Diferencia entre revisiones de «I232001a»

De Wiki de FrayNelson
Saltar a: navegación, buscar
(New page: '''Fecha: 19970909''' '''Título: Cuando de los caminos espirituales se hace un absoluto''' '''Original en audio: 10 min. 49 seg.''' La Carta a los Colosenses nos presenta como un c...)
 
 
(No se muestran 5 ediciones intermedias de 3 usuarios)
Línea 3: Línea 3:
 
'''Título:  Cuando de los caminos espirituales se hace un absoluto'''
 
'''Título:  Cuando de los caminos espirituales se hace un absoluto'''
  
'''Original en audio: 10 min. 49 seg.'''
+
'''Original en audio: [[http://fraynelson.com/homilia.php?id=I232001a 10 min. 51 seg.''']]
  
  
Línea 22: Línea 22:
 
''Y verdad que eso necesitamos. Necesitamos reconocer a Cristo como el más fuerte, como el más grande, más alto que todos los seres de los Cielos, para que no nos confundamos; no sea, que el amor a tal o cual Santo, o estilo de santidad, el amor a tal virtud o ascesis, el amor a tal o cual Ángel, aparte de nosotros lo que debe estar en el centro.''  
 
''Y verdad que eso necesitamos. Necesitamos reconocer a Cristo como el más fuerte, como el más grande, más alto que todos los seres de los Cielos, para que no nos confundamos; no sea, que el amor a tal o cual Santo, o estilo de santidad, el amor a tal virtud o ascesis, el amor a tal o cual Ángel, aparte de nosotros lo que debe estar en el centro.''  
  
''Bien dice la Carta a los Hebreos: "Todas estas potestades espirituales sólo tienen una finalidad, encaminarnos hacia Jesucristo. Todos ellos son enviados en bien de nuestra salvación, para nuestra salvación" ( ''véase'' Carta a los Hebreos 1 , 14 ). Y por eso, hay que saber que Cristo está por encima de toda potestad en los Cielos.''
+
''Bien dice la Carta a los Hebreos: "Todas estas potestades espirituales sólo tienen una finalidad, encaminarnos hacia Jesucristo. Todos ellos son enviados en bien de nuestra salvación, para nuestra salvación" [[:Categoría:Hebreos 001_014|Carta a los Hebreos 1,14]]. Y por eso, hay que saber que Cristo está por encima de toda potestad en los Cielos.''
  
 
Tal vez a nosotros, como religiosos, no nos tienta demasiado cambiar a Cristo por algún Santo, por algún Ángel o Coro de Ángeles. Seguro que no nos pasa eso, pienso que no nos pasa.
 
Tal vez a nosotros, como religiosos, no nos tienta demasiado cambiar a Cristo por algún Santo, por algún Ángel o Coro de Ángeles. Seguro que no nos pasa eso, pienso que no nos pasa.
Línea 34: Línea 34:
 
''Y resulta, que las virtudes y las cualidades espirituales tienen importancia, no como ídolos, no como absolutos, sino en la medida en que pertenecen a la obra de santificación, que el Espíritu de Cristo realiza en nosotros.''
 
''Y resulta, que las virtudes y las cualidades espirituales tienen importancia, no como ídolos, no como absolutos, sino en la medida en que pertenecen a la obra de santificación, que el Espíritu de Cristo realiza en nosotros.''
  
Veamos otro ejemplo: la oración. No cabe duda de que la oración es una gran virtud del Espíritu, y sin espíritu de oración, no se hace nada. Pero también, la oración se puede convertir como en un ídolo. ¿En qué medida?En que yo empiezo a concentrarme en que tengo que conseguir una vida de oración, y tengo que lograr una vida de oración.
+
Veamos otro ejemplo: la oración. No cabe duda de que la oración es una gran virtud del Espíritu, y sin espíritu de oración, no se hace nada. Pero también, la oración se puede convertir como en un ídolo. ¿En qué medida? En que yo empiezo a concentrarme en que tengo que conseguir una vida de oración, y tengo que lograr una vida de oración.
  
 
Y ya pasó en la Iglesia Católica, que hubo religiosas, que por tratar de buscar a toda costa, "¿cómo hago yo para concentrarme, para no distraerme?", empezaron a revolver la fe cristiana con cosas de otras religiones: entonces, a repetir mantras, a hacer meditación trascendental, a hacer métodos de control, "a ver cómo logro yo concentrarme, y reconcentrarme".
 
