{"id":64215,"date":"2018-07-22T17:59:31","date_gmt":"2018-07-22T22:59:31","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=64215"},"modified":"2018-07-21T19:04:19","modified_gmt":"2018-07-22T00:04:19","slug":"biblia-comentada-009-dios-interviene-despues-de-la-caida-de-nuestros-primeros-padres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2018\/07\/22\/biblia-comentada-009-dios-interviene-despues-de-la-caida-de-nuestros-primeros-padres\/","title":{"rendered":"BIBLIA COMENTADA 009: Dios interviene despu\u00e9s de la ca\u00edda de nuestros primeros padres"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">La Intervenci\u00f3n de Dios (8-13).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">8 <\/span> <span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Oyeron a Yahv\u00e9 Elohim, que se paseaba por el jard\u00edn al fresco del d\u00eda, y se escondieron de Yahv\u00e9 Elohim, Ad\u00e1n y su mujer, en medio de la arboleda del jard\u00edn. <sup>9 <\/sup>Pero llam\u00f3 Yahv\u00e9 Elohim a Ad\u00e1n, diciendo: &#8220;Ad\u00e1n, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1s?&#8221; <sup>10 <\/sup> Y \u00e9ste contest\u00f3: &#8220;Te he o\u00eddo en el jard\u00edn, y, temeroso, porque estaba desnudo, me escond\u00ed,&#8221; <sup>11<\/sup>&#8220;\u00bfY qui\u00e9n, le dijo, te ha hecho saber que estabas desnudo? \u00bfEs que has comido del \u00e1rbol que te prohib\u00ed comer?&#8221; <sup>12 <\/sup> Y dijo Ad\u00e1n: &#8220;La mujer que me diste por compa\u00f1era me dio de \u00e9l y com\u00ed.&#8221; <sup>13 <\/sup>Dijo, pues, Yahv\u00e9 Elohim a la mujer: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 has hecho eso?&#8221; Y contest\u00f3 la mujer: &#8220;La serpiente me enga\u00f1\u00f3 y com\u00ed.&#8221;<\/span><\/span><!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">Al pecado sigue inmediatamente el juicio divino, que viene a poner m\u00e1s de manifiesto el enga\u00f1o de la serpiente. Es otro pasaje que resalta tambi\u00e9n el realismo po\u00e9tico del autor sagrado. Los culpables oyen el ruido que hace Yahv\u00e9 Elohim, que se pasea por el jard\u00edn, y al instante, sintiendo el cambio que en ellos se hab\u00eda verificado, se esconden en la espesura. El Se\u00f1or se ve obligado a llamar a Ad\u00e1n, que se disculpa avergonzado desde un escondrijo, pretendiendo justificar su conducta. Los antropomorfismos se suceden: Yahv\u00e9 Elohim, ante esta inesperada conducta de Ad\u00e1n, se atreve a formular una sospecha: \u00bfser\u00e1 que habr\u00e1 comido de la fruta prohibida? Los culpables confiesan lo sucedido, si bien ech\u00e1ndose la culpa mutuamente: Ad\u00e1n a Eva, y \u00e9sta a la serpiente, a la que no se permite formular disculpa. El interrogatorio es sumamente psicol\u00f3gico y refleja bien el modo de ser de cada uno de los culpables: Ad\u00e1n se justifica con la <i>compa\u00f1era <\/i>que Dios le dio, como echando al Creador la culpa de que le hubiera otorgado una tan fr\u00e1gil y tentadora compa\u00f1era. Naturalmente, de todo este encantador interrogatorio no nos hemos de quedar sino con la sustancia del hecho: el hombre pec\u00f3, y Dios le pidi\u00f3 cuenta de su transgresi\u00f3n. Lo dem\u00e1s son antropomorfismos y situaciones ideales: &#8220;Dios, evidentemente, no tiene necesidad de buscar, llamar, porque sabe todo; pero nuestra narraci\u00f3n es una narraci\u00f3n <i> popular, <\/i>en la que el autor, para hacerse comprender de sus contempor\u00e1neos, presenta a Dios actuando como los hombres&#8221;<sup>16<\/sup>. Para expresar el desequilibrio pasional que sigui\u00f3 al primer pecado, nada m\u00e1s realista que presentar a los primeros padres avergonzados de comparecer desnudos ante su Se\u00f1or, con el que antes conversaban familiarmente sin avergonzarse de estar desnudos. &#8220;Al sentimiento del pudor se une aqu\u00ed el del remordimiento.