{"id":65580,"date":"2018-09-22T07:54:15","date_gmt":"2018-09-22T12:54:15","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=65580"},"modified":"2018-09-22T07:07:58","modified_gmt":"2018-09-22T12:07:58","slug":"biblia-comentada-015-la-descendencia-de-set","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2018\/09\/22\/biblia-comentada-015-la-descendencia-de-set\/","title":{"rendered":"BIBLIA COMENTADA 015: La descendencia de Set"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">E<\/span><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">l lector atento del sagrado texto habr\u00e1 notado en los tres cap\u00edtulos precedentes (c.2-4) la riqueza, variedad y colorido de su estilo. En \u00e9l se revela el autor sagrado como poeta realista, psic\u00f3logo profundo y profeta iluminado de Dios. En el c.5, en cambio, f\u00e1cilmente echaremos de ver la semejanza con el c.1 en la uniformidad de estilo y en su esquematismo. Con este cap\u00edtulo, al autor sagrado quiere cubrir el largo espacio de tiempo que media entre la creaci\u00f3n del cielo y de la tierra y el diluvio.<\/span><\/span><!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">En el c.4 hemos visto el cat\u00e1logo de los descendientes de Ca\u00edn seg\u00fan las tradiciones antiguas<i>. <\/i>En el c.5 encontramos el cat\u00e1logo de los descendientes de Set<i>, <\/i> que es esquem\u00e1tico y reflexivo. En este c.5 se designa a Dios con el nombre de <i>Elohim, <\/i>como en el c.1. Abundan las frases estereotipadas y la repetici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">1 <\/span> <span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Este es el libro de la descendencia de Ad\u00e1n. Cuando cre\u00f3 Dios al hombre, le hizo a imagen de Dios&#8221; <sup>2 <\/sup>H\u00edzolos macho y hembra, y les bendijo, y les dio al crearlos el nombre de hombres. <sup>3 <\/sup>Tenia Ad\u00e1n ciento treinta a\u00f1os cuando engendr\u00f3 un hijo a su imagen y semejanza, y le llam\u00f3 Set; <sup>4<\/sup> vivi\u00f3 Ad\u00e1n, despu\u00e9s de engendrar a Set, ochocientos a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. <sup>5 <\/sup>Fueron todos los d\u00edas de la vida de Ad\u00e1n novecientos treinta a\u00f1os, y muri\u00f3. <sup>6 <\/sup>Era Set de ciento cinco a\u00f1os cuando engendr\u00f3 a En\u00f3s; <sup>7 <\/sup> vivi\u00f3, despu\u00e9s de engendrar a En\u00f3s, ochocientos siete a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. <sup>8 <\/sup>Fueron los d\u00edas todos de su vida novecientos doce a\u00f1os, y muri\u00f3. <sup>9 <\/sup> Era En\u00f3s de noventa a\u00f1os cuando engendr\u00f3 a Cain\u00e1n; <sup>10 <\/sup>vivi\u00f3, despu\u00e9s de engendrar a Cain\u00e1n, ochocientos quince a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. <sup>11 <\/sup>Fueron todos los d\u00edas de la vida de En\u00f3s novecientos cinco a\u00f1os, y muri\u00f3. <sup>12 <\/sup>Era Cain\u00e1n de setenta a\u00f1os cuando engendr\u00f3 a Malaleel; <sup>13 <\/sup>vivi\u00f3, despu\u00e9s de engendrar a Malaleel, ochocientos cuarenta a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. <sup>14 <\/sup> Fueron todos los d\u00edas de su vida novecientos diez a\u00f1os, y muri\u00f3. <sup>15 <\/sup>Era Malaleel de sesenta y cinco a\u00f1os cuando engendr\u00f3 a Yared. <sup>16 <\/sup> Vivi\u00f3, despu\u00e9s de engendrar a Yared, ochocientos treinta a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. <sup>17 <\/sup> Fueron todos los d\u00edas de su vida ochocientos noventa a\u00f1os, y muri\u00f3. <sup>18 <\/sup>Era Yared de ciento sesenta y dos a\u00f1os cuando