{"id":75867,"date":"2019-11-30T01:23:11","date_gmt":"2019-11-30T06:23:11","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=75867"},"modified":"2019-11-29T19:52:03","modified_gmt":"2019-11-30T00:52:03","slug":"madurez-cristiana-y-amor-a-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2019\/11\/30\/madurez-cristiana-y-amor-a-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Madurez cristiana y amor a la Iglesia"},"content":{"rendered":"<p>Hace poco estuve predicando una serie de conferencias a un grupo carism\u00e1tico cat\u00f3lico en Madrid, Espa\u00f1a, bajo el t\u00edtulo, para m\u00ed tan querido: <strong>Madurez cristiana y amor a la Iglesia<\/strong>. La serie completa de videos <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/playlist?list=PLRmr1_QLb8peePjcSPGCZOtV_yqtHWdE3\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">est\u00e1 aqu\u00ed<\/a>, y lo que sigue son las notas principales o res\u00famenes de las siete conferencias. Sea de provecho para todos!<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Madurez cristiana y amor a la Iglesia\" width=\"525\" height=\"295\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/videoseries?list=PLRmr1_QLb8peePjcSPGCZOtV_yqtHWdE3\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<h2>1. No te contentes con ser multitud<\/h2>\n<p>* El itinerario de nuestra vida cristiana suele empezar en serio cuando algo en nuestra vida parece que &#8220;no marcha.&#8221; A menudo buscamos a Cristo como una especie de &#8220;mec\u00e1nico&#8221;: vamos a que \u00e9l solucione un problema para luego nosotros seguir con nuestra vida seg\u00fan nuestros propios criterios.<\/p>\n<p>* De ese humilde comienzo se vale Dios para ponernos en ruta. Al principio somos &#8220;<strong>multitud<\/strong>&#8221; que quiere algunos favores o beneficios de Cristo, y nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>* Pero su palabra es profunda y trae claridad y sentido, y si le escuchamos, entonces empezamos a ser &#8220;<strong>disc\u00edpulos<\/strong>.&#8221; Su mensaje nos ilumina y poco a poco queremos integrar su Evangelio en nuestras decisiones. Ya Cristo no es solo un &#8220;mec\u00e1nico.&#8221;<\/p>\n<p>* La Escritura nos muestra que hay un momento en que Cristo se presenta como &#8220;pan de vida&#8221; (Juan 6). Cuando \u00c9l se declara &#8220;vida&#8221; nuestra, su lugar ya no es de mec\u00e1nico de nuestra vida sino su &#8220;piloto.&#8221; Es un paso que no todos dan. Muchos se fueron- Pedro y los ap\u00f3stoles, sin embargo, s\u00ed se quedaron porque hab\u00edan degustado algo de lo que es &#8220;vida eterna,&#8221; esto es, vida plena, sin l\u00edmite, superior al fluir de las \u00e9pocas (<em>eones<\/em>).<\/p>\n<p>* Tales experiencias de plenitud hacen que la persona genuinamente ya no quiera dar paso atr\u00e1s. &#8220;\u00bfAd\u00f3nde vamos a ir?,&#8221; pregunta Pedro. Cuando se llega a ese nivel, ya somos como &#8220;<strong>expertos<\/strong>&#8221; en el sentido original del lat\u00edn: &#8220;gente que ha tenido experiencia&#8221; de esto que solo Cristo puede dar.<\/p>\n<p>* Al mismo tiempo, la relaci\u00f3n con el pr\u00f3jimo va cambiando: cuando somos multitud, el pr\u00f3jimo es como un &#8220;<strong>bulto<\/strong>;&#8221; luego es un &#8220;<strong>compa\u00f1ero<\/strong>,&#8221; y despu\u00e9s llegamos a vernos como &#8220;<strong>sarmientos<\/strong>&#8221; de una misma vid, que es Cristo.