{"id":64045,"date":"2018-07-12T11:38:38","date_gmt":"2018-07-12T16:38:38","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=64045"},"modified":"2018-07-12T11:38:38","modified_gmt":"2018-07-12T16:38:38","slug":"biblia-comentada-008-la-tentacion-y-la-caida-segun-el-genesis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2018\/07\/12\/biblia-comentada-008-la-tentacion-y-la-caida-segun-el-genesis\/","title":{"rendered":"BIBLIA COMENTADA 008: La tentaci\u00f3n y la ca\u00edda, seg\u00fan el G\u00e9nesis"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">E<\/span><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">n esta secci\u00f3n, el autor sagrado aborda el gran problema del origen del mal f\u00edsico y del mal moral. Es un hecho que el hombre sufre con dolores f\u00edsicos, inquietudes ps\u00edquicas y con terribles problemas morales. Es un hecho que gran parte de la humanidad es pecadora, injusta, y sigue los caminos del vicio. \u00bfDe d\u00f3nde esta desviaci\u00f3n de la primitiva felicidad? Como te\u00f3logo, el hagi\u00f3grafo aborda el problema en su aspecto teol\u00f3gico, y quiere dar a entender a sus lectores que tanto el mal f\u00edsico <b>como el mal moral no entraban en los planes primitivos de Dios.<\/b> Al salir de sus manos, los primeros padres se hallaban en una situaci\u00f3n diferente de la actual; pero hubo una intervenci\u00f3n del esp\u00edritu maligno, y el hombre pec\u00f3, y de ah\u00ed las terribles consecuencias del pecado en todos los \u00f3rdenes.<\/span><\/span><!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">El estilo de la narraci\u00f3n es semejante al de la anterior, se caracteriza por su tendencia a los antropomorfismos, a lo pintoresco, a lo descriptivo e imaginativo. Por ello es preciso distinguir bien lo que es ropaje literario y lo formal teol\u00f3gico.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Tentaci\u00f3n y Ca\u00edda (1-7).<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">1 <\/span> <span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Pero la serpiente, la m\u00e1s astuta de cuantas bestias del campo hiciera Yahv\u00e9 Elohim, dijo a la mujer: &#8220;\u00bfConque os ha mandado Elohim que no com\u00e1is de los \u00e1rboles todos del para\u00edso?&#8221; <sup>2 <\/sup>Y respondi\u00f3 la mujer a la serpiente: &#8220;Del fruto de los \u00e1rboles del para\u00edso comemos, <sup>3 <\/sup>pero del fruto del que est\u00e1 en medio del para\u00edso nos ha dicho Dios: &#8220;No com\u00e1is de \u00e9l, ni lo toqu\u00e9is siquiera, no vay\u00e1is a morir.&#8221; <sup>4 <\/sup> Y dijo la serpiente a la mujer: &#8220;No, no morir\u00e9is; <sup>5 <\/sup>es que sabe Elohim que el d\u00eda en que de \u00e9l com\u00e1is se os abrir\u00e1n los ojos y ser\u00e9is como Elohim, conocedores del bien y del mal.&#8221; <sup>6 <\/sup>Vio, pues, la mujer que el \u00e1rbol era bueno al gusto y hermoso a la vista y deseable para alcanzar por \u00e9l la sabidur\u00eda, y tom\u00f3 de su fruto y comi\u00f3, y dio de \u00e9l tambi\u00e9n a su marido, que tambi\u00e9n con ella comi\u00f3. <sup>7 <\/sup>Abri\u00e9ronse los ojos de ambos, y, viendo que estaban desnudos, cosieron unas hojas de higuera y se hicieron unos ce\u00f1idores.