O344001a
Fecha: 19961128
Título:
Original en audio: 7 min. 43 seg.
El texto que hemos escuchado del Apocalipsis, en cierto sentido es esa hora que llega para los gentiles. Por eso las lecturas que nos ofrece la Iglesia en este día, nos presentan como dos grandes catástrofes, el hundimiento de dos grandes orgullos: todo el orgullo judío, que se hunde en esa Jerusalén sitiada y pisoteada; y todo el orgullo de todos los pueblos, que se hunde en esa Babilonia convertida en moradad de demonios y pájaros inmundos.
Se trata, entonces, del hundimiento de lo que San Agustín llamaba la Civittas Terrena, la Ciudad Terrena. Porque, como recordamos seguramente, en su obra "La Ciudad de Dios", Agustín dice que hay dos amores y cacad amor edifica lo suyo. El amor a la creaturas, de espaldas a Dios, edificó una ciudad para este mundo, y esa ciudad, llena de orgullo y vacía de fe, termina hundiéndose, ya se llame Jerusalén o Babilonia.