{"id":63270,"date":"2018-06-08T01:18:41","date_gmt":"2018-06-08T06:18:41","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=63270"},"modified":"2018-06-07T20:22:16","modified_gmt":"2018-06-08T01:22:16","slug":"en-que-sentido-puede-decirse-que-el-principio-de-la-sabiduria-es-el-temor-de-dios-salmo-11110","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2018\/06\/08\/en-que-sentido-puede-decirse-que-el-principio-de-la-sabiduria-es-el-temor-de-dios-salmo-11110\/","title":{"rendered":"\u00bfEn qu\u00e9 sentido puede decirse que el principio de la sabidur\u00eda es el temor de Dios (Salmo 111,10?"},"content":{"rendered":"<p>Del principio de la sabidur\u00eda se puede hablar de dos maneras. Una: por ser principio de la sabidur\u00eda en su esencia; la otra, en cuanto a su efecto. Como el principio del arte, en cuanto a su esencia, son los principios de que procede, y en cuanto a su efecto es el punto de partida de la realizaci\u00f3n del trabajo art\u00edstico. As\u00ed decimos que el principio del arte de edificar son los cimientos, porque en ellos comienza el alba\u00f1il a trabajar.<\/p>\n<p>Siendo la sabidur\u00eda, como luego diremos (q.45 a.1), conocimiento de las cosas divinas, nosotros \u2014los te\u00f3logos-y los fil\u00f3sofos la consideramos de manera diferente. Ya que, efectivamente, nuestra vida est\u00e1 ordenada y se dirige a la fruici\u00f3n de Dios por cierta participaci\u00f3n de la naturaleza divina que nos confiere la gracia, los te\u00f3logos consideramos esa sabidur\u00eda no s\u00f3lo como mero conocimiento de Dios, como lo hacen los fil\u00f3sofos, sino tambi\u00e9n como orientadora de la vida humana, que se dirige no s\u00f3lo por razones humanas, sino tambi\u00e9n por razones divinas, como ense\u00f1a San Agust\u00edn en XII De Trin. Por lo tanto, el principio de la sabidur\u00eda, en su esencia, lo constituyen los primeros principios de la sabidur\u00eda, que son los art\u00edculos de la fe. Bajo este aspecto se dice que el principio de la sabidur\u00eda es la fe. Pero, en cuanto a su efecto, el principio de la sabidur\u00eda es el punto de partida del que arranca su operaci\u00f3n. En este sentido, el principio de la sabidur\u00eda es el temor, aunque lo son de manera diferente el temor servil y el filial. El temor servil lo es como principio que dispone para la sabidur\u00eda desde fuera: por el temor de la pena se retrae uno del pecado, y esto le habilita para el efecto de la sabidur\u00eda, seg\u00fan se lee en la Escritura: El temor del Se\u00f1or aleja el pecado (Eclo 1,27). El temor casto o filial, en cambio, es principio de la sabidur\u00eda como primer efecto suyo. En efecto, dado que corresponde a la sabidur\u00eda regular la vida humana por razones divinas, se habr\u00e1 de tomar el principio de aquello que lleve al hombre a reverenciar a Dios y someterse a El; as\u00ed, como consecuencia de ese temor, se regular\u00e1 en todo seg\u00fan Dios. (<em>S. Th., II-II, q.19, a.7, resp.<\/em>)<\/p>\n<hr \/>\n<p>[Estos fragmentos han sido tomados de la <em>Suma Teol\u00f3gica<\/em> de Santo Tom\u00e1s, en la segunda secci\u00f3n de la segunda parte. Pueden leerse en orden los fragmentos publicados haciendo clic <a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/categorias\/santo_tomas\/suma-teologica-fragmentos\/?order=ASC\">aqu\u00ed<\/a>.]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del principio de la sabidur\u00eda se puede hablar de dos maneras. Una: por ser principio de la sabidur\u00eda en su esencia; la otra, en cuanto a su efecto. 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