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De Wiki de FrayNelson
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Fecha: 20110125

Título: ¿Que estamos haciendo para que Jesus sea mas conocido y mejor amado?

Original en audio 4 min. 21 seg.


Hoy los católicos de todo el mundo nos regocijamos en la Fiesta de la conversión del Apóstol San Pablo.

Creo que es uno de los nombres que tien que resultarnos más familiares. ¿Cuántas veces yendo a la Misa escuchamos: "Lectura de la Carta del Apóstol San pablo"? Cartas a los romanos, a los corintios, a los gálatas, a los tesalonicenses, cartas a Filemón, a Tito, a Timoteo.

Esas cartas indican una acción apostólica impresionante. Pablo, podemos decir, que es la imagen misma de ese anhelo que todo misionero debe tener, el anhelo de transmitir la buena noticia de Jesús, el anhelo de llevar, hasta los últimos confines, la noticia del Evangelio.

Este es el Apóstol que estamos celebrando hoy. En realidad, hay dos días en los que recordamos a San Pablo: uno, es en esta fecha, veinticinco de enero, cuando celebramos la conversión de San Pablo; y la otra fecha es el veintinueve de junio, y ahí tenemos una fiesta compartida con el Apóstol Pedro y el Apóstol Pablo.

la Fiesta de los Apóstoles Pedro y Pablo que nos recuerda que estos dos gigantes de la fe, estos dos grandes testigos de Jesucristo, en la ciudad de Roma, ofrecieron finalmente el supremo testimonio, el testimonio del martirio.

Entonces, la Fiesta de la conversión y la Fiesta del martirio de San Pablo, viene a marcar como el principio y el final de toda su entrega maravillosa a la obra de Jesús, a eso aluden las lecturas del día de hoy, la primera del capítulo veintidós de los Hechos de los Apóstoles, es un recuento de esa experiencia que llevó a Pablo a la conversión.

Pablo era un perseguidor de los cristianos, Pablo era enemigo a muerte del Cristianismo. Y resulta que, yendo de camino hacia la ciudad de Damasco, él se encuentra con Jesús. Y es tan hermoso ver que Jesús, con su luz, lo deja deslumbrado, lo deja ciego.

Pablo era un hombre muy instruido, por lo pronto sabía el arameo y sabía también el latín o el griego que era más común en el Imperio Romano. Un hombre con estudios, un hombre que había profundizado mucho en las Escrituras, un hombre que seguramente creía que veía muy bien, creía que todo lo tenía muy claro

Y por eso es bello ver que Jesús derrama tanta luz sobre San Pablo en el hecho de la conversión, que, volviéndolo ciego, lo invita a encontrar la verdadera luz. Yo creo que esta es una enseñanza perenne, una enseñanza que podemos aprovechar también nosotros.

A veces nos fiamos demasiado de nuestra propia opinión, a veces creemos que ya sabemos cómo es el cuento del Cristianismo, y se nos olvida que hay una novedad maravillosa que no es otra sino la novedad del amor gratuito de Dios, y esa novedad hay que descubrirla con ojos nuevos. Dios le dio ojos nuevos a Pablo.

El evangelio de hoy, muy breve, tomado del capítulo final, el capítulo dieciséis de San Marcos, nos recuerda el mandato del Señor: hay que ir hasta el último confín, hay que evangelizar a toda la creación, Pablo lo hizo de modo admirable, ¿y tú, hermano, y tú qué estás viendo estas palabras, que las estás escuchando, tú, qué estás haciendo para que Jesús sea más conocido y mejor amado?