engendr\u00f3 a Henoc; <sup>19 <\/sup> vivi\u00f3, despu\u00e9s de engendrar a Henoc, ochocientos a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. <sup>20 <\/sup> Fueron todos los d\u00edas de su vida novecientos sesenta y dos a\u00f1os, y muri\u00f3. <sup>21 <\/sup>Era Henoc de sesenta y cinco a\u00f1os cuando engendr\u00f3 a Matusal\u00e9n. <sup>22 <\/sup> Anduvo Henoc en la presencia de Dios, despu\u00e9s de engendrar a Matusal\u00e9n, trescientos a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. <sup> 23 <\/sup>Fueron todos los d\u00edas de la vida de Henoc trescientos sesenta y cinco a\u00f1os, <sup>24 <\/sup> y anduvo constantemente en la presencia de Yahv\u00e9, y desapareci\u00f3, pues se lo llev\u00f3 Dios. <sup>25 <\/sup> Era Matusal\u00e9n de ciento ochenta y siete a\u00f1os cuando engendr\u00f3 a Lamec; <sup>26 <\/sup>vivi\u00f3, despu\u00e9s de engendrar a Lamec, setecientos ochenta y dos a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. <sup>27 <\/sup>Fueron todos los d\u00edas de Matusal\u00e9n novecientos sesenta y nueve a\u00f1os, y muri\u00f3. <sup>28 <\/sup>Era Lamec de ciento ochenta y dos a\u00f1os cuando engendr\u00f3 un hijo, <sup>29 <\/sup>al que puso por nombre No\u00e9, diciendo: &#8220;Este nos consolar\u00e1 de nuestros quebrantos y del trabajo de nuestras manos por la tierra que maldijo Yahv\u00e9.&#8221; <sup>30 <\/sup> Vivi\u00f3 Lamec, despu\u00e9s de engendrar a No\u00e9, quinientos noventa y cinco a\u00f1os, y engendr\u00f3 hijos e hijas. <sup>31 <\/sup>Fueron todos los d\u00edas de Lamec setecientos setenta y siete a\u00f1os, y muri\u00f3. <sup>32 <\/sup> Era No\u00e9 de quinientos a\u00f1os, y engendr\u00f3 a Sem, Cam y Jafet.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">El autor sagrado, en esta genealog\u00eda seca y descarnada, nos quiere trazar la l\u00ednea descendente desde Ad\u00e1n a No\u00e9, que va a ser el h\u00e9roe del diluvio. Pero el hagi\u00f3grafo prescinde totalmente de la l\u00ednea de los cainitas, a los que ni siquiera menciona. S\u00f3lo le interese la l\u00ednea de Set, que en el relato anterior representaba a los <i>buenos, <\/i>frente a los degenerados y <i> malos, <\/i>descendientes de Ca\u00edn. La historia b\u00edblica, pues, es artificial y fragmentaria, ya que el hagi\u00f3grafo selecciona s\u00f3lo los hechos y personajes que interesan a su narraci\u00f3n de la &#8220;historia de la salvaci\u00f3n.&#8221; La <i>prehistoria <\/i>b\u00edblica (los once primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis) est\u00e1 concebida como preparaci\u00f3n para la historia de Israel, instrumento providencial \u2014 en la mente del hagi\u00f3grafo \u2014 <b>en la historia de la humanidad en orden a su salvaci\u00f3n.<\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">El autor sagrado tiene especial inter\u00e9s en empalmar al primer hombre con Dios, su Creador, hecho a &#8220;imagen&#8221; suya (v.1). Es la idea de 1:27. E insiste en la bendici\u00f3n que Dios dio a la primera pareja humana en orden a la procreaci\u00f3n y propagaci\u00f3n de la especie (v.2). En los planes divinos, la humanidad fue creada desde el principio en su distinci\u00f3n de sexos (&#8220;macho y hembra&#8221;) en orden a la transmisi\u00f3n de la vida. Despu\u00e9s de dejar asentado esto, empieza la enumeraci\u00f3n de los descendientes de Ad\u00e1n que le interesan para trazar la ascendencia de No\u00e9 y de Abraham, padre del pueblo hebreo. Es de notar que el primer hijo de Ad\u00e1n (Set) es engendrado &#8220;a imagen y semejanza&#8221; de su padre. La frase recuerda la de 1:27, donde