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Va a comenzar el gran drama cuyo resultado fat\u00eddico dar\u00e1 explicaci\u00f3n del dolor f\u00edsico y del mal moral, y el autor sagrado prepara la escena presentando al principal protagonista de ella instigador de la desobediencia y rebeli\u00f3n contra el Creador, <i>cuantas bestias del campo hiciera<\/i>(v.1)<i> <\/i>sobre el car\u00e1cter astuto y traidor de la serpiente obedece al papel que va a desempe\u00f1ar en el relato. Este animal escurridizo, que muerde a traici\u00f3n al caminante es considerado en el folklore popular como animal especialmente maligno traidor<sup>1<\/sup>. Jesucristo se hace eco de esta creencia popular al recomendar, de un lado, la astucia de la serpiente, y del otro, la candidez de la paloma<sup>2<\/sup>. Este car\u00e1cter astuto e intrigante aparece en la insinuaci\u00f3n maligna que a continuaci\u00f3n hace a Eva, el ser d\u00e9bil y tornadizo: \u00bf<i>Conque os ha mandado Elohim que no com\u00e1is de los \u00e1rboles todos del para\u00edso<\/i>?<i> <\/i>(v.1b). El interrogante va derecho al sentimiento de orgullo humano. El hecho de que no pudiera probar todos los \u00e1rboles del para\u00edso es una limitaci\u00f3n y una dependencia, en contra de la dignidad humana. El hagi\u00f3grafo no dice expresamente que la <i>serpiente <\/i> encarne al esp\u00edritu maligno, pero se deduce del contexto, ya que aparece la serpiente como ser inteligente envidiosa, conocedora del precepto e instigadora a la rebeld\u00eda contra Dios En Sab. 2:24 se alude a este hecho y se la identifica expresamente con el demonio: &#8220;por la envidia del diablo, la muerte entr\u00f3 en el mundo.&#8221; Jesucristo dice a los jud\u00edos que son imitadores del padre de la mentira: &#8220;Vosotros ten\u00e9is por padre al diablo, y quer\u00e9is cumplir los deseos de vuestro padre. Este fue homicida desde el principio.&#8221;<sup>3<\/sup> Sin duda que Jes\u00fas alude aqu\u00ed al enga\u00f1o de la serpiente del G\u00e9nesis, que fue causa de la muerte de la humanidad. San Juan se hace eco de la misma idea: &#8220;El que comete pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio&#8221;<sup>4<\/sup>; y en el Apocalipsis, &#8220;la serpiente antigua&#8221; es identificada con el diablo<sup>25<\/sup>. Y la tradici\u00f3n cristiana es un\u00e1nime en identificar la serpiente del relato genesiaco y el principio del mal. En efecto, aqu\u00ed \u00e9ste se muestra sumamente insinuante y maligno, ya que, para hacer reaccionar favorablemente a Eva y llevarla hacia un sentimiento de rebeli\u00f3n y orgullo, dice, exagerando, que Dios ha sido demasiado exigente al no permitir que coman de todos los \u00e1rboles del para\u00edso. De nuevo tenemos que insistir en lo bien que conoce el autor sagrado la d\u00e9bil psicolog\u00eda humana. Precisamente por su punto d\u00e9bil abre brecha la tentaci\u00f3n <i>simbolizada <\/i>en la serpiente. No debemos perder de vista que nos hallamos ante una escenificaci\u00f3n dram\u00e1tica en la que los personajes reflejan ideas teol\u00f3gicas que dialogan, en el trasfondo del relato<sup>6<\/sup>. Es de notar que la serpiente: no pronuncia el nombre de <i>Yahv\u00e9. <\/i>El hagi\u00f3grafo en su relato no podr\u00eda permitir que el sagrado <i>tetragrammaton <\/i> fuera profanado por el esp\u00edritu del mal.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">La respuesta de la mujer es una correcci\u00f3n a la exageraci\u00f3n de la serpiente, ya que s\u00f3lo de un \u00e1rbol les est\u00e1 prohibido comer. No le designa con el nombre de &#8220;\u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal,&#8221; sino simplemente con su localizaci\u00f3n geogr\u00e1fica: <i>el que est\u00e1 en medio del p<\/i><\/span><\/span><span style=\"font-size: large;\"><i><span style=\"font-family: Arial;\">ara\u00edso. <\/span><\/i><\/span><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">El precepto de 2:16-17 se refer\u00eda s\u00f3lo a no comer del fruto del \u00e1rbol, pero aqu\u00ed Eva exagera tambi\u00e9n al decir que no deben <i>tocar <\/i>el \u00e1rbol. Es de notar c\u00f3mo Eva oye con toda naturalidad hablar a la serpiente, sin extra\u00f1arse de ello, como si estuviera acostumbrada a tener di\u00e1logos con ella. Esto es un indicio del car\u00e1cter artificial del relato, en el que lo que importa tener en cuenta es el fondo doctrinal expresado en el di\u00e1logo.