&#8221;<sup>17<\/sup> Ad\u00e1n trata de atenuar su falta, pues se ha limitado a aceptar el ofrecimiento de una fruta que le ofreci\u00f3 la <i>compa\u00f1era <\/i>que Dios mismo le hab\u00eda dado.<sup>18<\/sup> La disculpa de la mujer es m\u00e1s atendible, ya que actu\u00f3 bajo la instigaci\u00f3n del principio del mal. Sin duda que hay en ello atenuaci\u00f3n de culpabilidad, que el Juez habr\u00e1 de tener en cuenta, pero no tal que del todo los eximiese de pecado. La serpiente es inexcusable, y, por tanto, Dios no la interroga directamente. Es el ser maligno y maldito, que no tiene atenuaci\u00f3n en su malicia, porque ha obrado por hacer frente a Dios.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">La Sentencia Divina y la Promesa de Redenci\u00f3n (14-19).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">14 <\/span> <span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Dijo luego Yahv\u00e9 Elohim a la serpiente: &#8220;Por haber hecho esto, maldita ser\u00e1s entre todos los animales y entre todas las bestias del campo. Te arrastrar\u00e1s sobre tu pecho y comer\u00e1s el polvo todo el tiempo de tu vida. <sup>15<\/sup> Pongo enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo; \u00e9ste te aplastar\u00e1 la cabeza, y t\u00fa le acechar\u00e1s a \u00e9l el calca\u00f1al.&#8221; <sup>16 <\/sup>A la mujer le dijo: &#8220;Multiplicar\u00e9 los trabajos de tus pre\u00f1eces; parir\u00e1s con dolor los hijos y buscar\u00e1s con ardor a tu marido, que te dominar\u00e1.&#8221; <sup>17 <\/sup> A Ad\u00e1n le dijo: &#8220;Por haber escuchado a tu mujer, comiendo del \u00e1rbol de que te prohib\u00ed comer, dici\u00e9ndote: &#8220;No comas de \u00e9l,&#8221; por ti ser\u00e1 maldita la tierra; con trabajo comer\u00e1s de ella todo el tiempo de tu vida; <sup>18 <\/sup>te dar\u00e1 espinas y abrojos y comer\u00e1s de las hierbas del campo. <sup>19 <\/sup> Con el sudor de tu rostro comer\u00e1s el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella has sido tomado, ya que polvo eres y al polvo volver\u00e1s.&#8221;<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">O\u00eddos los culpables con los descargos que presentan, el Juez pronuncia su sentencia en el mismo orden en que se hab\u00eda cometido la culpa, es decir, empezando por el m\u00e1s culpable, la serpiente, y siguiendo por Eva y Ad\u00e1n, seg\u00fan el orden de la transgresi\u00f3n en el relato anterior. En la sentencia hay que distinguir la forma exterior literaria y el fondo teol\u00f3gico de la narraci\u00f3n. La forma se adapta perfectamente a los protagonistas del drama: la <i> serpiente, <\/i>astuta y traicionera, que parece acechar siempre el calca\u00f1al del hombre para morderlo, y que por naturaleza tiene que arrastrarse viviendo entre el polvo, como si \u00e9ste fuera su alimento; la <i>mujer, <\/i>destinada esencialmente a ser madre, con todo lo que esto implica en la gestaci\u00f3n y alumbramiento de los hijos; y