se dice que el hombre ha sido formado a &#8220;imagen y semejanza&#8221; de Dios. Era una criatura excepcional, dotada de raz\u00f3n y voluntad, y en eso se parec\u00eda a su Hacedor, distanci\u00e1ndose por ello de los dem\u00e1s animales. Ahora el hagi\u00f3grafo dice que esa &#8220;imagen y semejanza&#8221; se transmiti\u00f3 a los descendientes de Ad\u00e1n: todos los hombres, <\/span><span style=\"font-size: large;\"> <b><span style=\"font-family: Arial;\">pues, en adelante ser\u00e1n a &#8220;imagen y semejanza&#8221; de Dios, ya que lo son de Ad\u00e1n, que a su vez lo es de Dios.<\/span><\/b><\/span><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\"> Vemos aqu\u00ed una alta idea teol\u00f3gica y psicol\u00f3gica. S\u00f3lo en el primer eslab\u00f3n se repite esta frase misteriosa, pero llena de contenido doctrinal. En los restantes anillos de la cadena se limitar\u00e1 a emplear la palabra <i> engendrar. <\/i>En esta genealog\u00eda es el padre el que impone el nombre al hijo. El esquema geneal\u00f3gico es el mismo en todos. En el texto griego de los LXX se atribuyen un centenar de a\u00f1os m\u00e1s a cada uno de los patriarcas en el momento de engendrar a su hijo. Los nombres son hebreos o hebraizados<sup>1<\/sup>. El n\u00famero de a\u00f1os de Henoc es de trescientos sesenta y cinco, justamente el n\u00famero de d\u00edas del a\u00f1o solar<sup>2<\/sup>. Es el que menos vivi\u00f3 de la lista, si bien es tambi\u00e9n el \u00fanico del cual no se dice que muri\u00f3: <i> desapareci\u00f3, pues se lo llev\u00f3 Dios <\/i>(v.24). De \u00e9l s\u00f3lo se dice que <i> anduvo en la presencia de Dios, <\/i>frase que se aplicar\u00e1 en el cap\u00edtulo siguiente al justo No\u00e9 .<sup>3<\/sup> La expresi\u00f3n se <i>lo llev\u00f3 Dios<\/i> aparece de nuevo en el caso de la desaparici\u00f3n misteriosa de El\u00edas. <sup>4<\/sup> En la ep\u00edstola a los Hebreos se dice: &#8220;No fue hallado, porque Dios le traslad\u00f3.&#8221;<sup>5<\/sup> Los LXX dicen lo mismo: &#8220;No fue hallado, porque Dios le transport\u00f3.&#8221;<sup>6<\/sup> El Eclesi\u00e1stico: &#8220;Henoc fue grato a Dios y <i>trasladado.<\/i>&#8220;<sup>7<\/sup><i> <\/i>Y a\u00f1ade que &#8220;fue un ejemplo de conversi\u00f3n para todas las generaciones.&#8221;<sup>8<\/sup> Existe un libro ap\u00f3crifo que lleva el nombre de Henoc, el cual habla de las leyes de los astros. El autor sagrado alude a la desaparici\u00f3n misteriosa del justo Henoc, como lo dir\u00e1 m\u00e1s tarde del profeta El\u00edas. <sup>9<\/sup> En realidad no sabemos el sentido exacto de esa desaparici\u00f3n, que dio origen a la creencia de que ambos hab\u00edan de volver antes de la manifestaci\u00f3n mesi\u00e1nica y al fin del mundo. Pero Jes\u00fas sali\u00f3 al paso del caso de El\u00edas al decir que ya hab\u00eda venido en la persona del Bautista, todo lo cual da a entender que no se ha de creer la supervivencia de El\u00edas hasta el fin de los tiempos. Tanto en el caso de Henoc como en el de El\u00edas, parece que el autor sagrado refleja una opini\u00f3n popular sobre la misteriosa desaparici\u00f3n de un tan se\u00f1alado justo y un tan excepcional profeta.