{"id":9486,"date":"2011-04-20T21:05:48","date_gmt":"2011-04-21T02:05:48","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=9486"},"modified":"2011-04-20T21:05:48","modified_gmt":"2011-04-21T02:05:48","slug":"viacrucis-de-alabanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2011\/04\/20\/viacrucis-de-alabanza\/","title":{"rendered":"Viacrucis de alabanza"},"content":{"rendered":"<p>1\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas es condenado a muerte<\/p>\n<p>Te veo, Se\u00f1or, aceptando en silencio tu condena a muerte. Me dan ganas de compadecerte y de echarme a m\u00ed la culpa de lo mal que lo pasaste. Quisiera romper en llanto y flagelarme y hacerme v\u00edctima por todo lo que sufriste por m\u00ed. Pero no; no quiero a\u00f1adir pecado a pecado. No quiero hacerme protagonista de tu pasi\u00f3n. Ya soy protagonista de demasiadas cosas. Ya busco ser importante y el centro de atenci\u00f3n en cada momento. No quiero robarte la gloria de la pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Tu pasi\u00f3n es tuya, Se\u00f1or, a ti te pertenece. Es obra de tu amor y de tu honda compasi\u00f3n. Tu tomaste la iniciativa y nos amaste cuando est\u00e1bamos despistados, cuando \u00e9ramos enemigos. Nadie te quit\u00f3 la vida; t\u00fa la entregaste por amor. Yo ahora quiero agradec\u00e9rtelo y bendecirte por ello. Cada uno de nosotros viv\u00edamos en nuestro pecado, buscando la gloria y mendigando cari\u00f1o los unos de los otros. No nos conoc\u00edamos ni nos valor\u00e1bamos hasta que hemos visto tu amor por nosotros en la cruz. Te dejaste condenar a muerte por aquellos a los que ibas a salvar de su inconsciencia. El reo va  a salvar al juez. D\u00e9jame alabarte y bendecirte en este viacrucis.<br \/>\n<!--more--><br \/>\n2\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas carga con la cruz.<\/p>\n<p>Comienzas, Se\u00f1or, a subir la cuesta del Calvario. Me sale del alma la pena pero sobre todo el agradecimiento: Gracias por haber cargado con todos nuestros pesos. En esa cruz que te quebraba iban mis desganas, mis rencores, mi desamor y mi ego\u00edsmo, mis trampas y mentiras, mi mala voluntad. Tambi\u00e9n mis heridas, complejos y timideces. No s\u00f3lo los m\u00edos sino los del mundo entero. En ella iban tambi\u00e9n asumidos todos los terremotos, desgracias, guerras y cataclismos de la historia.<\/p>\n<p>Tu cruz, Se\u00f1or, ha cambiado la historia, mi historia. Ya no vivo aplastado bajo el peso de mis defectos y mis culpas porque t\u00fa has cargado con ellos. Me quedo libre y me siento salvado por ti, gracias a esa cruz con la que cargaste. Yo te alabo, Se\u00f1or y te doy gloria. No permitas que el enemigo me venza; suscita en m\u00ed el temor santo, ese susurro de tu Esp\u00edritu que me sugiere: \u201cCualquier cosa menos perder a Jesucristo\u201d.<\/p>\n<p>3\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas cae por primera vez<\/p>\n<p>Gracias, Se\u00f1or, por esta ca\u00edda porque as\u00ed te siento humano. Sufres como yo; no puedes con tus pesos y te hundes mordiendo el polvo. A veces pienso que, como tambi\u00e9n eres Dios, tu pasi\u00f3n no fue real, no es parecida a la m\u00eda, a la de tantos mortales sin esperanza. Pero s\u00ed, de hecho muchos disfrutaban al verte en el suelo, no te quer\u00edan, se vengaban de ti y se re\u00edan de tu debilidad. No sab\u00edan que se estaban riendo de s\u00ed mismos, que tu debilidad era la suya. T\u00fa ca\u00edste, Se\u00f1or, para dar fortaleza y sentido a sus desgracias y desesperaciones. Tu ca\u00edste para que nuestras miserias m\u00e1s profundas no nos lleven al infierno sino que se trasformen en gloria al ser salvadas por ti.