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h2>2. Camino para llegar a ser hijos y hermanos<\/h2>\n<p>* El coraz\u00f3n humano, herido por el pecado, es una f\u00e1brica de \u00eddolos, y la mente humana, herida por el pecado, es una f\u00e1brica de justificaciones. El don que Dios nos otorg\u00f3, que es razonar, se deforma y se vuelve destreza para racionalizar.<\/p>\n<p>* Esto es bueno saberlo porque nos muestra el l\u00edmite con el que uno se estrella, incluso cuando ya se siente &#8220;sarmiento&#8221; unido por la vid a los otros &#8220;sarmientos.&#8221; El problema es que el ego no ha terminado de derrumbarse, de modo que en el fondo uno sigue buscando ser el primero. As\u00ed les sucedi\u00f3 a los ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>* <strong>La victoria plena sobre el ego acontece en Pentecost\u00e9s<\/strong>. El don del Esp\u00edritu Santo nos hace &#8220;coherederos&#8221;: un t\u00e9rmino importante para indicar que empezamos a participar de los pensamientos y sentimientos de Cristo, de tal modo que Dios ahora en realidad entra a reinar en nosotros y a trav\u00e9s de nosotros.<\/p>\n<p>* El Esp\u00edritu me da un tipo de experiencia seg\u00fan la cual &#8220;cuanto m\u00e1s recibo m\u00e1s anhelo y cuanto m\u00e1s anhelo m\u00e1s recibo&#8221;: se trata de una aproximaci\u00f3n acelerada. Es esto \u00faltimo lo que de verdad puede llamarse &#8220;vida en el Esp\u00edritu&#8221; (v\u00e9ase Romanos 8). As\u00ed se puede decir que llegamos al nivel &#8220;hijo.&#8221;<\/p>\n<p>* Es el paso que es necesario dar: llegar a <strong>ser realmente hijos, que implica ser realmente LIBRES<\/strong>. No somos libres mientras tenemos los tiranos &#8220;adentro&#8221; a trav\u00e9s de nuestras codicias e idolatr\u00edas, muchas veces descritas hoy con la falsa idea de que libertad es hacer &#8220;lo que me venga en gana.&#8221;<\/p>\n<p>* El Esp\u00edritu te quita el af\u00e1n de ser el primero porque te da la certeza de ser \u00fanico: amado de una manera \u00fanica.<\/p>\n<p>* En este alto nivel de &#8220;hijo&#8221; uno es m\u00e1s que &#8220;sarmiento&#8221; porque en realidad es &#8220;cuerpo&#8221; con sus hermanos (ver 1 Corintios 10), de modo que, sin depender de ellos como creaturas, sabe que necesita de ellos como miembros de Cristo y de su plan.<\/p>\n<p>* S\u00f3lo as\u00ed llegamos a ser COMUNIDAD, y empezamos a acercarnos a lo que es el misterio bendito de la IGLESIA.<\/p>\n<h2>3. \u00bfTe atreves a ser amigo y confidente de Cristo?<\/h2>\n<p>* El ego\u00edsmo tiene una capacidad impresionante para disfrazarse, esconderse, camuflarse. Y si vemos a la Iglesia desde nuestros ego\u00edsmos y planes, en realidad la estamos viendo al servicio nuestro.<\/p>\n<p>* <strong>El \u00e1ngulo apropiado para conocer y amar la Iglesia es el que nos dan los ojos de Cristo<\/strong>. En Efesios 5, San Pablo habla de la Iglesia como la &#8220;amada&#8221; de Cristo.<\/p>\n<p>* La Iglesia, en efecto, es todo el proyecto de Cristo porque es el lugar de la gloria de Dios Padre en la creaci\u00f3n. Cuando uno sale del propio inter\u00e9s inmediato de arreglar o ajustar la propia vida y se vuelve con amor hacia el amor del Se\u00f1or, entonces a uno le interesa y le duele aquello que afecte al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>* Debemos entender entonces que, seg\u00fan voluntad de Dios, <strong>es inseparable Cristo de su amor, su proyecto, su Novia, su Esposa y su Cuerpo, que es la Iglesia<\/strong>. Cuando llegamos a ese modo de amor, empezamos a mirar la Iglesia de otro modo.