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Para la inteligencia de este cap\u00edtulo ser\u00e1 bien advertir que los Santos Padres, fuera de los datos contenidos en la Biblia, no dispon\u00edan de otras fuentes hist\u00f3ricas que los escritos griegos, para quienes el punto de referencia m\u00e1s remoto era la guerra de Troya (s.XII a.C.), los escritos egipcios de Manet\u00f3n y los caldeos de Beroso. Comparados con estas fuentes, los de la Biblia se distinguen por su mayor antig\u00fcedad y seriedad. Pero las investigaciones modernas en Oriente han hecho retroceder la historia de Egipto, Caldea, Elam, etc., hasta cinco mil a\u00f1os a.C., sin que desde esas remotas fechas se note la interrupci\u00f3n que supondr\u00eda el diluvio. Esas exploraciones, que nos permiten remontarnos hasta fechas tan remotas, nos ofrecen civilizaciones muy adelantadas y diferenciadas en Egipto y en Caldea, y luego las edades de la prehistoria, en las cuales el hombre va poco a poco y con trabajo conquistando los elementos de la cultura material, pues los de la espiritual se escapan a nuestra investigaci\u00f3n. Paralelas a la prehistoria se desarrollan la etnolog\u00eda y la ling\u00fc\u00edstica. Los m\u00e1s antiguos monumentos egipcios nos han conservado los tipos de la raza negra y de otras perfectamente caracterizadas. Esto, dada la unidad de la especie humana, exige largo tiempo de duraci\u00f3n. Asimismo lo exigen multitud de lenguas, el sumerio, el babilonio, el egipcio, etc., muy diferentes unas de otras, y que reclaman muchos siglos para adquirir esa diferenciaci\u00f3n a partir de la lengua primitiva de la humanidad.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">A este problema cronol\u00f3gico nos responde la Sagrada Escritura con el &#8220;libro de la descendencia de Ad\u00e1n,&#8221; continuaci\u00f3n de los &#8220;or\u00edgenes del cielo y de la tierra&#8221; de G\u00e9n. 2:4, y que luego se continuar\u00e1 con la descendencia de Sem. Son diez los personajes desde Ad\u00e1n a No\u00e9. El plan esquem\u00e1tico, que es el mismo en todas, es como sigue: Ad\u00e1n vivi\u00f3 tantos a\u00f1os y engendr\u00f3 a Set; despu\u00e9s de haber engendrado a Set, vivi\u00f3 tantos a\u00f1os, engendrando en ellos hijos e hijas, y al cabo muri\u00f3. Sumando los a\u00f1os de cada personaje desde su nacimiento hasta el nacimiento del sucesor, tenemos la duraci\u00f3n entre Ad\u00e1n y el diluvio. Pero a esta cuenta tan sencilla se oponen varias dificultades. Es la primera la defectuosa conservaci\u00f3n de los n\u00fameros. Se agrava \u00e9sta en la versi\u00f3n griega, en la que sistem\u00e1ticamente se han a\u00f1adido, en casi todas las personas, cien unidades, aumentando as\u00ed considerablemente la suma total, acaso con el prop\u00f3sito de ajustar esta cronolog\u00eda a la egipcia de Manet\u00f3n. Algo de esto mismo parece haber ocurrido en el texto masor\u00e9tico para dar lugar a la muerte de todos los patriarcas antes de la llegada del diluvio. Por ejemplo, No\u00e9 no engendra hasta la edad de quinientos a\u00f1os. Resulta de aqu\u00ed que entre la aparici\u00f3n del hombre y el diluvio habr\u00edan pasado dos mil doscientos sesenta y dos a\u00f1os, seg\u00fan la versi\u00f3n griega; mil seiscientos cincuenta y seis, seg\u00fan el texto hebreo masor\u00e9tico, y s\u00f3lo mil trescientos siete seg\u00fan el texto hebreo samaritano.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"> <span style=\"font-size: large;\">Pero en los tres testigos del texto sagrado queda una grave dificultad: la extremada longevidad de estos personajes. Los autores cat\u00f3licos parecen convenir en que no hay para esta \u00e9poca cronolog\u00eda propiamente dicha y que no ha sido prop\u00f3sito de darle por parte del autor sagrado. Pero en lo que no han convenido es en la \u00edndole literaria de este cap\u00edtulo y en la intenci\u00f3n del mismo autor sagrado. Para ayudar a definir estos dos puntos, sin duda ayudar\u00e1n los tres documentos que nos brinda la literatura caldea. Es el