el <i>var\u00f3n, <\/i>como jefe de familia, tiene que trabajar por hallar medios de subsistencia. El castigo y maldici\u00f3n lanzados por Dios \u2014 seg\u00fan la dramatizaci\u00f3n teol\u00f3gica del hagi\u00f3grafo \u2014 est\u00e1n concebidos en su <i>forma externa, <\/i>seg\u00fan estas exigencias de los tres protagonistas. Naturalmente que el autor sagrado, al hablar de la serpiente, supone que es un ser inteligente y maligno \u2014 encarnaci\u00f3n del esp\u00edritu del mal, aunque no lo diga expresamente; pero el hecho de que el protagonista del demonio sea precisamente la serpiente debe obedecer, como hemos dicho antes, a tradiciones populares ambientales que recoge y adapta el autor sagrado de forma que sea m\u00e1s asequible su mensaje doctrinal y dogm\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Entre los animales, la serpiente es quiz\u00e1 el que m\u00e1s repugnancia y aversi\u00f3n instintiva provoca en el hombre. Parece realmente un animal <i>maldito. <\/i>Sin duda que la serpiente \u2014 reptil por naturaleza \u2014 caminaba sobre su vientre antes de la tentaci\u00f3n de Eva; pero el hagi\u00f3grafo ve en ello una humillaci\u00f3n, indicio de abatimiento y derrota, como es indicio de realeza el caminar con la cabeza erguida. Sabemos que la serpiente no se alimenta del polvo, pero en la antig\u00fcedad as\u00ed se cre\u00eda, porque siempre aparece revolc\u00e1ndose en el polvo<sup>19<\/sup>. Pero en esto ve tambi\u00e9n el autor sagrado un signo de humillaci\u00f3n: &#8220;lamer el polvo&#8221; equivale a ser vencido<sup>20<\/sup>. Quiz\u00e1 en esta aversi\u00f3n a la serpiente en el autor sagrado haya la intenci\u00f3n de atacar al culto de la serpiente como divinidad de la fertilidad y de la fecundidad<sup>21<\/sup>. Seg\u00fan un texto de 2 Re. 18:4, el rey Ezequ\u00edas destruy\u00f3 la serpiente de bronce que hab\u00eda levantado Mois\u00e9s en el desierto<sup>22<\/sup>, y que se hab\u00eda convertido en objeto de culto idol\u00e1trico, pues se le quemaban perfumes en su honor.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">La participaci\u00f3n en la obra del primer pecado parece que debiera haber establecido v\u00ednculos de amistad entre la <i>mujer <\/i>y la <i>serpiente; <\/i>pero ha sido todo lo contrario. La amistad burlada se convierte en odio profundo. Se\u00f1al de este odio es la actitud nuestra siempre que una serpiente nos sale al paso, pues no quedamos satisfechos hasta haberla aplastado la cabeza<sup>23<\/sup>. Y esta enemistad no es s\u00f3lo entre la <i>mujer <\/i>y la <i>serpiente, <\/i> sino que ser\u00e1 perpetua, y se extender\u00e1 a la descendencia de una y otra, hasta que la descendencia de la mujer logre <i>aplastar <\/i> definitivamente la cabeza, teniendo que contentarse la serpiente con <i> acecharla <\/i>alevosamente al <i>calca\u00f1al. <\/i> Es la famosa promesa primera de redenci\u00f3n hecha a la humanidad, llamada por ello <\/span> <\/span><span style=\"font-size: large;\"><i> <span style=\"font-family: Arial;\">Protoevangelio: Pongo enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo; \u00e9ste te aplastar\u00e1 la cabeza, y t\u00fa le acechar\u00e1s a \u00e9l el calca\u00f1al<\/span><\/i><\/span><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\"><sup>24<\/sup>. El demonio habr\u00eda cre\u00eddo que con la primera seducci\u00f3n iba a tener rendida a sus pies a la primera mujer y a