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Ante el temor de Eva de que el fruto del \u00e1rbol prohibido traiga como consecuencia la muerte, la serpiente dice categ\u00f3ricamente, sembrando la duda en ella: no <i>morir\u00e9is <\/i>(v.4). Y ladinamente razona su afirmaci\u00f3n: en esta prohibici\u00f3n no hay sino un temor de Elohim de que lleguen a ser de su misma categor\u00eda divina, pues el fruto prohibido tendr\u00e1 una virtualidad inesperada: les abrir\u00e1 los ojos y llegar\u00e1n a ser <i>conocedores del bien y del mal <\/i>(v.5). Hasta ahora existe una l\u00ednea divisoria tir\u00e1nica, que los pone en plan de inferioridad respecto de Elohim, ya que no pueden decidir por s\u00ed mismos lo que es bueno y lo que es malo. El razonamiento de la serpiente es de lo m\u00e1s insidioso y maligno, ya que abre brecha en lo m\u00e1s d\u00e9bil del esp\u00edritu humano, en su conciencia de dignidad personal: <i>ser\u00e9is como Elohim. <\/i>La meta es alta, pero digna de escalarse. La observaci\u00f3n de la serpiente es sumamente psicol\u00f3gica. El fruto prohibido no traer\u00e1 la <i> muerte, <\/i>sino la <i>ciencia <\/i>superior, que los situar\u00e1 en plan de igualdad con la misma divinidad. Por eso, el \u00e1rbol misterioso se llama de la &#8220;ciencia del bien y del mal.&#8221; La sugesti\u00f3n ha sido realmente <\/span><\/span><span style=\"font-size: large;\"><i><span style=\"font-family: Arial;\">diab\u00f3lica <\/span><\/i> <\/span> <span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">y consigui\u00f3 su efecto, pues la mujer al punto se sinti\u00f3 atra\u00edda hacia el fruto de aquel \u00e1rbol misterioso, al que ahora considera como clave de su felicidad: <i>vio que el \u00e1rbol era bueno para ser comido, hermoso a la vista y deseable para alcanzar la sabidur\u00eda <\/i>(v.7). De un trazo, el hagi\u00f3grafo hace intervenir la gula, la vanidad y el orgullo intelectual. Otro rasgo magistral de observaci\u00f3n psicol\u00f3gica que retrata las profundidades del ser humano.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Eva tom\u00f3 del fruto prohibido, comi\u00f3 de \u00e9l, y su marido. Quiz\u00e1 en esto haya un fondo de iron\u00eda: el hombre obedeciendo d\u00f3cilmente a las insinuaciones de la mujer, cuando era Ad\u00e1n quien deb\u00eda, como jefe, reaccionar en\u00e9rgicamente ante la perspectiva de una desobediencia a Dios. Tambi\u00e9n esto pertenece a las debilidades del coraz\u00f3n humano. La mujer ha dirigido el hilo oculto de la historia al ser due\u00f1a del coraz\u00f3n del var\u00f3n con sus encantos. El autor del Eclesi\u00e1stico, siguiendo su propensi\u00f3n misog\u00ednica, echa toda la culpa del pecado a Eva: &#8220;Por una mujer ha comenzado el pecado. A causa de ella morimos todos.&#8221;<sup>7<\/sup> San Pablo, para justificar la subordinaci\u00f3n de la mujer al marido, dice a Timoteo: &#8220;Ad\u00e1n no ha sido enga\u00f1ado, sino que la mujer, habiendo sido enga\u00f1ada, ha sido la transgresora.&#8221;<\/span><\/span><sup><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">8<\/span><\/sup><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"> <span style=\"font-size: large;\">Queda claro que, conforme al relato del G\u00e9nesis, el esp\u00edritu maligno primero abri\u00f3 brecha en el ser m\u00e1s impresionable y d\u00e9bil, y despu\u00e9s \u00e9ste logr\u00f3 atraerse a Ad\u00e1n.