primero la serie de diez reyes antediluvianos que nos ha conservado el sacerdote caldeo Beroso, serie que ha sido hallada luego en los textos originales cuneiformes. Recientemente han sido hallados otros dos textos semejantes<sup>10<\/sup>. En todos \u00e9stos, la longevidad de los personajes es mucho mayor que en el b\u00edblico; pero no hay raz\u00f3n tampoco para pensar que sus autores se hayan propuesto darnos una cronolog\u00eda propiamente hist\u00f3rica, aunque ignoramos cu\u00e1l haya sido su intenci\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">En ambos relatos, el b\u00edblico y el babil\u00f3nico, la lista de los personajes se cierra con un diluvio devastador. Pero en el b\u00edblico estos personajes no son reyes, ni se dan indicaciones geogr\u00e1ficas de su procedencia, mientras que en el babil\u00f3nico son reyes de determinadas ciudades mesopot\u00e1micas. El horizonte del relato b\u00edblico es m\u00e1s amplio, pues se refiere a antepasados de la humanidad en sus primeros estratos, mientras que en el relato babil\u00f3nico se trata de personajes de un \u00e1rea geogr\u00e1fica determinada, Mesopotamia. Por otra parte, no es posible identificar ni remotamente la graf\u00eda de los nombres de los patriarcas b\u00edblicos y la de los reyes mesopot\u00e1micos<sup>11<\/sup>. As\u00ed, pues, s\u00f3lo hay coincidencia en el n\u00famero diez de la lista, pues los a\u00f1os de cada personaje no coinciden, ya que, por inveros\u00edmil que sea, la longevidad de los patriarcas b\u00edblicos (ninguno llega a mil a\u00f1os), mucho m\u00e1s lo es la de los reyes sumero-babil\u00f3nicos, los cuales cuentan sus a\u00f1os por <i>sares <\/i>(un sar = 2300 a\u00f1os). En todas las antiguas genealog\u00edas, como la babil\u00f3nica y egipcia, hay tendencia a atribuir una longevidad extraordinaria a los primeros hombres. Y en esto coinciden con la Biblia. Pero, fuera de esto, no se puede demostrar con hechos concretos la dependencia literaria de la narraci\u00f3n b\u00edblica de las tradiciones mesopot\u00e1micas. El autor sagrado dir\u00e1 que la duraci\u00f3n de la vida humana se limit\u00f3 despu\u00e9s del diluvio a ciento veinte a\u00f1os en castigo de los pecados de los hombres<sup>12<\/sup>. En el cap\u00edtulo siguiente veremos c\u00f3mo el hagi\u00f3grafo se hace eco de una tradici\u00f3n popular que habla de generaciones de <i>gigantes, <\/i>autores de las grandes construcciones megal\u00edticas existentes en Transjordania. Aqu\u00ed tambi\u00e9n parece que debemos pensar que el hagi\u00f3grafo se hace eco de tradiciones oscuras populares sobre la longevidad de los primeros pobladores de la tierra. En la tradici\u00f3n flotaban algunos nombres y tablas geneal\u00f3gicas, y, consciente la opini\u00f3n popular de que los or\u00edgenes de la humanidad eran muy antiguos, la misma imaginaci\u00f3n popular fue alargando \u2014 como ocurri\u00f3 en las genealog\u00edas egipcias y mesopot\u00e1micas \u2014 la vida de los personajes conservados por la tradici\u00f3n de forma que se llegara hasta el primer hombre. El autor sagrado, en su af\u00e1n de trazar la prehistoria de Israel, recoge estas tradiciones populares, sin preocuparse de calibrarlas en sus detalles desde el punto de vista hist\u00f3rico, y las presenta tal como las encontr\u00f3, llenando as\u00ed el inmenso vac\u00edo hist\u00f3rico entre el diluvio y el primer hombre, como lo har\u00e1 tambi\u00e9n, al trazar la historia de No\u00e9, hasta el gran patriarca Abraham, primer personaje b\u00edblico con contornos definidos hist\u00f3ricos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Por