamente conmovido: "Uno de vosotros me va a entregar" [[:Category:Juan 013_021|San Juan 13,21]]. | ||
| + | |||
| + | Este verbo "entregar" también tiene su sentido, porque lo que Cristo quiere hacer es entregarse, y lo que va a hacer el traidor es entregarlo; la palabra "traidor" viene del latín "tradere", tradere significa eso, entregar, pero también puede significar traicionar, cuando se entrega al amigo en manos de los enemigos. | ||
| + | |||
| + | Y lo mismo sucede con la palabra griega "para ", que significa eso, entregar, pero puede ser entregar el mensaje de salvación, o puede ser entregar el Salvador en manos de sus enemigos. | ||
| + | |||
| + | Ese verbo estámuy bien escogido ahí: "Uno de vosotros me va a entregar" [[:Category:Juan 013_021|San Juan 13,21]]. Es como si dijera al mismo tiempo: "Uno de vosotros me va a traicionar", pero como si dijera: "A través de uno de vosotros yo me voy a entregar". Es un misterio muy grande el que está en esa sola palabra "para ", "uno de vosotros me va a entregar" [[:Category:Juan 013_021|San Juan 13,21]]. | ||
| + | |||
| + | Los discípulos se miran perplejos, no sabían de quién lo estaba diciendo, pero sí sabían a qué se estaba refiriendo. Ellos sabían que hacía bastante tiempo había un pacto, un complot, una persecución sorda, a penas contenida contra Cristo. | ||
| + | |||
| + | Pero esa persecución no lograba su propósito de eliminar a jesús, ¿Por qué no lo lograba? Porque el pueblo tenía a Cristo por profeta; una acción violenta contra Cristo podía suscitar una revuelta, una rebelión masiva, y el pueblo judío era un polvorín, y cualquier revuelta se convertía en pretexto para destruír todo poder, para alzarse en guerra de guerrillas, y por consiguiente, para causar la destrucción misma del país. | ||
Revisión del 18:42 24 mar 2009
Fecha: 19990330
Título:
Original en audio: 17 min. 47 seg.
La Palabra de Dios es profunda, es inagotable, siempre es profunda y siempre es inagotable; pero hay pasajes, que por los misterios tan gandes que enseñan, se convierten como en abismos, abismos insondables del misterio de Dios.
Indudablemente, la muerte de Jesucristo, su descenso a lo más profundo de la miseria humana, en esas condiciones de rechazo, de traición, de tortura, pero también en esas condiciones de generosidad y de amor sin límites, esa muerte de Cristo, digo, es el misterio de los misterios.
Y por eso, a medida que se van acercando esos días santísimos, también nosotros, con la bondad de Dios, tenemos que preparar nuestro entendimiento y abrirlo al máximo como apetito, porque Dios nos va a dar su pan. Abramos amplio el espacio a Dios y digámosle, con humilde corazón, aquello del salmista: "Como están los ojos de los escalvos fijos en las manos de sus señores, así están nuestros ojos en el Señor, esperando su misericordia" Salmo 122,2.
Fijemos así nuestros ojos en Él, fijemos así en Él nuestro corazón, nuestros ojos en sus manos, de donde vamos a recibir el Pan de la Vida, el alimento de la eternidad, y pidámosle, con un corazón humilde y enamorado: "Señor, ábrenos los tesoros de tu revelación, de tu amor".
Supliquémosle, con el alma llena de fe, llena de esperanza y llena de amor, supliquémosle: "Si es tu voluntad, que yo pueda asomarme un poco mejor al abismo de tu amor, concédemelo, Padre; concede que yo pueda mirar un poco más, que yo pueda valorar más, que yo pueda recibir un poco más de ti, si es para mayor gloria tuya".
Con esos sentimientos, hasta donde son posibles, nos acercamos a este texto del evangelio de Juan; ya se sitúa la escena en la Cena de despedida, ya estamos en esa Última Cena, la misma que está grabada en el corazón del pueblo católico precisamente por la celelebración de la Santa Misa.
Y en esta escena, yendo con nuestro corazón y situándonos en ese banquete, escuchemos la palabra terrible que dice Jesucristo: "Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar" San Juan 13,21.
Esa expresión, "os aseguro", San Juan 13,21, aparece muchas veces en los Evangelios, parece que era un dicho de Jesús, y luego decía: "amén", "amén", "(en griego)" así es la traducción en griego; "amén, amén, dico vobis", dice en latín, de nuevo con la palabra "amén", suele traducise en castellano por: "En verdad os digo".
La palabra es "amén", que es la plabra hebrea para referirse a lo que es seguro, a lo que es firme. "Os aseguro" San Juan 13,21, "es firme, está comprobado", dice Jesucristo. Y lo dice profundamente conmovido: "Uno de vosotros me va a entregar" San Juan 13,21.
Este verbo "entregar" también tiene su sentido, porque lo que Cristo quiere hacer es entregarse, y lo que va a hacer el traidor es entregarlo; la palabra "traidor" viene del latín "tradere", tradere significa eso, entregar, pero también puede significar traicionar, cuando se entrega al amigo en manos de los enemigos.
Y lo mismo sucede con la palabra griega "para ", que significa eso, entregar, pero puede ser entregar el mensaje de salvación, o puede ser entregar el Salvador en manos de sus enemigos.
Ese verbo estámuy bien escogido ahí: "Uno de vosotros me va a entregar" San Juan 13,21. Es como si dijera al mismo tiempo: "Uno de vosotros me va a traicionar", pero como si dijera: "A través de uno de vosotros yo me voy a entregar". Es un misterio muy grande el que está en esa sola palabra "para ", "uno de vosotros me va a entregar" San Juan 13,21.
Los discípulos se miran perplejos, no sabían de quién lo estaba diciendo, pero sí sabían a qué se estaba refiriendo. Ellos sabían que hacía bastante tiempo había un pacto, un complot, una persecución sorda, a penas contenida contra Cristo.
Pero esa persecución no lograba su propósito de eliminar a jesús, ¿Por qué no lo lograba? Porque el pueblo tenía a Cristo por profeta; una acción violenta contra Cristo podía suscitar una revuelta, una rebelión masiva, y el pueblo judío era un polvorín, y cualquier revuelta se convertía en pretexto para destruír todo poder, para alzarse en guerra de guerrillas, y por consiguiente, para causar la destrucción misma del país.