<\/p>\n<h2>4. Es el Esp\u00edritu quien te conduce hacia la Iglesia<\/h2>\n<p>* Llegar a un modo generoso de amar, que de alg\u00fan modo quiere retornar a Cristo algo de lo mucho que \u00e9l ha hecho por nosotros, no es cosa que est\u00e9 al alcance del coraz\u00f3n humano por sus propias fuerzas. <strong>S\u00f3lo el Esp\u00edritu Santo puede hacer tal obra en nosotros<\/strong>.<\/p>\n<p>* La obra del Esp\u00edritu, que nos lleva hacia la Iglesia, la podemos conocer especialmente en el pasaje de Pentecost\u00e9s (Hechos 2), siguiendo algunas im\u00e1genes:<\/p>\n<p>+ Es necesario un <strong>TERREMOTO<\/strong>, que logre separarme de las antiguas certezas en las que estaba fundada mi vida.<\/p>\n<p>+ Se requiere <strong>VIENTO<\/strong> impetuoso, como el que separ\u00f3 las aguas del Mar Rojo. La parte m\u00e1s ca\u00f3tica de mi vida necesita de ese viento que traiga claridad y orden.<\/p>\n<p>+ Y es indispensable el <strong>FUEGO<\/strong>, que purifica, ilumina y hace arder, de modo que seamos testigos de la fuerza y la belleza de Aquel que ha cambiado para siempre nuestras vidas.<\/p>\n<h2>5. \u00bfHay que llegar al amor a la Iglesia?<\/h2>\n<p>* Vivimos tiempos en que muchos dicen con bastante trivialidad e irresponsabilidad: &#8220;Cristo, s\u00ed; Iglesia, no.&#8221; Vemos que esta expresi\u00f3n esconde un ego\u00edsmo que en el fondo no termina de desprenderse de la fase de &#8220;servirse de Cristo&#8221; en lugar de reconocerle propiamente como Se\u00f1or y &#8220;servirle a \u00c9l.&#8221;<\/p>\n<p>* <strong>Razones principales para crecer hacia el amor a la Iglesia<\/strong>:<\/p>\n<p>+ El amor a la Iglesia nos hace madurar: hace que salgamos de una especie de perpetua adolescencia espiritual.<\/p>\n<p>+ Solo llegando al amor a la Iglesia podremos cumplir el mandato de Pablo: que tengamos los mismos sentimientos de Cristo (Filipenses 2)<\/p>\n<p>+ Las vidas de los santos nos muestran qu\u00e9 significa vivir el Evangelio. Y en ellos est\u00e1 siempre el amor y el deseo de servir a la Iglesia. Pretender un Evangelio sin Iglesia autom\u00e1ticamente nos pone en la ruta de la herej\u00eda y el cisma.<\/p>\n<p>+ El amor a la Iglesia &#8220;macro&#8221; es lo que me gu\u00eda en mi comunidad particular, que es como Iglesias &#8220;micro.&#8221; Sobre todo es importante no caer en la tentaci\u00f3n de estar &#8220;escogiendo&#8221; dentro de aquellos que Cristo ha escogido: eso se llama mentalidad &#8220;carnal&#8221; (ver G\u00e1latas 5). En particular hay que tener cuidado con las pastorales muy fragmentadas (pastoral infantil, juvenil, de parejas separadas&#8230;). Al contrario, cuando dejo escoger a Cristo, estoy empezando a amar a la Iglesia.<\/p>\n<p>+ De los textos de Hechos de los Ap\u00f3stoles aprendemos que las tensiones y dificultades acompa\u00f1an la ruta de la Iglesia. Lo importante es que aprendamos tambi\u00e9n del mismo libro que sobre la base de la oraci\u00f3n, el deseo de hacer la voluntad de Dios, la docilidad al Esp\u00edritu y el di\u00e1logo fraterno, se pueden superar estos momentos dif\u00edciles y avanzar como comunidad.