otra parte, no debemos olvidar que los n\u00fameros en la Biblia, sobre todo en sus primeros estratos literarios, tienen un valor muy relativo, que no se ha de urgir hist\u00f3ricamente. Aun en los tiempos plenamente hist\u00f3ricos, como los de la monarqu\u00eda israelita, vemos que los n\u00fameros se exageran sistem\u00e1ticamente. As\u00ed se dice que Salom\u00f3n inmol\u00f3 en los siete d\u00edas de la inauguraci\u00f3n solemne del templo 22.000 bueyes y 120.000 ovejas, cifra insostenible, porque de seguro no exist\u00eda tal cantidad de reses en todo el reino israelita en aquellos tiempos<sup>13<\/sup>. Los autores orientales tienen tendencia a la hip\u00e9rbole y a desorbitar los n\u00fameros para impresionar m\u00e1s a un auditorio poco exigente en cuanto a cr\u00edtica hist\u00f3rica. El autor sagrado, pues, sin dar importancia a los n\u00fameros, recoge los relatos de la tradici\u00f3n popular y los utiliza en su obra para llenar el vac\u00edo inmenso de la prehistoria. Su finalidad al escribir es exclusivamente religiosa, ya que no pretende hacer historia propiamente tal, sino &#8220;historia de la salvaci\u00f3n&#8221; de la humanidad. As\u00ed, pues, los datos recogidos en el relato b\u00edblico no pretenden ser hist\u00f3ricos en el sentido estricto de la historia actual: &#8220;las \u00faltimas investigaciones de las ciencias geol\u00f3gicas, paleontol\u00f3gicas y tipol\u00f3gicas han demostrado absolutamente que el n\u00famero de a\u00f1os indicado por la cronolog\u00eda b\u00edblica no responde a las conclusiones de la ciencia.&#8221;<sup>14<\/sup> &#8220;Entre los comienzos de su historia (del pueblo hebreo) y el principio de la humanidad hab\u00eda transcurrido un espacio de tiempo inmenso, que los hebreos no pod\u00edan conocer, ni Dios se lo hab\u00eda revelado.&#8221; <sup>15<\/sup> &#8220;En estas p\u00e1ginas, la Biblia no nos da una historia propiamente dicha; dice lo que se pod\u00eda recordar, y estos recuerdos no est\u00e1n desprovistos de valor hist\u00f3rico, aunque muchas veces expresan las ideas que las tribus hebraicas hac\u00edan de la historia m\u00e1s que de la realidad de los hechos.&#8221;<\/span><\/span><sup><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">16<\/span><\/sup><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">As\u00ed, pues, la explicaci\u00f3n m\u00e1s razonable de estos relatos es que el autor sagrado se propuso rellenar con nombres de personajes de carne y hueso el inmenso per\u00edodo que media entre Ad\u00e1n, No\u00e9 y Abraham, a fin de cerrar el paso a la imaginaci\u00f3n, que en otros pueblos llenaba su prehistoria con elementos mitol\u00f3gicos. En tal supuesto, el hagi\u00f3grafo alarga los anillos de la cadena lo necesario para conseguir su prop\u00f3sito, que era cerrar la puerta a la tentaci\u00f3n de seguir los ejemplos de los pueblos vecinos. Ser\u00eda \u00e9sta una nueva forma literaria, no empleada entre nosotros, pero semejante a la usada en el cap\u00edtulo primero para describir la creaci\u00f3n, distribuy\u00e9ndola en seis d\u00edas. Que este estilo no era desconocido de los pueblos orientales, resulta claro de los documentos mencionados. El mismo San Mateo nos ofrece un ejemplo algo semejante, cuando, en la genealog\u00eda del Salvador, llena con catorce generaciones (aqu\u00ed el n\u00famero <i>catorce <\/i>es simb\u00f3lico, pues su expresi\u00f3n en letras hebraicas equivale a las consonantes del nombre de <i>David<\/i>)<i> <\/i>cada uno de los per\u00edodos que corren de Abraham a David (ocho siglos), de David a la cautividad (cuatro siglos) y de la cautividad a Jesucristo (seis siglos). Evidentemente que no puede haber el mismo n\u00famero de generaciones en per\u00edodos de tiempo tan dispares como son ocho, cuatro y seis siglos, respectivamente.