su descendencia, estableciendo una amistad perpetua. Por designios providenciales divinos, el resultado ser\u00e1 totalmente contrario, ya que desde este momento se establece una guerra entre la serpiente y Eva, entre la descendencia de aqu\u00e9lla y la de \u00e9sta, lucha que culminar\u00e1 con la victoria total de la descendencia de la mujer, de la propia humanidad, que ahora ha sido vencida en Eva. Esta ser\u00e1 la maldici\u00f3n y castigo de la serpiente, que ahora aparece como vencedora. Su victoria es en realidad el principio de una derrota mayor y definitiva.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Despu\u00e9s el Juez impone la pena a la mujer. Por su desobediencia, \u00e9sta se ver\u00e1 obligada a soportar las molestias dolorosas de su embarazo y alumbramiento. El castigo est\u00e1 en consonancia con su calidad esencial de &#8220;madre de los vivientes.&#8221; Los dolores de parto son proverbiales en la literatura b\u00edblica para designar los mayores dolores concebibles<sup>25<\/sup>. A pesar de estos dolores, la mujer buscar\u00e1 afanosamente a su marido (<i>buscar\u00e1s con ardor a tu marido<\/i>)<sup>26<\/sup> en orden a la transmisi\u00f3n de la vida. Si hubiera permanecido en su estado de inocencia, sus alumbramientos ser\u00edan sin desgarro y dolor, porque gozaba del don de impasibilidad, es decir, estaba en una situaci\u00f3n excepcional fuera del orden normal de la naturaleza, ya que es normal que, en todo esfuerzo y convulsi\u00f3n, el cuerpo humano sufra. Los dones preternaturales de que gozaban los primeros padres no son debidos a la naturaleza, sino que representan una situaci\u00f3n milagrosa excepcional, que se perdi\u00f3 con el pecado original. Una vez que el hombre y la mujer perdieron el don de impasibilidad, es normal que el dolor les acompa\u00f1ara en la vida, pues el organismo humano \u2014 por su constituci\u00f3n nerviosa \u2014 tiene que acusar las extorsiones y violencias que se le hagan, y entre ellas las convulsiones del parto<sup>27<\/sup>. La sentencia divina, pues, se limita a constatar el hecho de que el hombre y la mujer han perdido su situaci\u00f3n privilegiada y quedan en su estado normal pasible, sujetos a las enfermedades y dolores inherentes al organismo humano, en el que prevalece el sistema nervioso con sus dolorosas reacciones.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"> <span style=\"font-size: large;\">La sentencia sobre el hombre est\u00e1 concebida tambi\u00e9n teniendo en cuenta la naturaleza y misi\u00f3n del var\u00f3n, es decir, como jefe de familia, que tiene que buscar el sustento de su esposa y de los hijos.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Este trabajo, que en estado de inocencia no habr\u00eda sido doloroso, despu\u00e9s del pecado ser\u00e1 un continuo bregar para ganar el pan de cada d\u00eda &#8220;con el sudor de su frente.&#8221; La expresi\u00f3n es sumamente pl\u00e1stica. En vez del jard\u00edn de delicias, tendr\u00e1 que luchar con una tierra seca y adusta, llena de &#8220;espinas y abrojos&#8221;; es la dura lucha del hombre de la estepa, que tiene que luchar contra los elementos y las condiciones climatol\u00f3gicas m\u00e1s hostiles. El hagi\u00f3grafo habla a gentes que viven en una geograf\u00eda ingrata y dif\u00edcil. Naturalmente, antes del pecado, la tierra produc\u00eda espinas y abrojos, pues la naturaleza vegetal no cambi\u00f3 con el pecado del hombre, como tampoco cambiaron los instintos de fiereza de los animales carn\u00edvoros. Pero &#8220;nos hallamos ante una concepci\u00f3n religiosa y moral de las cosas. Al desorden producido por el pecado en la humanidad, el autor asocia la naturaleza, que est\u00e1 como sometida al castigo. Despu\u00e9s del pecado, el orden de la creaci\u00f3n es turbado. Los hebreos han gustado de unir la naturaleza al hombre.