<\/p>\n<p>Se\u00f1or, yo te presento a toda la humanidad ca\u00edda que muerde el polvo del fracaso y de la impotencia. A los que est\u00e1n hundidos en el odio y la rebeld\u00eda, a los humillados y pisoteados, a los que se embarran con la droga, con la explotaci\u00f3n de los inocentes, a los inseguros, a los que s\u00f3lo buscan ser ricos. Te presento tambi\u00e9n, Se\u00f1or, mi pasado, mi debilidad, mis ca\u00eddas, aquellas que t\u00fa solo conoces. Que tu Esp\u00edritu nos haga entender el gran amor que nos ten\u00edas desde el suelo donde ca\u00edste.<\/p>\n<p>4\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas encuentra a su madre<\/p>\n<p>Tu madre s\u00ed que te entendi\u00f3, \u00bfno es verdad, Se\u00f1or? Nadie de los que te rodeaban y te maltrataban percib\u00eda una brizna de tu misterio. Nadie conoc\u00eda que estabas muriendo en obediencia, que sab\u00edas a donde ibas, que no te defendiste porque cumpl\u00edas una misi\u00f3n. Tu madre, s\u00ed que te entend\u00eda aunque os mirasteis los dos en la oscuridad de la fe. Seguro que te dijo: \u201c\u00c1nimo hijo, sube hasta arriba, no abandones la cruz\u201d. Y te lo dijo llorando porque no sent\u00eda nada, no ve\u00eda nada, todo era irracional y espantoso, solo le quedaba la fe. S\u00f3lo os quedaba la fe.<\/p>\n<p>Gracias, Se\u00f1or, por tu fe y la de tu madre. La Resurrecci\u00f3n s\u00f3lo pod\u00eda brotar de la m\u00e1s honda oscuridad. Es el premio gratuito a una confianza total hasta la muerte y pasando por donde hab\u00eda que pasar. Por tu fe y la de tu madre yo puedo vivir mi historia en fe aunque me tiemblen las carnes, aunque no entienda nada. Mar\u00eda te animaba y te dec\u00eda: \u201cSigue, hijo, ah\u00ed est\u00e1 todo, en esa obediencia total, hasta la muerte, sin entender, en plena oscuridad como un abandonado\u201d. Te pido, Se\u00f1or, por los que en la enfermedad o en el fracaso tienen que seguir viviendo sin un por qu\u00e9; dales la fe y aum\u00e9ntasela para que lleguen a la claridad de la Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>5\u00aa Estaci\u00f3n: El Cirineo ayuda a Jes\u00fas<\/p>\n<p>No es agradable, Se\u00f1or, ayudar a un criminal o a un malvado. T\u00fa arrastrabas esa apariencia, lo parec\u00edas. Por eso el Cirineo hu\u00eda y no quer\u00eda echarte una mano para llevar la cruz. Le obligaron los soldados pero lo hac\u00eda de mala gana. No sab\u00eda que era un elegido, no sab\u00eda que s\u00f3lo para eso hubiera merecido la pena nacer. Cu\u00e1ntos millones de personas le han envidiado a lo largo de los siglos. C\u00f3mo me hubiera gustado a m\u00ed la suerte que tuvo ese hombre.<\/p>\n<p>Se\u00f1or, yo te presento a tu Iglesia, a todos los elegidos para servirla. Desc\u00fabrenos el don, como lo hiciste despu\u00e9s con el Cirineo. Que no queramos huir como \u00e9l, irnos a nuestra casa, como si tu servicio, tu cruz, tu pueblo, no tuvieran que ver con nosotros. Haznos sensibles a tu casa, a tus cosas, a tus pobres. Danos palabra y testimonio. Que nos sintamos bien atendiendo a tus cosas. \u201c\u00a1Que deseables son tus moradas, Se\u00f1or, Dios de  los ej\u00e9rcitos! \u00a1Hasta el gorri\u00f3n y la golondrina han encontrado all\u00ed un sitio para hacer su nido y colocar sus polluelos!\u201d<\/p>\n<p>6\u00aa Estaci\u00f3n. Ver\u00f3nica limpia el rostro de Jes\u00fas<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu Santo, Se\u00f1or, tuvo un detalle muy bello contigo. Impuls\u00f3 a una mujer, a una hija del pueblo, para que te mostrara un gesto de cari\u00f1o. Intr\u00e9pida, sin guiarse nada m\u00e1s que por su coraz\u00f3n atraves\u00f3 el cord\u00f3n de esbirros que te conduc\u00edan y limpio tu rostro con un pa\u00f1o. No le import\u00f3 que fueras un reo ni las acusaciones ni las pretendidas maldades por las que te condenaban. Su coraz\u00f3n te sinti\u00f3 inocente, se vio limpia al pasar t\u00fa delante de ella y quiso agradec\u00e9rtelo con ese gesto de ternura.