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"El que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá paga de profeta" [[:Category:Mateo 010_041|San Mateo 10,41]]. El profeta dice las profecías, y el que las recibe, se las escucha. Pero lo que nos está diciendo Cristo es que la paga de ambos va a ser la misma, o yo no sé si es que yo estoy entendiendo mal. | "El que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá paga de profeta" [[:Category:Mateo 010_041|San Mateo 10,41]]. El profeta dice las profecías, y el que las recibe, se las escucha. Pero lo que nos está diciendo Cristo es que la paga de ambos va a ser la misma, o yo no sé si es que yo estoy entendiendo mal. | ||
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Aquí la palabra clave, el verbo que se está repitiendo es "recibir". "El que recibe a un justo porque es justo, tendrá paga de justo" [[:Category:Mateo 010_040|San Mateo 10,40]]. San Mateo. | Aquí la palabra clave, el verbo que se está repitiendo es "recibir". "El que recibe a un justo porque es justo, tendrá paga de justo" [[:Category:Mateo 010_040|San Mateo 10,40]]. San Mateo. | ||
Revisión del 12:55 21 feb 2009
Fecha: 19980713
Título: La misma herencia tiene Cristo y el que recibe a Cristo
Original en audio: 12 min. 9 seg.
Esta predicación de Nuestro Señor Jesucristo, nos muestra una maravillosa combinación de claridad y penumbra. Hay cosas que están dichas tan claramente, que simplemente no se pueden negar. Hay otras cosas que están dichas de un modo tan enigmático, que nos hacen pensar.
Y esto es así porque Jesucristo es al mismo tiempo respuesta y pregunta. Cuando habla claramente nos muestra que es una respuesta, cuando habla como un enigma entonces se convierte en una pregunta.
Y eso también está bien, porque Él es respuesta. Una respuesta es como el final de un recorrido, el final de una búsqueda; pero Él es pregunta, y una pregunta es lo que nos pone en camino.
Osea que fíjate que Cristo, precisamente porque es Camino, Verdad y Vida, así también, en cuanto Camino, nos mueve con su pregunta; y en cuanto Verdad de Vida, nos deja descansar en sus respuestas.
Cristo hizo las cosas con una gran claridad, pero al mismo tiempo, algunas las dice de una manera que nos pone a pensar. Este Príncipe de paz dice que no ha venido a traer paz, sino espadas.
Esas palabras tan fuertes, como desafiando todos los lazos familiares, van a servir de pelea a todo el mundo: el hombre con su padre, la hija con la madre, la nuera contra la suegra, -aunque esas ya estaban de pelea-; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa.
Es un planteamiento como enigmático, lo mismo que cuando dijo que el Reino de Dios se ganaba con la violencia, se ganaba como con coraje, como con fuerza.
Y las palabras de Cristo son palabras de verdadero y consumado Maestro, que sabe que a los discípulos no se les puede dar solamente respuestas, porque entonces se adormilan; pero tampoco se les puede dar solamente preguntas, porque entonces se confunden. Hay que dar una parte de respuesta y una parte de pregunta.
Y lo mismo hace Dios con nuestra vida: Dios no nos da solamente consuelos espirituales, que son como descanso; pero tampoco nos da solamente contradicciones, dificultades, tentaciones, que son como los enigmas vitales; nos da de ambas cosas. Entonces, Él en cada vida hace una cuidadosa mezcla, hace la dieta, Él hace la dieta de cada uno de nosotros, porque Él nos va alimentando cada día.
Así como al pueblo de Israel le daba las porciones de maná, así a nosotros cada día prepara dieta, y entonces dice: "Bueno, esta que está como rechoncha, necesita más de pregunta; y esta que está como escuálida, necesita más respuesta, menos pregunta". Y así va Él alimentándonos, y así tenemos fuerzas para caminar, pero al mismo tiempo tenemos que caminar.
Y nos dice después Jesucristo: "El que os recibe a vosotros, me recibe a mí" San Mateo 10,40.
Ese párrafo donde habla del que recibe al que es profeta y el que da de beber a uno de estos pobrecillos, refiriéndose a sus discípulos, ese es otro texto, ese es otro pasaje maravilloso; tal vez no lo hemos meditado lo suficiente. Dediquémosle unos minutos a ese texto.
"El que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá paga de profeta" San Mateo 10,41. El profeta dice las profecías, y el que las recibe, se las escucha. Pero lo que nos está diciendo Cristo es que la paga de ambos va a ser la misma, o yo no sé si es que yo estoy entendiendo mal.
Mire: "El que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá paga de profeta" San Mateo 10,41|San Mateo 10,41. Lo que yo entiendo ahí es que el que recibe al profeta, tendrá la misma paga que tiene el profeta. "El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe recibe al que me ha enviado" San Mateo 10,40.
Aquí la palabra clave, el verbo que se está repitiendo es "recibir". "El que recibe a un justo porque es justo, tendrá paga de justo" San Mateo 10,40. San Mateo.
