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De Wiki de FrayNelson
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La Biblia nos habla varias veces de amor y amistad, por ejemplo, tenemos esa frase tan conocida, “El que ha encontrado un amigo, ha encontrado un tesoro” (Ecl 6,14). Es natural que sintamos que esas palabras nos hablan al corazón porque todo ser humano de alguna manera necesita afecto, necesita escucha, apoyo, soporte, así que es maravilloso encontrar todo esto, los mensajes que nos traen esa luz. Uno de los grandes ejemplos de amistad que tenemos en la Biblia es el que aparece precisamente en la historia del rey David, el gran amigo y aliado fue un hombre llamado Jonatán.

Jonatán fue hijo de Saúl, y como nos cuenta la Biblia de una manera muy clara. Saúl sentía gran envidia contra David, por diversas razones: primero porque David fue capaz de vencer a Goliat, mientras que Saúl tuvo que resguardarse en su propio campamento, fue David quien logró esa victoria, y luego mucho más adelante porque el mismo Saúl se dio cuenta que Dios había elegido a David para que fuera rey, de manera que ya el mismo Saúl no iba a ser rey, esto le despertaba amargura y envidia.

La malquerencia de Saúl hacia David, hace más notable la bienquerencia del hijo de Saúl, llamado Jonatán, hacia David, y la intensidad de esta amistad y la cercanía de estos dos hombres, en los tiempos en los que vivimos ha llevado algunas interpretaciones simplemente degeneradas, que hablan de la corrupción que reina en nuestra época, me refiero a aquellos que llegan al extremo de afirmar que la relación entre David y Jonatán era una relación de tipo homosexual. Lo más notable de una afirmación tan escandalosa y tan sucia, es que si nosotros miramos la escritura no hay ninguna señal que apoye esto, ninguna es decir que hay afecto y que hay amistad por supuesto que sí, yo puedo sentir vivísimo afecto y los tengo hacia mi padre y él me ama, ambos somos hombres y ese no es un amor homosexual; yo puedo sentir una enorme gratitud y puede dolerme en el alma y puede dolerme la muerte de uno de tantos profesores buenos que he tenido y se puede querer y apreciar, pero esto no nos convierte en homosexuales, claro que no.

Pero cuando la mente está torcida, cuando el ambiente está tan cargado de erotismo por todas partes, con una mirada sucia con erotismo desbocado, y todo afecto entre hombre y mujer tiene que haber sexo, pero el sexo no está en esos relatos, el sexo lamentablemente está en la cabeza corrompida de estas personas que no han sabido poner un freno y no han sabido educarse, que no han sabido descubrir que las dimensiones del amor y de la amistad van muchas veces más allá de esto. Algunos todavía alegan diciendo que cuando viene la muerte de uno de los dos, el otro dice: “Tu amor era para mí, más dulce que el amor de las mujeres” (2 Sm 1,26) y entonces de ahí pretenden deducir una especie de bisexualidad o alguna cosa de esas, esa expresión demuestra una triste ignorancia, ¡cómo es posible que nuestro ambiente cultural este tan envenenado!

Por el contrario, lo que indica esa expresión es que el amor natural de personas heterosexuales como Jonatán o como David, les llevaba por supuesto a desear la mujer, pero lo que está diciendo esa frase, es que el verdadero amor de amistad está por encima de la pasión, ósea está diciendo exactamente lo contrario de lo que esa gente quiere afirmar, lo que está diciendo esa frase es que, por encima de la simple satisfacción sexual, está el don purísimo de la amistad. Por eso Jesús también dijo a sus apóstoles: “Ya no os llamo siervo sino amigos” (Jn 15,15). Esto está indicando una calidad de afecto, no despreciamos la unión natural entre el hombre y la mujer, pero indudablemente la Biblia nos muestra que hay expresiones más altas de amor y a ellas hemos de tender, dando gracias al Señor que nos amó primero y nos trató como amigos.