Diferencia entre revisiones de «Ap06001a»
| Línea 18: | Línea 18: | ||
Hoy, por ejemplo, Nuestro Señor Jesucristo abre su Corazón. Estamos escuchando en los domingos de este ciclo A textos de los discursos de despedida de Nuestro Señor en la Última Cena según el evangelio de San Juan, en este caso se trata del capítulo catorce. | Hoy, por ejemplo, Nuestro Señor Jesucristo abre su Corazón. Estamos escuchando en los domingos de este ciclo A textos de los discursos de despedida de Nuestro Señor en la Última Cena según el evangelio de San Juan, en este caso se trata del capítulo catorce. | ||
| − | Cristo abre su Corazón como una invitación a que también nosotros abramos el nuestro, ¿y qué nos ha revelado en este día? Ojalá lo aprendamos bien. Porque el Apóstol Pedro en la segunda lectura nos ha dicho: "Muestren con la santidad de su vida que Jesús es su Señor" (véase 1 Pedro ), y el mismo Pedro nos ha dicho: "Y prepárense para dar razón de su esperanza a todo el que les pida explicación; pero con mansedumbre y buena conciencia" (''véase'' 1 Pedro 3,15-16). | + | Cristo abre su Corazón como una invitación a que también nosotros abramos el nuestro, ¿y qué nos ha revelado en este día? Ojalá lo aprendamos bien. Porque el Apóstol Pedro en la segunda lectura nos ha dicho: "Muestren con la santidad de su vida que Jesús es su Señor" (véase 1 Pedro 3, ), y el mismo Pedro nos ha dicho: "Y prepárense para dar razón de su esperanza a todo el que les pida explicación; pero con mansedumbre y buena conciencia" (''véase'' 1 Pedro 3,15-16). |
¿Cuántos de nosotros realmente estamos cumpliendo aquello que dijo el Apóstol? ¿Cuántos de nosotros soportamos la pregunta por nuestra fe? Tendríamos que decir simplemente: "Bueno, yo soy católico porque mi papá era católico y mi abuelo era católico, mi bisabuelo parece que también era católico". Es solamente so lo que hay en nosotros; se trata simplemente de una tradición, en cierto modo humana; se trata de la repetición de unos ritos; se trata simplemente de conservar una especie de orden social. | ¿Cuántos de nosotros realmente estamos cumpliendo aquello que dijo el Apóstol? ¿Cuántos de nosotros soportamos la pregunta por nuestra fe? Tendríamos que decir simplemente: "Bueno, yo soy católico porque mi papá era católico y mi abuelo era católico, mi bisabuelo parece que también era católico". Es solamente so lo que hay en nosotros; se trata simplemente de una tradición, en cierto modo humana; se trata de la repetición de unos ritos; se trata simplemente de conservar una especie de orden social. | ||
Personas que miran en la religión solamente eso: una especie de salvaguarda del orden social, para que no se acabe de descuadernar la sociedad, que tantas tristezas nos trae, pues por lo menos pongámosle una especie de corsé, que sea la religión, para que no pierda del todo su figura, para que no se termine de corromper. | Personas que miran en la religión solamente eso: una especie de salvaguarda del orden social, para que no se acabe de descuadernar la sociedad, que tantas tristezas nos trae, pues por lo menos pongámosle una especie de corsé, que sea la religión, para que no pierda del todo su figura, para que no se termine de corromper. | ||
| − | . | + | |
| + | ¿Pero quiénes de entre nosotros, -y le pregunto a usted y usted-, quiénes de entre nosotros nos hemos preocupado de crecer en el conocimiento y en la gracia de Dios? Hay una comparación, que he dicho en otras oportunidades: si en esyte momento yo trajera a qyuí la ropita que usted utilizó para la Primera Comunión, salvo en el caso de algún niño o de alguna niña, usted descubriría que esa ropa, evidentemente, ya no le sirve a usted. | ||
| + | |||
| + | Ha crecido usted en peso, en longitus y en anchura, de manera que la ropita de la Primera Comunión ya no le sirve. La pregunta es: ¿Usted así como le ha crecido su cuerpo le ha crecido su fe? La gente hoy se preocupa de formarse continuamente, de hacer estudios complementarios, y después de una jornada agotadora de trabajo, estudia otra carrera por la noche; y después de una semana extenuante de labores, sábado o domingo en un postgrado que estoy haciendo. | ||
| + | |||
| + | Y así usted se prepara. Yo creo que eso es bueno para ser cada vez un mejor abogado, un mejor ingeniero, un mejor profesional. Pues yo tengo la invitación del Apóstol Pedro y lo invito a usted a que se prepare en su fe cristiana, ¿usted qué ha hecho por su fe? ¿Hace cuánto leyó lo último que fuera provechoso para su fe? | ||
| + | |||
| + | La mayor parte de las personas lo último que vuelven a saber en términos de fe, es lo que bien o al pueda decir el sacerdote en las homilías del domingo, y pare de contar. Algún otro un poquito más fervoroso, alguna vez reza el Rosario en la casa, o abre la Biblia y hojea unos cuantos capítulos. | ||
| + | |||
| + | ¿Usted se está preparando para dar razón de su esperanza? ¿Usted se está preparando, en un mundo en el que cada vez es más difícil creer a fondo y ser cristiano coherente, usted se está preparando para vivir esa fe? Me imagino que aquí hay muchos padres de familia, ¿usted ha caído en cuenta de que es el primer evangelizador de sus hijos? Usted es el primer evangelizador e ellos. | ||
| + | |||
| + | Al primer síntoma de una infección en el niño, yo sé que usted vuela a la clínica de urgencias y si hay que hospitalizarlo, lo hospitaliza; y si el niño tiene un accidente, usted vuela con el niño, ¿usted cuida del corazón y del alma de su hijo así como cuida de su cuerpo? | ||
Revisión del 02:01 12 abr 2008
Fecha: 19960512
Título:
Original en audio: 12 min. 5 seg.
