Diferencia entre revisiones de «O131001a»
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En la lectura de hoy se da un contraste porque hay una multitud. El texto precisamente empieza diciéndonos: "Al ver Jesús que la multitud lo rodeaba" (''véase'' San Mateo 8,18). Hay una multitud por una parte, pero por otra parte las palabras de Cristo son palabras poco populares, son palabras que en cierto sentido, más que atraer a las personas, las invitan a reflexionar sobre su propio seguimiento. | En la lectura de hoy se da un contraste porque hay una multitud. El texto precisamente empieza diciéndonos: "Al ver Jesús que la multitud lo rodeaba" (''véase'' San Mateo 8,18). Hay una multitud por una parte, pero por otra parte las palabras de Cristo son palabras poco populares, son palabras que en cierto sentido, más que atraer a las personas, las invitan a reflexionar sobre su propio seguimiento. | ||
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| + | Yo creo que aquí hay una diferencia muy grande entre la manera de actuar de Jesucristo y la manera de actuar en una compañía publicitaria, en una campaña política, o en un programa de marketing. Cuando un político ve que tiene mucha gente, pues busca más gente; cuando en una campaña comercial se está vendiendo mucho un producto, se busca cómo vender más. | ||
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| + | En cambio, Jesús ve la multitud, y yo me atrevo a decir, no le cree a la multitud, Jesús desconfía de la multitud. Jesús ve esa multitud inmensa y con sus palabras, según el relato del evangelio, depura, purifica la multitud. Y aquí veo yo como un corazón palpitante. La palabra de Jesús convoca, la palabra de Jesús despide. | ||
Revisión del 14:09 9 jun 2008
Fecha: 20020701
Título:
Original en audio:4 min. 22 seg.
En la lectura de hoy se da un contraste porque hay una multitud. El texto precisamente empieza diciéndonos: "Al ver Jesús que la multitud lo rodeaba" (véase San Mateo 8,18). Hay una multitud por una parte, pero por otra parte las palabras de Cristo son palabras poco populares, son palabras que en cierto sentido, más que atraer a las personas, las invitan a reflexionar sobre su propio seguimiento.
Yo creo que aquí hay una diferencia muy grande entre la manera de actuar de Jesucristo y la manera de actuar en una compañía publicitaria, en una campaña política, o en un programa de marketing. Cuando un político ve que tiene mucha gente, pues busca más gente; cuando en una campaña comercial se está vendiendo mucho un producto, se busca cómo vender más.
En cambio, Jesús ve la multitud, y yo me atrevo a decir, no le cree a la multitud, Jesús desconfía de la multitud. Jesús ve esa multitud inmensa y con sus palabras, según el relato del evangelio, depura, purifica la multitud. Y aquí veo yo como un corazón palpitante. La palabra de Jesús convoca, la palabra de Jesús despide.