Y ya pasó en la Iglesia Católica, que hubo religiosas, que por tratar de buscar a toda costa, "¿cómo hago yo para concentrarme, para no distraerme?", empezaron a revolver la fe cristiana con cosas de otras religiones: entonces, a repetir mantras, a hacer meditación trascendental, a hacer métodos de control, "a ver cómo logro yo concentrarme, y reconcentrarme".
  
Fíjate tú, cómo cuando se hace de la oración un ídolo, fácilmente uno cambia la oración cristiana por otras cosas; por ejemplo, por la capacidad de concentrarse, y concentrarse, y concentrarse..., y lograr una perfecta y serena concentración, una absoluta concentración: "ya se me volvió un ídolo, ya no me sirve de camino para la gloria de Jesucristo; ya no es camino de salvación, porque ya volví un ídolo eso".
+
Fíjate tú, cómo cuando se hace de la oración un ídolo, fácilmente uno cambia la oración cristiana por otras cosas; por ejemplo, por la capacidad de concentrarse, y concentrarse, y concentrarse..., y lograr una perfecta y serena concentración, una absoluta concentración: "Ya se me volvió un ídolo, ya no me sirve de camino para la gloria de Jesucristo; ya no es camino de salvación, porque ya volví un ídolo eso".
  
 
Lo mismo puede pasarnos con el amor al prójimo. El celo por la salvación de nuestros hermanos es una señal, es un sello del Espíritu Santo. Pero entonces, ¿qué tal que una persona, por ejemplo, hace de ese celo de la salvación de los demás, como su especie de ídolo?
 
Lo mismo puede pasarnos con el amor al prójimo. El celo por la salvación de nuestros hermanos es una señal, es un sello del Espíritu Santo. Pero entonces, ¿qué tal que una persona, por ejemplo, hace de ese celo de la salvación de los demás, como su especie de ídolo?
Línea 52: Línea 52:
 
"Esa obediencia es un estorbo, porque no me deja que yo realice todo lo que mi corazón enamorado de Dios quiere realizar". Entonces, "yo no puedo..., y me siento, y no me hallo, y aquí..., y...". Claro que cada caso habrá que discernirlo muy despacio. Pero fíjate cómo uno puede volver una cosa espiritual en un ídolo.
 
"Esa obediencia es un estorbo, porque no me deja que yo realice todo lo que mi corazón enamorado de Dios quiere realizar". Entonces, "yo no puedo..., y me siento, y no me hallo, y aquí..., y...". Claro que cada caso habrá que discernirlo muy despacio. Pero fíjate cómo uno puede volver una cosa espiritual en un ídolo.
  
''Enseñanza de la Carta a los Colosenses: Todas estas cosas son buenas, todas estas cosas son santas, pero hay que aprender a someterlas todas al Reinado de Cristo. Porque lo que a Cristo le interesa, no es que yo sea, ni el más penitente, ni el más misionero, ni el que esté más horas en la capilla, ni el que... .''
+
''Enseñanza de la Carta a los Colosenses: Todas estas cosas son buenas, todas estas cosas son santas, pero hay que aprender a someterlas todas al Reinado de Cristo. Porque lo que a Cristo le interesa, no es que yo sea, ni el más penitente, ni el más misionero, ni el que esté más horas en la capilla, ni el que....''
  
 
''A Cristo no le interesa eso. A Cristo sólo le interesa, que la voluntad de Dios se realice plenamente en mi vida. Seguramente, esa voluntad de Dios tiene penitencia, tiene oración, tiene apostolado. Pero, en qué medida y en qué grado, es algo que tengo que aprender, oyendo la voz de mi conciencia, oyendo la predicación en la iglesia, oyendo la voz de mis superiores legítimos, oyendo la Sagrada Escritura.''
 
''A Cristo no le interesa eso. A Cristo sólo le interesa, que la voluntad de Dios se realice plenamente en mi vida. Seguramente, esa voluntad de Dios tiene penitencia, tiene oración, tiene apostolado. Pero, en qué medida y en qué grado, es algo que tengo que aprender, oyendo la voz de mi conciencia, oyendo la predicación en la iglesia, oyendo la voz de mis superiores legítimos, oyendo la Sagrada Escritura.''
Línea 63: Línea 63:
  
 
Amén.
 