<\/p>\n<p>Se\u00f1or, yo quiero quererte, quiero limpiarte pero no me atrevo a romper el cord\u00f3n de los que se burlan y no creen en ti. Me dejo arrastrar por el ambiente de incredulidad que me rodea. No soy capaz de hacer el signo de la cruz delante de otros, no me atrevo a hacer el rid\u00edculo por ti. Dejo pasar muchos cristos a mi lado sin que les atienda con un gesto de cari\u00f1o. Imprimiste tu rostro en el pa\u00f1o de Ver\u00f3nica y, sobre todo, en su alma. C\u00f3mo te querr\u00eda despu\u00e9s. Gracias, Se\u00f1or por los que se parecen a esta mujer.<\/p>\n<p>7\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas cae por segunda vez<\/p>\n<p>Si tu ca\u00edste al suelo por segunda vez, Se\u00f1or, es porque nosotros, porque yo, caigo por segunda y tercera y muchas veces m\u00e1s. Tuviste que besar de nuevo el suelo para mi sanaci\u00f3n. Te ca\u00edste porque estabas destrozado pero tus ca\u00eddas estaban previstas por mi pecado. Yo no s\u00e9 si t\u00fa sab\u00edas la raz\u00f3n de esta segunda ca\u00edda. Tal vez s\u00ed, pero en pura fe y oscuridad. Tu padre del cielo s\u00ed que lo sab\u00eda bien porque era el que estaba detr\u00e1s de tu pasi\u00f3n. Lo hac\u00eda para que encontr\u00e1ramos perd\u00f3n en todas nuestras ca\u00eddas.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 bueno para nosotros, Se\u00f1or, que te hayas ca\u00eddo por segunda vez. Qu\u00e9 bueno que te hayas manchado y embarrado con nuestros lodos. Lo sentimos, Se\u00f1or, y te pedimos perd\u00f3n pero sin tus sufrimientos \u00bfqu\u00e9 hubiera sido de nosotros? Nuestra alabanza y alegr\u00eda quiere compensarte. El poder del Padre que es  Esp\u00edritu Santo pasa a nosotros a trav\u00e9s de ti y de tu pasi\u00f3n. Tu cuerpo de carne es el lugar de nuestra reconciliaci\u00f3n con Dios y la fuente de toda salvaci\u00f3n. Mi carne sanada y resucitada por ti. C\u00f3mo no amarte, c\u00f3mo no darte gracias, como no llorar de emoci\u00f3n. T\u00fa me acompa\u00f1ar\u00e1s en todas mis ca\u00eddas.<\/p>\n<p>8\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas habla con las mujeres de Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>Fueron las mujeres las que m\u00e1s te acompa\u00f1aron, Se\u00f1or, y las que m\u00e1s se interesaron por ti. Nos cuenta tu evangelio que te segu\u00eda mucho pueblo y muchas mujeres llorando (Lc 23, 27). T\u00fa te volviste y les dijiste: No llor\u00e9is por m\u00ed, llorad por vosotras y por vuestros hijos porque vendr\u00e1n tiempos muy dif\u00edciles. Te refer\u00edas a los hijos de todos los tiempos, de todas las generaciones, tambi\u00e9n a nosotros. No quer\u00edas que las l\u00e1grimas nublaran nuestros ojos sino que estuvi\u00e9ramos atentos y nos enter\u00e1ramos del tiempo de tu visitaci\u00f3n para que nos vi\u00e9ramos libres del gran pecado que es no reconocerte.<\/p>\n<p>Esas mujeres y ese pueblo eran, Se\u00f1or, la semilla de tu reino. Formaban un grupo de gente, figura de la Iglesia  que te acompa\u00f1ar\u00e1 a lo largo de los siglos. Los conoc\u00edas a todos, los hab\u00edas elegido. Te doy gracias porque yo formo parte de ese grupo. Yo iba llorando tras de ti, te buscaba. Lo s\u00e9 porque te estoy buscando ahora. Toda esta gente deseaba tu Esp\u00edritu que m\u00e1s tarde se nos revel\u00f3. Gracias, Se\u00f1or, porque no soy de los indiferentes, de los pasotas, de los que ven desde la acera pasar tu cortejo de muerto, sino por ser de los que te siguen, de los que lloran, de los que se comprometen con tu causa.