I152001a
Fecha: 19970715
Título: Dios utiliza corazones rescatados de las aguas y de las tinieblas para realizar sus planes
Original en audio: 8 min. 35 seg.
El faraón ordena que sean asesinados los niños hebreos, y la primera que desobedece al faraón es su propia hija. El faraón manda la muerte, quiere la muerte de los otros niños, pero ha dejado con vida a su hija, y en el corazón de su hija queda un poquito de eso que se llama compasión, que se llama misericordia, que se llama solidaridad.
Y esa compasión, esa solidaridad, salva la vida de un hebreo. Y sabemos por el desenlace de la historia, que será este hebreo, Moisés, el que finalmente le demuestre al faraón, que así como se salvó la vida de él, de Moisés, así Dios es poderoso para salvar las vidas de los demás hebreos.
Moisés es como las primicias de la victoria de Dios, una victoria que demuestra aquello que dice el salmo: "Dios con el astuto es astuto, con el sagaz es sagaz" ( véase Salmo 18 , 26 ).
Dios se las sabe todas. Y con aquel que pretende hacer grandes demostraciones de inteligencia, de astucia o de poder, Dios sabe demostrar cómo es mayor su poder, porque es mayor su astucia, porque es mayor su sagacidad. Una extraña sagacidad que se apoya, precisamente, en el engañoso corazón humano. "Nada más falso y enfermo que el corazón", dijo una vez el Profeta Jeremías ( véase Jeremías 17 , 9 ).
¿Quién lo entenderá? ¿Quién entenderá el corazón humano? ¡Tan rebelde! ¡Tan egoísta! ¡Tan inestable! A veces parecemos, los seres humanos, tan capaces de lo malo, tan poco dispuestos para lo bueno.
Y precisamente, brilla la misericordia de Dios, resplandece su sabiduría, en el hecho de que Dios utiliza para realizar sus planes, no los corazones de los Ángeles inmaculados; esos también, pero no sólo esos corazones; sino utiliza corazones como los del faraón, como el de la hija del faraón, como el de Moisés, corazones humanos, corazones rescatados de las aguas, corazones rescatados del caos y de la inestabilidad, que son fortalecidos, que son conducidos, a veces sin saberlo, por la mano de Dios, hasta que se cumplen sus planes.
Lo más gracioso es que Moisés resulta criado en la corte del faraón y por una hija del faraón. Así también Dios, del seno mismo de las tinieblas, sabe sacar victoria. Y así tambien Dios, de lo profundo de la iniquidad, sabe sacar apóstoles y santos.
Esto lo conocen bien, los que han trabajado en programas de rehabilitación, por ejemplo. ¿Cuál es el mejor tutor, el mejor guía en la recuperación de un muchacho que está tratando de salir de la droga? ¿Quién es el mejor apóstol de este joven? Otro joven, que seguramente estuvo hundido, igual o peor que el primero, en lo mismo, y que logró salir de ahí.
Dios sabe construír santos y apóstoles en medio de las tinieblas. Moisés tenía todas las razones del mundo para ser un cómplice del sistema opresor. Era tenido por hijo de la hija del faraón. Había sido criado en la corte. Tenía todo a su favor para ser lo que nosotros burlonamente llamamos un "hijo de papi", un inservible para la sociedad, un hombre acomodado al sistema, un hombre al que le convenían los privilegios del faraón.