{"id":62623,"date":"2018-05-12T01:05:03","date_gmt":"2018-05-12T06:05:03","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=62623"},"modified":"2018-05-22T16:52:51","modified_gmt":"2018-05-22T21:52:51","slug":"biblia-comentada-003-sobre-la-creacion-del-mundo-fisico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2018\/05\/12\/biblia-comentada-003-sobre-la-creacion-del-mundo-fisico\/","title":{"rendered":"BIBLIA COMENTADA 003: Sobre la creaci\u00f3n del mundo f\u00edsico"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Obra de Distinci\u00f3n (3-10).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">3<b> <\/b><\/span><span style=\"font-size: large;\"> <span style=\"font-family: Arial;\"><b>Dijo Dios: &#8220;Haya luz,&#8221; y hubo luz. <\/b> <sup>4<\/sup><b> y vio Dios ser buena la luz, y la separ\u00f3 de las tinieblas; <\/b><sup>5<b> <\/b><\/sup> <b>y a la luz llam\u00f3 d\u00eda y a las tinieblas noche, y hubo tarde y ma\u00f1ana, d\u00eda primero. <\/b><sup>6<b> <\/b><\/sup> <\/span> <b><span style=\"font-family: Arial;\">Dijo luego Dios: &#8220;Haya firmamento en medio de las aguas, que separe unas de otras&#8221;; y as\u00ed fue. <\/span><\/b> <span style=\"font-family: Arial;\"><sup>7<b> <\/b> <\/sup><b>E hizo Dios el firmamento, separando aguas de aguas, las aguas que estaban debajo del firmamento de las que estaban sobre el firmamento. Y vio Dios ser bueno. <\/b><sup>8<b> <\/b><\/sup><b> Llam\u00f3 Dios al firmamento cielo, y hubo tarde y ma\u00f1ana, d\u00eda segundo. <\/b> <sup>9<b> <\/b><\/sup><\/span><b><span style=\"font-family: Arial;\">Dijo luego: &#8220;J\u00fantense en un lugar las aguas de debajo de los cielos y aparezca lo seco.&#8221; As\u00ed se hizo, <\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial;\"><sup>10<b> <\/b><\/sup> <\/span><\/span><b><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">y se juntaron las aguas de debajo de los cielos en sus lugares y apareci\u00f3 lo seco; y a lo seco llam\u00f3 Dios tierra, y a la reuni\u00f3n de las aguas, mares. Y vio Dios ser bueno.<\/span><\/span><\/b><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\">Tres obras comprende esta segunda etapa de distinci\u00f3n en la creaci\u00f3n: la formaci\u00f3n de la luz, la separaci\u00f3n de las aguas atmosf\u00e9ricas por el firmamento y la aparici\u00f3n de la tierra seca como efecto de la reuni\u00f3n de todas las aguas de abajo en un lugar. La descripci\u00f3n de la realizaci\u00f3n de estas tres obras de <i>saneamiento <\/i> del universo antes de empezar la obra de ornamentaci\u00f3n es popular, conforme a la mentalidad ambiental del hagi\u00f3grafo. Por otra parte, la exposici\u00f3n es descriptiva, sin pretensiones cient\u00edficas. No debemos olvidar que el juicio formal del hagi\u00f3grafo recae exclusivamente sobre el elemento doctrinal y religioso de la narraci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">El autor sagrado nos cuenta antropom\u00f3rficamente la obra de la creaci\u00f3n, distribuida en ocho tareas, y \u00e9stas repartidas en seis d\u00edas naturales. Cada tarea se halla narrada en forma perfectamente sim\u00e9trica: mandato divino y su efecto, con la descripci\u00f3n de \u00e9ste, que falta en la formaci\u00f3n de la luz por la simplicidad del elemento creado. Sigue la aprobaci\u00f3n de Dios y el c\u00f3mputo de los d\u00edas. Los cr\u00edticos de la literatura suelen ponderar la bella concisi\u00f3n del v.3, en que se narra la formaci\u00f3n de la luz; pero hay una dificultad: \u00bfc\u00f3mo la luz fue creada antes que los astros de los que proviene? \u00bfQu\u00e9 luz puede ser \u00e9sta que Dios llama <i>d\u00eda <\/i>y que se contrapone a las tinieblas de la <i>noche? <\/i>La respuesta es obvia, si nos hacemos cargo de la mentalidad de los antiguos y su interpretaci\u00f3n del fen\u00f3meno, que observamos cada d\u00eda. Mucho antes de salir el sol, percibimos la luz de la aurora, como, despu\u00e9s de ponerse el sol, la del crep\u00fasculo. Nosotros sabemos que esta luz procede del sol, el cual, por la refracci\u00f3n de sus rayos en la atm\u00f3sfera, adelanta y retrasa su claridad. Pero los antiguos ignoraban la causa de este fen\u00f3meno, y, fij\u00e1ndose en las apariencias, supon\u00edan esta luz independiente del sol y causa de la claridad del d\u00eda, as\u00ed como su ausencia lo era de la noche. Los romanos veneraban entre sus m\u00faltiples dioses a Matuta, la luz de la aurora, que se anticipa al sol; como los griegos a Leucotea, la cual se dec\u00eda amada de Apolo (sol), que la segu\u00eda. El autor sagrado, as\u00ed como los sabios de su tiempo y los de los posteriores, se acomoda a las apariencias, y sin dar juicio sobre la realidad cient\u00edfica de las mismas, que no entraba en su finalidad, atiende a expresar el <i>origen divino <\/i>de la luz. Con la aparici\u00f3n de \u00e9sta empieza el d\u00eda, que sigue hasta el atardecer, y termina al aparecer la luz del segundo d\u00eda. El hagi\u00f3grafo empieza por la obra de la formaci\u00f3n de la <i>luz <\/i>porque su aparici\u00f3n se\u00f1ala la distinci\u00f3n de los d\u00edas, y como va a encasillar las ocho obras de la creaci\u00f3n en seis d\u00edas, conforme al patr\u00f3n de la semana hebrea, necesita primero presentar la luz, que es causa de la distinci\u00f3n de los d\u00edas de la semana. Por otra parte, el autor sagrado concibe a Dios como un operario que trabaja los seis d\u00edas de la semana, y para el trabajo lo primero que se necesita es de luz. Los semitas conciben la <i>luz <\/i>y las <i>tinieblas <\/i> como dos sustancias distintas que aqu\u00ed aparecen <i>separadas <\/i>violentamente por Dios para que haya distinci\u00f3n de d\u00edas y de noches: &#8220;\u00bfCu\u00e1l es el camino para la morada de la luz? Y las tinieblas, \u00bfd\u00f3nde habitan? \u00bfSabr\u00e1s t\u00fa conducirlas a sus dominios y tornarlas a los senderos de su morada?&#8221;<sup>26<\/sup>. Es curioso que el autor sagrado hable de la creaci\u00f3n de la <i>luz <\/i>y no diga nada de la de las <i>tinieblas. <\/i>Estas, por ser s\u00edmbolo del mal, en cuanto que en su oscuridad se amparan los malhechores, no son presentadas como obra de Dios. Por eso s\u00f3lo se dice de la <i>luz <\/i>que era <i>buena <\/i>(v.4). La observaci\u00f3n es antropom\u00f3rfica, pues se concibe a Dios como un art\u00edfice que, despu\u00e9s de realizada la obra, la examina, y constata que ha resultado perfecta, es decir, conforme a la finalidad que se hab\u00eda prefijado. Todas las obras de la creaci\u00f3n son juzgadas <i>buenas, <\/i>porque son expresi\u00f3n de la inteligencia y de la voluntad divinas, que, por otra parte, es omnipotente. Es de notar c\u00f3mo el hagi\u00f3grafo presenta a Dios desplegando su omnipotencia sobre las fuerzas c\u00f3smicas, que se plegan a El sin resistencia alguna. Como veremos al exponer las teogonias de los pueblos paganos, los dioses surgen de las fuerzas c\u00f3smicas primitivas y ca\u00f3ticas, las cuales despu\u00e9s resisten a la voluntad de la divinidad, siendo incontrolables.