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Agust\u00edn de Hipona concibe estos personajes como piedras miliarias, las cuales, m\u00e1s que medir distancias, se\u00f1alan el camino, o sea, la sucesi\u00f3n de las generaciones por las que se va transmitiendo la promesa del Redentor.<\/span><\/span><sup><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">17<\/span><\/sup><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">Terminamos nuestras observaciones con el siguiente juicio sobre la longevidad del hombre paleol\u00edtico hecho por un gran especialista: &#8220;El estudio de los restos humanos de la \u00e9poca paleol\u00edtica ha permitido deducir datos curiosos acerca de sus enfermedades. El hombre paleol\u00edtico viv\u00eda poco, y no deb\u00eda pasar con frecuencia de los cuarenta a\u00f1os. La mortalidad en los primeros a\u00f1os era muy crecida, y era mayor entre las mujeres que entre los hombres. El reumatismo era casi general, mientras la caries dentaria no se conoc\u00eda. Es decir, que sus condiciones de vida eran de gran dureza.&#8221;<sup>18<\/sup> Por eso concluye el P. Vost\u00e9: &#8220;La longevidad de los patriarcas est\u00e1 en contradicci\u00f3n con todo lo que nos ense\u00f1a la paleontolog\u00eda&#8230; Todo este per\u00edodo anterior a Abraham es, pues, descrito con una mentalidad muy posterior a los acontecimientos.&#8221;<sup>19<\/sup> El autor sagrado, en la imposibilidad de encuadrar geogr\u00e1fica y cronol\u00f3gicamente la vida de las primeras generaciones de la humanidad (por falta de datos concretos sobre el particular), hace un esfuerzo imaginativo y los encuadra conforme al ambiente social de su tiempo, recogiendo determinadas tradiciones populares sobre aquellos remotos tiempos, relativas a la supuesta longevidad de los escasos personajes que dichas tradiciones hab\u00edan conservado. Consciente de la remota antig\u00fcedad del origen del hombre, procura alargar la vida de los \u00fanicos diez personajes conocidos en las genealog\u00edas recibidas por tradici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">1 <i>Cain\u00e1n <\/i>es de la misma ra\u00edz que <i>Ca\u00edn <\/i>(herrero). Aparece como nombre de una divinidad sabea. <i>Malaleel <\/i>(&#8220;alabanza de Dios&#8221;). En 4:18 aparece este nombre en griego en vez de <i>Mejaleel. Yared <\/i>(&#8220;descendiente&#8221;). <i>Henoc <\/i>aparece tambi\u00e9n como hijo de Ca\u00edn en 4:17. Significa <i>consagraci\u00f3n <\/i>o <i>dedicaci\u00f3n.<\/i> \u2014 2<i> <\/i>Por ello, algunos autores comparatistas han querido ver en el Henoc b\u00edblico un paralelo del sumero-babil\u00f3nico <i>En-me-dur-an-na, <\/i>llamado tambi\u00e9n <i>Em-me-du-ran-ki, <\/i>que es el rey s\u00e9ptimo de la lista de reyes mesopot\u00e1micos anteriores al diluvio; es rey de Sippar, dedicada a la divinidad solar, Samas. Era el se\u00f1or de los or\u00e1culos y depositario de los or\u00e1culos divinos. Pero nada de esto se insin\u00faa en el texto b\u00edblico. La \u00fanica coincidencia es que ambos ocupan el s\u00e9ptimo lugar en la lista de personajes antediluvianos en la tradici\u00f3n b\u00edblica y en la mesopot\u00e1mica. \u2014 3 G\u00e9n. 6:9. \u2014 4 Cf. 2 Re 14:8. La palabra heb. <i>laqaj <\/i>(tom\u00f3) aparece en el babilonio <i> lequ\u00fb <\/i>aplicado a la desaparici\u00f3n misteriosa del h\u00e9roe del diluvio Utnapistim. \u2014 5 Heb 11:5. \u2014 6 G\u00e9n. 5:24. \u2014 7<i> <\/i>Eclo 44:16. \u2014 8 As\u00ed seg\u00fan el texto griego. Seg\u00fan el texto hebreo: &#8220;ejemplo de ciencia<i>.