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San Cayo era originario de Dalmacia y pariente del emperador Diocleciano. La violencia de la persecución le obligó a vivir ocho años en las catacumbas.
Sus sufrimientos por la fe le merecieron el título de Mártir.
San Sotero, por su parte, sucedió a San Aniceto en la Cátedra de San Pedro.
Eusebio nos ha conservado una carta en la que San Dionisio, Obispo de Corinto, alude a la paternal bondad del Papa, especialmente con los que habían sufrido por la fe en Cristo.
Además, San Dionisio manifiesta que en las Iglesias de Corinto se leyó una carta escrita por San Sotero, junto con la carta del Papa San Clemente, considerada por algunos autores como la famosa "Segunda Carta de San Clemente".
La Iglesia venera a San Sotero como Mártir, pero no existe ningún relato de su martirio.
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia - Feliz cumpleaños papá!!! Que Dios te siga bendiciendo en abundancia. Gracias al Señor por tu vida, tu ejemplo y por habernos regalado la felicidad de ser tus hijos.
Bogotá, Colombia - De todo corazón te deseo un feliz cumpleaños y que Dios derrame benciones en abundancia sobre ti y tu familia, y que te cumpla los deseos de tu corazón! Te amo tu hermanita.
Lima, Perú (2005) - Jesús por tu misericordia divina, salva las almas del purgatorio especialmente las de maribel maria e Iván Leonel (hijos de mi alma, los amo, perdon)
En aquellos días, la Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría. Se iba construyendo y progresaba en la fidelidad al Señor, y se multiplicaba, animada por el Espíritu Santo.
Pedro recorría el país y bajó a ver a los santos que residían en Lida. Encontró allí a un cierto Eneas, un paralítico que desde hacía ocho años no se levantaba de la camilla. Pedro le dijo: "Eneas, Jesucristo te da la salud; levántate y haz la cama." Se levantó inmediatamente. Lo vieron todos los vecinos de Lida y de Saron, y se convirtieron al Señor.
Había en Jafa una discípula llamada Tabita, que significa Gacela. Tabita hacia infinidad de obras buenas y de limosnas. Por entonces cayó enferma y murió. La lavaron y la pusieron en la sala de arriba. Lida está cerca de Jafa. Al enterarse los discípulos de que Pedro estaba allí, enviaron dos hombres a rogarle que fuera a Jafa sin tardar. Pedro se fue con ellos. Al llegar a Jafa, lo llevaron a la sala de arriba, y se le presentaron las viudas, mostrándole con lágrimas los vestidos y mantos que hacía Gacela cuando vivía. Pedro mandó salir fuera a todos. Se arrodilló, se puso a rezar y, dirigiéndose a la muerta, dijo: "Tabita, levántate." Ella abrió los ojos y, al ver a Pedro, se incorporó. Él la cogió de la mano, la levantó y, llamando a los santos y a las viudas, se la presentó viva. Esto se supo por todo Jafa, y muchos creyeron en el Señor.
La Iglesia se iba construyendo y se multiplicaba, animada por el Espíritu Santo (Hechos 9,31-42)
Salmo
¿Cómo pagaré al Señor / todo el bien que me ha hecho? / Alzaré la copa de la salvación, / invocando su nombre. R.
Cumpliré al Señor mis votos / en presencia de todo el pueblo. / Mucho le cuesta al Señor / la muerte de sus fieles. R.
Señor, yo soy tu siervo, / siervo tuyo, hijo de tu esclava: / rompiste mis cadenas. / Te ofreceré un sacrificio de alabanza, / invocando tu nombre, Señor. R.
¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? (Salmo 115)
Evangelio
En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: "Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?" Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: "¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen." Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: "Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede."
Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: "¿También vosotros queréis marcharos?" Simón Pedro le contestó: "Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios."
¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna (Juan 6,60-69)
Estando en paz, la Iglesia crece; estando perseguida, da testimonio. No hay modo de detenerla pues tampoco se puede detener la fuerza de la resurrección. 4 min. 46 seg.