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">La consecuencia de la transgresi\u00f3n fue fulminante, pues al punto los dos primeros padres sintieron el aguij\u00f3n de la carne, el desequilibrio pasional, la lucha de la carne contra el esp\u00edritu, el desorden libidinoso, y por ello se avergonzaron de estar desnudos (v.7). En el v. 25 del cap\u00edtulo anterior se dice que ambos, a pesar de estar desnudos, no se avergonzaban. Es un modo pl\u00e1stico de decir que sent\u00edan un perfecto equilibrio entre su raz\u00f3n y sus pasiones, sin que tuvieran noci\u00f3n de un desorden sexual que les pudiera turbar y <i>avergonzar. <\/i>De este desequilibrio sexual que sigui\u00f3 al pecado se ha querido deducir que el pecado de los primeros padres fue de \u00edndole <i>sexual, <\/i>de tal forma que antes de la primera ca\u00edda no habr\u00edan hecho uso de la c\u00f3pula conyugal. Esta interpretaci\u00f3n est\u00e1 en contra del contexto, ya que la mujer fue creada como complemento del var\u00f3n, para formar &#8220;una sola carne.&#8221;<\/span><\/span><sup><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">9<\/span><\/sup><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Naturaleza del Pecado del Para\u00edso.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">Creemos, ateni\u00e9ndonos al esp\u00edritu del contexto, que el pecado original fue fundamentalmente de orgullo, de desobediencia e insubordinaci\u00f3n a Dios. Se trata, pues, de un pecado de \u00edndole espiritual y racional. Hay algo m\u00e1s que gula en el pecado; es la pretensi\u00f3n de querer alcanzar una ciencia superior que creen privativa de la divinidad. El \u00e1rbol de la &#8220;ciencia del bien y del mal&#8221; representa en el simbolismo escogido por el autor sagrado la frontera de lo bueno y de lo malo. La misma denominaci\u00f3n del \u00e1rbol misterioso expresa el sentido que tiene frente al propio Ad\u00e1n. El hagi\u00f3grafo le aplica esta denominaci\u00f3n por anticipaci\u00f3n literaria, en funci\u00f3n del papel que va a desempe\u00f1ar en el conocimiento pr\u00e1ctico que van a tener los primeros padres en la distinci\u00f3n entre &#8220;el bien y el mal.&#8221; Debemos atender m\u00e1s a lo significado por cada elemento de la narraci\u00f3n. El autor sagrado es, como ya reiteradamente hemos indicado, un catequista que busca plasmar gr\u00e1ficamente ideas abstractas. De ah\u00ed que busque siempre la explicaci\u00f3n concreta y colorista para atraer la atenci\u00f3n de las mentes sencillas de sus lectores. Y realmente logra centrar perfectamente el relato en torno a algo que inquieta particularmente al ser racional: el conocer la distinci\u00f3n entre el bien y el mal, el encontrar el medio de estar sobre toda ley discriminadora entre lo bueno y lo malo. Esto parec\u00eda privativo de la divinidad, y as\u00ed se lo anuncia el esp\u00edritu del mal: &#8220;ser\u00e9is como dioses.&#8221; La insinuaci\u00f3n de la serpiente llega profundamente al coraz\u00f3n del hombre, pues \u00e9ste, sujeto a la tir\u00e1nica divisoria entre el bien y el mal, no parec\u00eda feliz y completo. De ah\u00ed surge la aspiraci\u00f3n a ser algo m\u00e1s, a escalar la monta\u00f1a donde se halla asentada la divinidad. El hagi\u00f3grafo ten\u00eda conocimiento muy profundo de la psicolog\u00eda humana, y por eso presenta al hombre tentado en su apetito innato de conocer y de dominar, de ser totalmente libre, sin vinculaci\u00f3n a nada superior que le limite. En el drama de la ca\u00edda, los protagonistas son perfectamente l\u00f3gicos en sus respectivos papeles: de un lado, el hombre con su sed insaciable de