{"id":591,"date":"2004-01-22T11:30:41","date_gmt":"2004-01-22T16:30:41","guid":{"rendered":"1263872979"},"modified":"2005-09-27T19:53:06","modified_gmt":"2005-09-27T19:53:06","slug":"144","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2004\/01\/22\/144\/","title":{"rendered":"CUARTA CARTA A KEJARITOMENE"},"content":{"rendered":"<p>Amigos m\u00edos,<\/p>\n<p>Hoy recuerdo que la primera carta a ustedes la escrib\u00ed desde un aeropuerto; hoy les escribo en pleno vuelo.<\/p>\n<p>Hace unos minutos hemos sobrevolado la ciudad de Milwaukee, luego cruzamos el r\u00edo Mississippi y ahora mismo estamos sobre el estado de Iowa, a casi 11 kil\u00f3metros de altura. Este avi\u00f3n ofrece a cada pasajero los datos del vuelo; por eso s\u00e9 que vamos a 10.668 metros sobre el nivel del mar, y que a esta hora y esta altura la temperatura afuera de la nave es de menos 55 \u00b0C. Viajamos a 751 Km.\/h, pero a\u00fan a esa velocidad faltan unas tres horas para alcanzar nuestro destino, la ciudad de Los Angeles. El cielo est\u00e1 despejado. Como vamos en direcci\u00f3n Este &#8211; Oeste, contraria a la rotaci\u00f3n de la Tierra, el efecto es el de un atardecer prolongad\u00edsimo. Y aunque el sol incendia de rojo algunas nubes en la distancia, el paisaje en tierra es de un irremediable color blanco: este invierno se ha dejado sentir con toda su nieve en el Nordeste y el Norte de los Estados Unidos, de modo que los campos se ven solemnes y adustos. Es inevitable pensar en las familias que a estas horas disfrutan o padecen tanta nieve. Quiera Dios que tanto fr\u00edo y tanta blancura no sean motivo de grave enfermedad o muerte para sus hijos.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Amigos, este es unos de los viajes m\u00e1s largos que he hecho en mi vida. Salimos de Dubl\u00edn hacia las 9 a.m. y llegaremos a Los Angeles, con el favor de Dios, sobre las 2:30 a.m. de Dubl\u00edn (6:30 p.m. de California). Son m\u00e1s de 17 horas, incluyendo las escalas, que han sido dos: una muy breve en el aeropuerto de Shannon, todav\u00eda en Irlanda, y otra un poco m\u00e1s larga en Newark, estado de New Jersey, ya en los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Diecisiete horas es bastante tiempo. A ratos uno duerme, a ratos lee, ve un poco de los videos que pasan, oye m\u00fasica, ora. Desde la altura no es dif\u00edcil ponderar a boca llena la grandeza del Artista por excelencia: Dios, Nuestro Se\u00f1or, que ha marcado con su sello de belleza y de grandeza todas las cosas. Despu\u00e9s la oraci\u00f3n se vuelve intercesi\u00f3n. Desde aqu\u00ed recuerdo a mi familia y todas sus cuitas, y desfilan sin cesar los rostros de los amigos queridos, tan cercanos en el afecto, tan distantes en la geograf\u00eda de este precioso planeta.<\/p>\n<p>Comprender\u00e1n que es f\u00e1cil sentirse solo.<\/p>\n<p>A mi lado viaja una pareja relativamente joven, con su peque\u00f1o beb\u00e9. A estas horas, los tres duermen pl\u00e1cidamente y uno se acuerda de la noche de Navidad. Al fin y al cabo, est\u00e1 la nieve, que se asocia con el pesebre, y est\u00e1 una mam\u00e1 y un pap\u00e1, y est\u00e1 un lindo ni\u00f1o, que podr\u00eda muy bien llamarse Jes\u00fas. As\u00ed que voy aqu\u00ed con la Sagrada Familia. Estos dos pap\u00e1s se ven llenos de salud, gracias a Dios. Podemos imaginar que vuelven de vacaciones, quiz\u00e1 de visitar a los abuelos, y ya deben reintegrarse a sus trabajos en California. Tienen un proyecto de vida.<\/p>\n<p>Otros a los que se les ve que tienen un proyecto de vida y una direcci\u00f3n clara son los ejecutivos y ejecutivas que van en este mismo vuelo. Abundan los laptop, hermanos o primos de este en que escribo. No es raro ver a j\u00f3venes adultos sacar sus supercomputadores y supercalculadoras, y sus f\u00e1rragos de papeles y cuadros y tablas llenas de cifras y colores: est\u00e1n aprovechando el tiempo para dise\u00f1ar nuevas estrategias que seguramente producir\u00e1n mucho dinero a sus empresas y mucho prestigio a sus autores.<\/p>\n<p>Y as\u00ed otras personas: una mam\u00e1 que me habla con orgullo de su \u00fanico hijo, a quien ahora va a visitar; una muchacha que quiz\u00e1 quiere probar suerte en las agencias de modelaje o de filmaci\u00f3n del \u00e1rea de Hollywood; otra mujer, en cambio, muy sola en su expresi\u00f3n, con cara de reci\u00e9n separada &#8211;Dios me perdone si imagino demasiado&#8211; que lee y lee como ahogando en letras su frustraci\u00f3n reciente, mientras ya parece prepararse para seguir adelante a como d\u00e9 lugar. Todos tienen o parecen tener proyectos, y eso me hace preguntarme por m\u00ed mismo y por mi proyecto.