<\/p>\n<p>9\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas cae por tercera vez<\/p>\n<p>Tu agotamiento, Se\u00f1or, al caer en tierra por tercera vez era total. En adelante ya no pudiste dar un paso por ti mismo; te llevaban casi a rastras. Estabas muy cerca del lugar de tu muerte pero no pudiste con los \u00faltimos metros de la pendiente. La cruz la subi\u00f3 Sim\u00f3n de Cirene. Sin embargo, tu coraz\u00f3n estaba muy vivo. Te regocijaste en tu impotencia, en tu extrema debilidad y tu alma se sonri\u00f3 delante de tu Padre. Le hiciste desde el suelo un gui\u00f1o de amor y le dijiste: \u201cPadre, por todos los que t\u00fa amas\u201d. El te respondi\u00f3: \u201cHijo, no cre\u00e9 el universo para que hubiese estrellas sino para que t\u00fa pudieras vivir este derroche de amor\u201d.<\/p>\n<p>Derrama, Se\u00f1or, tu gracia de sanaci\u00f3n y fortaleza, la que mereci\u00f3 esta ca\u00edda, por todos los que est\u00e1n en los \u00faltimos metros de la impotencia: los ancianos que no se valen por s\u00ed mismos, los que est\u00e1n en silla de ruedas, los encarcelados, los ciegos, los secuestrados por la vida y la sociedad. Acu\u00e9rdate, tambi\u00e9n, de los que est\u00e1n ps\u00edquicamente gastados, los que est\u00e1n pensando en suicidarse, los que tienen miedo, los que se  desesperan y no aman la vida, los que no se sienten queridos por nadie. Los ultrajados, los oprimidos, los moribundos, los que no tienen fe. Desde este lodazal de la humanidad, te bendecimos y te damos gracias por tu tercera ca\u00edda que da sentido a todo.  <\/p>\n<p>10\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas es despojado de sus vestidos<\/p>\n<p>Se\u00f1or, todos nosotros te despojamos de tus vestiduras y pusimos tu intimidad a la intemperie. Quedaste completamente pobre pero te cubr\u00eda la gloria de tu Padre. Por eso tu alma estaba al abrigo de todo mal y nadie te la pod\u00eda tocar. Tu dijiste: \u201cNo teng\u00e1is miedo a los que pueden matar el cuerpo\u201d. Es verdad, pueden hacer muy poco. Tu esp\u00edritu segu\u00eda vivo fortalecido por todos los dones. Dios nunca deja llegar hasta el extremo de la miseria. Todo lo hab\u00edas perdido, hasta la ropa, pero t\u00fa segu\u00edas creyendo en ti mismo, en tu verdad, en el infinito valor de tu causa que te llevaba a la muerte. Tu despojo nos infunde valor.<\/p>\n<p>Hoy, Se\u00f1or, te entrego mi ropa, mi fachada, mis seguridades, todo aquello en lo que busco sobresalir. Desc\u00fabreme la pobreza de tu cuerpo desnudo. No quiero acumular nada que me separe de ti. Haz que acepte el despojo de la vida, de la edad, de los a\u00f1os que pasan, de la enfermedad, de la p\u00e9rdida de autonom\u00eda y vigor. Te doy gracias porque yo nunca hubiera deseado morir pobre, nunca hubiera amado mis infiernos, si tu no hubieses sido despojado hasta de tus vestidos. Querr\u00eda llegar a ti lleno de mis obras y de mis m\u00e9ritos para recibir el premio. Nunca hubiera conocido el valor de las manos vac\u00edas. Nunca hubiera sospechado que eres t\u00fa el que nos llenas con tu gracia y tu justicia, y que lo dem\u00e1s vale bien poco. Hazme pobre, Se\u00f1or, para que t\u00fa puedas entrar y habitar en m\u00ed.<\/p>\n<p>11\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas es crucificado<\/p>\n<p>Ni una brizna de misericordia se tuvo, Se\u00f1or, contigo. Fuiste crucificado como el peor de los malhechores. Hasta los dos bandidos que estaban a tu lado te insultaban, seg\u00fan San Mateo. En esos insultos lleg\u00f3 el desprecio a su colmo. He penetrado por tus llagas, he subido por los agujeros de tus clavos hasta tu coraz\u00f3n. No he visto tu alma porque estaba absolutamente oscura. Pero vi los ojos del Padre y el esbozo de su sonrisa. En ellos sent\u00ed la alegr\u00eda del triunfo y del amor. La muerte, el mal y el pecado estaban a punto de ser vencidos. El Padre me sonri\u00f3 y conmigo a toda la humanidad pecadora.