Queridos Hermanos.
Este es ya el sexto domingo del tiempo Pascual. Tiempo que va desde la celebración gozosa de la Resurrección del Señor hasta las súplicas, también gozosas, de la venida del Espíritu Santo en Pentecostés. Y ya se acerca ese día de Pentecostés.
Es un tiempo, entonces, que empieza un tiempo litúrgico, que empieza y que termina en alegría. Es un tiempo muy hermoso en el que Dios tiene manjares sustanciosos, suculentos, para ofrecerlos.
Quiera el mismo Dios darnos suficiente hambre, porque así como no basta ser invitado a un restaurante muy fino o a una comida bien preparada, si el estómago está enfermo o está hastiado, así también durante toda la Pascua, Cristo, el Señor, ha venido dándose a nosotros a través de su palabra, a través de los signos sacramentales, a través de los sacramentos mismos, y sobre todo a través de la presencia de su divino Espíritu.
Que ese alimento, que ese manjar no se pierda en nosotros. Y por eso me permito exhortarlos a que siempre que vengamos a la iglesia, no más pisar el umbral, le pidamos: "Señor, dame hambre de ti, dame hambre de tu palabra, dame sed de tu verdad; dame, Señor, esa necesidad de ti, porque si yo tengo hambre, tú serás mi alimento; pero si llego sin hambre, no importa cuánto haga Dios sobre este altar, y no importa cuánto diga Dios sobre este ambón, nosotros nos iremos como vinimos."
Hoy, por ejemplo, Nuestro Señor Jesucristo abre su Corazón. Estamos escuchando en los domingos de este ciclo A textos de los discursos de despedida de Nuestro Señor en la Última Cena según el evangelio de San Juan, en este caso se trata del capítulo catorce.
Cristo abre su Corazón como una invitación a que también nosotros abramos el nuestro, ¿y qué nos ha revelado en este día? Ojalá lo aprendamos bien. Porque el Apóstol Pedro en la segunda lectura nos ha dicho: "Muestren con la santidad de su vida que Jesús es su Señor" (véase 1 Pedro 3, ), y el mismo Pedro nos ha dicho: "Y prepárense para dar razón de su esperanza a todo el que les pida explicación; pero con mansedumbre y buena conciencia" (véase 1 Pedro 3,15-16).
¿Cuántos de nosotros realmente estamos cumpliendo aquello que dijo el Apóstol? ¿Cuántos de nosotros soportamos la pregunta por nuestra fe? Tendríamos que decir simplemente: "Bueno, yo soy católico porque mi papá era católico y mi abuelo era católico, mi bisabuelo parece que también era católico". Es solamente so lo que hay en nosotros; se trata simplemente de una tradición, en cierto modo humana; se trata de la repetición de unos ritos; se trata simplemente de conservar una especie de orden social.
Personas que miran en la religión solamente eso: una especie de salvaguarda del orden social, para que no se acabe de descuadernar la sociedad, que tantas tristezas nos trae, pues por lo menos pongámosle una especie de corsé, que sea la religión, para que no pierda del todo su figura, para que no se termine de corromper.
¿Pero quiénes de entre nosotros, -y le pregunto a usted y usted-, quiénes de entre nosotros nos hemos preocupado de crecer en el conocimiento y en la gracia de Dios? Hay una comparación, que he dicho en otras oportunidades: si en esyte momento yo trajera a qyuí la ropita que usted utilizó para la Primera Comunión, salvo en el caso de algún niño o de alguna niña, usted descubriría que esa ropa, evidentemente, ya no le sirve a usted.
Ha crecido usted en peso, en longitus y en anchura, de manera que la ropita de la Primera Comunión ya no le sirve. La pregunta es: ¿Usted así como le ha crecido su cuerpo le ha crecido su fe? La gente hoy se preocupa de formarse continuamente, de hacer estudios complementarios, y después de una jornada agotadora de trabajo, estudia otra carrera por la noche; y después de una semana extenuante de labores, sábado o domingo en un postgrado que estoy haciendo.
Y así usted se prepara. Yo creo que eso es bueno para ser cada vez un mejor abogado, un mejor ingeniero, un mejor profesional. Pues yo tengo la invitación del Apóstol Pedro y lo invito a usted a que se prepare en su fe cristiana, ¿usted qué ha hecho por su fe? ¿Hace cuánto leyó lo último que fuera provechoso para su fe?
La mayor parte de las personas lo último que vuelven a saber en términos de fe, es lo que bien o al pueda decir el sacerdote en las homilías del domingo, y pare de contar. Algún otro un poquito más fervoroso, alguna vez reza el Rosario en la casa, o abre la Biblia y hojea unos cuantos capítulos.
¿Usted se está preparando para dar razón de su esperanza? ¿Usted se está preparando, en un mundo en el que cada vez es más difícil creer a fondo y ser cristiano coherente, usted se está preparando para vivir esa fe? Me imagino que aquí hay muchos padres de familia, ¿usted ha caído en cuenta de que es el primer evangelizador de sus hijos? Usted es el primer evangelizador e ellos.
Al primer síntoma de una infección en el niño, yo sé que usted vuela a la clínica de urgencias y si hay que hospitalizarlo, lo hospitaliza; y si el niño tiene un accidente, usted vuela con el niño, ¿usted cuida del corazón y del alma de su hijo así como cuida de su cuerpo?