N3en006a
Fecha:20120103
Título: No llegamos a la salvacion por la practica de unas ensenanzas, sino por pura misericordia de Dios a traves del sacrificio de Cristo
Original en audio: 4 min. 47 seg.
Hoy vamos a familiarizarnos con una palabra que puede resultar extraña al principio para algunos. Esa palabra se escribe con una "g" al principio, es el gnosticismo. Pero ¿por qué se escribe con esa "g" que no tiene nada que ver con el sonido que uno luego dice? Esa "g" es como muda, un caso singular en la lengua castellana.
Bueno, es que en griego existe la palabra gnosis, con esa "g" que en griego se llama gamma, con una gamma al principio, la gnosis; gnosis quiere decir conocimiento. Y todo indica que en el siglo primero, en algunas iglesias de lo que se llamaba Asia Menor en esa época y que nosotros hoy conocemos como Turquía, en algunas de esas iglesias se había entrado este pensamiento gnóstico, este pensamiento, este culto, esta filosofía del gnosticismo.
Eso sigue vivo en nuestra época. Vivo, como un grupo, como una clase de filosofía, como cursos de filosofía; pero sigue vivo no sólo en esa forma institucional, sino sigue vivo de muchas otras maneras.
¿En qué consiste el tal gnosticismo? Consiste en que, cuando nosotros llegamos a iluminarnos con la verdad, entonces ascendemos en el ser. ¿Qué es ese lenguaje tan extraño? Pues vamos a decir que los gnósticos creen lo siguiente: que para vivir la vida humana se necesitan como claves o secretos, y esos secretos que han estado escondidos los conocen uno pocos, que son los maestros, que son los iniciados, y ellos transmiten ese conocimiento, esa gnosis a otras personas. Y de esa manera, quienes conocen esos secretos, son verdaderamente felices y son iluminados.
Resulta que en el siglo primero se formó como una confusión entre el gnosticismo y el Cristianismo. Porque resulta que nosotros creemos que al conocer a Jesús toda la vida cambia. Entonces los gnósticos, por decirlo de alguna manera, quisieron adueñarse de esa memoria de Jesucristo, del recuerdo de Jesucristo, presentando a Cristo como un maestro más, como un maestro, uno de los muchos, muchos, iniciados, que, a través de su predicación y de sus enseñanzas, puede llevar al camino de la luz, al camino de la plenitud, al camino de la realización, a un ascenso hacia algo que se podría llamar el cielo.
Fíjate que ese Cristo gnóstico es fundamentalmente un profesor, es simplemente un maestro. Nosotros, en cambio, creemos que las enseñanzas de Cristo, efectivamente, son de una profundidad infinita y que Él es nuestro Maestro; pero creemos ante todo que es a través de la Cruz, a través del misterio de su Cruz, de su Sangre redentora, de su sacrificio realizado con tanto amor como nosotros somos salvos.
Nosotros llegamos a la salvación no simplemente por unas enseñanzas que nosotros ponemos en práctica con nuestras solas fuerzas; nosotros llegamos a la salvación porque hay un regalo de amor, porque hay una misericordia inagotable que nos ha alcanzado desde el sacrificio de Cristo.
Y por eso, el Apóstol San Juan en su Primera Carta dice: "No, no basta con decir con que yo conozco a Dios" 1 Juan 2,4-6, -es decir, "yo tengo gnosis-", no basta con decir eso. Tu vida, tu vida tiene que ser como la de Jesús, tu vida tiene que estar libre de pecado, tu vida tiene que irradiar la misma santidad que encontramos en el Hijo de Dios.