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Revisión actual del 00:43 15 may 2012
Fecha: 20031118
Título: Jesucristo es libre de la opinion publica
Original en audio: [4 min. 28 seg.]
Hermanos:
Uno de los aspectos más hermoso de la lectura de hoy, me refiero el evangelio, es el valor de Jesús, esa fuerza del Señor para contradecir los gustos o las expectativas de tantas personas.
Decididamente, Jesucristo es libre de la opinión pública. En este texto de hoy, lo mismo que en otras partes de los Evangelios, encontramos a Jesucristo contradiciendo las opiniones públicas.
Lo que estaría bien cuando bendijo a los niños, cuando recibió las lágrimas de arrepentimiento de la pecadora pública, cuando llamó para que fuera discípulo suyo a Mateo, o cuando entró, según vemos hoy, en la casa de Zaqueo, Jesús estaba yendo mucho más allá, con la libertad que trae el amor, de la opinión pública.
Y esto es interesante, porque aunque en nuestra época se habla tanto y tanto de libertad, hay nuevas esclavitudes de opinión pública que van teniendo su fuerza entre nosotros. Y no estoy hablando de, qué sé yo, las familias o la gente que tiene un trabajo, una empresa, o que hace política; estoy hablando también de nosotros, predicadores, catequistas, sacerdotes.
Lo políticamente correcto se va convirtiendo en una especie de tiranía y va recargando en nuestro corazón un fardo pesado que hace que finalmente nos movamos con muy poca libertad por no disgustar, por no disonar, y muchas veces queremos disimular las aristas incómodas y proféticas del Evangelio del Señor.
En los temas controvertidos o en aquellas cuestiones que nos son populares, qué fácil resulta cobijarse bajo las alas de lo que se recibe bien, de lo que es bien admitido. Jesús obra con audacia, Jesús obra con libertad. Y todos los que prestamos algún servicio en la propagación de la fe, tenemos que imitar a Jesucristo en esto.
Los papás tendrán que enseñar a sus hijos que deben ser libres de la opinión pública, tienen que enseñar a sus hijos a que vayan más allá del ridículo, más allá del aislamiento, más allá de la excomunión de las sinagogas.
Jesús en otra parte del evangelio habla de esto y advierte a los discípulos que van a ser excomulgados de las sinagogas. Esta expresión la tomamos metafóricamente para indicar que también aquellos grupos que sentimos más nuestros a veces nos van a expulsar, nos van a sacar de sus entrañas, de su corazón, de sus afectos.
Lo importante es que, si esto sucede, no sea ciertamente porque estamos obrando mal, sino porque estamos obrando según el modelo de Jesucristo, con el amor de Jesucristo y también, por qué no, con la visión de Jesucristo.