&#8221;<sup>28<\/sup> En el cap\u00edtulo primero del G\u00e9nesis hemos visto c\u00f3mo, en un cuadro ideal de paz, se prescrib\u00eda al hombre y a los animales un r\u00e9gimen vegetariano de vida. Ahora tambi\u00e9n se presenta a la naturaleza como cambiada en su floraci\u00f3n vegetal para estar en consonancia con el estado de desorden creado por el pecado del hombre. Los profetas, al hablar de los tiempos mesi\u00e1nicos, asociar\u00e1n la transformaci\u00f3n f\u00edsica de la naturaleza a la felicidad de los nuevos ciudadanos de Si\u00f3n<sup>29<\/sup>. Nos hallamos, pues, ante descripciones y cuadros artificiales po\u00e9ticos que expresan ideas religiosas y morales, y cuya literalidad no ha de urgirse en buena ex\u00e9gesis. Aqu\u00ed lo que el hagi\u00f3grafo quiere destacar es que el hombre ha perdido sus dones preternaturales, y el trabajo, lejos de ser una distracci\u00f3n gustosa del tiempo, ser\u00e1 una labor penosa en lucha con la naturaleza pobre.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">Como colof\u00f3n de sus trabajos ser\u00e1 la muerte, pues volver\u00e1 al <i>polvo <\/i>del que ha sido tomado (v.19). La expresi\u00f3n alude a la formaci\u00f3n del hombre tal como fue descrita en 2:7. En hebreo se hace juego con el nombre <i>Adam <\/i>y <i>adamah <\/i>(tierra arcillosa rojiza), de la que fue hecho. Es el cumplimiento de la amenaza de 2:17 al prohibir comer del \u00e1rbol de la &#8220;ciencia del bien y del mal.&#8221; La culminaci\u00f3n de la gran tragedia y la demostraci\u00f3n de que la muerte, el dolor f\u00edsico y el mal moral tienen su origen en un pecado de desobediencia e insubordinaci\u00f3n contra Dios, que era la tesis doctrinal que el hagi\u00f3grafo quer\u00eda inculcar a sus lectores<sup>30<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">16 F. Ceuppens, <i>Genese <\/i>I-III p.144. \u2014 17 A. Clamer, o.c., p.138. \u2014 18 Agust\u00edn de Hipona comenta bellamente: &#8220;Eia superbia!, numquid dixit, Peccavi? Habet confussionis difformitatem, et no habet confessionis humilitatem&#8221; (De G\u00e9n.. ad litt. XI c.34: PL 34,449). \u2014 19 Cf. Is 65:25; Miq 7:17. \u2014 20 Cf. Sal 72:9; Is 65:23. \u2014 21 Cf. H. Vincent, <i>Canaan <\/i>174-176: RB (1928) 137-138. \u2014 22 Cf. N\u00fam 21:6-9. \u2014 23 Los cr\u00edticos independientes, como Gunkel, A. Jerem\u00edas, Skinner, creen que en este relato se trata s\u00f3lo de explicar, por una leyenda popular o etiol\u00f3gica, el hecho de que las serpientes se arrastren sobre su vientre, y por otra parte, la repugnancia nativa y hostilidad del hombre hacia ellas. Pero el hagi\u00f3grafo da a entender que esa <i>serpiente <\/i>encarna un ser inteligente, que conoce el mandato divino, y en su instigaci\u00f3n a desobedecer ve la raz\u00f3n de la existencia del mal f\u00edsico y moral en el mundo. \u2014 24 En la Vg: &#8220;Inimicitias&#8230; inter semen tuum et semen illius, <i>ipsa conteret<\/i>&#8230;&#8221; Este demostrativo en femenino (en vez de ipsum, concertado con <i>semen<\/i>)<i> <\/i>parece una adaptaci\u00f3n posterior por preocupaci\u00f3n mariol\u00f3gica, pues San Jer\u00f3nimo en otro lugar traduce, siguiendo a los LXX, por <i>ipse. <\/i>He aqu\u00ed el contexto: <i>&#8220;Ipse <\/i>servabit caput tuum&#8230; melius habet hebraeo: <i> ipse <\/i>conteret caput tuum, et tu conteres eius calcaneum&#8230; quia <i> Dominus <\/i>conteret Satanam sub pedibus nostris velociter&#8221; (<i>In G\u00e9n.. <\/i>3:13: PL 23:991). Los LXX traducen (***) en masculino singular, lo que es una <i>constructio ad sensum <\/i>(lit. debiera ser (***), concertando con (***), supuesta la interpretaci\u00f3n <i>mesi\u00e1nica personal, <\/i>pues en el corros ve\u00edan la persona del Mes\u00edas. En el original hebreo primitivo, sin &#8220;matres lectionis,&#8221; el demostrativo pod\u00eda ser masculino y femenino. En el TM actual, masculino o neutro, igual que en el Pentateuco samaritano y la Peshitta, que lo relacionan con el <i>semen. <\/i>Todas las versiones antiguas relacionan e1 demostrativo con el linaje o semen. El prefijo hebrto del verso que traducimos por &#8220;te aplastar\u00e1&#8221; (&#8220;yesupeja&#8221;) supone sujeto no femenino, y lo mismo el afijo del mismo verbo (&#8220;yesupennu,&#8221;). El sentido del v. &#8220;suf&#8221; es muy discutido. La Vg. traduce: &#8220;conteret&#8230; insidiaberis.&#8221; Los LXX, las dos veces por (***), que significa observar cautelosamente, &#8220;insidiar.&#8221; San Jer\u00f3nimo traduce dos veces conterere (PL 23,991). Aquila: (***). S\u00edmmaco: (***) Se suele relacionar &#8220;suf&#8221; con el asirio &#8220;sepu&#8221; (pie), y entonces se comprende el sentido de pisar con los pies. El Targum Hieros.: observan (de sa&#8217;af). Cf. Ceuppens, o.c., p.141s. \u2014 25 G\u00e9n. 35:16;17; Is 13:8; 21:3; Miq 4:9; 10. \u2014 26 Los LXX: &#8220;t\u00fa te volver\u00e1s.&#8221; La versi\u00f3n sir\u00edaca: &#8220;te volver\u00e1s a tu marido.&#8221; Lit. el TM: tu deseo (se volver\u00e1) a tu marido.&#8221; Cf. J. Coppens, <i>La soumission de la femme a l&#8217;homme d\u2019apr\u00e9s G\u00e9n. <\/i>3,16b: &#8220;Eph. Th\u00e9ol. Lov.&#8221; (1937) 638. \u2014 27 Algunos autores muy literalistas han querido apoyarse en este texto para desautorizar los medios modernos de aliviar el dolor a la mujer en el parto. \u2014 28 J. Chaine, <i>Le livre de la Gen\u00e9se <\/i>(Par\u00eds 1951) p.50-51. \u2014 29 Cf. Is 11,7s; 34,6s; Am 9,13. \u2014 30 Sobre la narraci\u00f3n del pecado original pueden verse los trabajos siguientes: A. Brassac, <i>La Chute De Nos Premiers Parents (G\u00e9n 3<\/i>)<i>: <\/i>&#8220;Rev. Prat. d&#8217;Apol.,&#8221; 30 (1920) 582-583; B. Buselli, <i>Quale Fuit iuxta Genesim Protoparentum Peccatum <\/i> (Lucca 1921); C. Falconi, Il <i>Peccato di Adamo: <\/i>&#8220;Citt\u00e1 Di Vita,&#8221; 2 (1947) 31-42; M. J. Lagrange, <i>Innocence et P\u00e9ch\u00e9: <\/i>RB 6 (1897) 341-379; F Asensio, <i>\u00bfTradici\u00f3n Sobre El Pecado Sexual en el Para\u00edso?: <\/i>&#8220;Gregorianum,&#8221; 30 (1949) 490-520; 31 (1950) 35-62.163-191.362-390; Id., <i>El Primer Pecado En El Relato Del G\u00e9nesis: <\/i>Estbib 11 (1950) 159-191; C. Bravo, <i>La Especie Moral Del Primer Pecado: <\/i>&#8220;Ecclesiastica Xaveriana,&#8221; 4 (1954) 293-333; J. J. Dougherty, <i>The Fall And Its Consequences: <\/i>&#8220;The Cath. Bib. Quart.,&#8221; 3 (1941) 220-234; K. Fr\u00fchstorfer, <i>Wider Die Sexuelle Deutung Der Urs\u00fcnde: <\/i>&#8220;Theol.