{"id":50,"date":"2005-07-16T12:58:00","date_gmt":"2005-07-16T17:58:00","guid":{"rendered":"1586969828"},"modified":"2005-08-14T18:39:18","modified_gmt":"2005-08-14T18:39:18","slug":"685","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2005\/07\/16\/685\/","title":{"rendered":"La otra cara de la moneda"},"content":{"rendered":"<p>La insistencia en comunidades laicales estrechamente unidas al ministerio y la vida de sacerdotes no trae \u00fanicamente ventajas. Un sacerdote unido a una comunidad es f\u00e1cilmente un sacerdote sin tiempo para otra cosa. Su mundo puede achicarse incre\u00edblemente y empezar a gravitar en torno a las necesidades reales o ficticias de un grupo peque\u00f1o o incluso de unas cuantas personas, sea porque ellas lo necesitan, porque lo reclaman, o porque el sacerdote mismo se siente m\u00e1s seguro o confortable junto a ellas.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>El sentir que se tiene un sacerdote &#8220;para nosotros&#8221; puede engendrar abusos lit\u00fargicos f\u00e1cilmente. Uno conoce casos de sacerdotes que tienen un r\u00e9gimen distinto para confesar a las personas que son sus amigos que para confesar &#8220;en general.&#8221; He sabido del caos de un padre que le dec\u00eda a una pareja en la que uno era separado y vuelto a casar: &#8220;Ustedes pueden comulgar. Yo los autorizo.&#8221; Es algo escandaloso si uno lo piensa bien; pero hay que decirlo precisamente para que se vea que en el futuro de la Iglesia no hay recetas m\u00e1gicas. En una iglesia con miles de sacerdotes unidos establemente a miles de comunidades parecer\u00eda muy dif\u00edcil guardar criterios de unidad y de cierta disciplina.<\/p>\n<p>Aunque a esto se podr\u00eda responder que la unidad no debe ser uniformidad. Y se puede arg\u00fc\u00edr tambi\u00e9n que la unidad entre el obispo y sus sacerdotes no deber\u00eda depender tanto de leyes y c\u00e1nones sino de la presencia y el conocimiento mutuo. El obispo no deber\u00eda ser un visitante solemne, hier\u00e1tico y oficial, sino quiz\u00e1 ese padre com\u00fan que est\u00e1 a menudo, que predica a menudo que hace su oficio de &#8220;ep\u00edscopo,&#8221; es decir, de aquel que mira, que contrasta en su coraz\u00f3n la calidad de vida espiritual, doctrinal y misionera de cada comunidad, y habla abiertamente con sus sacerdotes, comprendiendo la singularidad y el carisma de cada comunidad.<\/p>\n<p>Lo cual implica una cosa que deber\u00eda parecer obvia desde el principio: cualquie rpropuesta a gran escala sobre la vida de los sacerdotes implica nuevos modos de concebir el papel de los obispos. Del obispo-pr\u00edncipe, o el obispo-gerente, o el obispo-catedr\u00e1tico, al obispo-predicador, el obispo-padre, el obispo-director espiritual.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, estos cambios en el rol del obispo los va a forzar o los est\u00e1 forzando ya el secularismo dondequiera que avanza. El obispo descubre que la sociedad lo trata como un ciudadano m\u00e1s. Su responsabilidad pastoral queda entonces despojada de los asientos sociales y casi desbancada de las referencias culturales. Su esfuerzo entonces se centra en acompa\u00f1ar, defender y formar a sus sacerdotes. Sus comunicaciones son menos formales y m\u00e1s cordiales. Cada caso le interesa mucho m\u00e1s y sabe que las particularidades de las comunidades importan tanto como las de sus sacerdotes.<\/p>\n<p>Por todo ello, y en balance, creo que s\u00ed es posible abrir paso, con prudencia pero tambi\u00e9n con apertura a esta clase de comunidades.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La insistencia en comunidades laicales estrechamente unidas al ministerio y la vida de sacerdotes no trae \u00fanicamente ventajas. Un sacerdote unido a una comunidad es f\u00e1cilmente un sacerdote sin tiempo para otra cosa. Su mundo puede achicarse incre\u00edblemente y empezar a gravitar en torno a las necesidades reales o ficticias de un grupo peque\u00f1o o &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2005\/07\/16\/685\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;La otra cara de la moneda&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[43],"tags":[],"class_list":["post-50","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-evangelizar-hoy"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}