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"> <span style=\"font-size: large;\">Una vez creada la <i>luz \u2014 <\/i>elemento primordial de distinci\u00f3n en el caos primitivo \u2014, Dios, como un laborioso Arquitecto-Ingeniero, procede a un <i>saneamiento <\/i> general del universo, como condici\u00f3n primera para establecer la vida y la ornamentaci\u00f3n del cosmos. La <i>tierra <\/i>se halla sumergida en una inmensa masa acuosa. Es preciso, pues, liberarla de ella para que aparezca la tierra firme. As\u00ed, lo primero que hace es <i>separar <\/i>las aguas por medio de un <i>firmamento <\/i>o masa s\u00f3lida<sup>27<\/sup>. Seg\u00fan la estimaci\u00f3n popular, el firmamento es una placa s\u00f3lida y compacta abovedada de la que penden los astros<sup>28<\/sup>. Seg\u00fan la mentalidad de los antiguos hebreos, la tierra estaba asentada sobre el abismo de aguas, sostenida por varias columnas. Y el cielo era una inmensa comba que se sosten\u00eda por unas columnas que se levantaban de los dos extremos de la tierra<sup>29<\/sup>. En esa superficie compacta abovedada hab\u00eda compuertas, que Dios abr\u00eda y cerraba a voluntad para inundar de agua la tierra, como en el caso del diluvio universal<sup>30<\/sup>. Los hebreos conoc\u00edan la formaci\u00f3n de las nubes por evaporaci\u00f3n del agua<sup>31<\/sup>, pero cre\u00edan que encima del firmamento hab\u00eda un dep\u00f3sito inmenso de agua, que Dios abr\u00eda en determinadas ocasiones para enviar la inundaci\u00f3n desbordada<sup>32<\/sup>. El <i>firmamento<\/i>,<i> <\/i>o masa compacta que separa las aguas superiores de las inferiores, es llamado <i>cielo<\/i><sup>33<\/sup>, es la b\u00f3veda celeste, que a simple vista se presenta como una masa s\u00f3lida azulada. Dios impone el nombre a cada una de las obras de la creaci\u00f3n para mostrar su dominio.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">El d\u00eda tercero tiene dos obras, de las cuales es la primera la separaci\u00f3n de las aguas inferiores, formando los mares y la tierra seca. Dios reuni\u00f3 las aguas en un lugar y surgieron los continentes, la tierra <i>seca. <\/i>Con esta tercera obra divina queda completa la distinci\u00f3n de las cosas, que proceden de lo m\u00e1s universal a lo m\u00e1s concreto. Creada la luz, separadas las tinieblas de \u00e9sta, separadas las aguas superiores de las inferiores, y las de los mares y la tierra seca, cesa la confusi\u00f3n, el <i>toh\u00fb waboh\u00fb <\/i>del caos primitivo, y queda fundamentalmente saneado y estructurado el universo para recibir las otras cinco obras, que son de ornato, la poblaci\u00f3n del cielo y de la tierra, la organizaci\u00f3n del universo como cosmos. La tierra estaba cubierta de aguas (las de la parte inferior del firmamento), y Dios orden\u00f3 que se reunieran en un lugar para hacer posible la germinaci\u00f3n y la vida de los animales terrestres. Dios se\u00f1al\u00f3 as\u00ed puertas al mar<sup>35<\/sup>. Es la idea cantada l\u00edricamente por el salmista:<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">El fund\u00f3 la tierra sobre sus bases<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">para que nunca despu\u00e9s vacilara.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">La cubriste de los mares como de vestido,<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">y las aguas cubrieron los montes.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">A tu increpaci\u00f3n huyeron,<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">al sonido de tu voz se precipitaron,<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">y se alzaron los montes y se abajaron los valles<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">hasta el lugar que les hab\u00edas se\u00f1alado.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Pus\u00edsteles un l\u00edmite que no traspasar\u00e1n,<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">no volver\u00e1n a cubrir la tierra.<\/span><\/span><sup><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">36<\/span><\/sup><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">Esta obra de aparici\u00f3n de los continentes no es exactamente una obra nueva creativa, sino la simple emergencia de los mares de la parte <i>seca <\/i>de la tierra. La reuni\u00f3n de las aguas es llamada <i>mares <\/i>(heb. <i> yamm\u00eem, <\/i>pl. de intensidad). Ya hemos indicado que, seg\u00fan la concepci\u00f3n geogr\u00e1fica de los hebreos, la tierra seca, o continentes, descansaba en el abismo o <i>teh\u00f4m, <\/i>sobre el que se asentaba en cuatro pilares<sup>37<\/sup>. De este inmenso dep\u00f3sito emerg\u00edan las aguas de los mares que rodeaban la superficie de la tierra.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Dios y el universo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">(A prop\u00f3sito de los descubrimientos astron\u00f3micos contempor\u00e1neos).<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">&#8220;La mente humana, tanto individual como colectiva, no logra abarcar al misterio de la existencia, pero, desarroll\u00e1ndose poco a poco y ennobleci\u00e9ndose, con dosis homeop\u00e1ticas, se asocia a la sabidur\u00eda Divina, aprendiendo en sus propios errores y extrav\u00edos.&#8221; Esta idea cierta y expresiva del Igumeno Guennadi Eikalovich recibe su clara confirmaci\u00f3n por los descubrimientos cient\u00edficos del siglo XX, a los cuales queremos referirnos en esa parte.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">Hasta comienzos del siglo 20, los cient\u00edficos en general y los astr\u00f3nomos en particular consideraban que el mundo es eterno en el tiempo e infinito en el espacio. Ellos admit\u00edan las variaciones en el mundo s\u00f3lo como fen\u00f3menos locales, como p. ej., el desarrollo de los sistemas estelares, pero supon\u00edan que las part\u00edculas elementales que forman a la materia y las leyes f\u00edsicas eran eternas.