{"id":49669,"date":"2016-11-16T01:35:00","date_gmt":"2016-11-16T06:35:00","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=49669"},"modified":"2016-11-14T22:42:59","modified_gmt":"2016-11-15T03:42:59","slug":"don-vasco-de-quiroga-de-gobernante-a-obispo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2016\/11\/16\/don-vasco-de-quiroga-de-gobernante-a-obispo\/","title":{"rendered":"Don Vasco de Quiroga, de gobernante a obispo"},"content":{"rendered":"<p>Misi\u00f3n y civilizaci\u00f3n<\/p>\n<p>En su libro Misi\u00f3n y evangelizaci\u00f3n en Am\u00e9rica, Pedro Borges pone de manifiesto tres cosas muy importantes: Primera, que en las Indias el esfuerzo evangelizador fue siempre acompa\u00f1ado por un denodado esfuerzo civilizador, seg\u00fan el cual se adiestraba a los indios en letras y oficios diversos, tratando de elevarlos a formas de vida personal y comunitaria m\u00e1s perfectas. Segunda, que ese empe\u00f1o civilizador no trat\u00f3 de hispanizar al ind\u00edgena, sino de introducirlo en una civilizaci\u00f3n mixta. Y tercera, que toda esa obra educadora de los ind\u00edgenas fue directamente destinada a la fe, pues estaban convencidos los evangelizadores de que un cierto grado m\u00ednimo de elevaci\u00f3n humana era condici\u00f3n necesaria para el cristianismo.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>En 1552 escrib\u00eda al respecto Francisco L\u00f3pez de G\u00f3mara: \u00abTanta tierra como tengo dicho han descubierto, andado y convertido nuestros espa\u00f1oles en sesenta a\u00f1os de conquista. Nunca jam\u00e1s rey ni gente anduvo y sujet\u00f3 tanto en tan breve tiempo como la nuestra, ni ha hecho ni merecido lo que ella, as\u00ed en armas y navegaci\u00f3n, como en la predicaci\u00f3n del santo Evangelio y conversi\u00f3n de id\u00f3latras; por lo cual son los espa\u00f1oles dign\u00edsimos de alabanza en todas las partes del mundo. \u00a1Bendito Dios, que les dio tal gracia y poder! Buena loa y gloria es de nuestros reyes y hombres de Espa\u00f1a, que hayan hecho a los indios tomar y tener un Dios, una fe y un bautismo, y quit\u00e1ndoles la idolatr\u00eda, los sacrificios de hombres, el comer carne humana, la sodom\u00eda y otros grandes y malos pecados, que nuestro buen Dios mucho aborrece y castiga. Hanles tambi\u00e9n quitado la muchedumbre de mujeres, envejecida costumbre y deleite entre todos aquellos hombres carnales; hanles mostrado letras, que sin ellas son los hombres como animales, y el uso del hierro, que tan necesario es al hombre; asimismo les han mostrado muchas buenas costumbres, artes y polic\u00eda para mejor pasar la vida; lo cual todo, y aun cada cosa por s\u00ed, vale, sin duda ninguna, mucho m\u00e1s que la pluma ni las perlas ni la plata ni el oro que les han tomado, mayormente que no se serv\u00edan de estos metales en moneda, que es su propio uso y provecho, aunque fuera mejor no les haber tomado nada\u00bb (H\u00aa de las Indias, I p., in fine).<\/p>\n<p>Y en 1563 dec\u00eda Mart\u00edn Cort\u00e9s al Rey en una carta: \u00abLos frailes, ya V. M. tiene entendido el servicio que en esta tierra han hecho y hacen a Nuestro Se\u00f1or y a Vuestra Majestad que, cierto, sin que lo pueda esto negar nadie, todo el bien que hay en la tierra se debe a ellos, y no tan solamente en lo espiritual, pero en lo temporal, porque ellos les han dado ser y avez\u00e1doles a tener polic\u00eda y orden entre ellos y aun obedecer a las audiencias\u00bb (+P. Borges, Misi\u00f3n VII).