&#8221; La Bib. de J\u00e9r. <\/i>sigue el texto griego. \u2014 9 En la literatura pagana tenemos dos casos de personajes que fueron misteriosamente <i>(<\/i>levados<i> <\/i>de entre los hombres: el h\u00e9roe sumerio citado, Utnapistim, y R\u00f3mulo: &#8220;nec deinde in terra fuit&#8221; Tit. Liv., VII 16). \u2014 10 Una Lista Es De Beroso, Recogida Por Eusebio. Los Diez, Reyes De Esta Lista Viven En Total 432.000 A\u00f1os. El \u00daltimo De Ella (Xisutros) Vivi\u00f3 64.000 A\u00f1os. Las Listas De Los Dos Textos Cuneiformes Hallados Dan Diferente N\u00famero Total: Seg\u00fan Una, 241.000, Y Seg\u00fan Otra, 456.000. El \u00daltimo Rey De Una De Ellas Se Llama Zi-U-Sus-Du, Que Recuerda El Nombre De La Lista De Be-Roso (Xisutros). V\u00e9ase J. Chaine, O.C., P.92-93; A. Clamer, O.C., 172; P. Dhorme: RB (1924) 534-556. Los Dos Textos Cuneiformes Fueron Publicados Por Langdon, The Blundell Collec-Tion T.2 En &#8220;Oxford Editions Of Cuneiforms Texts&#8221; (1924). \u2014 11 Se ha querido ver relaci\u00f3n entre U\u00ednapistim (h\u00e9roe del diluvio babil\u00f3nico y \u00faltimo rey de la lista), que significa en acadio &#8220;al que se le ha <i>prolongado <\/i>los d\u00edas de su vida,&#8221; y No\u00e9, que, seg\u00fan la etimolog\u00eda popular b\u00edblica, significa <i>descanso <\/i>(de <i>nuaj<\/i>),<i> <\/i>pero que tiene un paralelo en el eti\u00f3pico Naha o <i>Nuh <\/i>(<i>prolongaci\u00f3n <\/i>del tiempo). \u2014 12 G\u00e9n. 6:3. \u2014 13 Cf. 1 Re 8:63. \u2014 14 ?ea, <i>De Pentateucho <\/i>(Roma 1933) 180. \u2014 15 A. Clamer, o.c., p.175. \u2014 16 J. Chaine, o.c., p.100. A este prop\u00f3sito cita las palabras del P. Lagrange: &#8220;Una historia estricta era imposible, y, sin embargo, importaba mostrar por una cadena continua la unidad de la historia de la salvaci\u00f3n. La Biblia evita los cuentos absurdos&#8230;, se abstiene de cuentos en el aire. Se ci\u00f1e a lo tangible, a las invenciones existentes; habla de su origen y progreso, y deja estos inventos en una penumbra que no tiene la apariencia de una historia circunstanciada&#8221; (<i>La M\u00e9thode historique <\/i>212-213) \u2014 17 De Civ. Dei XV 8. \u2014 18 H. Obermaier-A. Garc\u00eda-L. Pericot, El Hombre Prehist\u00f3rico Y Los Or\u00edgenes De La Humanidad (Madrid 1955) 51. \u2014 19 M. J. Vost\u00e9, <i>El Reciente Documento De La Pontificia Comisi\u00f3n B\u00edblica: <\/i>Estbib 7 (1948) 142. Sobre Estas Cuestiones Pueden Verse, Adem\u00e1s, J. Plessis, <i> Babylone Et La Bible: <\/i>DBS I 745-752; P. Heinisch, <i>Probl\u00e9me Der Biblischen Urgeschichte <\/i>(Lucerna 1947) 114; P. Dhorme, <i> L&#8217;Aurore De L&#8217;historie Babylonienne: <\/i>RB (1924) 534-556; E. Mangenot, <i> Chronologie Biblique: <\/i>DBV II; S. Euringer, <i>Die Chronologie Der Urgeschichte <\/i>(1913); J. Nikel, <i>Die Bib. Urgeschichte <\/i>(1921); P. Heinisch, <i>Die Lebensdauer Der Urvater Und Der Patriarchen: <\/i>&#8220;Bonner Zeitsch. F\u00fcr Theol. U. Seele&#8221; (1927); A. Deimel, <i>Die Babyl U. Bibl \u00dcberlieferung Bezuglich Der Vorsint-Flutleichen Urvater: <\/i>&#8220;Orientalia&#8221; (1925); R- Koppel, <i>Das Alter Der Menschheit: <\/i>&#8220;Stimmen Der Zeit&#8221; (1928).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El lector atento del sagrado texto habr\u00e1 notado en los tres cap\u00edtulos precedentes (c.2-4) la riqueza, variedad y colorido de su estilo. 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