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"> <span style=\"font-size: large;\">Estos conceptos ingenuos de los cient\u00edficos sobre la &#8220;eternidad&#8221; o la &#8220;estabilidad&#8221; del mundo fueron rechazados en la primera mitad del siglo XX. En 1913 el astr\u00f3nomo Vesto Melvin Slipher, al realizar las observaciones espectrales de las galaxias, con la ayuda de un poderoso telescopio, descubri\u00f3 que todas ellas, no importa hacia donde dirigir el telescopio, se est\u00e1n alejando de nuestro sistema solar a gran velocidad. Adem\u00e1s descubri\u00f3 que la velocidad de su alejamiento es proporcional a la distancia que nos separa de ellas. En una palabra, Slipher descubri\u00f3 que nuestro universo se ampl\u00eda o se infla como un inmenso globo. A este respecto, cabe decir que se llaman galaxias a los sistemas multibillonarios estelares que giran en torno a su centro gal\u00e1ctico bajo la influencia de su campo de gravitaci\u00f3n, que les mantiene unidas. As\u00ed, nuestro sistema solar est\u00e1 en el borde de una galaxia mediana, que se llama &#8220;La v\u00eda L\u00e1ctea.&#8221; La gal\u00e1ctica m\u00e1s cercana a nosotros es la &#8220;Andr\u00f3meda&#8221; que est\u00e1 a la distancia de m\u00e1s de 2 millones de a\u00f1os-luz. Todo el universo cuenta con billones de galaxias de diversas formas y tama\u00f1os.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">El descubrimiento de Slipher sobre el universo en expansi\u00f3n, revolucion\u00f3 el mundo cient\u00edfico. A todos les fue claro el efecto demoledor de este hallazgo para la ciencia tradicional. Si el mundo se expande, esto significa que en ciertos tiempos pret\u00e9ritos \u00e9ste se encontraba condensado en un solo punto, y, por consiguiente, no es eterno ni infinito \u00bfQue fuerza puso en movimiento este punto de manera que de \u00e9l se form\u00f3 este mundo colosal? En diversos observatorios del mundo comenzaron a realizarse con intensidad observaciones espectrales repetidas sobre las galaxias lejanas. La conclusi\u00f3n de Slipher se vio confirmada: el mundo se expande con enorme velocidad. Los lugares del Universo m\u00e1s remotos se alejan de nosotros casi a la velocidad de la luz. Por fin, se calcul\u00f3 que nuestro Universo surgi\u00f3 hace unos 15 billones de a\u00f1os taras, cuando el punto microsc\u00f3pico explot\u00f3 con una fuerza colosal, emanando la radiaci\u00f3n a su alrededor. Seg\u00fan la opini\u00f3n de los cient\u00edficos contempor\u00e1neos, hasta el momento de esta explosi\u00f3n no exist\u00edan ni materia, ni tiempo ni espacio. A medida de su enfriamiento, la radiaci\u00f3n primaria comenz\u00f3 a condensarse formando \u00e1tomos, y al mismo tiempo, empezaron a revelarse las propias fuerzas de la naturaleza, m\u00e1s tarde devinieron las leyes de la f\u00edsica. Luego los \u00e1tomos comenzaron a formar nubes de gases; las nubes comenzaron a condensarse formando estrellas y sistemas estelares. As\u00ed en dos palabras, surgi\u00f3 el Universo. La teor\u00eda sobre tal surgimiento del mundo se llama en ingl\u00e9s &#8220;the Big Bang&#8221; o la &#8220;Gran Explosi\u00f3n.&#8221; Seria esta &#8220;explosi\u00f3n&#8221; a la que se refiere la Biblia al decirnos: <i>&#8220;Y dijo Dios:<\/i> <i>Sea la luz; y fue la luz&#8221;<\/i> (G\u00e9nesis 1:3). A este respecto ofrece inter\u00e9s se\u00f1alar<b> <\/b> la aguda pol\u00e9mica que<b> <\/b> estall\u00f3 entre cient\u00edficos con<b> <\/b>motivo del descubrimiento de Slipher. Muchos de ellos<b> <\/b> intentaban salvar la teor\u00eda anterior sobre la estabilidad del<b> <\/b>mundo con tal<b> <\/b>celo como si ellos hubiesen defendido un<b> <\/b>dogma indiscutible.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">En esta pol\u00e9mica se dejaron sentir las ideas preconcebidas y subjetivas de las que pecan los cient\u00edficos a veces no menos que los fan\u00e1ticos religiosos. Se emprendieron los intentos de refutar las conclusiones de Slipher y de sus partidarios. Pero result\u00f3 m\u00e1s dif\u00edcil luchar contra los hechos, porque, como suele decirse, los hechos son muy testarudos. Incluso, un<b> <\/b>cient\u00edfico tan grande como <b>Einstein,<\/b> fundador de la f\u00edsica contempor\u00e1nea, quien reconoc\u00eda abiertamente la existencia de Dios, durante 17 a\u00f1os <\/span><\/span><span style=\"font-size: large;\"><b><span style=\"font-family: Arial;\">se negaba a reconocer el nuevo descubrimiento sobre la formaci\u00f3n del Universo.<\/span><\/b><\/span><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\"> En cierta ocasi\u00f3n, dijo incluso: &#8220;Esta ampliaci\u00f3n del Universo me irrita&#8230; Parece insensato reconocer esta posibilidad.&#8221; \u00a1F\u00edjense en el car\u00e1cter emocional de estas palabras, tan impropio en una discusi\u00f3n cient\u00edfica! M\u00e1s tarde el matem\u00e1tico Alexander Freidman y el cient\u00edfico Georges Lemaitre se\u00f1alaron a Einstein que sus propias formulas de la teor\u00eda general de la relatividad contienen la resoluci\u00f3n sobre el Universo en extensi\u00f3n. Definitivamente, Einstein acept\u00f3 el hecho del Universo en extensi\u00f3n en 1930, cuando visit\u00f3 personalmente el observatorio sobre el monte Wilson (California) el mejor para entonces.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">Posteriormente, el cient\u00edfico Edwin Hubble (1889-1953) hizo el mayor aporte a la medici\u00f3n del movimiento de las galaxias. Gracias a este cient\u00edfico, las anteriores concesiones se vieron confirmadas y puntualizadas. Actualmente, ning\u00fan cient\u00edfico discute el hecho de la ampliaci\u00f3n del Universo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">Ahora nos referiremos, en breves t\u00e9rminos, como se mide el movimiento de los cuerpos luminosos muy alejados de nuestro planeta. Las mediciones de la velocidad del movimiento tienen por base el principio de la comparaci\u00f3n espectral. Se sabe que en estado incandescente estos irradian la luz de un determinado tipo espectral (una alternaci\u00f3n determinada de l\u00edneas multicolores y negras). Al analizar la luz irradiada por las estrellas, se pueden determinar que elementos qu\u00edmicos las componen. El movimiento de las estrellas hacia nosotros se define por el desplazamiento de la luz irradiada hacia el color ultravioleta, mientras que el alejamiento del cuerpo luminoso desplaza la luz hacia el infrarrojo (red shift). Algo semejante pasa con las modificaciones de la fluctuaci\u00f3n del sonido. Lo observamos escuchando el trabajo del motor del autom\u00f3vil que primero se acerca a nosotros y luego se aleja. Al principio escuchamos un sonido m\u00e1s alto y luego un sonido de una frecuencia m\u00e1s baja. Al realizar las mediciones espectrales de las oscilaciones caracter\u00edsticas luminosas (por ejemplo, del calcio y del hidr\u00f3geno) procedentes de las estrellas, los cient\u00edficos determinan su velocidad con respecto a nosotros. Resulta que la luz que recibimos de los sistemas luminosos alejados, se distingue invariablemente por el espectro desplazado hacia la luz roja.