<\/p>\n<h2>6. La Palabra nos introduce en el misterio de la Iglesia<\/h2>\n<p>* La predicaci\u00f3n del ap\u00f3stol Pedro en Pentecost\u00e9s nos muestra la ruta por la que la Palabra de Dios nos lleva ser comunidad, a ser Iglesia.<\/p>\n<p>* <strong>Hay tres elementos que deben destacarse en esta predicaci\u00f3n<\/strong>: la Pascua de Cristo, el llamado a la conversi\u00f3n y la relaci\u00f3n entre la Pascua y el don del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>* Pedro presenta abiertamente el misterio de la Pascua, y por consiguiente, la grandeza del amor de la Cruz.<\/p>\n<p>* El ap\u00f3stol denuncia claramente el pecado y llama con fuerza a la conversi\u00f3n. <strong>Obrar de otra manera, confirmando en el pecado, es un insulto a la gente y un insulto tambi\u00e9n a la gracia de Cristo<\/strong>. En efecto, obrar as\u00ed es como decirle a la persona: &#8220;No alcanzar\u00e1s a cambiar de vida; ya t\u00fa te quedas como est\u00e1s-&#8221; Y en cuanto a la gracia de Cristo, es como decir: &#8220;el sacrificio tuyo fue insuficiente y no tiene poder para cambiar la vida de esta persona.&#8221;<\/p>\n<p>* La relaci\u00f3n entre la Resurrecci\u00f3n de Cristo y la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu no es obvia. La clave est\u00e1 en que es su humanidad glorificada la que est\u00e1 a la derecha de Dios en las alturas. Y esta humanidad de Cristo, inseparable de nosotros por la Encarnaci\u00f3n y por el amor incalculable que el Se\u00f1or nos ha tenido, al recibir el don del Esp\u00edritu lo comparte sobre su Cuerpo, que es la Iglesia.<\/p>\n<h2>7.  Ra\u00edces del conflicto Iglesia-Mundo<\/h2>\n<p>* Para muchos es simplemente un &#8220;dato&#8221; que la Iglesia, y su lenguaje y sus ritos, est\u00e1n irremediablemente distantes del mundo contempor\u00e1neo. Incluso hay gente de Iglesia que trata, a su manera, de superar esa distancia con lo que ellos llaman &#8220;crear puentes&#8221; o con una &#8220;cultura del encuentro.&#8221;<\/p>\n<p>* Sucede sin embargo, con lamentable frecuencia, que esos intentos acaban en que la fe cristiana se presenta de un modo incompleto o diluido, de modo que al final tampoco significa nada a ojos del mundo. \u00bfC\u00f3mo hemos llegado a esta situaci\u00f3n?<\/p>\n<p><strong>RA\u00cdCES ANTIGUAS<\/strong><\/p>\n<p>* Hay que ir a la escuela filos\u00f3fica nominalista (comienzos del siglo XIV) para encontrar algunas de las m\u00e1s antiguas ra\u00edces de la &#8220;desconexi\u00f3n&#8221; y p\u00e9rdida de autoridad de la Iglesia ante el mundo. Al negar la consistencia de los conceptos universales, esta postura filos\u00f3fica hace imposible reconocer bienes absolutos o males siempre detestables. Toda la predicaci\u00f3n moral de la Iglesia queda as\u00ed herida profundamente.<\/p>\n<p>* Otra ra\u00edz relevante es el Renacimiento (siglos XV-XVI). Este movimiento cultural y de pensamiento mira con desd\u00e9n la labor filos\u00f3fica y teol\u00f3gica de lo que llam\u00f3 &#8220;Edad Media&#8221; para centrarse en los elementos puramente mundanos y humanos de una Antig\u00fcedad &#8220;cl\u00e1sica&#8221; exaltada como referente de vida. Aunque la Iglesia, en su m\u00e1s alta jerarqu\u00eda, supo aprovechar algo de este movimiento, en t\u00e9rminos de arte, por ejemplo, el efecto final fue la proclamaci\u00f3n de una forma de sociedad en la que la Iglesia pod\u00eda participar pero que en realidad no necesitaba de oraci\u00f3n o conversi\u00f3n.