Amén.
 +
 +
 +
 +
[[Categoría:Hebreos 001_014|Carta a los Hebreos 1,14]]
 +
 +
[[Categoría:Impar 23]]

Revisión actual del 03:30 20 ene 2012

Fecha: 19970909

Título: Cuando de los caminos espirituales se hace un absoluto

Original en audio: [10 min. 51 seg.]


La Carta a los Colosenses nos presenta como un contraste entre lo que pueden las potestades, es decir, los elementos de este mundo, y lo que puede Jesucristo.

Esta comunidad de Coloso estaba como fascinada con el mundo de las cosas espirituales, y habían entrado como en un culto exagerado a los seres espirituales, olvidándose de la centralidad de Jesucristo.

Y por eso, en esta Carta a los Colosenses, Pablo intenta sobre todo, que aparezca la majestad, la unicidad de Jesucristo. Es una carta muy importante; bueno, como todos los escritos del Nuevo Testamento.

Pero quiero decir, es muy importante para nosotros hoy, porque también hoy parece, que algunos cristianos pierden de vista la centralidad, la fundamentalidad de la Pascua del Señor. Y entonces, como que se pierden en devociones, y esto todavía no sería tan grave, sino que llegado el caso, incluso reemplazan la fe en Jesucristo, por la fe en los Ángeles, o en elementos de la naturaleza.

Conocemos seguramente personas, que le están dando una gran importancia al aura, a las fuerzas magnéticas, a los reservorios energéticos, a los colores, a los aromas.

Y así, estamos asistiendo como a una especie de reencantamiento del mundo, como que el mundo vuelve a ser lugar mágico de fuerzas, de elementos que tendrían la cualidad, que tendrían la característica de cambiar nuestra vida.

Y de este modo, muchas personas se apartan de la fe en Jesucristo. Por eso tiene una importancia tan grande la Carta a los Colosenses en nuestro tiempo. De varios modos, el Apóstol San Pablo le hace ver a estos cristianos, cómo es de superior el misterio de Cristo de cualquier otro misterio, de cualquier otra potestad, de cualquier otro ser, ya sea en los Cielos, en la tierra, o debajo de la tierra.

Y verdad que eso necesitamos. Necesitamos reconocer a Cristo como el más fuerte, como el más grande, más alto que todos los seres de los Cielos, para que no nos confundamos; no sea, que el amor a tal o cual Santo, o estilo de santidad, el amor a tal virtud o ascesis, el amor a tal o cual Ángel, aparte de nosotros lo que debe estar en el centro.

Bien dice la Carta a los Hebreos: "Todas estas potestades espirituales sólo tienen una finalidad, encaminarnos hacia Jesucristo. Todos ellos son enviados en bien de nuestra salvación, para nuestra salvación" Carta a los Hebreos 1,14. Y por eso, hay que saber que Cristo está por encima de toda potestad en los Cielos.

Tal vez a nosotros, como religiosos, no nos tienta demasiado cambiar a Cristo por algún Santo, por algún Ángel o Coro de Ángeles. Seguro que no nos pasa eso, pienso que no nos pasa.

Pero lo que sí nos puede pasar a nosotros, es que tomamos algunas virtudes, algunos caminos espirituales, y hacemos de ellos como una especie de ídolo, como una especie de absoluto.

Por ejemplo, podemos tomar, qué sé yo, la mansedumbre o la humildad, o la pureza, o la oración, cosas que son buenas en sí mismas, como son buenos los Santos Ángeles. Pero tomamos estas virtudes espirituales, y hacemos de ellas como una especie de absoluto, y entonces, nos concentramos en lograr una determinada virtud.

Esto se entiende con un ejemplo, tal vez. La paz; uno admira la paz que tienen algunos Santos, y uno puede hacer de la paz espiritual una especie de ídolo. Entonces, uno empieza a esforzarse por conseguir una paz a la fuerza que termina convirtiéndose en que "nada me importa nada"; es decir, yo voy a tratar de mantenerme como en una torre de marfil imperturbable, porque yo estoy buscando el camino de la paz. Y por tanto, hago de esa paz como una especie de absoluto.

Y resulta, que las virtudes y las cualidades espirituales tienen importancia, no como ídolos, no como absolutos, sino en la medida en que pertenecen a la obra de santificación, que el Espíritu de Cristo realiza en nosotros.