conocer indefinidamente y de escrutar el misterio de la zona superior donde se halla la misma divinidad. Del otro, el principio del mal, un poder hostil, envidioso de la situaci\u00f3n privilegiada del primer hombre, encarnado en un animal que era el s\u00edmbolo de la traici\u00f3n, el &#8220;m\u00e1s astuto animal&#8221; de cuantos Dios hab\u00eda creado. En el folklore oriental la serpiente suele encarnar los esp\u00edritus malignos que molestan a los hombres. Aqu\u00ed la serpiente simboliza la instigaci\u00f3n, la envidia y la traici\u00f3n, pues insin\u00faa una <i> desobediencia <\/i>formal y una <i>rebeli\u00f3n <\/i> contra el precepto divino. Como consecuencia de haber tomado del fruto prohibido, los primeros padres adquieren una ciencia desconcertante, que les ense\u00f1a que est\u00e1n desnudos y que deben avergonzarse de ellos. Ninguna frase m\u00e1s pl\u00e1stica y expresiva pod\u00eda encontrar el autor sagrado para reflejar el cambio de situaci\u00f3n: una inquietud profunda, juntamente con un remordimiento intenso, es la consecuencia de la <i>desobediencia. <\/i>El fruto del pecado es amargo: desaparece la familiaridad con Dios, y al punto viene la sentencia condenatoria contra los tres protagonistas del drama (la serpiente, la mujer y el hombre), conforme a la naturaleza de cada uno de ellos. Para la primera no hay esperanza de rehabilitaci\u00f3n. Ni siquiera Dios le permite la disculpa. Es el principio esencial del mal, principal causante de la tragedia. No tiene por ello derecho a excusarse, y as\u00ed Dios le condena sin m\u00e1s. A la mujer y al hombre se le anuncian trabajos en consonancia con su naturaleza de madre y de jefe de familia. La consecuencia del pecado es la <i>muerte <\/i>y el <i>sufrimiento f\u00edsico. <\/i>Pero, adem\u00e1s, el pecado primero ha creado una lucha \u00edntima en el hombre al perder el equilibrio de sus pasiones y la raz\u00f3n. Es la tesis que el hagi\u00f3grafo ha querido demostrar: el <i> mal f\u00edsico <\/i>y el <i>mal moral <\/i>entraron en el mundo por la instigaci\u00f3n del demonio. Como consecuencia del desequilibrio pasional surgi\u00f3 el ego\u00edsmo, el odio y, muy pronto, el derramamiento de sangre.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Si queremos entrar dentro de la psicolog\u00eda de la tentaci\u00f3n, empecemos, por notar que los primeros padres, en virtud de la justicia original, gozaban de perfecto orden y paz en su interior, estando muy lejos de ellos la lucha que tan vivamente nos pinta San Pablo en su ep\u00edstola a los Romanos<sup>10<\/sup>. Seg\u00fan esto, la voluntad y la raz\u00f3n viv\u00edan sometidas d\u00f3cilmente a Dios, y las pasiones a la raz\u00f3n y a la voluntad, de donde resultaba la paz interior. El primer pecado, pues, no pudo ser un pecado pasional, de gula o sensualidad, sino que tuvo que ser primeramente un pecado del <i>esp\u00edritu,<\/i> que se insubordina contra Dios, dando luego lugar a la insubordinaci\u00f3n de las pasiones. El texto sagrado responde bien a esta explicaci\u00f3n: cuando la serpiente propone a Eva el resultado de comer el fruto prohibido (&#8220;ser\u00e9is como dioses, conocedores del bien y del mal&#8221;), ella se siente halagada en esta promesa, y no considera que eso va contra su dependencia de Dios, traspasando el mandamiento de su Hacedor. El principio del pecado no est\u00e1 en el apetito desordenado de la fruta prohibida, sino en el deseo de esa semejanza divina mediante la posesi\u00f3n de la &#8220;ciencia del bien y del mal.