Diferencia entre revisiones de «Navm009a»
(New page: '''Fecha: 20081225''' '''Título:''' '''Original en audio: 23 min. 17 seg.''' El rey David quiso hacer un censo, y a Dios no le gustó que David hiciera ese censo. Para nosotros es nor...) |
|||
| Línea 7: | Línea 7: | ||
El rey David quiso hacer un censo, y a Dios no le gustó que David hiciera ese censo. Para nosotros es normal que el Estado, que el Gobierno averigüe cuántas personas hay y con qué recursos se dispone para responder a las necesidades de ellos. | El rey David quiso hacer un censo, y a Dios no le gustó que David hiciera ese censo. Para nosotros es normal que el Estado, que el Gobierno averigüe cuántas personas hay y con qué recursos se dispone para responder a las necesidades de ellos. | ||
| + | |||
| + | Pero a Dios no le gustó el censo que hizo David, ¿por qué no le gusto? Probablemente porque David quería saber qué tan poderoso era; probablemente porque David quería tomar el control de ese pueblo. Quería resolver con sus propias fuerzas, con su sola sabiduría humana, las necesidades de ese pueblo. | ||
| + | |||
| + | Así que posiblemente hubo algo de soberbia, hubo algo de arrogancia, o tal vez, falta de confianza en Dios. | ||
| + | |||
| + | La lectura del evangelio de hoy nos habla también de un censo, ahora se trata de un hombre mucho más poderoso que David, es el Emperador. Augusto ordena hacer un censo del mundo entero. | ||
| + | |||
| + | Seguramente, este Augusto también quiere saber, con qué cuenta, cuál es la abundancia de sus recursos, cuántas personas están bajo su dominio. | ||
| + | |||
| + | Y Dios le tenía una sorpresa. A este hombre tan poderoso, que quiere saber quiénes están bajo su dominio, entre todos esos números, hay un número, uno más: un Niño nacido en Belén; uno más, perdido en la cuenta de los números; uno más, ese es jesús, así empieza la vida de Jesús. | ||
Revisión del 23:32 2 dic 2009
Fecha: 20081225
Título:
Original en audio: 23 min. 17 seg.
El rey David quiso hacer un censo, y a Dios no le gustó que David hiciera ese censo. Para nosotros es normal que el Estado, que el Gobierno averigüe cuántas personas hay y con qué recursos se dispone para responder a las necesidades de ellos.
Pero a Dios no le gustó el censo que hizo David, ¿por qué no le gusto? Probablemente porque David quería saber qué tan poderoso era; probablemente porque David quería tomar el control de ese pueblo. Quería resolver con sus propias fuerzas, con su sola sabiduría humana, las necesidades de ese pueblo.
Así que posiblemente hubo algo de soberbia, hubo algo de arrogancia, o tal vez, falta de confianza en Dios.
La lectura del evangelio de hoy nos habla también de un censo, ahora se trata de un hombre mucho más poderoso que David, es el Emperador. Augusto ordena hacer un censo del mundo entero.
Seguramente, este Augusto también quiere saber, con qué cuenta, cuál es la abundancia de sus recursos, cuántas personas están bajo su dominio.
Y Dios le tenía una sorpresa. A este hombre tan poderoso, que quiere saber quiénes están bajo su dominio, entre todos esos números, hay un número, uno más: un Niño nacido en Belén; uno más, perdido en la cuenta de los números; uno más, ese es jesús, así empieza la vida de Jesús.