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">La teor\u00eda del surgimiento s\u00fabito del mundo mediante una explosi\u00f3n de fuerza colosal y temperatura se vio corroborada m\u00e1s por el hecho siguiente. En 1948 George Gamow, cient\u00edfico ruso residente en USA calcul\u00f3 que si el Universo hab\u00eda surgido mediante una explosi\u00f3n, los vestigios, enfriados de esa, deben ser perceptibles actualmente en forma de una d\u00e9bil radiaci\u00f3n electromagn\u00e9tica, que correspondiera a la temperatura de 3 grados por encima del cero absoluto. Vaticin\u00f3 que esta irradiaci\u00f3n debe llegar a nuestro planeta de todas partes en una cantidad absolutamente igual. En efecto, en 1965 los cient\u00edficos Arno Pentzias y Robert Wilson establecieron la existencia de esa radiaci\u00f3n (background radiaci\u00f3n) en plena consonancia con los vaticinios de Gamow. Esta radiaci\u00f3n es emitida por el espacio interestelar y es independiente de los cuerpos celestes luminosos, siendo ella la antigua huella de aquella potente explosi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">\u00bfQu\u00e9 importancia tienen para nosotros, los creyentes, todos estos descubrimientos cient\u00edficos? Ellos tienen una inmensa significaci\u00f3n filos\u00f3fica religiosa. Primero, confirman nuestra fe en que el mundo fue creado en tiempo y de la nada. Confirman nuestra fe en que solamente Dios es omnipotente, eterno e infinito. Todo lo dem\u00e1s que nos rodea est\u00e1 limitado en tiempo y en espacio. <\/span><b><span style=\"font-size: large;\">Todo surgi\u00f3 por voluntad del Creador, y tambi\u00e9n por Su voluntad todo podr\u00e1 volver a la inexistencia, de donde provino.<\/span><\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Segundo, vemos como la ciencia, siguiendo sus caminos dif\u00edciles y tortuosos, se va acercando a la verdad de manera lenta, pero certera. Por esta raz\u00f3n, el creyente no debe marginarse de la ciencia viendo en ella un enemigo p\u00e9rfido. Los adelantos positivos de la ciencia s\u00f3lo podr\u00e1n enriquecer la comprensi\u00f3n religiosa. As\u00ed, p. ej., en el principio del siglo XX, los materialistas quer\u00edan destronar la religi\u00f3n vali\u00e9ndose de la ciencia. Pero la propia ciencia, con sus nuevos descubrimientos, destruy\u00f3 los pilares utilizados por los materialistas. \u00a1Se puso en claro que la materia, como sustancia s\u00f3lida e independiente no existe! La materia es un estado condensado temporal de la energ\u00eda, es decir, la fuerza enigm\u00e1tica cuyos or\u00edgenes est\u00e1n mas all\u00e1 de los l\u00edmites del mundo f\u00edsico. Consciente de sus frecuentes errores del pasado, la ciencia actual deber\u00eda tornarse m\u00e1s modesta en sus afirmaciones sobre las cuestiones de principios. \u00a1Qu\u00e9 se incline la peque\u00f1a raz\u00f3n humana ante la inconcebible sabidur\u00eda del Creador!<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">Obispo Alejandro Mileant<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">Obra de Ornamentaci\u00f3n (11-31).<\/p>\n<p align=\"justify\">Toda la obra de distinci\u00f3n se ordenaba a preparar el marco debido para la obra de ornamentaci\u00f3n, constituida por la aparici\u00f3n de las plantas, los astros, los animales terrestres, acu\u00e1ticos y vol\u00e1tiles, y, por fin, la coronaci\u00f3n de toda la obra de ornamentaci\u00f3n, el hombre, representante de Dios en la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Creaci\u00f3n de las Plantas (11-13).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">11<\/span><span style=\"font-size: large;\"><b><span style=\"font-family: Arial;\"> Dijo luego: &#8220;Haga brotar la tierra hierba verde, hierba con semilla y \u00e1rboles frutales, cada uno con su fruto seg\u00fan su especie y con su simiente, sobre la tierra.&#8221; Y as\u00ed fue. <\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial;\"><sup>12<b> <\/b><\/sup><\/span><b> <span style=\"font-family: Arial;\">Y produjo la tierra hierba verde, hierba con semilla, y \u00e1rboles frutales, con su semilla cada uno. Vio Dios ser bueno; <\/span><\/b><\/span><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\"><sup>13<\/sup><\/span><b><span style=\"font-size: large;\"> y hubo tarde y ma\u00f1ana, d\u00eda tercero.<\/span><\/b><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">En el esquema artificial que se traza el hagi\u00f3grafo (con el fin de acoplar las ocho obras de la creaci\u00f3n en seis d\u00edas de la semana hebrea \u2014 preocupaci\u00f3n <i>lit\u00fargica<\/i>), el tercer d\u00eda incluye dos obras: la aparici\u00f3n de los continentes y la repoblaci\u00f3n de la tierra <i>seca <\/i> con las diversas plantas en su m\u00faltiple manifestaci\u00f3n. El autor sagrado distingue \u2014 seg\u00fan los conocimientos bot\u00e1nicos de la \u00e9poca \u2014 tres categor\u00edas: la <i>hierba verde <\/i>(<i>des\u00e9<\/i>), o musgo que la tierra produce espont\u00e1neamente con las primeras lluvias <sup>38<\/sup>; <i>hierba con semilla (\u2018eseb) <\/i>son las legumbres y cereales; y <i>\u00e1rboles frutales (<\/i>\u2018<i>es per\u00ed). <\/i>Estos dan fruto <i>seg\u00fan su especie. <\/i>El hagi\u00f3grafo habla seg\u00fan la apreciaci\u00f3n popular, que distingue distintas <i>especies <\/i>que se reproducen invariablemente. Esto no quiere prejuzgar el problema cient\u00edfico del <i>fixismo <\/i>de las especies o del <i>evolucionismo <\/i>de las mismas. Como antes hemos indicado, el hagi\u00f3grafo no habla como cient\u00edfico, sino como catequista popular religioso, que utiliza los conocimientos comunes para exponer verdades de \u00edndole religiosa, como la de que las plantas proceden de la tierra por imperativo de Dios, Creador de todo lo visible. La gentilidad divinizaba la fertilidad de la tierra y, bajo diversos nombres, de Tammuz, Astart\u00e9, Ceres, etc., la adoraba; el autor sagrado declara que todo viene de Dios y que a El solo es el hombre deudor de sus bienes. Es una de las obras del d\u00eda tercero.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Creaci\u00f3n de los Astros: Cuarto D\u00eda (14-19).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">14<b> <\/b><\/span><span style=\"font-size: large;\"> <span style=\"font-family: Arial;\"><b>Dijo luego Dios: &#8220;Haya en el firmamento de los cielos lumbreras para separar el d\u00eda de la noche y servir de se\u00f1ales a estaciones, d\u00edas y a\u00f1os; <\/b> <sup>15<b> <\/b><\/sup><\/span> <b><span style=\"font-family: Arial;\">y luzcan en el firmamento de los cielos, para alumbrar la tierra.