{"id":89,"date":"2005-06-07T10:18:00","date_gmt":"2005-06-07T15:18:00","guid":{"rendered":"1222518787"},"modified":"2005-08-15T15:52:47","modified_gmt":"2005-08-15T15:52:47","slug":"646","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2005\/06\/07\/646\/","title":{"rendered":"Entender el entendimiento (6 de 12)"},"content":{"rendered":"<p><strong>6. L\u00edmites intr\u00ednsecos del principio de doble asociaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Llin\u00e1s observando el cerebro y Hume haciendo introspecci\u00f3n quieren explicar al entendimiento y al ser humano que entiende siguiendo el hilo de lo que llamamos principio de doble asociaci\u00f3n. Si algo &#8220;adentro&#8221; de m\u00ed puede ser invariablemente asociado con lo que llamamos &#8220;conocer&#8221;, &#8220;percibir&#8221; o &#8220;amar,&#8221; entonces aquello que hace explicable ese evento es tambi\u00e9n la explicaci\u00f3n de lo que yo soy y de c\u00f3mo obro. Para Hume, ese &#8220;adentro&#8221; era el h\u00e1bito, emanado de la repetici\u00f3n, por el cual tendemos a juntar unas percepciones con otras, con lo cual creamos la noci\u00f3n de &#8220;causa,&#8221; por ejemplo. Para Llin\u00e1s, ese adentro es la senda rastreable de impulsos electromagn\u00e9ticos en el t\u00e1lamo y la corteza cerebral. Explicados esos h\u00e1bitos est\u00e1 explicada la naturaleza humana, nos dice Hume; explicados los circuitos del cableado cerebral est\u00e1 explicado el mito del yo, afirma Llin\u00e1s.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Ahora bien, si uno acepta los presupuestos de David Hume acepta sus conclusiones; y si uno acepta la teor\u00eda del yo de Rodolfo Llin\u00e1s considera ya explicado el ser humano. Estos dos actos, sin embargo, no son forzosos. Ambos dependen de un principio, el de doble asociaci\u00f3n. Y si uno examina ese principio en cuanto m\u00e9todo explicativo completo descubre que no es obligatorio aceptarlo. Explicar no es explicar todo. Y es esa pretensi\u00f3n de totalidad la que se puede refutar tanto en Hume como en Llin\u00e1s.<\/p>\n<p>El principio de doble asociaci\u00f3n tiene un l\u00edmite intr\u00ednseco y es que no sabe cu\u00e1ndo ha conseguido su objeto, es decir, cu\u00e1ndo ha explicado. Puedo ver que algunos circuitos cerebrales de Juan se activan cuando \u00e9l afirma que ve un carro verde pero eso me explica lo que es ver. Creo que s\u00e9 lo que es ver porque la versi\u00f3n que Juan da significa algo para m\u00ed que tambi\u00e9n veo. Sin ese correlato con mi propio mundo de percepciones y recuerdos las corrientes el\u00e9ctricas y magn\u00e9ticas del cerebro de Juan no me dir\u00edan nada. Ahora bien, si dependo de la versi\u00f3n de Juan para entender las corrientes del cerebro de Juan significa que las corrientes mismas no han terminado de explicar lo que Juan vive.<\/p>\n<p>Lo mismo, y con mayor raz\u00f3n, puede decirse de lo que Llin\u00e1s llama el &#8220;mito&#8221; del yo. No es el an\u00e1lisis de las microcorrientes cerebrales lo que ha llevado a decir: &#8220;en esta parte del cerebro surge el yo,&#8221; sino es el relato de un sujeto que afirma que piensa, siente, tiene derechos, ama, sufre o espera. Con el prop\u00f3sito de explicar esa versi\u00f3n de ese sujeto, ese &#8220;Juan,&#8221; entramos al cerebro y lo que el cerebro nos dice lo relacionamos nosotros con lo que Juan dice. Sin la versi\u00f3n original del &#8220;problema,&#8221; esto es, sin la versi\u00f3n del sujeto, no tenemos manera de saber qu\u00e9 estamos explicando. Por la misma raz\u00f3n, s\u00f3lo con la versi\u00f3n del sujeto podemos entrar a saber si estamos entendiendo lo que queremos entender. De donde es claro que una explicaci\u00f3n as\u00ed reduccionista, como la de los h\u00e1bitos de Hume, o la de los circuitos de Llin\u00e1s, no tiene l\u00edmite por s\u00ed misma sino que depende del planteamiento que hace el sujeto. No aprendemos lo que es el yo del cerebro de Juan sino de todo Juan.<\/p>\n<p>El quid del asunto es que un problema propuesto por un sujeto en la descripci\u00f3n de s\u00ed mismo s\u00f3lo puede ser convalidado en el contraste con lo que el mismo sujeto vive y dice. En filosof\u00eda de la mente esto es lo que se llama el problema de los &#8220;qualia,&#8221; t\u00e9rmino latino que alude al <em>modo<\/em> como el sujeto percibe lo que percibe y vive lo que vive. Un cient\u00edfico brillante que fuera sordo de nacimiento no sabr\u00eda lo que es un sonido a fuerza de estudiar millares de diapositivas y pel\u00edculas con esquemas de circulaci\u00f3n de corrientes el\u00e9ctricas y campos magn\u00e9ticos en el t\u00e1lamo, la corteza o entre el t\u00e1lamo y la corteza.<\/p>\n<p>Alguien podr\u00eda decir: &#8220;A ese cient\u00edfico le podemos activar la parte correspondiente del cerebro, para que sepa lo que es un sonido.&#8221; \u00c9l lo sabr\u00e1, ciertamente, lo mismo que si una persona que no conoc\u00eda el color fucsia llega a conocerlo cuando por fin le presentan algo pintado de fucsia. Pero si ese cient\u00edfico ahora sabe lo que es el sonido, o esa persona ahora sabe lo que es el fucsia, ello no significa que podamos entender qu\u00e9 es ver el fucsia; lo que hemos hecho es repetir la experiencia, a nivel sensorial o cerebral. Saber repetir no es lo mismo que saber explicar.<\/p>\n<p>Todo esto no significa, por supuesto, que podamos prescindir del cerebro y &#8220;refugiarnos&#8221; en consideraciones de alta y abstracta filosof\u00eda. Para explicar lo que es el ser humano no podemos prescindir del cerebro, ni de los \u00f3rganos de los sentidos, ni de los condicionamientos gen\u00e9ticos, ni de las circunstancias ambientales, ni de muchas otras cosas m\u00e1s. Precisamente: entender lo que es entender requiere de muchos niveles y v\u00edas de acceso, y no es buena idea apresurarnos a afirmar que ya hemos llegado. Eso ser\u00eda reduccionismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>6. L\u00edmites intr\u00ednsecos del principio de doble asociaci\u00f3n Llin\u00e1s observando el cerebro y Hume haciendo introspecci\u00f3n quieren explicar al entendimiento y al ser humano que entiende siguiendo el hilo de lo que llamamos principio de doble asociaci\u00f3n. Si algo &#8220;adentro&#8221; de m\u00ed puede ser invariablemente asociado con lo que llamamos &#8220;conocer&#8221;, &#8220;percibir&#8221; o &#8220;amar,&#8221; entonces &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2005\/06\/07\/646\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Entender el entendimiento (6 de 12)&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[47],"tags":[],"class_list":["post-89","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-filosofia-y-psicologia"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=89"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/89\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=89"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}