{"id":79848,"date":"2020-05-08T20:56:51","date_gmt":"2020-05-09T01:56:51","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=79848"},"modified":"2020-05-08T20:56:51","modified_gmt":"2020-05-09T01:56:51","slug":"extasis-final-y-muerte-de-san-vicente-bernedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2020\/05\/08\/extasis-final-y-muerte-de-san-vicente-bernedo\/","title":{"rendered":"\u00c9xtasis final y muerte de San Vicente Bernedo"},"content":{"rendered":"<p>\u00c9xtasis final y muerte<\/p>\n<p>Permite Dios a veces que hombres santos tengan intenciones que no coinciden con las divinas, y as\u00ed ellos, que han mostrado con frecuencia dotes prof\u00e9ticas de discernimiento respecto de otras personas, yerran en alguna cosa sobre s\u00ed mismos. El 1 de enero de 1619 escribe fray Vicente una carta en la que manifiesta su intenci\u00f3n de pasar a Espa\u00f1a con objeto de hacer imprimir all\u00ed sus escritos, y para ello obtuvo licencia del provincial y consigui\u00f3 limosnas para costear el viaje y para editar sus libros. Pero el 10 de agosto de ese mismo a\u00f1o cay\u00f3 enfermo. El autor an\u00f3nimo de la Relaci\u00f3n potosina, testigo directo, narra con todo detalle cuanto presenci\u00f3 aquellos d\u00edas:<\/p>\n<p>A\u00fan celebr\u00f3 misa el d\u00eda 13, pero sufri\u00f3 un desmayo y apenas pudo acabarla. Hubieron de llevarle a su celda, \u00abdonde se estuvo el siervo de Dios recostado sobre la misma tabla en que dorm\u00eda cuando sano, vestido todo \u00e9ste. No bastaron con \u00e9l razones ni ruegos a que se dejase desnudar ni para que tomase otra cama, hasta que el padre prior se lo mand\u00f3 por obediencia, y luego sin replicar como obedient\u00edsimo consinti\u00f3 que le desnud\u00e1semos y que le pusi\u00e9semos sobre un bien pobre colch\u00f3n que se tom\u00f3 de la cama de otro religioso\u00bb.<\/p>\n<p>Pr\u00f3ximo a la muerte, segu\u00eda siendo el mismo de siempre. \u00abSu silencio fue el mismo que tuvo en salud, pues jam\u00e1s habl\u00f3 si no fue respondiendo entonces s\u00f3lo lo necesario, o en cosas precisas a las necesidades naturales o edificativas de sus hermanos. Y a los seglares que le visitaban su paciencia fue rar\u00edsima, que jam\u00e1s se quej\u00f3 ni a\u00fan di\u00f3 se\u00f1al por donde pudi\u00e9semos colegir que ten\u00eda alg\u00fan dolor\u00bb.<\/p>\n<p>Siempre observante, procur\u00f3 guardar las normas del ayuno, y hasta la misma v\u00edspera de su muerte rez\u00f3 las Horas lit\u00fargicas y se confes\u00f3 diariamente con toda devoci\u00f3n. \u00abEl viernes [16] vi\u00e9ndose muy afligido y cierta ya, a lo que entendemos, su partida, al padre prior y algunos religiosos de este convento, entre los cuales por mi dicha me hall\u00e9 yo, y con notable encogimiento, humildad y verg\u00fcenza, nos dijo que por la misericordia de Dios nuestro Se\u00f1or y con su gracia, hab\u00eda guardado hasta aquel punto el precioso don de la virginidad\u00bb. Tambi\u00e9n confes\u00f3, para honra de Dios y de la Orden dominicana, que \u00abhac\u00eda muchos a\u00f1os que se conservaba limpio sin mancha de culpa mortal, y preguntado si esto era as\u00ed, por qu\u00e9 frecuentaba tan a menudo el sacramento de la penitencia, respondi\u00f3 que por los veniales, que era insufrible carga, y por el respeto que se ha y debe tener a la presencia de Cristo nuestro bien en las especies sacramentales del Altar&#8230; Tambi\u00e9n declar\u00f3 el insaciable deseo que reinaba en su alma de padecer martirio por su ley o su fe\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abEl s\u00e1bado [17] a poco m\u00e1s de mediod\u00eda le di\u00f3 un parassismo, a nuestro parecer, que en realidad de verdad no fue sino rapto que \u00e9l tuvo abstra\u00eddo de los sentidos por espacio de media hora, poco m\u00e1s, que fue el tiempo en que el convento hizo la recomendaci\u00f3n del alma seg\u00fan y como en el Orden se acostumbra. Tir\u00f3le el padre prior del brazo, y con esto volvi\u00f3 en s\u00ed, y dijo a su confesor que el padre prior despert\u00e1ndole le hab\u00eda quitado todo su bien; y en confesi\u00f3n le dijo y declar\u00f3 que en aquel tiempo que estuvo sin sentidos hab\u00eda visto a la Sant\u00edsima Trinidad, a la Virgen Sacrat\u00edsima nuestra Se\u00f1ora y a nuestro glorioso Santo Domingo, que le hab\u00edan consolado y animado\u00bb. Y el lunes 19, poco despu\u00e9s de que, convocada la comunidad, se hiciera la recomendaci\u00f3n de su alma, \u00abla di\u00f3 \u00e9l con extra\u00f1a paz y serenidad a Dios cuya era\u00bb.<\/p>\n<p>Las exequias fueron las de un santo reconocido como tal por todos, desde el Cabildo de la ciudad hasta el \u00faltimo ni\u00f1o. \u00abLos m\u00e1s no le sab\u00edan m\u00e1s nombre que &#8220;el padre santo de Santo Domingo&#8221;\u00bb. Un a\u00f1o y cuatro meses despu\u00e9s, poco antes del Proceso que se le inici\u00f3, trasladaron sus restos para colocarlos bajo el altar de una capilla, donde mejor pudieran ser venerados. El arzobispo M\u00e9ndez de Tiedra, su antiguo compa\u00f1ero de Salamanca, el Cabildo, Comunidades religiosas, caballeros y pueblo, asistieron al solemne acto, y \u00able hallaron tan incorrupto como si en aquel mismo d\u00eda acabara de morir\u00bb.<\/p>\n<p>A comienzos de 1991 la Iglesia reconoci\u00f3 p\u00fablicamente las virtudes her\u00f3icas del Venerable siervo de Dios, religioso de la Orden de Predicadores, fray Vicente Bernedo, navarro de Puente la Reina.<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>El autor de esta obra es el sacerdote espa\u00f1ol Jos\u00e9 Ma. Iraburu, a quien expresamos nuestra gratitud. Aqu\u00ed la obra se publica \u00edntegra, por entregas. Lo ya publicado puede consultarse<\/em> <a href=\"http:\/\/is.gd\/iglesiamerica\">aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9xtasis final y muerte Permite Dios a veces que hombres santos tengan intenciones que no coinciden con las divinas, y as\u00ed ellos, que han mostrado con frecuencia dotes prof\u00e9ticas de discernimiento respecto de otras personas, yerran en alguna cosa sobre s\u00ed mismos. 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