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hago yo aqu\u00ed, 17 horas en avi\u00f3n, en un d\u00eda a la vez tan largo y tan solitario? Estoy aqu\u00ed por amor. Si le busco una explicaci\u00f3n \u00faltima al rumbo de mi vida lo que encuentro &#8211;y me alegra encontrarlo&#8211; es solamente eso: el amor. Fue el amor quien me trajo hasta aqu\u00ed; ser\u00e1 el amor quien me gu\u00ede ahora mismo y quien me conduzca a mi destino final.<\/p>\n<p>En realidad, amigos m\u00edos, a cada uno lo mueve un amor. Esa pareja est\u00e1 junta porque se ha amado &#8211;y quiera Dios que se amen bien y para siempre&#8211;. Los ejecutivos aquellos son movidos por el amor del \u00e9xito, del ascenso, o qu\u00e9 se yo. A m\u00ed el amor de Jes\u00fas me puso en movimiento. Lo m\u00e1s bello, quiz\u00e1 lo \u00fanico realmente bello que encuentro en la historia de mi vida es que Jes\u00fas me ha amado y que en su amor me ha dado la gracia de reconocerlo como Se\u00f1or de mi vida para amarlo con lo que soy, imperfecto y todo.<\/p>\n<p>Realmente, la paz que hay en mi alma es solamente esa: saber que su amor ha triunfado sobre m\u00ed. Todo lo dem\u00e1s que veo en mi vida, creo que materialmente todo, es cuestionable, es dudoso, es borroso, es inestable. Pero que \u00c9l me ha amado y que me ha concedido saber de su amor, eso permanece como una roca firm\u00edsima y como un manantial muy lindo de esperanza y de mucha paz.<\/p>\n<p>As\u00ed que lo que quiero contarles y lo quiero cantar a estas nubes es que Dios nos ha amado; que no tom\u00f3 en cuenta lo que \u00e9ramos, sino lo que podr\u00edamos llegar a ser con su ayuda. Como un reba\u00f1o que se recoge a \u00faltima hora de la tarde, un manto de nubes nos saluda en el estado de Nebraska. Son muchas, peque\u00f1as y muy juntas, como ovejas que vuelven cansadas y contentas. A lo lejos, el sol parece saludarlas, o quiz\u00e1 las est\u00e1 llamando, a cada una por su nombre, como dijo Jesucristo.<\/p>\n<p>Es la hora del ocaso. El cielo sobre nosotros toma un aspecto grave y profundo, como una palabra inmensa que no debemos dejar de o\u00edr. Ya no es el azul jubiloso que tuvimos a mediod\u00eda, sino este otro azul, muy oscuro y muy serio, que quiere que no olvidemos que el d\u00eda se acaba y que la noche llega: la vida pasa y la muerte viene. Viene sin prisa, o no lo sabemos, pero digamos que viene sin prisa, porque sabe que ha de llegar. Cualquier cita podr\u00e1 incumplirse menos la cita con la muerte. Y las ovejas se recogen a la voz del pastor, como nuestras vidas un d\u00eda tendr\u00e1n que dejar este sol y asomarse a la claridad infinita de la mirada de Cristo, el Sol que nace de lo alto, como lo llam\u00f3 Zacar\u00edas.<\/p>\n<p>Ya casi no se ve nieve. Las condiciones por esta parte del pa\u00eds son distintas a las que ten\u00edamos antes, por lo visto. El desierto de nieve no aparece pero otros desiertos se ven a lo lejos. La faz de la tierra se arropa en su cobija de oscuridades y as\u00ed olvidamos que padece sequedad o que carece de vida. Pero Dios todo lo sabe y ya encontrar\u00e1 manera de bendecir lo que se ve y lo que no se ve, porque as\u00ed es \u00e9l con nosotros.<\/p>\n<p>Hermanos y amigos, estar\u00e9 unos quince d\u00edas en este pa\u00eds y luego volver\u00e9 a Irlanda. Me parece un poco duro salir de una misi\u00f3n y no tener el consuelo que siempre recibo al regresar, cuando los veo, cuando compartimos una plegaria, cuando cantamos juntos la alabanza divina o cuando retomamos el hilo de nuestros cursos. \u00a1Cu\u00e1nta falta me hacen todos! En Irlanda no he podido predicar como quisiera, pero es que tal vez el Se\u00f1or quer\u00eda que yo aprendiera muchas cosas que si no es as\u00ed no las aprendo. Que sea para gloria suya.<\/p>\n<p>Espero enviarles pronto material de videos que de alguna manera nos ayudan a acercarnos entre nosotros pero sobretodo a buscar la dulce y bendita compa\u00f1\u00eda de Nuestro Se\u00f1or y Salvador. Mar\u00eda, la Kejaritomene, la primera y perfecta disc\u00edpula de Cristo, nos alcance bendici\u00f3n con su oraci\u00f3n virginal y materna. A esta hora el horizonte se borra a lo lejos, mientras la tarde parece agonizar. Ya no se sabe d\u00f3nde acaba la tierra y d\u00f3nde empieza el cielo. Entonces es la hora de Mar\u00eda, es la hora de Kejaritomene: en el vientre de Mar\u00eda, cielo y tierra se fundieron un abrazo de amores.<\/p>\n<p>Gracias por sus oraciones, mis hermanos; gracias por su amistad y sus expresiones de cari\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a1Hasta pronto, con el favor de Dios!<\/p>\n<p>Fr. Nelson Medina, O.P.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Amigos m\u00edos, Hoy recuerdo que la primera carta a ustedes la escrib\u00ed desde un aeropuerto; hoy les escribo en pleno vuelo. Hace unos minutos hemos sobrevolado la ciudad de Milwaukee, luego cruzamos el r\u00edo Mississippi y ahora mismo estamos sobre el estado de Iowa, a casi 11 kil\u00f3metros de altura. 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