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Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Cada epifanía es navidad porque es el nuevo comienzo de la historia de Cristo en nosotros, es un nuevo nacimiento de Jesús en nuestros corazones.
Homilía epif035a, predicada en 20190105, con 4 min. y 11 seg. 
Transcripción:
¡Feliz domingo para todos! Este es el domingo de la Epifanía del Señor y la idea central en esta ocasión es muy sencilla: La Navidad es una epifanía y la epifanía es una Navidad. Esa es la idea. Así de sencillo. Empecemos por la palabra epifanía, que cada vez es más conocida en nuestro mundo cristiano y católico. Epifanía quiere decir: -manifestación-. Yo recuerdo las palabras del Papa San León Magno que decía: La misericordia de Dios es eterna, la misericordia de Dios es desde siempre. Pero estaba como oculta con el nacimiento de Cristo, con su predicación, con sus milagros, con sus exorcismos, pero sobre todo con la ofrenda de su cuerpo en la cruz, hemos visto, se ha mostrado la misericordia divina. De manera que la misericordia que estaba oculta se ha manifestado; eso es lo que significa la palabra epifanía. Si nosotros pensamos bien, entonces hay muchas epifanías. No es una, hay muchas. Y si lo pensamos bien, la Navidad es una preciosa epifanía, ante todo para los ojos de la Virgen y de San José. Luego para los ojos de los pastores, pero incluso debo contar también aquí, para los ojos, por así decirlo, de los ángeles que ahora reconocen al Dios eterno en nuestra carne mortal. También podemos decir que es epifanía para los magos que vienen de Oriente. Por esa razón, cuando nosotros hablamos de Navidad podemos decir que la Navidad es una epifanía. Yo creo que eso se entiende bien. Más difícil es entender la otra frase -La epifanía también es una Navidad-, ¿Por qué lo decimos? Esta vez nos apoyamos en otro santo, San Bernardo de Claraval. Dice San Bernardo que Cristo ha venido tres veces. O mejor, que son tres las venidas de Cristo: Vino a Belén hace dos mil años, vendrá al final de los tiempos. La de Belén es la primera venida; al final de los tiempos, es la última venida. Pero nos enseña San Bernardo de Claraval., Entre la primera y la última hay una venida intermedia? -Cuando Cristo viene a tu corazón, cuando Cristo viene a mi corazón-. Y ¿cómo llega Cristo? llega a través de la Palabra y el testimonio de la Iglesia, llega a través de los milagros preciosos de amor que hace el evangelio en nuestra historia. De modo que cada vez que hay una epifanía, cada vez que descubrimos ese amor de Dios, también Cristo de algún modo nace en nosotros. Por eso cada epifanía es también Navidad, porque es también el comienzo o recomienzo de la historia de Cristo en cada uno de nosotros. La Navidad es epifanía porque es manifestación de la misericordia eterna del Padre en nuestro tiempo. Y la Epifanía es Navidad, porque cada vez que brilla su amor, Cristo nace o renace en nuestros corazones. Así que feliz tiempo litúrgico de Navidad y feliz, muy feliz día de la Epifanía del Señor.

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