<\/p>\n<p>Se\u00f1or, t\u00fa has concedido a tu pueblo entender algo de este misterio. Te alabamos, te bendecimos, te glorificamos por tu santa crucifixi\u00f3n. Termina, Se\u00f1or, la obra, termina de expulsar de este mundo el pecado y el mal. Nadie tuvo misericordia de ti que eres la fuente de toda misericordia. Haz que contribuyamos a erradicar el pecado del mundo amando a los pecadores hasta el extremo, como t\u00fa lo hiciste.<\/p>\n<p>12\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas muere en la cruz<\/p>\n<p>Expiraste, Se\u00f1or, tu \u00faltimo vigor diciendo: \u201cTodo est\u00e1 terminado; todo ha sido cumplido\u201d. En ese tu postrer aliento se derram\u00f3 sobre el mundo el Esp\u00edritu Santo. El demonio que, hasta hace un segundo, se sent\u00eda vencedor, huy\u00f3 aterrado; muchos muertos resucitaron como signo de vida; el velo del templo se rasg\u00f3 y todo lo antiguo caduc\u00f3. Tu muerte empuj\u00f3 a todo lo que se estaba cayendo.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 orgullo, Se\u00f1or, para todos nosotros, qu\u00e9 agradecidos a tu muerte. Ya huyeron todos los miedos. Oh feliz pecado que ha merecido tal redenci\u00f3n y tal redentor. \u00bfQui\u00e9n conoci\u00f3 la mente de Dios, qui\u00e9n le ha sugerido su proyecto? Te hizo pecado y en ti elimin\u00f3 el pecado; con tu muerte mat\u00f3 a la muerte; con tu maldici\u00f3n hemos sido bendecidos todos. Gracias por siempre, Se\u00f1or. Te damos gracias por el cosmos entero porque con tu muerte se engendr\u00f3 una nueva creaci\u00f3n, unos cielos nuevos y una tierra nueva.<\/p>\n<p>13\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas es bajado de la cruz<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n ayud\u00f3 a Jos\u00e9 de Arimatea a bajarte de la cruz? Juan nos cuenta que en ese momento apareci\u00f3 Nicodemo, tu viejo y nocturno amigo de anta\u00f1o, con aromas para ungirte. Seguro que estaba Mar\u00eda, tu madre, la Magdalena y las otras mujeres que te quer\u00edan.  Y el propio Juan. El pueblo cristiano te ha imaginado desde siempre en brazos de tu madre acogido por la piedad y la compasi\u00f3n m\u00e1s exquisita. Ning\u00fan sacerdote ha tocado tu cuerpo a lo largo de los siglos con tanto cari\u00f1o como lo hizo tu madre. Estamos en el momento de la m\u00e1xima piedad y el m\u00e1ximo respeto. Se acab\u00f3 la pantomima, se acabaron los esbirros y sus burlas, se acab\u00f3 el furor infernal.<\/p>\n<p>S\u00ed, Se\u00f1or, ha triunfado la misericordia pero colocando cada cosa en su sitio. Tu muerte no engendra una gracia barata. Hemos sido perdonados por tu sangre pero cada uno de nosotros entenderemos en nuestra alma la parte con la que hemos contribuido a tu crucifixi\u00f3n. La misericordia no diluye la justicia; triunfa sobre ella pero no la suprime. No hay ning\u00fan hombre al que no se le revele hasta el fondo su pecado, y eso ser\u00e1 su purgatorio o  su infierno. Tu Se\u00f1or no has muerto para fomentar irresponsabilidades. Ha sido todo demasiado serio; tu sangre ha costado un alto precio. A veces la malgastamos despreciando, criticando, murmurando y alejando de nosotros f\u00e1cilmente a muchos por los que t\u00fa has muerto. Haz que entendamos el don de tu sangre y nuestra responsabilidad respecto a ella.<\/p>\n<p>14\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas es sepultado<\/p>\n<p>Inimaginable, Se\u00f1or, que t\u00fa hayas terminado en un sepulcro, como cualquiera de los mortales. Sabemos que eres Dios, pero \u00bfes que Dios puede morir y ser enterrado? \u00bfSe puede decir esa frase sin que sea una blasfemia? S\u00ed, se puede decir, aunque en realidad no fue tu persona sino tu humanidad la que muri\u00f3. Tremendo misterio lleno de consuelo. Muri\u00f3 tu humanidad, la cual, como la m\u00eda, ten\u00eda alma, vida y coraz\u00f3n; ten\u00eda su propia voluntad, sus proyectos, sus apetencias, sentimientos y emociones. Todo lo sometiste, Se\u00f1or, a la voluntad de tu Padre en un acto de obediencia que te llev\u00f3 hasta el sepulcro.  