Diferencia entre revisiones de «V012005a»
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Y lo mismo para los días de entre semana, uno está acostumbrado, por ejemplo, a que en el tiempo llamado Ordinario se empieza por Marcos, que se lee casi completo, se sigue luego por Mateo, luego Lucas, y también ahí el principio organizador parece ser que se va avanzando poco apoco siguiendo una secuencia. | Y lo mismo para los días de entre semana, uno está acostumbrado, por ejemplo, a que en el tiempo llamado Ordinario se empieza por Marcos, que se lee casi completo, se sigue luego por Mateo, luego Lucas, y también ahí el principio organizador parece ser que se va avanzando poco apoco siguiendo una secuencia. | ||
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| + | En el Adviento ese orden no aparece. De hecho, los textos del evangelio se toman de Marcos, de Mateo, de Lucas, y a veces uno puede quedar un poco perplejo. Yo soy muy amigo de ofrecer siempre algunas explicaciones en nuestra Liturgia, porque precisamente el Concilio Vaticano Segundo nos dijo que era un verdadero propósito que teníamos que tomar todos que nuestra celebración litúrgica fuera más participada y fuera más fructuosa. | ||
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| + | Y para que la Liturgia, para que nuestra celebración de fe alcance verdaderamente a dar su fruto, pues tiene que entrar en juego todo nuestro ser, no únicamente los órganos de nuestros sentidos, viendo que hay colores muy hermosos, o no únicamente el olfato porque están los aromas de las flores o del incienso, no únicamente nuestros ojos porque el templo está muy bien arreglado. Todo nuestro ser tiene que tomar parte en la Liturgia, y todo nuestro ser incluye también, no podía faltar, la inteligencia. | ||
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| + | Por eso si queremos verdaderamente las lecturas... | ||
Revisión del 14:02 27 nov 2011
Fecha: 20111129
Título:
Original en audio: 4 min. 54 seg.
Una de las características un poco extrañas de este tiempo litúrgico de Adviento es que los pasaje del evangelio para cada día parecen tomados según un orden que uno no entiende, porque uno está acostumbrado a que, por ejemplo, durante los domingos se van leyendo pasajes de un mismo Evangelista y se va avanzando en el curso de esa lectura.
Y lo mismo para los días de entre semana, uno está acostumbrado, por ejemplo, a que en el tiempo llamado Ordinario se empieza por Marcos, que se lee casi completo, se sigue luego por Mateo, luego Lucas, y también ahí el principio organizador parece ser que se va avanzando poco apoco siguiendo una secuencia.
En el Adviento ese orden no aparece. De hecho, los textos del evangelio se toman de Marcos, de Mateo, de Lucas, y a veces uno puede quedar un poco perplejo. Yo soy muy amigo de ofrecer siempre algunas explicaciones en nuestra Liturgia, porque precisamente el Concilio Vaticano Segundo nos dijo que era un verdadero propósito que teníamos que tomar todos que nuestra celebración litúrgica fuera más participada y fuera más fructuosa.
Y para que la Liturgia, para que nuestra celebración de fe alcance verdaderamente a dar su fruto, pues tiene que entrar en juego todo nuestro ser, no únicamente los órganos de nuestros sentidos, viendo que hay colores muy hermosos, o no únicamente el olfato porque están los aromas de las flores o del incienso, no únicamente nuestros ojos porque el templo está muy bien arreglado. Todo nuestro ser tiene que tomar parte en la Liturgia, y todo nuestro ser incluye también, no podía faltar, la inteligencia.
Por eso si queremos verdaderamente las lecturas...