&#8221; Y as\u00ed fue. <\/span><\/b> <span style=\"font-family: Arial;\"> <sup>16<b> <\/b><\/sup><\/span><b><span style=\"font-family: Arial;\">Hizo Dios los dos grandes luminares, el mayor para presidir el d\u00eda, y el menor para presidir la noche, y las estrellas; <\/span> <\/b><span style=\"font-family: Arial;\"><sup>17<b> <\/b><\/sup><b>y los puso en el firmamento de los cielos para alumbrar la tierra, <\/b><sup>18<b> <\/b> <\/sup><\/span><b><span style=\"font-family: Arial;\">y presidir el d\u00eda y la noche, y separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios ser bueno, <\/span> <\/b> <span style=\"font-family: Arial;\"><sup>19<b> <\/b><\/sup><\/span><\/span><b><span style=\"font-family: Arial;\"> <span style=\"font-size: large;\">y hubo tarde y ma\u00f1ana, d\u00eda cuarto.<\/span><\/span><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">Como las plantas son el ornato de la tierra, as\u00ed los astros lo son de los cielos. La descripci\u00f3n del sagrado texto est\u00e1 calcada en las apariencias en que se fundaba la concepci\u00f3n de los antiguos sabios. El firmamento era para ellos s\u00f3lido, y en \u00e9l estaban fijos los astros, el sol, la luna y las estrellas. Tambi\u00e9n, seg\u00fan las apariencias, son presentados el sol y la luna como <i>los dos grandes luminares <\/i>(v.15), ya que a simple vista parecen mayores que las estrellas, las cuales en realidad son mucho mayores que el astro del d\u00eda y el de la noche. Estos eran para los pueblos de la antig\u00fcedad, sobre todo para los caldeos y egipcios, otras tantas divinidades. En la \u00e9poca de la dominaci\u00f3n asiria, la Sagrada Escritura nos testifica que en Jud\u00e1 se dejaban llevar de la devoci\u00f3n por &#8220;la milicia del cielo,&#8221; y en particular por la &#8220;reina del cielo,&#8221; la luna <sup>39<\/sup>. Para deshacer esta superstici\u00f3n, el autor sagrado se\u00f1ala los oficios que Dios mismo asign\u00f3 a los astros, todos en provecho del hombre: fijar las fechas del calendario agr\u00edcola y religioso, iluminar la tierra y presidir el d\u00eda y la noche <sup>40<\/sup>. El Deuteronomio nos ofrece el mejor comentario de esta obra divina: &#8220;Puesto que en el d\u00eda en que nos habl\u00f3 Yahv\u00e9 de en medio del fuego de Horeb no visteis figura alguna, guardaos bien de corromperos haciendo ninguna imagen tallada&#8230;, ni alzando tus ojos al cielo, al sol, a la luna, a las estrellas, a todo el ej\u00e9rcito de los cielos, te enga\u00f1es ador\u00e1ndolos y d\u00e1ndoles culto, porque es Yahv\u00e9 tu Dios, que los ha dado a todos los pueblos debajo del cielo&#8221; <sup>41<\/sup>. Por esto los salmistas invitan a los astros a alabar a Dios <sup>42<\/sup>, y declaran que pregonan la gloria de Dios <sup>43<\/sup>, mientras que, en los pueblos vecinos de Israel, los astros eran las principales divinidades reconocidas.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">Nota:<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Al principio, la tierra, lo mismo que los dem\u00e1s planetas, estaba recalentada. El agua, evapor\u00e1ndose de las profundidades de la tierra, la envolv\u00eda en espesas nubes. Cuando la superficie de la tierra se enfri\u00f3 suficiente, el agua empez\u00f3 a condensarse en forma de lluvia y as\u00ed surgieron mares y continentes. Luego, gracias al agua y a la luz solar, en la tierra comenzaron a aparecer plantas. As\u00ed era el &#8220;d\u00eda tercero de la creaci\u00f3n.&#8221;<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">La primitiva vegetaci\u00f3n gigantesca (as\u00ed como los microorganismos que viv\u00edan en el agua) empezaron a limpiar de gases carb\u00f3nicos la atm\u00f3sfera terrestre emanando ox\u00edgeno. Antes, s\u00ed alguien hubiese mirado desde la superficie de la tierra al cielo, no habr\u00eda podido ver los contornos del sol, de la luna ni de las estrellas, porque la tierra estaba envuelta en gases no transparentes. El ejemplo actual de este tipo de atm\u00f3sfera lo tenemos en nuestro planeta vecino, Venus. Desde ella es imposible ver el cielo, porque se halla envuelto en gases igualmente densos. Por esto, precisamente, Mois\u00e9s hizo coincidir la aparici\u00f3n del sol, de la luna y de las estrellas con el &#8220;d\u00eda&#8221; posterior a la aparici\u00f3n de las plantas, es decir, con el &#8220;d\u00eda&#8221; cuarto.&#8221; Sin conocer este hecho, a principios de este siglo los ateos-materialistas ridiculizaban la narraci\u00f3n de la Biblia sobre la creaci\u00f3n del sol despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de las plantas. Conforme a la Biblia, la dispersa luz solar alcanzaba la superficie terrestre desde el d\u00eda primero de la creaci\u00f3n, aun cuando los contornos del sol no se ve\u00edan. (<i>Obispo Alejandro Mileant<\/i>).<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">D\u00eda Quinto: Creaci\u00f3n de los Animales, del Agua y del Aire (20-23).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">20<b> <\/b><\/span><span style=\"font-size: large;\"><b> <span style=\"font-family: Arial;\">Dijo luego Dios: &#8220;Hiervan de animales las aguas y vuelen sobre la tierra las aves bajo el firmamento de los cielos.&#8221; Y as\u00ed fue.<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial;\"><sup>21<\/sup><\/span><b><span style=\"font-family: Arial;\"> Y cre\u00f3 Dios los grandes monstruos del agua y todos los animales que bullen en ella, seg\u00fan su especie, y todas las aves aladas, seg\u00fan su especie. Y vio Dios ser bueno, <\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial;\"><sup>22<b> <\/b><\/sup> <\/span><b><span style=\"font-family: Arial;\">y los bendijo diciendo: &#8220;Procread y multiplicaos, y henchid las aguas del mar, y multipl\u00edquense sobre la tierra las aves.&#8221; <\/span><\/b><\/span><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\"><sup>23<b> <\/b><\/sup> <\/span><b><span style=\"font-size: large;\">Y hubo tarde y ma\u00f1ana, d\u00eda quinto.<\/span><\/b><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">La obra del d\u00eda quinto abarca los animales acu\u00e1ticos y los del aire. La raz\u00f3n de juntarlos era obvia aun para los antiguos. Seg\u00fan una observaci\u00f3n vulgar, el autor sagrado los divide tambi\u00e9n en tres categor\u00edas: primero, los monstruos del agua, como el cocodrilo y el hipop\u00f3tamo, que abundan en el r\u00edo y canales de Egipto <sup>44<\/sup>; viene luego la multitud innumerable de los peces y de los reptiles, que m\u00e1s o menos viven en el agua, y, finalmente, los animales que vuelan por el aire, sin distinci\u00f3n de clases.