<\/p>\n<p>* La tercera ra\u00edz &#8220;antigua&#8221; que debe mencionarse es la Reforma Protestante, que tiene como elemento principal el desprecio o ataque a la Iglesia de Roma y el enaltecimiento unilateral de la propia conciencia en cuanto suprema autoridad para dirigir el curso de la vida. Por supuesto, esto hizo que surgiera todo un mundo ajeno a la predicaci\u00f3n y las propuestas propias de la Iglesia.<\/p>\n<p><strong>LAS GUERRAS DE RELIGI\u00d3N Y EL SURGIMIENTO DE LA ILUSTRACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>* Los combates de ideas, primero, y luego de sangre, entre protestantes y cat\u00f3licos, causaron un da\u00f1o irreparable a la presencia del cristianismo en Occidente. No solo por los esc\u00e1ndalos y odios encendidos, a veces de muy larga duraci\u00f3n, sino sobre todo porque cualquier autoridad que tuviera la Iglesia ante la sociedad qued\u00f3 hundida en el m\u00e1s profundo descr\u00e9dito. Surgi\u00f3 as\u00ed la ocasi\u00f3n de que otras maneras de ver y organizar la vida humana cobraran fuerza. Es el tiempo de la Ilustraci\u00f3n (sobre todo, siglo XVIII).<\/p>\n<p>* La Ilustraci\u00f3n, como fen\u00f3meno que llen\u00f3 el panorama europeo de aquella \u00e9poca, tuvo varias vertientes. Dos de ellas hay que destacar. En el enfoque t\u00edpicamente ALEM\u00c1N, el exponente m\u00e1s claro es Immanuel Kant con su obra &#8220;\u00bfQu\u00e9 es la Ilustraci\u00f3n?&#8221; de 1801.<\/p>\n<p>+ Kant anuncia que la humanidad (por lo menos, la europea) ha llegado a la &#8220;mayor\u00eda de edad&#8221; y que no necesita maestros, mentores o predicadores&#8211;lo cual, por supuesto, excluye cualquier presencia de efecto real de la Iglesia en el \u00e1mbito social.<\/p>\n<p>+ Pero adem\u00e1s, Kant asienta las bases de un s\u00f3lido agnosticismo que en la pr\u00e1ctica excluye la discusi\u00f3n religiosa de la esfera p\u00fablica.<\/p>\n<p>+ Y adem\u00e1s, Kant quiere que las cuatro preguntas fundamentales del pensamiento humano queden separadas de toda influencia de la religi\u00f3n. Estas preguntas son: \u00bfQu\u00e9 puedo conocer? \u00bfQu\u00e9 puedo esperar? \u00bfC\u00f3mo debo vivir? y \u00bfQu\u00e9 es el hombre? La Iglesia, exiliada de estas cuestiones fundamentales, deber\u00eda entonces limitarse a ejercicios privados de devoci\u00f3n para quienes quieran algo as\u00ed.<\/p>\n<p>* En el enfoque propiamente FRANC\u00c9S, lo que encontramos es una pugna, parcialmente disimulada al principio, por el poder. En la clasificaci\u00f3n, com\u00fan entonces, de la sociedad francesa (nobleza, clero, pueblo) no hay espacio para una especie de &#8220;clase&#8221; social que quiere reclamar influencia y poder porque considera que le ha llegado su momento. Son los intelectuales, y lo que traen a la escena p\u00fablica es precisamente el poder del conocimiento.<\/p>\n<p>+ De la Ilustraci\u00f3n francesa viene en buena parte el mito modernista del progreso ilimitado de la humanidad, por v\u00eda de conocimiento&#8211;un mito que solo empezar\u00e1 desmoronarse cuando, ya entrado el siglo XX, el pa\u00eds m\u00e1s avanzado cient\u00edfica y t\u00e9cnicamente de entonces, Alemania, impulse las dos grandes guerras mundiales.