- Prakt. Monatschrift,&#8221; 79 (1925) 56-62; J. Hanin, Sur <i>Le P\u00e9ch\u00e9 d&#8217;Adam Consider\u00e9 Comme P\u00e9ch\u00e9 De Magie: <\/i>&#8220;Rev. Dioc. De Namur,&#8221; 2 (1947) 203-234; P. Haupt, To <i>Know To Have Sexual Commerce: <\/i>&#8220;Journal Of Bib. Literatur,&#8221; 34 (1915) 76-80; J. Hofbauer, <i> Die Paradiesschlange<\/i> (Gen 3): &#8220;Zeitsch. f\u00fcr kath.Theol,&#8221; 69 (1947) 228-232; ?. Humbert, Lafaute d&#8217;Adam: &#8220;Rev. De Th\u00e9ol. Et Phil.,&#8221; 27 (1939) 225-240; L. Landesdorfes, Der S\u00fcndenfall: &#8220;Theol. Und Glaube,&#8221; 17 (1925) 38-60; H. Les\u00e9tre, La Chute De L&#8217;homme: &#8220;Rev. Prat. d&#8217;Apol.,&#8221; 2 (1906) 31-37; J. Miklik, Der Fall Des Mensehen: Bi 20 (1939) 387-396; E. Miras, El Pecado Original En El G\u00e9nesis: &#8220;Ciencia Y Fe,&#8221; 12 (1936) -768; J. Schildenberger, Die Erzahlung Vorn Paradles Und S\u00fcndenfall (Tubinga 1931); Van Hoonacker, Connexion Of The Death Th Sin According To G\u00e9nesis II-III: &#8220;The Expositor,&#8221; Ser.8.9 (1915) 131-143; P. Van Im- Schoot, De Serpente Tentatore: &#8220;Collet. Gandav.,&#8221; 31 (1948) 5-10; A. Vincent, Le Premiers Armes Bibhques Sur Le Pech\u00e9: &#8220;Cit\u00e9 Nouvelle,&#8221; 2 (1943) 618; S. Mu\u00f1oz Iglesias, La Ciencia ? Bien Y Del Mal Y El Pecado Del Para\u00edso: Estbib 8 (1949) 4525; D. Yubero, El Pecado Del Para\u00edso Y Sus \u00daltimas Explicaciones Cient\u00edfico-B\u00edblicas: &#8220;Lumen,&#8221; I (1952) 108-130; A. Colunga, Ad\u00e1n En El Para\u00edso: Ct 19 (1927) 5-28; J. Enciso, Problemas Del G\u00e9nesis; J. Coppens, La Innaisance Du Bien Et Du Mal 99-117; L. Arnaldich, Los Or\u00edgenes Del Mundo Y Del Hombre Seg\u00fan La Biblia (Madrid 1957) 189-271.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Intervenci\u00f3n de Dios (8-13). 8 Oyeron a Yahv\u00e9 Elohim, que se paseaba por el jard\u00edn al fresco del d\u00eda, y se escondieron de Yahv\u00e9 Elohim, Ad\u00e1n y su mujer, en medio de la arboleda del jard\u00edn. 9 Pero llam\u00f3 Yahv\u00e9 Elohim a Ad\u00e1n, diciendo: &#8220;Ad\u00e1n, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1s?&#8221; 10 Y \u00e9ste contest\u00f3: &#8220;Te he o\u00eddo &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2018\/07\/22\/biblia-comentada-009-dios-interviene-despues-de-la-caida-de-nuestros-primeros-padres\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;BIBLIA COMENTADA 009: Dios interviene despu\u00e9s de la ca\u00edda de nuestros primeros padres&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1304,320,689,603,440],"tags":[],"class_list":["post-64215","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblia-comentada","category-demonio","category-paraiso","category-pecado","category-tentacion"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64215","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64215"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64215\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64223,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64215\/revisions\/64223"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64215"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64215"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64215"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}