Diferencia entre revisiones de «Nsvc006a»
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Y todos estuvieron de acuerdo. Pero resulta que el sacrificio que ofrecen los sacerdotes de Baal nunca recibe fuego, mientras que el sacrificio preparado por Elías, el profeta, recibe fuego del cielo que consume completamente no sólo los animales que se habían sacrificado, sino incluso el agua que se había derramado para hacer, en cierto sentido, más visible y más claro el milagro. | Y todos estuvieron de acuerdo. Pero resulta que el sacrificio que ofrecen los sacerdotes de Baal nunca recibe fuego, mientras que el sacrificio preparado por Elías, el profeta, recibe fuego del cielo que consume completamente no sólo los animales que se habían sacrificado, sino incluso el agua que se había derramado para hacer, en cierto sentido, más visible y más claro el milagro. | ||
| − | Por eso esta montaña, el Monte Carmelo que llamamos, ha quedado ligada a la fe verdadera, es la montaña de ascenso para encontrar al | + | Por eso esta montaña, el Monte Carmelo que llamamos, ha quedado ligada a la fe verdadera, es la montaña de ascenso para encontrar al Dios verdadero y para entregarse con un corazón sin divisiones a ese Dios. Y por eso, durante los siglos, especialmente en los comienzos del segundo milenio, algunos ermitaños empezaron a vivir, ermitaños ya cristianos, por supuesto, empezaron a vivir una existencia llena de oración y penitencia y se pusieron bajo la protección de la Santísima Virgen en su empeño de ser verdaderos cristianos. |
Y así, estos ermitaños dieron origen a lo que podemos llamar un movimiento espiritual, el movimiento del Monte Carmelo; por esta razón, la Santísima Virgen empieza a ser reconocida como protectora de la fe verdadera. | Y así, estos ermitaños dieron origen a lo que podemos llamar un movimiento espiritual, el movimiento del Monte Carmelo; por esta razón, la Santísima Virgen empieza a ser reconocida como protectora de la fe verdadera. | ||
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| + | Que Dios nuestro Padre, escuchando los ruegos de la Santísima Virgen, nos confirme en la fe verdadera, que lleguemos a ser cristianos de corazón, cristianos en lo que se lea el Evangelio; no simplemente, aunque tiene su enorme valor, por llevar un escapulario, sino porque estamos vestidos de la Virgen. | ||
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| + | ''Ese es el verdadero sentido del escapulario: vestirse de María, para que se sepa que somos de Jesús.'' | ||
Revisión del 17:08 14 jul 2011
Fecha: 20110716
Título: El verdadero sentido del escapulario de la Virgen del Carmen es vestirse de Maria para que se sepa que somos de Jesus
Original en audio: 4 min. 44 seg.
¡Feliz día de Nuestra Señora del Carmen! Dieciséis de julio, una fecha que no pasa inadvertida para una buena parte de nuestro pueblo sencillo y fiel.
Esa advocación de la Virgen, Nuestra Señora del Carmen, está profundamente escrita en la piedad popular, y creo que vale la pena recordar algunos elementos de cómo surgió esta manera particular de ver a la Santísima Virgen.
Ante todo, ese nombre, Carmen, hace alusión a una montaña, el Monte Carmelo, queda en Tierra Santa, en el territorio actual de Israel y de Palestina. El Monte Carmelo es aquel lugar donde el gran profeta Elías confrontó a los israelitas, y los confrontó porque ellos estaban viviendo una doble vida: por una parte, se decían "pueblo de la alianza", hasta ese momento la alianza con Moisés, la alianza celebrada en el Monte Horeb; pero, por otro lado, daban culto a las deidades paganas, especialmente a los llamados Baales que se idolatraban, que se adoraban en toda esa región.
Entonces e el Monte Carmelo Elías convoca al pueblo y lo desafía, pero detrás de ese desafío hay sobre todo una búsqueda de la verdad; la gran pregunta es: ¿Cuáĺ es el dios verdadero? Y esa gran pregunta, esa pregunta fundamental es la que queda también resuelta con la intervención de Elías. Elías propone que los sacerdotes de Baal ofrezcan un sacrificio, y dice él mismo que va a ofrecer otro sacrificio, y entonces lanza este reto: aquella deidad que responda por el fuego, esa es ala deidad verdadera.
Y todos estuvieron de acuerdo. Pero resulta que el sacrificio que ofrecen los sacerdotes de Baal nunca recibe fuego, mientras que el sacrificio preparado por Elías, el profeta, recibe fuego del cielo que consume completamente no sólo los animales que se habían sacrificado, sino incluso el agua que se había derramado para hacer, en cierto sentido, más visible y más claro el milagro.
Por eso esta montaña, el Monte Carmelo que llamamos, ha quedado ligada a la fe verdadera, es la montaña de ascenso para encontrar al Dios verdadero y para entregarse con un corazón sin divisiones a ese Dios. Y por eso, durante los siglos, especialmente en los comienzos del segundo milenio, algunos ermitaños empezaron a vivir, ermitaños ya cristianos, por supuesto, empezaron a vivir una existencia llena de oración y penitencia y se pusieron bajo la protección de la Santísima Virgen en su empeño de ser verdaderos cristianos.
Y así, estos ermitaños dieron origen a lo que podemos llamar un movimiento espiritual, el movimiento del Monte Carmelo; por esta razón, la Santísima Virgen empieza a ser reconocida como protectora de la fe verdadera.
Cuando se fue a transmitir esta fe a otras personas, los primeros y más interesados eran los marineros, los navegantes, y entonces ellos escogieron a la Virgen como acompañante y protectora suya, y de ahí viene la tradición de que Nuestra Señora del Carmen es Patrona de los conductores, Patrona de los que transportan, porque ya desde antiguo los marineros que salían de esas alejadas regiones se encomendaban a la Señora de la fe verdadera.
Que Dios nuestro Padre, escuchando los ruegos de la Santísima Virgen, nos confirme en la fe verdadera, que lleguemos a ser cristianos de corazón, cristianos en lo que se lea el Evangelio; no simplemente, aunque tiene su enorme valor, por llevar un escapulario, sino porque estamos vestidos de la Virgen.
Ese es el verdadero sentido del escapulario: vestirse de María, para que se sepa que somos de Jesús.