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Revisión del 20:39 1 mar 2008
Fecha: 19960317
Título: El barro, la ceguera y el pecado
Original en audio: 9 min. 41 seg.
Jesús sana ha un ciego de nacimiento, pero la manera como lo sana y lo que le sucede después tiene mucho que enseñarnos a nosotros.
Lo primero que a uno le llama la atención es que este hombre estaba ciego y Jesús le hecha barro en los ojos: ahí si quedó completo. ¿Qué significa ese barro que le hecha Jesús? Ese barro significa la denuncia del pegado, la ceguera significa el pecado.
Vamos a seguir el hilo de la narración y veremos, cuantas enseñanzas brotan de esta alegoría. Cuando una persona tiene los ojos cerrados, es posible que esté dormida o es posible que sea ciega, normalmente, los ciegos se acostumbran a tener los ojos cerrados, ya que de nada les sirve abrirlos.
Pero si una persona tiene sus ojos buenos y cierra los ojos porque está dormido, no se va a dejar echar ni se va a echar el mismo barro. El barro en los ojos, es como la denuncia del pecado; el barro en los ojos hace ver a los otros que yo no veo.
Esa parte es fastidiosa como es fastidiosa la denuncia del pecado. Uno también quiere sanarse sin que le denuncien su pecado, uno también quiere corregirse y uno quiere recobrar la salud pero sin que le denuncien el pecado y por eso si la iglesia dice Dios es amor: viva la iglesia. Dios es misericordia: viva la iglesia. Pero si la iglesia dice que un gobierno corrupto tiene que corregirse: iglesia no te metas en eso.
Si la iglesia dice que usted no puede hacer lo que quiera con su sexualidad, así sea su esposo o esposa: iglesia no te metas en eso.
Si la iglesia dice que aquí se está cometiendo injusticia de este o este otro modo: iglesia te estás volviendo comunista, no te metas en eso.
Queremos curarnos pero no nos gusta que nos denuncien el pecado. Mucho hay que aprenderle a este ciego que aceptó la ignominia, no solo de ser ciego e ir a tientas, sino ir a tientas y ciego con barro en los ojos: esa es la denuncia del pecado.
El hombre fue a esa piscina llamada de Siloé y qué se lavó ahí: el barro que le había echado en la cara Jesús, el Señor, el bueno y el Pastor. Adicionalmente, se lavó su ceguera, de manera que cuando salió de Siloé, salió sin barro y sin ceguera: esa es la imagen de la absolución sacramental. Qué es lo que hace la absolución, quita la denuncia –ya no hay que denunciarte porque ya has sido perdonado- y quita el pecado, es decir, aquello que provocó la denuncia.
Se fue el barro y también se fue la ceguera y el hombre quedó viendo. Entonces viene el disgusto de las autoridades Judías, porque estas autoridades creen que si ven y entonces, no soportan que Jesús le haya dado luz a un ciego de nacimiento.
El evangelio destaca varias veces que Jesús había hecho el barro el sábado, porque esa era una de las actividades prohibidas el sábado