{"id":76418,"date":"2019-12-27T12:10:40","date_gmt":"2019-12-27T17:10:40","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=76418"},"modified":"2019-12-27T12:10:40","modified_gmt":"2019-12-27T17:10:40","slug":"la-discordia-es-siempre-pecado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2019\/12\/27\/la-discordia-es-siempre-pecado\/","title":{"rendered":"\u00bfLa discordia es siempre pecado?"},"content":{"rendered":"<p>La discordia se opone a la concordia. Ahora bien, la concordia, como ya hemos expuesto (q.29 a.3), tiene como causa la caridad, porque lo propio de la caridad es aunar los corazones de muchos, teniendo por principio, principalmente, el bien divino; y, en segundo lugar, el bien del pr\u00f3jimo. En consecuencia, la discordia es pecado por el hecho de oponerse a esa concordia. Sin embargo, es menester tener en cuenta que la discordia suprime la concordia de dos modos: esencial y accidentalmente. En los actos humanos es esencial lo intencional, y por eso, en la discordia con el hermano, es esencial disentir a sabiendas e intencionadamente del bien divino y del bien del pr\u00f3jimo, que deber\u00edan unirnos. Esto, por su g\u00e9nero, es en realidad pecado mortal, porque es contrario a la caridad, aunque los primeros movimientos de esa discordia sean pecado venial por su car\u00e1cter imperfecto. Pero en los actos humanos es tambi\u00e9n accidental lo que no es intencional. De ah\u00ed que, cuando hay disparidad de opiniones sobre alg\u00fan bien que afecta al honor de Dios o al pr\u00f3jimo, y unos piensan de una manera y otros sostienen la contraria, la discordia en este caso afecta accidentalmente al bien divino o al del pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>La discordia entonces no es pecado ni contraria a la caridad, salvo el caso de que incida err\u00f3neamente sobre lo necesario para la salvaci\u00f3n o haya obstinaci\u00f3n culpable. En efecto, como hemos expuesto en otro lugar (q.29 a.1; a.3 ad 2), la concordia efecto de la caridad es uni\u00f3n de voluntades, no de opiniones. De todo esto queda claro que la discordia se da a veces con pecado de uno solo, como, por ejemplo, cuando uno quiere el bien al que el otro a sabiendas se opone. Otras veces, en cambio, se da con pecado de las dos partes, cuando rec\u00edprocamente se opone la una al bien de la otra, y cada cual busca su propio bien.  (<em>S. Th., II-II, q.37, a.1, resp.<\/em>)<\/p>\n<hr \/>\n<p>[Estos fragmentos han sido tomados de la <em>Suma Teol\u00f3gica<\/em> de Santo Tom\u00e1s, en la segunda secci\u00f3n de la segunda parte. Pueden leerse en orden los fragmentos publicados haciendo clic <a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/categorias\/santo_tomas\/suma-teologica-fragmentos\/?order=ASC\">aqu\u00ed<\/a>.]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La discordia se opone a la concordia. Ahora bien, la concordia, como ya hemos expuesto (q.29 a.3), tiene como causa la caridad, porque lo propio de la caridad es aunar los corazones de muchos, teniendo por principio, principalmente, el bien divino; y, en segundo lugar, el bien del pr\u00f3jimo. En consecuencia, la discordia es pecado &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2019\/12\/27\/la-discordia-es-siempre-pecado\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;\u00bfLa discordia es siempre pecado?&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38,1270],"tags":[],"class_list":["post-76418","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad","category-suma-teologica-fragmentos"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76418","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76418"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76418\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":76419,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76418\/revisions\/76419"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76418"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76418"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76418"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}