Diferencia entre revisiones de «O181001a»
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Jeremías, por su parte, casi solo tiene palabras de tristeza, de desgracia; por ejemplo, le dice a la gente: "Esto que ha empezado a suceder es sólo el comienzo de los dolores, lo más terrible está por llegar". | Jeremías, por su parte, casi solo tiene palabras de tristeza, de desgracia; por ejemplo, le dice a la gente: "Esto que ha empezado a suceder es sólo el comienzo de los dolores, lo más terrible está por llegar". | ||
| − | Y dice que el templo de Jerusalén va a ser arrasado como lo fue el templo de Ciro, y dice que la ciudad de Jerusalén se va a convertir en fórmula de maldición para todos los publos, porque quedará tan destruída, que la gente, a manera de maldición, dirá: "Eso quedó como Jerusalén" | + | Y dice que el templo de Jerusalén va a ser arrasado como lo fue el templo de Ciro, y dice que la ciudad de Jerusalén se va a convertir en fórmula de maldición para todos los publos, porque quedará tan destruída, que la gente, a manera de maldición, dirá: "Eso quedó como Jerusalén". |
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| + | El mensaje de Jeremías es un mensaje de tristeza, de aflicción, de duelo, de profunda conversión. Y aquí viene la parte interesante: ¿Cómo distinguir entre esos dos lenguajes? Le hablan a una misma gente, a un mismo tiempo y en un mismo lugar. | ||
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| + | Pero Jeremías, a esa gente que ya está triste, le dice: "Van a venir todavía más desgracias, porque el momento de la sanación todavía no ha llegado. Ananías, en cambio, tien un mensaje de consuelo: "Mire, no se entristezcan más, ya casi va a llegar la solución". | ||
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| + | Se encuentran frente a frente, esa es la escena que hemos escuchado en esta lectura, y Ananías toma delos hombros de Jeremías un yugo, es que Jeremías era como my pedagogo, diríamos, en la demostración de sus mensajes. | ||
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| + | Y Jeremías había salido a profetizar con un yugo, se puso un yugo en los hombros, y así dijo: "Mire, la cosa va a ponerse peor". Entonces Ananías cogió el yugo de los hombros de Jeremías y lo rompió, y dijo" "Ese yugo que representa la dominación de Babilonia se va a acabar". Jeremías le dice: "Habrá que ver qué sucede". Y se fueron cada uno para su casa. | ||
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| + | Ananías decía que Israel no iba a ser desterrado de su tierra, pues Jeremías le dice: "Ananías, tú que andas diciendo esas cosas, tú vas a ser desterrado, y no vas a ser sacado solamene de la tierra e Judá, sino de toda la tierra; te vas a morir este año". Y ese año murió Ananías. | ||
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Revisión del 16:26 19 jul 2010
Fecha: 19960805
Título:
Original en audio: 11 min. 58 seg.
La primera lectura que nos ofrece la Iglesia en esta Santa Misa nos presenta un caso un poco raro. Se trata de la confrontación de dos profetas, uno, llamado Ananías, y otro, llamado jeremías. Jereremías es el que le da su nombre a uno de los libros de la Sagrada Escritura, y Ananías es un profeta que apenas aparece en este pasaje que hemos escuchado.
Ananías y Jeremías hablan al mismo tiempo y a la misma gente en unas misma circunstancias, pero dicen dos cosas totalmente distintas.
¿Qué era lo que estaba pasando en esa época? Ananías y Jeremías se encuentran en Jerusalén, la capital del reino de Judá. El rey, Jeconías, ha sido llevado a la deportación, el pueblo se ha quedado sin rey y el templo ha sufrido un primer saqueo, la situación entonces es crítica y triste, y la gente se encuentra descorazonada.
Ananías se presenta con un lenguaje de esperanza: "Dios nos ha castigado, pero dentro de muy poco tiempo, Dios va a quitar el yugo de Babilonia". Porque efectivamente fue Nabucodonosor, el rey de Babilonia, quien causó ese primer desastre al reino de Judá.
Entonces Ananías tiene un mensaje de consuelo, tiene un mensajede esperanza: "Las cosas van a mejorar; ya muy pronto acabará esta pesadilla, van a volver los objetos del templo, Jeconías también regresará como rey y nosotros volveremos a ser lo que éramos". Ese es el mensaje de Ananías.
Jeremías, por su parte, casi solo tiene palabras de tristeza, de desgracia; por ejemplo, le dice a la gente: "Esto que ha empezado a suceder es sólo el comienzo de los dolores, lo más terrible está por llegar".
Y dice que el templo de Jerusalén va a ser arrasado como lo fue el templo de Ciro, y dice que la ciudad de Jerusalén se va a convertir en fórmula de maldición para todos los publos, porque quedará tan destruída, que la gente, a manera de maldición, dirá: "Eso quedó como Jerusalén".
El mensaje de Jeremías es un mensaje de tristeza, de aflicción, de duelo, de profunda conversión. Y aquí viene la parte interesante: ¿Cómo distinguir entre esos dos lenguajes? Le hablan a una misma gente, a un mismo tiempo y en un mismo lugar.
Pero Jeremías, a esa gente que ya está triste, le dice: "Van a venir todavía más desgracias, porque el momento de la sanación todavía no ha llegado. Ananías, en cambio, tien un mensaje de consuelo: "Mire, no se entristezcan más, ya casi va a llegar la solución".
Se encuentran frente a frente, esa es la escena que hemos escuchado en esta lectura, y Ananías toma delos hombros de Jeremías un yugo, es que Jeremías era como my pedagogo, diríamos, en la demostración de sus mensajes.
Y Jeremías había salido a profetizar con un yugo, se puso un yugo en los hombros, y así dijo: "Mire, la cosa va a ponerse peor". Entonces Ananías cogió el yugo de los hombros de Jeremías y lo rompió, y dijo" "Ese yugo que representa la dominación de Babilonia se va a acabar". Jeremías le dice: "Habrá que ver qué sucede". Y se fueron cada uno para su casa.
Cuando ya se habían retirado, Jeremías recibe una palabra del Señor, y movido por el Espíritu de Dios, le dice eas palabras terribles que hemos escuchado al final: "Escúchame, Ananías, el Señor no te ha enviado, tú has inducido a este pueblo a una falsa confianza; mira, yo te echaré de la superficie de la tierra" Jeremías 28,15-16.
Ananías decía que Israel no iba a ser desterrado de su tierra, pues Jeremías le dice: "Ananías, tú que andas diciendo esas cosas, tú vas a ser desterrado, y no vas a ser sacado solamene de la tierra e Judá, sino de toda la tierra; te vas a morir este año". Y ese año murió Ananías.
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