Diferencia entre revisiones de «Bcys003a»
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| + | Este año en el ciclo B estamos con el evangelio según san Marcos; el año entrante el ciclo C estaremos con el evangelio de Lucas; el siguiente, el ciclo A con el evangelio según san Mateo. Ustedes se preguntarán que qué pasa con el evangelio de Juan, ¿por qué no tenemos cuatro ciclos? Lo que sucede es que el evangelio de Juan lo reserva la Iglesia para algunos tiempos especiales durante el año, por ejemplo, hemos acabado el tiempo de la pascua y en la pascua nos pudimos dar un gran banquete de la Palabra de Dios preparado por el evangelista Juan. | ||
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| + | Esto es bueno saberlo porque así aprendemos a amar más la santa Misa. Cuando yo era niño era un católico muy mediocre, pero ahora he mejorado. Era un católico muy mediocre y muchas veces iba a Misa porque tocaba ir. ¿Saben lo que yo pensaba de niño? Que casi siempre salían las mismas lecturas. Cuando yo era un niño pequeño yo como que me imaginaba que el padre de la Misa por la mañana abría la Biblia donde le salía y eso era lo que nos leía. | ||
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| + | Yo no le encontraba una secuencia, un orden y por eso creía que las lecturas se repetían. No le ponía cuidado a las lecturas y entonces me daba pereza la Misa. A medida que fui conociendo cómo era esto de las lecturas le tomé amor no sólo a las lecturas sino a la Misa y no sólo a la Misa sino a Aquél que nos ofrece su Palabra, su Espíritu, su Cuerpo y su Sangre en la Misa, es decir, Jesucristo. Porque para eso es la santa Misa: para oír a Cristo, aprender de Cristo, celebrar a Cristo y salir del templo para dar testimonio de Cristo. | ||
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| + | Pero volvamos a la celebración de hoy. Esta es la solemnidad del Cuerpo y de la Sangre de Jesús, y como estamos en el ciclo B, debe tener alguna particularidad este año. Yo creo que lo especial que tiene esta fiesta del Cuerpo y de la Sangre de Jesús en este año es el énfasis en la Sangre. En tiempos anteriores había dos fiestas: una fiesta del Cuerpo de Cristo, por eso todavía se dice “la fiesta del Corpus Christi”. Y había también otra fiesta más pequeñita que casi pasaba inadvertida a mucha gente: la fiesta de la santísima Sangre de Cristo”. 6:17 | ||
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Revisión del 21:34 5 jun 2009
Fecha: 20030622
Título:
Original en audio: 16 min. 34 seg.
Queridos hermanos: Todos los años celebramos esta fiesta del Cuerpo y de la Sangre Santísimos de Jesucristo, pero cada año tiene su propio color, su propio acento, su propio modo de celebrar este misterio. Nosotros sabemos que en la Iglesia existen las celebraciones de los domingos de acuerdo con los años. Por ejemplo, este año estamos en el ciclo B que se llama. El año entrante es el ciclo C, y el siguiente el ciclo A. Se utilizan esas tres letras.
De esa manera las lecturas de los domingos cada año se apoyan en un evangelista distinto; esto con el fin de que conozcamos mejor, admiremos mejor y amemos más el misterio de Jesús. Porque cada evangelista es como una lámpara que ilumina el misterio de Cristo desde una determinada manera.
Este año en el ciclo B estamos con el evangelio según san Marcos; el año entrante el ciclo C estaremos con el evangelio de Lucas; el siguiente, el ciclo A con el evangelio según san Mateo. Ustedes se preguntarán que qué pasa con el evangelio de Juan, ¿por qué no tenemos cuatro ciclos? Lo que sucede es que el evangelio de Juan lo reserva la Iglesia para algunos tiempos especiales durante el año, por ejemplo, hemos acabado el tiempo de la pascua y en la pascua nos pudimos dar un gran banquete de la Palabra de Dios preparado por el evangelista Juan.
Esto es bueno saberlo porque así aprendemos a amar más la santa Misa. Cuando yo era niño era un católico muy mediocre, pero ahora he mejorado. Era un católico muy mediocre y muchas veces iba a Misa porque tocaba ir. ¿Saben lo que yo pensaba de niño? Que casi siempre salían las mismas lecturas. Cuando yo era un niño pequeño yo como que me imaginaba que el padre de la Misa por la mañana abría la Biblia donde le salía y eso era lo que nos leía.
Yo no le encontraba una secuencia, un orden y por eso creía que las lecturas se repetían. No le ponía cuidado a las lecturas y entonces me daba pereza la Misa. A medida que fui conociendo cómo era esto de las lecturas le tomé amor no sólo a las lecturas sino a la Misa y no sólo a la Misa sino a Aquél que nos ofrece su Palabra, su Espíritu, su Cuerpo y su Sangre en la Misa, es decir, Jesucristo. Porque para eso es la santa Misa: para oír a Cristo, aprender de Cristo, celebrar a Cristo y salir del templo para dar testimonio de Cristo.
Pero volvamos a la celebración de hoy. Esta es la solemnidad del Cuerpo y de la Sangre de Jesús, y como estamos en el ciclo B, debe tener alguna particularidad este año. Yo creo que lo especial que tiene esta fiesta del Cuerpo y de la Sangre de Jesús en este año es el énfasis en la Sangre. En tiempos anteriores había dos fiestas: una fiesta del Cuerpo de Cristo, por eso todavía se dice “la fiesta del Corpus Christi”. Y había también otra fiesta más pequeñita que casi pasaba inadvertida a mucha gente: la fiesta de la santísima Sangre de Cristo”. 6:17
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