Diferencia entre revisiones de «N2en003a»
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La Epifanía es una fiesta única y múltiple, como lo recuerdan las antífonas de la Liturgia de las Horas. Seguramnete ustedes, que en general rezan la Liturgia de las Horas, habrán notado que el día de Epifanía se dice: "Este es un día señalado por tres prodigios", y se habla de los Magos de Oriente, y se habla del Bautismo de Cristo en el Jordán, y se habla de las Bodas de Caná. | La Epifanía es una fiesta única y múltiple, como lo recuerdan las antífonas de la Liturgia de las Horas. Seguramnete ustedes, que en general rezan la Liturgia de las Horas, habrán notado que el día de Epifanía se dice: "Este es un día señalado por tres prodigios", y se habla de los Magos de Oriente, y se habla del Bautismo de Cristo en el Jordán, y se habla de las Bodas de Caná. | ||
| − | Es un milagro múltiple, la Epifanía más que un momento particular, más que una hora única en la vida de Cristo, es la conciencia que la Iglesia toma, de que la Carne de Cristo porta un significado, es un | + | Es un milagro múltiple, la Epifanía más que un momento particular, más que una hora única en la vida de Cristo, es la conciencia que la Iglesia toma, de que la Carne de Cristo porta un significado, es un descubriminto que sucede en distintos momentos. |
Los Magos de Oriente lo descubrieron siendo Jesús todavía niño, los discuípulos de Cristo los descubrieron en las Bodas de Caná, cuando ya no estaba tan niño. | Los Magos de Oriente lo descubrieron siendo Jesús todavía niño, los discuípulos de Cristo los descubrieron en las Bodas de Caná, cuando ya no estaba tan niño. | ||
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Y para descubrir eso, para que la Epifanía nos suceda también a nosotros, necesitamos un caminito, y ese caminito es el que vamos a recorrer de la mano del capítulo primero del evangelio de Juan. | Y para descubrir eso, para que la Epifanía nos suceda también a nosotros, necesitamos un caminito, y ese caminito es el que vamos a recorrer de la mano del capítulo primero del evangelio de Juan. | ||
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| + | De modo que como nos estamos preparando para la Epifanía, pues aquí está Juan, aquí volvió a aparecer Juan en escena, preparándonos, educándonos, y lo primero que nos enseña este Juan es: "Yo no soy el Mesías" [[:Category:Juan 001_020|San Juan 1,20]], "no soy Elías" [[:Category:Juan 001_021|San Juan 1,21]], "no soy el Profeta" [[:Category:Juan 001_021|San Juan 1,21]]. | ||
Revisión del 13:48 18 dic 2009
Fecha: 20010102
Título
Original el audio: 24 min. 9 seg.
Los dos primeros capítulos del evangelio de Mateo y los dos primeros capítulos del evangelio de Lucas, están dedicados a la infancia del Señor. Pero resulta que esos cuatro capítulos están ya leídos en el tiempo de Navidad que ha transcurrido y, en parte, en el tiempo que nos preparó para la Navidad.
De manera que ya los textos, que servían para hablar de la infancia de Cristo, han sido leídos en estos días pasados, y por eso queda un problema litúrgico.
Y ahora que estamos en el tiempo de Navidad, ¿qué vamos a leer? ¿Cómo profundizar en este misterio de la Navidad? Ya nos contaron aquello de la purificación, ya el viejito Simeón le dio gracias a Dios, Ana hizo su respectiva profecía y le avisó a la gente que había llegado el Mesías.
Ya nos contaron esos relatos hermosos, significativos, prmorosos, ¿ahora qué más nos puede servir para descubrir el mistrio de la Carne de Cristo?
Eso es lo que viene a responder el evangelio de hoy y los evangelios que siguen. Nosotros hemos leído ya el prólogo del evangelio de Juan, que son los primeros dieciocho versículos del capítulo primero. La lectura del evangelio de hoy empieza precisamente en el versículo diecinueve.
Es decir que lo que nosotros vamos a escuchar en estos días, como una especie de preparación a la Epifanía, es aquella parte del evangelio de Juan que sirve como una especie de preparación de la Epifanía de Cristo en el evangelio de Juan.
Porque Cristo tiene su Epifanía en el evangelio de Juan, tiene su manifestación, y esa manifestación sucede en la Bodas de Caná, de las cuales dice el Evangelista: "Este fue el primer signo que realizó Cristo" San Juan 2,11.
De manera que la Carne de Cristo se convierte en el significante, y la Epifanía va a ser el comienzo del significado. Esa es la maravilla que tenemos durante estos días. El significante es lo que porta al significado, pero el significado está más allá.
Estos días son de preparación para descubrir que la Carne de Cristo es un significante, tiene un sentido, y que ese sentido empieza a aparecer, despunta por primera vez en la Epifanía.
La Epifanía es una fiesta única y múltiple, como lo recuerdan las antífonas de la Liturgia de las Horas. Seguramnete ustedes, que en general rezan la Liturgia de las Horas, habrán notado que el día de Epifanía se dice: "Este es un día señalado por tres prodigios", y se habla de los Magos de Oriente, y se habla del Bautismo de Cristo en el Jordán, y se habla de las Bodas de Caná.
Es un milagro múltiple, la Epifanía más que un momento particular, más que una hora única en la vida de Cristo, es la conciencia que la Iglesia toma, de que la Carne de Cristo porta un significado, es un descubriminto que sucede en distintos momentos.
Los Magos de Oriente lo descubrieron siendo Jesús todavía niño, los discuípulos de Cristo los descubrieron en las Bodas de Caná, cuando ya no estaba tan niño.
La Epifanía no es tanto un día, una fecha, una hora, sino la Epifanía es el comienzo de ese descubrimiento que cada uno de nosotros tiene que hacer, que cada comunidad tiene que hacer, que la Iglesia tiene que hacer, el descubrimiento de toda la fuerza de significación que tiene esa Carne de Cristo.
Y para descubrir eso, para que la Epifanía nos suceda también a nosotros, necesitamos un caminito, y ese caminito es el que vamos a recorrer de la mano del capítulo primero del evangelio de Juan.
Ese caminito es el que nos va contando quién era, quién es Ése, a quién pertenee esa Carne que ya hemos adorado y venerado en el pesebre.
Ese es el propósito de las lecturas de estos días. De manera que esta semana se parece como a un Adviento chiquito. Usted se acuerad que por allá en el Adviento, varias veces resonó la vozde Juan, la perosona de Juan, la palabra de Juan el Bautista.
Y Juan nos estaba diciendo que allanáramos el camino, que preparáramos las sendas. Ese es Juan como aparece en los sinópticos. Aquí vuelve a aparecer Juan en esta semana, que es la semana del Adviento chiquito, porque es el Advientico chiquitico que prepara a la Epifanía.
Ahora, entonces, Juan vuelve a aparecer, en el evangelio del Evangelista Juan, preparándonos para la Epifanía. Esto no tiene nada de raro porque Juan es precursor de Cristo simepre, siempre que va a haber una manifestación de Cristo, por ahí cerquita y delantico está Juan.
De modo que como nos estamos preparando para la Epifanía, pues aquí está Juan, aquí volvió a aparecer Juan en escena, preparándonos, educándonos, y lo primero que nos enseña este Juan es: "Yo no soy el Mesías" San Juan 1,20, "no soy Elías" San Juan 1,21, "no soy el Profeta" San Juan 1,21.