¿Qué será lo que nos quiere decir Jesús con esa frase, con ese estribillo que lo va repitiendo: "El que recibe al justo porque es justo, el que recibe al profeta porque es profeta, tendrá paga de justo o de profeta"? San Mateo 10,40.
Nos está diciendo, si estamos entendiendo bien, que el que recibe al profeta, tiene la misma paga del profeta, el que da las profecías y el que recibe las profecías, tienen la misma paga, y el que es justo y el que recibe al justo, tiene la misma paga.
Bueno, y el que recibe a Cristo, recibe al que lo ha enviado. Vamos a pensar que ese justo no sea cualquier justo, sino vamos a pensar que ese justo fuera Cristo. ¿Entonces en qué se convierte esta enseñanza?
El que recibe a Cristo, tendrá la misma paga de Cristo. Entonces no vamos a utilizar la palabra paga sino la palabra herencia. El que recibe a Cristo, recibe la misma herencia de Cristo.
Y vamos a pensar que ese profeta no fuera cualquier profeta sino que fuera el mismo Jesucristo. Entonces, lo que se nos está diciendo es que el que acoge a Cristo, el Profeta definitivo, el Profeta de los últimos tiempos, recibirá la misma paga de Cristo. La misma paga de Cristo es la misma herencia de Cristo.
Esta enseñanza la encontramos así tal cual en San Pablo. San Pablo nos enseña que nosotros recibiremos en herencia lo mismo que recibió Jesucristo. Entonces, tal vez la aplicación que estoy queriendo hacer no esté desencaminada. El que recibe a Cristo, recibe la misma herencia de Cristo. Y esta es como la relación que yo encuentro entre la primera frase y las siguientes frases.
Mire: "El que os recibe a vosotros, me recibe a mí" San Mateo 10,40, ¿esto qué quiere decir? ¿Que ellos son como embajadores de Cristo? ¿Que ellos llevan como la presencia y la autoridad de Cristo? Esa es una manera de entenderlo. Pero yo creo que hay otra manera más hermosa de entenderlo.
Cristo lo que está diciendo allí, según me parece entender, no es que los discípulos son embajadores plenipotenciarios de Él, sino más bien, si lo relacionamos con las siguientes frases, sería algo como esto: "Yo soy la herencia de ustedes, yo soy el tesoro de ustedes; el que los recibe a ustedes, tendrá el mismo tesoro, tendrá la misma herencia de ustedes; también yo soy para ellos".
Y dice Jesús: "El que me recibe, recibe al que me ha enviado" San Mateo 10,40. Repito, esto se puede entender según la lógica de las vicarías, ¿no? Un vicario es aquel que hace las veces, aquel que representa con plenitud de potestad a alguien.
Por ejemplo, el vicario de religiosos tiene, dentro de su respectiva sede, la potestad propia del Obispo o Arzobispo en los asuntos propios de los religiosos.
Esa es una manera de entenderlo con la lógica de la vicaría, pero fíjate que la lógica de la vicaría es una lógica de la presencia y el poder, la potestad.
En cambio, yo he encontrado esta otra interpretación, que si a Dios le gusta, pues qué bueno que nos haga bien. Mire: "El que os recibe a vosotros, me recibe a mí" San Mateo 10,40, significaría: "El que os recibe a vosotros, tendrá como tesoro, tendrá como herencia lo que yo soy, tendrá mi propia presencia".
Es decir, Jesús aquí no está envistiendo de poder a los Apóstoles, sino les está diciendo que ellos son los primeros en recibir una herencia que es para todos. Y a mí como que me parece más cercano al Corazón de Jesucristo este modo de pensar. Además, tiene más relación con lo que sigue.
Porque si no, ¿cómo relacionas la primera frase: "El que os recibe a vosotros, me recibe a mí" San Mateo 10,40, con la siguiente frase: "El que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá la misma paga de profeta"? San Mateo 10,41.
Quedarían dos pensamientos totalmente inconexos. El primero estaría diciendo: "Ustedes están ahí llenos de poder", y el segundo estaría diciendo que, pues, yo no sé, que se le dará la misma paga a unos o a otros. Yo creo que lo que hay ahí es más profundo.
Qué bueno, que con la gracia del Espíritu Santo, nosotros escrutemos, buceémos en la Palabra de Dios, nos enterremos en la Palabra de Dios; hay que volverse topos en la Palabra. Entrar, entrar en la Palabra y descubrir tesoros.
Entonces, la interpretación que estamos proponiendo es esta: Jesús lo que está diciendo es: que la misma herencia tiene el profeta y el que recibe al profeta, y la misma herencia tienen el apóstol y el que recibe al apóstol, y que la misma herencia tiene Cristo y el que recibe a Cristo.
Es decir que los bienes de Dios se difunden a través de Cristo, a través de los apóstoles, de los profetas y los justos; se difunden estos bienes de Cristo, pero al difundirse no menguan, sino que es la misma herencia para todos.