Veamos otro ejemplo: la oración. No cabe duda de que la oración es una gran virtud del Espíritu, y sin espíritu de oración, no se hace nada. Pero también, la oración se puede convertir como en un ídolo. ¿En qué medida? En que yo empiezo a concentrarme en que tengo que conseguir una vida de oración, y tengo que lograr una vida de oración.

Y ya pasó en la Iglesia Católica, que hubo religiosas, que por tratar de buscar a toda costa, "¿cómo hago yo para concentrarme, para no distraerme?", empezaron a revolver la fe cristiana con cosas de otras religiones: entonces, a repetir mantras, a hacer meditación trascendental, a hacer métodos de control, "a ver cómo logro yo concentrarme, y reconcentrarme".

Fíjate tú, cómo cuando se hace de la oración un ídolo, fácilmente uno cambia la oración cristiana por otras cosas; por ejemplo, por la capacidad de concentrarse, y concentrarse, y concentrarse..., y lograr una perfecta y serena concentración, una absoluta concentración: "Ya se me volvió un ídolo, ya no me sirve de camino para la gloria de Jesucristo; ya no es camino de salvación, porque ya volví un ídolo eso".

Lo mismo puede pasarnos con el amor al prójimo. El celo por la salvación de nuestros hermanos es una señal, es un sello del Espíritu Santo. Pero entonces, ¿qué tal que una persona, por ejemplo, hace de ese celo de la salvación de los demás, como su especie de ídolo?

Fíjate, es una cosa espiritual; yo no estoy hablando de pecado, son cosas espirituales y buenas. Pero resulta, que yo hago de eso un ídolo, y cometo excesos, excesos típicos como este: creer, que yo puedo resolver todas las cosas.

Entonces se le presenta a uno un caso. Uno, seguramente es muy joven, uno es inexperto, uno no sabe muchas cosas. Y se le presenta un caso enredadísimo, complicadísimo, de una familia que está, pero que eso no se sabe cómo, y tiene de todos los revueltos, y... .

Luego uno, temerariamente, dizque por la salvación de las personas, se mete de consejero, y se mete de intercesor, y se mete de redentor. Y fíjate, la intención era buena: el celo por la salvación de los hermanos. Pero, si yo vuelvo eso un absoluto, y no lo someto al Reinado de Jesucristo en mi vida, puedo cometer excesos como ese.

O como ha pasado en otras comunidades. La persona siente, que el amor al prójimo es todo, amar al prójimo es maravilloso, querer al prójimo es todo. Pero entonces, se desmanda de tal forma en su caridad por el prójimo, que ya empieza a sentir, que su comunidad religiosa es un estorbo: "Aquí no me dejan hacer el bien, aquí no dejan amar a los pobres, aquí no dejan trabajar por los pecadores".

"Esa obediencia es un estorbo, porque no me deja que yo realice todo lo que mi corazón enamorado de Dios quiere realizar". Entonces, "yo no puedo..., y me siento, y no me hallo, y aquí..., y...". Claro que cada caso habrá que discernirlo muy despacio. Pero fíjate cómo uno puede volver una cosa espiritual en un ídolo.

Enseñanza de la Carta a los Colosenses: Todas estas cosas son buenas, todas estas cosas son santas, pero hay que aprender a someterlas todas al Reinado de Cristo. Porque lo que a Cristo le interesa, no es que yo sea, ni el más penitente, ni el más misionero, ni el que esté más horas en la capilla, ni el que....

A Cristo no le interesa eso. A Cristo sólo le interesa, que la voluntad de Dios se realice plenamente en mi vida. Seguramente, esa voluntad de Dios tiene penitencia, tiene oración, tiene apostolado. Pero, en qué medida y en qué grado, es algo que tengo que aprender, oyendo la voz de mi conciencia, oyendo la predicación en la iglesia, oyendo la voz de mis superiores legítimos, oyendo la Sagrada Escritura.

Y he de aprender a sopesar cada uno de esos factores, y he de aprender a percibir el paso del Espíritu; no sea que buscando cosas buenas, le quite la gloria a Jesús, y le quite su estilo, su firma.

Nosotros somos un cuadro, pero el cuadro lo tiene que firmar Cristo. Nosotros somos una obra, una escultura, pero esa escultura la tiene que firmar Él.

Somos obra suya; por consiguiente, vamos a entregarnos radical y totalmente al poder del amor y del señorío de Jesucristo, y vamos a suplicarle que su voluntad, que es la del Padre Celestial, se realice en toda nuestra vida para alabanza de su amor.

Amén.