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Los paganos adoraban en Astart\u00e9, Cibeles y otras divinidades, con la fertilidad de la tierra, la fecundidad de los animales, que son una parte importante de la riqueza del hombre; aqu\u00ed se atribuye a Dios la creaci\u00f3n de ellos y la fecundidad con que se multiplican <sup>45<\/sup>. Para el hagi\u00f3grafo, todo viene de Dios, y esa fuerza misteriosa de la reproducci\u00f3n se debe a una bendici\u00f3n divina, con lo que echa por tierra todo conato de culto afrodis\u00edaco, tan extendido en las poblaciones cananeas. En toda esta descripci\u00f3n de la creaci\u00f3n se destaca la grandeza y elevaci\u00f3n de la religi\u00f3n monote\u00edsta israelita sobre el polite\u00edsmo craso de pueblos culturalmente m\u00e1s avanzados. El autor sagrado no especifica si Dios cre\u00f3 al punto miles de parejas de cada especie o simplemente una pareja de cada una de la que procedieran los dem\u00e1s animales. \u00danicamente destaca que, si se multiplican, <b>es porque Dios les comunic\u00f3 un impulso misteri<\/b><\/span><\/span><b><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">oso en orden a la propagaci\u00f3n de la vida.<\/span><\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Sexto D\u00eda: Creaci\u00f3n de los Animales Terrestres (24-25).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">24<b> <\/b><\/span><span style=\"font-size: large;\"><b> <span style=\"font-family: Arial;\">Dijo luego Dios: &#8220;Brote la tierra seres animados seg\u00fan su especie, ganados, reptiles, bestias de la tierra seg\u00fan su especie.&#8221; Y as\u00ed fue.<\/span><\/b><span style=\"font-family: Arial;\"><sup>25<b> <\/b> <\/sup><\/span><\/span><b><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\">Hizo Dios todas las bestias de la tierra seg\u00fan su especie, los ganados seg\u00fan su especie y todos los reptiles de la tierra seg\u00fan su especie. Y vio Dios ser bueno.<\/span><\/span><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">El d\u00eda sexto abarca, como el tercero, dos obras. La primera es la creaci\u00f3n de los animales terrestres, que por esto manda Dios que broten de la tierra. Tambi\u00e9n los divide el autor sagrado en tres categor\u00edas: las fieras salvajes, los animales dom\u00e9sticos o ganados, que constituyen la principal riqueza del hombre y la \u00fanica de los pueblos pastores <sup>46<\/sup>, y los reptiles. No se habla aqu\u00ed de la fecundidad, sin duda porque el autor sagrado los da por comprendidos en la obra precedente. O quiz\u00e1 mejor, puesto que estos animales son formados en el mismo d\u00eda que el hombre, a ellos se extiende la bendici\u00f3n y orden de reproducci\u00f3n que aparece en el v.28 aplicada al hombre. Es curiosa la orden de que Dios haga que la <i>tierra brote seres animados <\/i>(v.24). Los antiguos cre\u00edan que los animales eran producto de la tierra h\u00fameda. Pero aqu\u00ed se destaca la intervenci\u00f3n divina en la supuesta germinaci\u00f3n de los animales de la tierra. Siempre se pone de relieve el car\u00e1cter omnipotente de Dios, del que depende todo en el ser y en su actividad. No cabe ideolog\u00eda m\u00e1s monote\u00edsta y elevada desde el punto de vista religioso. Sin embargo, esto no quita que el hagi\u00f3grafo se acomode a la mentalidad popular en muchas particularidades. Antes hab\u00eda hecho surgir las plantas de la tierra, los peces del agua, y ahora hace surgir los cuadr\u00fapedos de la tierra, en cuanto que \u00e9sta es el medio en que viven y del que se nutren para su conservaci\u00f3n. De hecho no sabemos c\u00f3mo fue el origen de la vida en el universo. Seg\u00fan los evolucionistas religiosos, Dios imprimi\u00f3 un impulso transformador en los animales m\u00e1s elementales, unicelulares, para que se desarrollasen hasta llegar a la perfecci\u00f3n y complejidad de los mam\u00edferos. Seg\u00fan los fixistas, Dios cre\u00f3 los animales en su distinci\u00f3n de especie. Pero para que haya el salto de la materia inorg\u00e1nica a la org\u00e1nica es preciso suponer una intervenci\u00f3n especial de Dios, y esto es lo que el hagi\u00f3grafo destaca aqu\u00ed al presentar la orden divina de que la tierra haga surgir la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Sexto D\u00eda: Formaci\u00f3n del Hombre (26-31).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">26<b> <\/b><\/span><span style=\"font-size: large;\"><b> <span style=\"font-family: Arial;\">D\u00edjose entonces Dios: &#8220;Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, para que domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados y sobre las bestias de la tierra, y sobre cuantos animales se mueven sobre ella.&#8221; <\/span> <\/b><span style=\"font-family: Arial;\"><sup>27<b> <\/b><\/sup><b>Y cre\u00f3 Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios le cre\u00f3, y los cre\u00f3 macho y hembra; <\/b><sup>28<b> <\/b><\/sup><\/span><b><span style=\"font-family: Arial;\">y los bendijo Dios, dici\u00e9ndoles: &#8220;Procread y multiplicaos, y henchid la tierra; sometedla y dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre los ganados, y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra.&#8221; <\/span> <\/b><span style=\"font-family: Arial;\"><sup>29<b> <\/b><\/sup><b>Dijo tambi\u00e9n Dios: &#8220;Ah\u00ed os doy cuantas hierbas de semilla hay sobre la haz d\u00e9 la tierra, y cuantos \u00e1rboles producen fruto de simiente, para que todos os sirvan de alimento. <\/b><sup>30<b> <\/b><\/sup><\/span><b> <span style=\"font-family: Arial;\">Tambi\u00e9n a todos los animales de la tierra, y a todas las aves del cielo, y a todos los vivientes que sobre la tierra est\u00e1n y se mueven, les doy por comida cuanto de verde hierba la tierra produce.&#8221; Y as\u00ed fue. <\/span><\/b><\/span><span style=\"font-family: Arial;\"><span style=\"font-size: large;\"><sup>31<b> <\/b><\/sup> <\/span><b><span style=\"font-size: large;\">Y vio Dios ser muy bueno cuanto hab\u00eda hecho, y hubo tarde y ma\u00f1ana, d\u00eda sexto.