{"id":94143,"date":"2022-03-12T01:34:07","date_gmt":"2022-03-12T06:34:07","guid":{"rendered":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=94143"},"modified":"2022-03-11T16:41:16","modified_gmt":"2022-03-11T21:41:16","slug":"cuales-son-los-bienes-de-la-oracion-vocal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2022\/03\/12\/cuales-son-los-bienes-de-la-oracion-vocal\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1les son los bienes de la oraci\u00f3n vocal?"},"content":{"rendered":"<p>La oraci\u00f3n es doble: p\u00fablica y privada. Oraci\u00f3n p\u00fablica es la que los ministros de la Iglesia, en representaci\u00f3n de la totalidad del pueblo fiel, ofrecen a Dios. Tal oraci\u00f3n, por tanto, debe ser conocida por el pueblo en cuyo nombre se hace, lo que no podr\u00eda lograrse si la oraci\u00f3n no fuese vocal. De ah\u00ed el que se haya establecido razonablemente que los ministros de la Iglesia pronuncien en voz alta esta clase de oraciones, para que puedan llegar a conocimiento de todos.<\/p>\n<p>La oraci\u00f3n privada, en cambio, es aquella que, a t\u00edtulo personal, ofrece cualquier orante por s\u00ed o por los dem\u00e1s. No es necesario que sea vocal. Pero, aun sin ser necesario, oramos en voz alta por tres razones. En primer lugar, para excitar la devoci\u00f3n interior con que nuestra mente se eleva hacia Dios. Y es que los signos exteriores, palabras u obras, son est\u00edmulos de la mente humana, no s\u00f3lo en el orden del conocimiento, sino tambi\u00e9n, y como consecuencia, en el del afecto. A este prop\u00f3sito, escribe San Agust\u00edn, Ad Probam: Nos sirven de poderoso acicate las palabras y otros signos para acrecentar en nosotros el santo deseo. Por tanto, en la oraci\u00f3n privada hemos de usar de tales palabras y signos en la medida en que sean convenientes para excitar interiormente nuestro esp\u00edritu. Pero si nuestra mente se distrae por este camino, o de cualquier modo se siente impedida, habr\u00e1 que prescindir de tales recursos. Esto acaece principalmente en personas cuyo esp\u00edritu, sin necesidad de estos signos, se encuentran suficientemente preparadas para la devoci\u00f3n. Por esto dec\u00eda el salmista (Sal 26,8): Te dijo mi coraz\u00f3n. Y tambi\u00e9n leemos que Ana (1 Re 1,13) hablaba en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>En segundo lugar, empleamos la oraci\u00f3n vocal como pago de una deuda: para as\u00ed servir a Dios con todo lo que de El recibimos, esto es, no s\u00f3lo con el alma, sino tambi\u00e9n con el cuerpo. Compete esto especialmente a la oraci\u00f3n en cuanto satisfactoria. Por eso se lee en Os, \u00falt, 3: Quita de nosotros toda iniquidad y acepta lo bueno, y te presentaremos, como sacrificio de terneros, la alabanza de nuestros labios.<\/p>\n<p>En tercer lugar, a\u00f1adimos a la oraci\u00f3n la palabra por cierto desbordamiento del alma sobre el cuerpo, causado por la vehemencia del afecto, seg\u00fan aquello del salmo 15,9: Se alegr\u00f3 mi coraz\u00f3n y salt\u00f3 de gozo mi lengua. (<em>S. Th., II-II, q.83, a.11 resp.<\/em>)<\/p>\n<hr \/>\n<p>[Estos fragmentos han sido tomados de la <em>Suma Teol\u00f3gica<\/em> de Santo Tom\u00e1s, en la segunda secci\u00f3n de la segunda parte. Pueden leerse en orden los fragmentos publicados haciendo clic <a href=\"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/categorias\/santo_tomas\/suma-teologica-fragmentos\/?order=ASC\">aqu\u00ed<\/a>.]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La oraci\u00f3n es doble: p\u00fablica y privada. Oraci\u00f3n p\u00fablica es la que los ministros de la Iglesia, en representaci\u00f3n de la totalidad del pueblo fiel, ofrecen a Dios. Tal oraci\u00f3n, por tanto, debe ser conocida por el pueblo en cuyo nombre se hace, lo que no podr\u00eda lograrse si la oraci\u00f3n no fuese vocal. De &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2022\/03\/12\/cuales-son-los-bienes-de-la-oracion-vocal\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;\u00bfCu\u00e1les son los bienes de la oraci\u00f3n vocal?&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[413,1270],"tags":[],"class_list":["post-94143","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-oracion","category-suma-teologica-fragmentos"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=94143"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94143\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":94144,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/94143\/revisions\/94144"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=94143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=94143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=94143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}