{"id":93761,"date":"2022-02-19T23:08:41","date_gmt":"2022-02-20T04:08:41","guid":{"rendered":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=93761"},"modified":"2022-02-19T23:08:41","modified_gmt":"2022-02-20T04:08:41","slug":"brevisima-explicacion-del-padrenuestro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2022\/02\/19\/brevisima-explicacion-del-padrenuestro\/","title":{"rendered":"Brev\u00edsima explicaci\u00f3n del Padrenuestro"},"content":{"rendered":"<p>La oraci\u00f3n dominical es perfect\u00edsima, porque, como escribe San Agust\u00edn, Ad Probam, si oramos digna y convenientemente, no podemos decir otra cosa que lo que en la oraci\u00f3n dominical se nos propuso. Y puesto que la oraci\u00f3n es, en cierto modo, int\u00e9rprete de nuestros deseos ante Dios, s\u00f3lo aquello l\u00edcitamente pedimos que l\u00edcitamente podemos desear. Pero en la oraci\u00f3n dominical no s\u00f3lo se piden las cosas l\u00edcitamente deseables, sino que se suceden en ella las peticiones seg\u00fan el orden en que debemos desearlas, de suerte que la oraci\u00f3n dominical no s\u00f3lo regula, seg\u00fan esto, nuestras peticiones, sino que sirve de norma a todos nuestros afectos.<\/p>\n<p>Ahora bien: es cosa manifiesta que lo primero que deseamos es el fin, y en segundo lugar, los medios para alcanzarlo. Pero nuestro fin es Dios. Y nuestra voluntad tiende hacia El de dos maneras: en cuanto que deseamos su gloria y en cuanto que queremos gozar de ella. La primera de estas dos maneras se refiere al amor con que amamos a Dios en s\u00ed mismo; la segunda, al amor con que nos amamos a nosotros en Dios. Por esta raz\u00f3n decimos en la primera de las peticiones santificado sea tu nombre, con lo que pedimos la gloria de Dios. La segunda de las peticiones es: Venga a nosotros tu reino. Con ella pedimos llegar a la gloria de su reino.<\/p>\n<p>Los medios nos ordenan a dicho fin de dos maneras: por s\u00ed mismos o accidentalmente. Nos ordena por s\u00ed mismo al fin el bien que es \u00fatil para conseguirlo. Y una cosa es \u00fatil para conseguir el fin de la bienaventuranza de dos modos: 1.\u00b0, directa y principalmente, por raz\u00f3n del m\u00e9rito con que nos hacemos dignos de la bienaventuranza obedeciendo a Dios. Es por lo que aqu\u00ed pedimos: H\u00e1gase tu voluntad as\u00ed en la tierra como en el cielo; 2.\u00b0, instrumentalmente, como algo de que nos servimos para merecerla. A esto se refiere lo que aqu\u00ed decimos: El pan nuestro de cada d\u00eda d\u00e1noslo hoy, ya se trate del pan sacramental, cuyo uso cotidiano es saludable a los hombres, y en el que se sobrentiende que est\u00e1n incluidos todos los dem\u00e1s sacramentos; ya se trate del pan corporal, de tal suerte que por pan se entienda toda clase de alimentos, conforme a las palabras de San Agust\u00edn, Ad Probam: pues lo mismo que la eucarist\u00eda es el principal entre los sacramentos, tambi\u00e9n es el pan el alimento principal. De ah\u00ed el que en el Evangelio de San Mateo (6,11) se lo llame supersubstancial, o sea, principal, como expone San Jer\u00f3nimo.<\/p>\n<p>De manera accidental nos conduce a la bienaventuranza la eliminaci\u00f3n de obst\u00e1culos. Y son tres los obst\u00e1culos que nos cierran el paso hacia la bienaventuranza. En primer lugar, el pecado, que excluye directamente del reino, seg\u00fan aquello de 1 Cor 6,9-10: Ni los fornicarios, ni los id\u00f3latras, etc., poseer\u00e1n el reino de Dios. Y a esto se refiere lo que aqu\u00ed se dice: Perd\u00f3nanos nuestras deudas. En segundo lugar, la tentaci\u00f3n, que pone trabas al cumplimiento de la voluntad divina. Y a este prop\u00f3sito decimos: Y no nos dejes caer en la tentaci\u00f3n; con lo cual no pedimos vernos libres de tentaciones, sino que no seamos vencidos por la tentaci\u00f3n, lo que equivaldr\u00eda a caer en ella. En tercer lugar, las penalidades de la vida presente, que impiden el que tengamos lo suficiente para vivir. Es por lo que aqu\u00ed pedimos: L\u00edbranos del mal. (<em>S. Th., II-II, q.83, a.9 resp.<\/em>)<\/p>\n<hr \/>\n<p>[Estos fragmentos han sido tomados de la <em>Suma Teol\u00f3gica<\/em> de Santo Tom\u00e1s, en la segunda secci\u00f3n de la segunda parte. Pueden leerse en orden los fragmentos publicados haciendo clic <a href=\"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/categorias\/santo_tomas\/suma-teologica-fragmentos\/?order=ASC\">aqu\u00ed<\/a>.]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La oraci\u00f3n dominical es perfect\u00edsima, porque, como escribe San Agust\u00edn, Ad Probam, si oramos digna y convenientemente, no podemos decir otra cosa que lo que en la oraci\u00f3n dominical se nos propuso. 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