<\/span><\/b><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\">En el d\u00eda sexto, Dios form\u00f3 la obra cumbre de la creaci\u00f3n. Como hemos indicado antes, toda la distribuci\u00f3n de las obras de la creaci\u00f3n es convencional. Con todo, hay un orden ascendente de lo m\u00e1s imperfecto e indiferenciado hacia lo m\u00e1s perfecto y complejo; de ah\u00ed que no pocos evolucionistas hayan querido ver en este relato del G\u00e9nesis un anticipo de las teor\u00edas evolucionistas modernas. En realidad, el autor sagrado procede por mera l\u00f3gica popular y busca una distribuci\u00f3n conforme a la estimaci\u00f3n tambi\u00e9n popular. Todo es bueno y perfecto en la obra de Dios, y el proceso de <i>ornamentaci\u00f3n del cosmos<\/i> se va completando y complicando a medida que aparecen los seres m\u00e1s perfectos, y sobre todo en la aparici\u00f3n del hombre. Es tal la importancia que el hagi\u00f3grafo da a la nueva obra de la creaci\u00f3n, que por artificio literario finge un coloquio \u00edntimo divino, como consult\u00e1ndose a la plenitud de su ser para plasmar la obra cumbre y fin de toda la obra de la creaci\u00f3n: <i>Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza <\/i> (v.26). La expresi\u00f3n es solemne y de gran contenido teol\u00f3gico. Hasta ahora, Dios hab\u00eda dado impulso a las aguas, a la tierra, para que produjeran los animales que hab\u00edan de vivir en su ambiente; pero ahora, para marcar la dignidad excepcional de la nueva criatura, se presenta a Dios formando directamente al hombre. Es de notar el plural <i>hagamos&#8230; <\/i>Pero hemos de notar que en el v.27 se dice en forma singular: &#8220;cre\u00f3 Elohim al hombre a imagen, suya&#8221; (de <i>\u00e9l; <\/i>no de <i> ellos<\/i>).<i> <\/i>Ya hemos indicado que <i>Elohim <\/i> es gramaticalmente un plural, si bien con significaci\u00f3n singular, como hemos visto en el v.1, donde va construido como sujeto del verbo en singular <i>bara\u2019. <\/i>Gramaticalmente, un verbo puede concordarse <i>ad sensum <\/i>en singular con un sujeto plural. Es el caso citado. Pero puede construirse tambi\u00e9n el verbo en plural concordando con la forma plural del sujeto. As\u00ed, en el caso de <i> Elohim <\/i>puede llevar el verbo en plural, y as\u00ed aparece varias veces en la Biblia <sup>47<\/sup>, y en singular, que es el caso normal. No faltan quienes vean en el <i>hagamos <\/i>un plural de intensidad o <i>plenitud, <\/i>tomando <i>Elohim <\/i>en su forma original de divinidad, que contiene intensivamente la noci\u00f3n inherente a lo divino. En todo caso, la noci\u00f3n <i>polite\u00edsta <\/i>es totalmente ajena a la mente del hagi\u00f3grafo, pues este documento es estrictamente <i>monote\u00edsta.<\/i><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">Muchos Santos Padres han visto en el plural <i>hagamos&#8230; <\/i> una alusi\u00f3n al misterio de la Trinidad, a la pluralidad de personas en Dios, que dialogan entre s\u00ed para crear al hombre <sup>48<\/sup>. La revelaci\u00f3n del misterio de la Trinidad pertenece al N.T. pero esta revelaci\u00f3n plena va precedida y preparada por insinuaciones m\u00e1s o menos claras del misterio. Aqu\u00ed, a lo m\u00e1s, nos hallamos ante un plural de intensidad y plenitud, que encontrar\u00e1 su esclarecimiento <b>en la revelaci\u00f3n del misterio de la Trinidad.<\/b> El hagi\u00f3grafo parece que quiere destacar c\u00f3mo Dios echa mano de su plenitud para crear la obra maestra de la creaci\u00f3n, <\/span> <b><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">el ser humano<\/span><\/b><\/p>\n<p align=\"justify\"><i> <span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">Hombre, <\/span> <\/i><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">en heb. <i>Adam, <\/i> tiene aqu\u00ed el sentido colectivo de la especie humana, como lo atestigua el verbo en plural que le sigue. En el c.2 veremos c\u00f3mo <i>Adam <\/i>es un <i>individuo. <\/i>Seg\u00fan la Biblia, <i>Adam <\/i>vendr\u00eda de <i> adam\u00e2h, <\/i>la tierra arcillosa de que fue formado <sup>49<\/sup>, y entonces ser\u00eda una etimolog\u00eda popular, cuyo equivalente encontramos en el lat\u00edn <i>homo<\/i> y <i>humus<\/i> <sup> 50<\/sup>.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial;\"> <span style=\"font-size: large;\">A <i>nuestra imagen y semejanza. <\/i> Los dos t\u00e9rminos parecen sin\u00f3nimos, y son empleados por el autor en sentido enf\u00e1tico, para destacar la gran semejanza entre Dios y la criatura que va a ser su lugarteniente en la creaci\u00f3n. En G\u00e9n. 5:1-3 se dice que Ad\u00e1n engendr\u00f3 a Set &#8220;a su imagen y semejanza.&#8221; En este caso, la frase parece aludir a la identidad de naturaleza entre padre e hijo. En el caso de la creaci\u00f3n del hombre no se puede hablar de esa identidad de naturaleza, dada la trascendencia de Dios, tal como aparece en el conjunto del cap\u00edtulo. El contexto parece insinuar que esa &#8220;imagen y semejanza&#8221; del hombre con Dios est\u00e1 en el dominio sobre todas las cosas creadas: <i>Para que domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo&#8230; <\/i>Es el lugarteniente de Elohim en la creaci\u00f3n, la culminaci\u00f3n de \u00e9sta y su raz\u00f3n de ser. El salmo 8 celebra esta gloria \u00fanica del hombre, a quien otorg\u00f3 el se\u00f1or\u00edo sobre las obras de sus manos, y puso debajo de sus pies las ovejas, los bueyes, las bestias del campo, las aves del cielo, los peces del mar y todo cuanto ha creado. Tal es la corona real del hombre. Pero hemos de notar que el hombre no ser\u00eda capaz de ejercer ese dominio si no poseyera el alma racional, con sus dos potencias, inteligencia y voluntad. En ella se encuentra la \u00faltima raz\u00f3n de la <i>semejanza <\/i> del hombre con Dios. Pero no podemos pedir precisiones sobre conceptos psicol\u00f3gicos al hagi\u00f3grafo, que ciertamente desconoc\u00eda las nociones abstractas de la filosof\u00eda griega.<\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-size: large;\">Despu\u00e9s el autor sagrado dice expresamente que cre\u00f3 la especie humana en su doble manifestaci\u00f3n de sexos: <i>macho y hembra <\/i>(v.27), como complemento mutuo. Y la aclaraci\u00f3n est\u00e1 hecha en orden a la procreaci\u00f3n: <i>Procread y multiplicaros y llenad la tierra <\/i>(v.28). Como antes en los animales, tambi\u00e9n ahora se atribuye la fecundaci\u00f3n y propagaci\u00f3n de la especie a una bendici\u00f3n divina especial. El autor sagrado, como ya hemos indicado, quiere hacer frente a toda clase de cultos afrodis\u00edacos, tan extendidos en Cana\u00e1n. En el texto no se dice expresamente que Dios haya creado una <i>\u00fanica <\/i>pareja primitiva de la que hab\u00edan de proceder todos los hombres. En el c.2 encontraremos m\u00e1s precisado el pensamiento sobre el particular. En todo caso queda claro que la mujer entra en los designios divinos en el mismo plan que el hombre, como complemento fisiol\u00f3gico suyo. Esta idea ser\u00e1 particularmente urgida en la descripci\u00f3n del origen de la mujer.