<\/p>\n<p>+ La Ilustraci\u00f3n, en cuanto lucha de poder, tom\u00f3 en Francia un camino clara y rabiosamente anti-clerical, bajo la gu\u00eda del blasfemo Voltaire. La raz\u00f3n es patente: para abrirse paso por encima del pueblo, y como nuevos l\u00edderes del pueblo, frente a la nobleza y el clero, aquellos intelectuales necesitan desacreditar y decapitar al clero y la nobleza. Esa tendencia laicista extrema va a generar, con el paso del tiempo, toda una corriente pol\u00edtica que ve a la Iglesia como enemigo natural, que debe ser atacado sin tregua, hasta el exterminio.<\/p>\n<p><strong>LA REVOLUCI\u00d3N INDUSTRIAL Y EL SURGIMIENTO DE LA HEREJ\u00cdA MODERNISTA<\/strong><\/p>\n<p>* El mito del progreso ilimitado por v\u00eda de la racionalidad encontr\u00f3 su m\u00e1s robusto sustento en los dr\u00e1sticos avances tecnol\u00f3gicos de la revoluci\u00f3n industrial. Los nuevos modos de producci\u00f3n, transporte y comunicaci\u00f3n fortalecieron un sentimiento prometeico que exaltaba lo humano y despreciaba aquello que Voltaire hab\u00eda llamado &#8220;f\u00e1bulas&#8221; (la revelaci\u00f3n b\u00edblica) y &#8220;supersticiones&#8221; (los sacramentos y sacramentales).<\/p>\n<p>* Preocupados vivamente por este estado de cosas (siglo XIX), algunos cl\u00e9rigos sintieron que buscar una especie de &#8220;v\u00eda media&#8221; era lo que conven\u00eda en el ambiente enrarecido por el anticlericalismo y el cientificismo positivista (de Comte, por ejemplo). Un sacerdote como Alfred Loisy consideraba que el mensaje de la fe deb\u00eda transmitirse solamente dentro de los par\u00e1metros razonables y socialmente aceptables de la ciencia y el racionalismo de la \u00e9poca. Muy pronto pareci\u00f3 l\u00f3gico a muchos, tanto protestantes como cat\u00f3licos, que el contenido mismo de la fe pod\u00eda y deb\u00eda entenderse despojado de toda carga &#8220;mitol\u00f3gica&#8221; (Bultmann) y que eso era ser realmente fiel a Dios y al Evangelio.<\/p>\n<p>* La grave consecuencia y herida enconada que dej\u00f3 la herej\u00eda Modernista y que pervive hasta nuestros d\u00edas fue que DENTRO mismo de la Iglesia se instal\u00f3 una profunda divisi\u00f3n que, en lo que ata\u00f1e a la Iglesia, la ve solo como un elemento m\u00e1s al servicio de la construcci\u00f3n de una sociedad seg\u00fan los ideales de &#8220;igualdad, fraternidad y libertad&#8221; de la Revoluci\u00f3n Francesa. Esta Iglesia, pura instituci\u00f3n humana, para ser admitida y no estorbar, tendr\u00eda que ser plenamente servil a los ideales que el mundo le dicta. Ya no estamos ante el cristianismo sino ante el &#8220;buenismo.&#8221;<\/p>\n<p>* Nuestro camino, por supuesto, es otro. Si hemos llegado a conocer el amor de Cristo, y hemos llegado a amarle, vemos con lucidez esta historia pero sabemos que el futuro es otra cosa, y que esa nueva realidad empieza y renace siempre de la manera como Cristo ve y ama a su Iglesia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace poco estuve predicando una serie de conferencias a un grupo carism\u00e1tico cat\u00f3lico en Madrid, Espa\u00f1a, bajo el t\u00edtulo, para m\u00ed tan querido: Madurez cristiana y amor a la Iglesia. La serie completa de videos est\u00e1 aqu\u00ed, y lo que sigue son las notas principales o res\u00famenes de las siete conferencias. 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