&#8221;<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Una hip\u00f3tesis considera que la preocupaci\u00f3n del hagi\u00f3grafo al detallar la ca\u00edda del primer hombre es la de hacer frente a los cultos m\u00e1gicos, que se consideran como un remedo demon\u00edaco de la verdadera religi\u00f3n. El mago que trabaja con fuerzas extra\u00f1as y misteriosas pretende substraer conocimientos que son privativos de la divinidad. As\u00ed, pues, la invitaci\u00f3n de la serpiente a tomar del fruto del \u00e1rbol prohibido para conseguir la &#8220;ciencia del bien y del mal&#8221; aludir\u00eda a una invitaci\u00f3n a la ciencia m\u00e1gica, una sugesti\u00f3n para que la mujer se apropiara la clave de los conocimientos m\u00e1gicos<sup>11<\/sup>. Nos encontrar\u00edamos, pues, con una condenaci\u00f3n ir\u00f3nica de la ciencia m\u00e1gica, contra la que los autores sagrados previenen a los fieles israelitas. La experiencia de la decepci\u00f3n sufrida por los primeros padres deb\u00eda ser una lecci\u00f3n para los que pretenden jugar con conocimientos secretos que s\u00f3lo Dios posee. Esta hip\u00f3tesis es interesante y nos parece fuera de prop\u00f3sito pero creemos que, en buena ex\u00e9gesis, debemos seguir la tesis exigida por el contexto: se trata de una prueba impuesta <b>por Dios a los primeros padres,<\/b> <\/span><\/span><span style=\"font-size: large;\"> <b><span style=\"font-family: Arial;\">y la transgresi\u00f3n de \u00e9stos una desobediencia y una rebeli\u00f3n impl\u00edcita contra Dios, un pecado del esp\u00edritu<\/span><\/b><\/span><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\"><sup>12<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">El Relato B\u00edblico y las Mitolog\u00edas Paganas.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"> <span style=\"font-size: large;\">La escuela comparatista ha querido encontrar paralelos de estos relatos b\u00edblicos en las literaturas del Antiguo Oriente. As\u00ed se ha comparado el &#8220;\u00e1rbol de la vida&#8221; con la &#8220;planta de la juventud&#8221; del poema de Guilgam\u00e9s. Y de la misma epopeya se ha querido sacar un paralelo con la narraci\u00f3n b\u00edblica sobre la ca\u00edda del primer hombre. Seg\u00fan dicho poema \u00e9pico, Eabani (o Enkidu, seg\u00fan la lectura actual), amigo de Guilgam\u00e9s, primero vivi\u00f3 con las fieras y despu\u00e9s fue tentado por una prostituta, siendo captado as\u00ed por la vida sensual de la ciudad. En el relato b\u00edblico se aludir\u00eda tambi\u00e9n a la iniciaci\u00f3n sexual de los primeros padres. El parecido, en realidad, se limita a que tanto Ad\u00e1n como Enkidu vivieron, antes de conocer a una mujer, solos con los animales. Nada en realidad m\u00e1s espec\u00edfico da pie para posibles interferencias literarias. Otro caso de nulo paralelismo es la historia del mito de Adapa. Este, hijo de Ea, reh\u00fasa tomar el &#8220;manjar de la vida,&#8221; con lo que no consigui\u00f3 la inmortalidad<sup>13<\/sup>. El paralelismo es <i>antit\u00e9tico: <\/i>Adapa no consigue la inmortalidad por no tomar el &#8220;manjar de la vida,&#8221; y Ad\u00e1n pierde la inmortalidad por querer tomar del &#8220;\u00e1rbol de la vida.&#8221;<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Ya hemos hecho menci\u00f3n de los dos \u00e1rboles de la literatura sumeria: el &#8220;\u00e1rbol de la verdad&#8221; y el &#8220;\u00e1rbol de la vida,&#8221; que est\u00e1n a la puerta del cielo. En tiempos de Gudea se da culto a un dios-serpiente llamado <i>Nin-gis-zi-da <\/i> &#8220;se\u00f1or del \u00e1rbol de la verdad.