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">Despu\u00e9s de relatar el origen del hombre como procedente de Dios, el autor sagrado destaca la especial providencia divina al se\u00f1alarle el r\u00e9gimen alimenticio. Es de notar que es exclusivamente vegetariano (v.29). La &#8220;lucha por la existencia&#8221; es una de las tragedias de la vida, y al hagi\u00f3grafo no le parece bien que unos tengan que vivir sacrificando la vida de los otros animales; y as\u00ed, para destacar el estado de <i>paz <\/i> en que Dios organiz\u00f3 el universo, se\u00f1ala el reino vegetal como materia de que se ha de sustentar el reino animal. A los animales se les da en alimento toda la verdura de las plantas, y al hombre los granos o semillas y los frutos. La intenci\u00f3n del autor sagrado en este pasaje no es otra que afirmar que Dios, que es Dios de paz, cre\u00f3 en paz todas las cosas. El profeta Isa\u00edas describe po\u00e9ticamente los tiempos mesi\u00e1nicos, y as\u00ed, en un derroche de imaginaci\u00f3n, dice que el le\u00f3n comer\u00e1 paja como el buey, y la vaca pacer\u00e1 junto a la osa <sup>51<\/sup>. El poeta Ovidio nos habla tambi\u00e9n de una edad de oro primitiva de la humanidad en la que los hombres se alimentaban de plantas <sup>52<\/sup>. Son idealizaciones po\u00e9ticas para exaltar una supuesta edad primitiva en la que no hab\u00eda guerras ni luchas por la vida. En G\u00e9n. 9:3 se autoriza al hombre para comer carne. Sin embargo, en G\u00e9n. 7:2 se habla de animales puros e impuros, lo que implica que se utilizaban algunos para comida del hombre y para los sacrificios.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">El v.31 refleja la satisfacci\u00f3n \u00edntima del Creador al ver cumplida su obra conforme a sus planes, por lo que era &#8220;muy bueno cuanto hab\u00eda hecho.&#8221; Todo el proceso creativo hab\u00eda culminado con la obra m\u00e1s excelente, el hombre, que era a &#8220;su imagen y semejanza.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: large;\">26 Job 38:19-20. \u2014 27 La palabra heb. <i>Raqiah <\/i>(de <i> raqah: <\/i>pisar con los pies, golpear) es traducida por los LXX, que indica la idea de algo <i> s\u00f3lido, <\/i>a lo que responde la traducci\u00f3n latina de <i>firmamentum.<\/i> \u2014 28 Cf. Job 37:18; Is 40:20; Sal 104:2. \u2014 29 Cf. Job 26:11; 9:6. \u2014 30 G\u00e9n 7:11s. \u2014 31 Cf. Jer 10:13; Job 36:27-28. \u2014 32 Cf. 2 Re 7:2;19; Is 24:18; Sal 105:3. \u2014 33 La palabra <i>cielo <\/i>viene del gr., que significa <i>c\u00f3ncavo; <\/i> en heb., <i>samayim <\/i>es un dual de una ra\u00edz incierta. Hommel lo considera como un causativo de <i>sa <\/i>y <i>mayim <\/i>(que produce aguas); Dillman relaciona el vocablo con el \u00e1rabe <i> sama <\/i>(ser alto), y Fankenberg lo explica en funci\u00f3n del asirio <i>samu <\/i>(techo). As\u00ed, el cielo ser\u00eda el <i>techo <\/i>del mundo. Cf. F. CeupPens, o.c., p.14. \u2014 34 La imposici\u00f3n del nombre supon\u00eda dominio: cf. 2 Re 24:17; 2 Par 36:4. Dios cambia los nombres de las personas en funci\u00f3n de una especial misi\u00f3n. Cf. G\u00e9n 17:19; 35:10; 1 Par 22:19; Mt 16:18; Lc 1:13; 31. \u2014 35 Job 38:11. \u2014 36 Sal 104:5-9. \u2014 37 Cf. G\u00e9n 7:11; 8:2; 49:25; Job 28:14; Sal 24:2; 136:6; Prov 8:28. \u2014 38 Cf. Dt 32:2; Job 6:5; Sal 103:14. \u2014 39 Cf. Jer 19:13; Sof 1:5; Job 31:25s. \u2014 40 Cf. Sal 103:19; Eclo 42:6. \u2014 41 Dt 4:15-19. \u2014 42 Sal 148:3. \u2014 43 Sal 19,1s. \u2014 44 Cf. Job c.40; Sal 103:26s. \u2014 45 Cf. Dt 7:13; 28:4; 11; 30:9. \u2014 46 Cf. G\u00e9n 12:16. \u2014 47 Cf. G\u00e9n 11:7; 20:13; 35:7; Is 6:8; 2 Sam 6:23; Ex 32:4; 8. \u2014 48 Cf. San Ireneo, <i>Adv. haer. <\/i>4:20;1: PG 7:1032; San Hilario, <i>De Trinitate <\/i>4:17;18: PL 10:110.111; San Basilio, <i>De Spiritu Sancto <\/i>16:38: PG 32:136; San Epifanio, <i>Adv. haer. <\/i>23:5: PG 41:304; San Juan Cris\u00f3stomo, <i>In Genesim <\/i>hom.8: PG 53:72; San Jer\u00f3nimo, <i>In Isaiam <\/i>36: PL 24:97; Agust\u00edn de Hipona, <i>De civitate Dei <\/i>16:6: PL 41:484. \u00c9l P. Lagrange dice a este prop\u00f3sito: &#8220;Si (Dieu) emploie le pluriel, cela suppose qu&#8217;il y a en lu\u00ed una pl\u00e9nitude d&#8217;\u00e9tre telle qu&#8217;il peut d\u00e9lib\u00e9rer avec lui-m\u00e9me comme plusieurs personnes d\u00e9lib\u00e9rent entre elles. Le myst\u00e9re de la Saint Trinit\u00e9 n&#8217;est pas expressement indiqu\u00e9, mais il donne la meil-leure explication de cette tournure que se repr\u00e9sentera encor\u00e9&#8221; (RB 118661 p.387). \u2014 49 Cf. G\u00e9n 2:7. \u2014 50 Hoy d\u00eda se proponen otras etimolog\u00edas m\u00e1s cient\u00edficas. As\u00ed se relaciona el nombre de <i>Adam <\/i>con el sumerio <i> ada-mu <\/i>(mi padre). Es la hip\u00f3tesis de Sanda y Landesdorfer. Delitzsch lo relaciona con el vocablo asiro-babil\u00f3nico <i>adamu <\/i>(engendrado). Baethgen cree ver su origen en el sabeo <i>adam <\/i>(siervo, vasallo, en relaci\u00f3n con la divinidad). Cf. Pirot : DBS I 87, art. <i>Adam<\/i> <i>et la Bible.<\/i> \u2014 51 1s 11:6-9. \u2014 52 Cf. Ovid., <i>Metamorf. <\/i>XV 965. \u2014 53 fie aqu\u00ed el texto: &#8220;Qu\u00eddam dicunt quod animalia quae nunc sunt ferocia, et occidunt alia animalia, in statu illo fuissent mansueta, non solum circa hominem, sed etiam circa alia animalia. Sed hoc est omnino <i>irrationale. Non enim per peccatum hominis natura animalium est mulata; <\/i>ut quibus nunc naturale est comedere aliarum carnes, tune vixissent de herbis, sicut leones et falcones&#8221; <i>(Sum. Theol. <\/i>q.96 a.1 ad 2).<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Obra de Distinci\u00f3n (3-10). &nbsp; 3 Dijo Dios: &#8220;Haya luz,&#8221; y hubo luz. 4 y vio Dios ser buena la luz, y la separ\u00f3 de las tinieblas; 5 y a la luz llam\u00f3 d\u00eda y a las tinieblas noche, y hubo tarde y ma\u00f1ana, d\u00eda primero. 6 Dijo luego Dios: &#8220;Haya firmamento en medio de &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2018\/05\/12\/biblia-comentada-003-sobre-la-creacion-del-mundo-fisico\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;BIBLIA COMENTADA 003: Sobre la creaci\u00f3n del mundo f\u00edsico&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1304],"tags":[],"class_list":["post-62623","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-biblia-comentada"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62623","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62623"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62623\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62909,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62623\/revisions\/62909"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62623"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62623"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62623"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}