Diferencia entre revisiones de «I012004a»
| Línea 14: | Línea 14: | ||
Sin embargo, está demostrado que el sufrimiento tiene un aspecto positivo cuando se sabe llevar. El sufrimiento es el que le da profundidad a la vida. La gente que no conoce nada de sufrimiento suele ser superficial, egoísta, falta de comprensión con los demás, todo le parece fácil: "-Que hay pobres", "-Ah, pues porque son perezosos"; "-que hay enfermos", "-con tal de que no me enferme yo". Todos los problemas los ve lejos, todos los dolores los ve lejos, porque no los ha tenido cerca. | Sin embargo, está demostrado que el sufrimiento tiene un aspecto positivo cuando se sabe llevar. El sufrimiento es el que le da profundidad a la vida. La gente que no conoce nada de sufrimiento suele ser superficial, egoísta, falta de comprensión con los demás, todo le parece fácil: "-Que hay pobres", "-Ah, pues porque son perezosos"; "-que hay enfermos", "-con tal de que no me enferme yo". Todos los problemas los ve lejos, todos los dolores los ve lejos, porque no los ha tenido cerca. | ||
| − | Así que una aplicación práctica que nos deja esa frase del día de hoy es: el sufrimiento tiene un aspecto positivo sabiéndolo llevar; el sufrimiento puede taer una gran bendición, incluso hay un salmo, el Salmo 119, que por allá dice en uno de sus versículos: "Me estuvo bien el sufrir, así aprendí tus justos mandamientos" (''véase'' Salmo 119,71) | + | Así que una aplicación práctica que nos deja esa frase del día de hoy es: el sufrimiento tiene un aspecto positivo sabiéndolo llevar; el sufrimiento puede taer una gran bendición, incluso hay un salmo, el Salmo 119, que por allá dice en uno de sus versículos: "Me estuvo bien el sufrir, así aprendí tus justos mandamientos" (''véase'' Salmo 119,71). |
| + | |||
| + | Y fíjese que muchos de nosotros, si a veces hemos estado como retirados de Dios y hemos vuelto, ¿qué nos ha traído? Casi siempre un sufrimiento: un pariente que se nos murió, un amigo que nos traicionó, una desgracia en la familia, una quiebra en nuestra economía. Así que no podemos despreciar al sufrimiento, el sufrimeinto puede ser camino de perfección. | ||
| + | |||
| + | El sufrimiento también nos hace humildes, porque uno cree que lo puede todo, ¿es esto cuando llegra el sufrimiento? El dolor bien llevado conduce a la humildad; un problema que uno no logra espantarse, que uno no logra quitarse de encima, un dolor permanente, eso trae humildad. | ||
| + | |||
| + | Por eso fíjese usted que, por ejemplo, las personas que se casan y tienen sus hijos, uno los va viendo a lo largo de los años; normalemnet hay una edad en la que sentimos que tenemos al mundo agarrado con las manos, tenemos salud, de pronto hay un buen trabajo, unos buenos negocios, unos buenos ingresos, la fortuna parece sonreírnos. A veces eso trae como un orgullo. | ||
| + | |||
| + | Pero luego vienen una cantidad de sufrimientos que traen los hijos, casi siempre los hijos traen sufrimiento, porque el uno se enfermó, Dios no lo quiera, un hijo que falleció; no lo vaya a permitir Dios, un hijo secuestrado. No seamos tan trágicos, simplemente un hijo rebelde, o un hijo vicioso, o un hijo desagradecido, o un hijo mal casado. | ||
| + | |||
| + | Por eso cuando uno habla allá con las personas mayores, normalmente ya son más humildes | ||
Revisión del 17:57 1 ene 2009
Fecha: 20030114
Título:
Original en audio: 13 min. 21 seg.
Hermanos:
Hagamos un momento de meditación en esa palabra que nos ha dado la Carta a los Hebreos. Refiriéndose a Nuestro Señor Jesucristo dice que "Dios quiso perfeccioner y consagrar a su Hijo por medio del sufrimiento" (véase Carta a los Hebreos 2,9). Y en ese mismo pasaje que hemos oído también dice que "a Dios le agradó que su Hijo probara, gustara la muerte en benficio de todos" (véase Carta a los Hebreos 2,9).
¡El misterio del sufrimiento de Cristo y el misterio de la muerte de Cristo! Fíjate lo que nos dice: "Dios perfeccionó por el sufrimiento a su Hijo, y consagró por el sufrimiento a su Hijo" (véase Carta a los hebreos 2,10). Son palabras muy extrañas porque, desde luego, ninguno de nosotros quiere sufrir.
Sin embargo, está demostrado que el sufrimiento tiene un aspecto positivo cuando se sabe llevar. El sufrimiento es el que le da profundidad a la vida. La gente que no conoce nada de sufrimiento suele ser superficial, egoísta, falta de comprensión con los demás, todo le parece fácil: "-Que hay pobres", "-Ah, pues porque son perezosos"; "-que hay enfermos", "-con tal de que no me enferme yo". Todos los problemas los ve lejos, todos los dolores los ve lejos, porque no los ha tenido cerca.
Así que una aplicación práctica que nos deja esa frase del día de hoy es: el sufrimiento tiene un aspecto positivo sabiéndolo llevar; el sufrimiento puede taer una gran bendición, incluso hay un salmo, el Salmo 119, que por allá dice en uno de sus versículos: "Me estuvo bien el sufrir, así aprendí tus justos mandamientos" (véase Salmo 119,71).
Y fíjese que muchos de nosotros, si a veces hemos estado como retirados de Dios y hemos vuelto, ¿qué nos ha traído? Casi siempre un sufrimiento: un pariente que se nos murió, un amigo que nos traicionó, una desgracia en la familia, una quiebra en nuestra economía. Así que no podemos despreciar al sufrimiento, el sufrimeinto puede ser camino de perfección.
El sufrimiento también nos hace humildes, porque uno cree que lo puede todo, ¿es esto cuando llegra el sufrimiento? El dolor bien llevado conduce a la humildad; un problema que uno no logra espantarse, que uno no logra quitarse de encima, un dolor permanente, eso trae humildad.
Por eso fíjese usted que, por ejemplo, las personas que se casan y tienen sus hijos, uno los va viendo a lo largo de los años; normalemnet hay una edad en la que sentimos que tenemos al mundo agarrado con las manos, tenemos salud, de pronto hay un buen trabajo, unos buenos negocios, unos buenos ingresos, la fortuna parece sonreírnos. A veces eso trae como un orgullo.
Pero luego vienen una cantidad de sufrimientos que traen los hijos, casi siempre los hijos traen sufrimiento, porque el uno se enfermó, Dios no lo quiera, un hijo que falleció; no lo vaya a permitir Dios, un hijo secuestrado. No seamos tan trágicos, simplemente un hijo rebelde, o un hijo vicioso, o un hijo desagradecido, o un hijo mal casado.
Por eso cuando uno habla allá con las personas mayores, normalmente ya son más humildes