&#8221;<sup>14<\/sup> Finalmente, hemos de recordar el famoso cilindro sumerio del tercer milenio antes de Cristo, conservado en el British Museum, en el que aparecen dos personajes sentados con dos cuernos (s\u00edmbolo de la divinidad), uno a cada lado de una palmera, con las manos extendidas, como deseando coger el fruto. Detr\u00e1s del personaje de la izquierda aparece erguida una serpiente. En 1911 se encontr\u00f3, procedente de Ur, un cilindro semejante. Naturalmente, al punto se buscaron las posibles analog\u00edas con el relato b\u00edblico, y las opiniones sobre su sentido no coinciden, pues mientras para unos es un eco de la historia b\u00edblica, para otros la serpiente es simplemente el s\u00edmbolo del genio del \u00e1rbol<sup>15<\/sup>. Con todo, creemos que el autor sagrado muy bien pudo haber utilizado tradiciones populares que flotaban en el ambiente y utilizarlas como forma externa de expresi\u00f3n para inculcar la verdad dogm\u00e1tica del pecado original, de la p\u00e9rdida por los primeros padres de un primitivo estado de inocencia y felicidad.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\" align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">1 En los vaticinios de Jacob se lee: &#8220;Es Dan como serpiente en el camino, como v\u00edbora llendo los talones al caballo, hace caer atr\u00e1s al caballero&#8221; (G\u00e9n 49:17en el sendero, que, mord: cf. Is 59:5). \u2014 2 Mt 10:16. \u2014 3 Jn 8:44. \u2014 4 1 Jn 3:8. \u2014 5 Ap 20:2. \u2014 6 Cf. M. J. Lagrange, <i> Innocence et p\u00e9ch\u00e9: <\/i>RB (1897) p.366. \u2014 7 Eclo 25:23-24. \u2014 8 1 Tim 2:14. \u2014 9 G\u00e9n. 2:24. \u2014 10 Rom 7:13s. \u2014 11 Es la teor\u00eda, entre otros, de G. Lambert, expuesta en &#8220;Nouvelle Revue Th\u00e9ologique,&#8221; 86 (1954) 917-948.1044-1072. \u2014 12 Cf. Tom\u00e1s de Aquino, <i>Sum. Theol. <\/i>2-2<i> <\/i> q.143 a.2. \u2014 13 Ch. Jean, <i>Le Milieu Biblique <\/i>II 97-98. \u2014 14 Cf. P. Dhorme, art.c.: RB (1907) 271. \u2014 15 Sobre sus semejanzas v\u00e9ase el art\u00edculo de A. Miller, <i>Ein neuer S\u00fcndenfalls Siegelcilinder: <\/i>&#8220;Theologische Quartalschrift,&#8221; 99 (1917-1918) 1-28. Sobre otros posibles paralelos literarios v\u00e9anse la obra de F. Lenormant, <i>Les origines de l&#8217;Histoire d&#8217;apr\u00e9s la Bible et les traditions des peuples orientaux <\/i>II (Par\u00eds 1882) 264; A. Jeremias, Das Alt <i>Testament im Lichte des Alten Orient.<\/i><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esta secci\u00f3n, el autor sagrado aborda el gran problema del origen del mal f\u00edsico y del mal moral. Es un hecho que el hombre sufre con dolores f\u00edsicos, inquietudes ps\u00edquicas y con terribles problemas morales. Es un hecho que gran parte de la humanidad es pecadora, injusta, y sigue los caminos del vicio. \u00bfDe &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2018\/07\/12\/biblia-comentada-008-la-tentacion-y-la-caida-segun-el-genesis\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;BIBLIA COMENTADA 008: La tentaci\u00f3n y la ca\u00edda, seg\u00fan el G\u00e9nesis&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1304,320,689,603,440],"tags":[],"class_list":["post-64045","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblia-comentada","category-demonio","category-paraiso","category-pecado","category-tentacion"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64045","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64045"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64045\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":64046,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64045\/revisions\/64046"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64045"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64045"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64045"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}