All\u00ed estuviste inerme, tendido como cualquier otro cad\u00e1ver.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s impresionante es que t\u00fa, el Justo, si no te resucitan hubieras muerto para siempre. Por ti mismo no podr\u00edas haberte librado de la nada. Tuviste que ser resucitado por el Padre que lo dirig\u00eda todo. Esta certeza consuela tambi\u00e9n mi vida, mi muerte, mi entierro, mi paso por el sepulcro, ya que, como t\u00fa, ser\u00e9 tambi\u00e9n resucitado gracias a ti. Por eso mi cad\u00e1ver se sentir\u00e1 a gusto en el sepulcro, junto al tuyo, porque ambos son objeto del mismo designio de amor. Gracias, Se\u00f1or, por poder entender mi vida, mi muerte, mi entierro, con criterios de fe. T\u00fa me libras de la muerte, de la fosa de la nada, de las fauces del drag\u00f3n eterno. Acu\u00e9rdate de todos los que son enterrados sin fe y sin esperanza.  <\/p>\n<p>15\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas es resucitado<\/p>\n<p>Tu resurrecci\u00f3n, Se\u00f1or, es el origen del universo. Todo ha sido creado para que ella sucediera. Los millones de galaxias, de estrellas, de soles y planetas, la larga evoluci\u00f3n de la vida, la creaci\u00f3n del hombre inteligente, todo ha sido planificado para que t\u00fa resucitaras. Gracias, Se\u00f1or, porque en ese plan tambi\u00e9n fui nominado yo. Todo ha sido en ti, por ti y para ti. Fuera de ti nada ha sido hecho de cuanto se hizo y se hace. Qu\u00e9 maravilla poder entender este misterio desde la fe. Este secreto escondido a trav\u00e9s de los siglos s\u00f3lo puede ser revelado por tu Esp\u00edritu en la fe. Ni los \u00e1ngeles ni el demonio pudieron sospecharlo ni cabe tampoco en conocimiento humano ni de ciencia alguna. S\u00f3lo por gracia puede entenderse y disfrutarse.<\/p>\n<p>Gracias, Se\u00f1or, por tu santa resurrecci\u00f3n. El pecado ha sido destruido y la muerte vencida. Se abre ante nosotros el panorama fascinante de la nueva creaci\u00f3n. T\u00fa la inauguras, t\u00fa eres su primer habitante. Gracias porque en ella culminan todos nuestros anhelos. El mundo del pecado entristece porque ya no es el due\u00f1o, ha perdido su peso y atractivo, podemos seguir so\u00f1ando en una vida nueva. Las puertas del infierno se cierran de temor, sobre el mundo se cierne otro se\u00f1or\u00edo. T\u00fa vives y eres el Se\u00f1or. Todo el poder ha pasado a tus manos. Lo proclamamos, Se\u00f1or, te bendecimos, te glorificamos y te damos gracias infinitas.<\/p>\n<p>Autor: <strong>P. Chus Villarroel, O.P.<\/strong>, &#8211; Madrid, 20-04-11<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1\u00aa Estaci\u00f3n: Jes\u00fas es condenado a muerte Te veo, Se\u00f1or, aceptando en silencio tu condena a muerte. Me dan ganas de compadecerte y de echarme a m\u00ed la culpa de lo mal que lo pasaste. Quisiera romper en llanto y flagelarme y hacerme v\u00edctima por todo lo que sufriste por m\u00ed. Pero no; no quiero &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2011\/04\/20\/viacrucis-de-alabanza\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Viacrucis de alabanza&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[676,275],"tags":[],"class_list":["post-9486","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cruz-de-jesus","category-devociones-y-novenas"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9486"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9486\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9487,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9486\/revisions\/9487"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}