Reconocer a Cristo como pan verdadero es reconocer que de EL dependemos: una explicación alternativa a la difícil pregunta: ¿por qué tantos discípulos abandonaron a Jesús cuando Él dijo que había que comer su carne y beber su sangre para tener verdadera vida? 37 min. 8 seg.
Somos de aquellos que cuando Cristo nos dice palabras sublimes de amor nos vamos o somos de aquellos otros que con fe y amor permanecen aunque no lo entiendan todo. 4 min. 49 seg.
La oposición entre Espíritu y carne no esta en la corporalidad, el problema es que la debilidad que es inherente al cuerpo fácilmente nos precipita en abismos de pecado. 7 min. 38 seg.
Con frecuencia sucede que nos interesa más el pan de la tierra que el pan del cielo; y la razón puede ser que el pan de la tierra no cuestiona el señorío que tenemos sobre nuestra propia vida mientras que el pan del cielo, que es Cristo, sólo puede llegar a nuestros corazones como Rey y Señor. 25 min. 39 seg.
La compasión es un rasgo típico del corazón de Jesús, para aprender a compadecer hay que ver al otro y la compasión es el elemento fundamental de la evangelización. 5 min. 34 seg.
El Tiempo Pascual es ocasión para acoger el abrazo del Padre y sus dones: el Hijo en la Pascua y el Espíritu en Pentecostés. Pero también es un llamado a no darle la espalda al Señor rechazando su gracia. 7 min. 49 seg.
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1.1 Solemos asociar la palabra "poder" con un riesgo, una amenaza. Sucede así porque los poderosos que hemos conocido utilizan a menudo su fuerza en provecho propio, de modo que su ascenso se logra sobre la ruina o desgracia de otros menos favorecidos.
1.2 Por eso es grande encontrarse con el poder de Cristo, el Señor de la Gloria, el Pastor Bueno, el Hermano Compasivo, el Humilde y Manso de Corazón. ¡He aquí por fin uno que une a su fuerza su misericordia, y a su sabiduría su incomparable poder!
1.3 El poder de Cristo brilla en todo pero nosotros lo descubrimos más rápidamente y mejor en los enfermos y caídos. Eneas, tullido, y Tabita, ya difunta, son la imagen viva de aquellos inocentes y bondadosos que han quedado tendidos a lo largo del camino. Viene en ayuda de su desfallecimiento la energía de Cristo, que ha vencido a la enfermedad y la muerte.
1.4 Nosotros tenemos seguramente algo o mucho de esos desfallecidos. Como Tabita hemos tratado de lograr muchas cosas buenas que nos han quedado a medio hacer. La palabra de Pedro en esta primera lectura nos levanta en el Nombre de Jesús y nos da el vigor que por nosotros mismos no teníamos.
2. ¿A quién iremos?
2.1 En el evangelio de hoy continuamos reflexionando sobre el Pan de la Vida. Cristo ha declarado su carne como alimento de verdad y ha enseñado que la bebida verdadera es su propia Sangre. Un anuncio que desborda nuestras expectativas y compromete de tal modo nuestro corazón en gratitud y obediencia, que muchos dan la espalda. Al fin y al cabo ya se habían llenado el vientre por una tarde.
2.2 En el Evangelio según san Mateo se llama a Cristo "Dios con nosotros". Lo que no es seguro es que queramos ser "Nosotros con Él". Él quiere ser Pan para nosotros; lo que no es seguro es que nosotros queramos ser hambre que acoge su pan.
2.3 El tono de Cristo en uno de los momentos más duros de su ministerio público sigue siendo claro y valiente. No entra en lamentaciones por los que se van ni en negociaciones con los que aún se quedan. Ha ofrecido todo su amor; no tiene cartas escondidas ni tampoco un "Plan B". Simplemente se ha dado a sí mismo. Acogerlo es salvarse; rechazarlo es condenarse.