<\/p>\n<p>Pues bien, uno de los modelos m\u00e1s perfectos en M\u00e9xico de esta acci\u00f3n a un tiempo civilizadora y evangelizadora lo hallamos en don Vasco de Quiroga (ib. 97-103). \u00c9ste fue el primer obispo de Michoac\u00e1n.<\/p>\n<p>Don Vasco de Quiroga (+1565)<\/p>\n<p>La atractiva figura de Vasco de Quiroga ha sido objeto de muchos estudios modernos.<\/p>\n<p>Entre ellos cabe destacar los art\u00edculos de Fintan Warren, Vasco de Quiroga, fundador de hospitales y Colegios; Manuel Merino, V. de Q. en los cronistas agustinianos; Fidel de Lejarza, V. de Q. en las cr\u00f3nicas franciscanas; y Pedro Borges, V. de Q. en el ambiente misionero de la Nueva Espa\u00f1a; as\u00ed como la biograf\u00eda Tata Vasco, un gran reformador del siglo XVI, escrita por Paul L. Callens. Tambi\u00e9n hemos de recordar el precioso estudio de Paulino Casta\u00f1eda sobre la Informaci\u00f3n en derecho de Vasco de Quiroga.<\/p>\n<p>Don Vasco, nacido hacia 1470 en Madrigal de las Altas Torres -donde naci\u00f3 la reina Isabel y donde muri\u00f3 fray Luis de Le\u00f3n-, provincia de Avila, es un jurista de gran prestigio. Fue juez de residencia en Or\u00e1n, y represent\u00f3 a la Corona en los tratados de paz con el rey de Tremec\u00e9n (1526). Ejerce ahora un alto cargo en la Canciller\u00eda real de Valladolid, y sigue con particular atenci\u00f3n la aventura hispana de las Indias.<\/p>\n<p>\u00abTen\u00eda 22 a\u00f1os de edad, dice Callens, cuando Crist\u00f3bal Col\u00f3n desembarc\u00f3 en la isla de Guanahan\u00ed. Ten\u00eda 43 cuando Vasco N\u00fa\u00f1ez de Balboa divis\u00f3 por primera vez el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico. Ten\u00eda 51 cuando Cort\u00e9s termin\u00f3 su conquista de M\u00e9xico. Poco a poco y a medida que llegaban nuevos datos y cr\u00f3nicas de los nuevos descubrimientos, se iban haciendo nuevos mapas que guardaba como precioso tesoro\u00bb (23).<\/p>\n<p>Como buen jurista, formado probablemente en Salamanca, posee tambi\u00e9n una excelente formaci\u00f3n en c\u00e1nones y en teolog\u00eda dogm\u00e1tica. Era, en fin, a sus 60 a\u00f1os, un distinguido humanista cristiano, al estilo de su gran contempor\u00e1neo, el canciller ingl\u00e9s Santo Tom\u00e1s Moro.<\/p>\n<p>Carta de la reina Isabel<\/p>\n<p>El 2 de enero de 1530 estall\u00f3 en las manos de Don Vasco una carta que iba a cambiar su vida. La reina Isabel, esposa de Carlos I, escribe a \u00absu muy amado s\u00fabdito\u00bb proponi\u00e9ndole formar parte de la nueva Audiencia que en breve partir\u00eda para la Nueva Espa\u00f1a, donde las cosas iban de mal en peor. Cartas semejantes recibieron altas personalidades del Reino, y m\u00e1s de uno se dio por excusado: aqu\u00e9lla era una aventura demasiado dura y arriesgada, en la que no hab\u00eda mucho por ganar&#8230;<\/p>\n<p>Vasco de Quiroga acept\u00f3 la propuesta inmediatamente, y a principios de setiembre de ese a\u00f1o se re\u00fane en Sevilla con los otros tres oidores, Alonso Maldonado, Francisco Ceynos y Juan de Salmer\u00f3n. Mientras don Antonio de Mendoza arreglaba sus asuntos personales, el obispo de Santo Domingo, Sebasti\u00e1n Ram\u00edrez de Fuenleal, ser\u00eda el presidente de esta Real Audiencia.<\/p>\n<p>Segunda Audiencia en M\u00e9xico<\/p>\n<p>El 9 de enero de 1531, los nuevos oidores, vestidos con sus elegantes capas negras, a la espa\u00f1ola, con las insignias de su oficio real y haciendo guardia al Sello Real, llevado en caja fuerte a lomos de una mula ataviada de terciopelo y oro, hacen su solemne entrada en la ciudad de M\u00e9xico. La ciudad, v\u00edctima de tantos atropellos en los \u00faltimos a\u00f1os, se engalana t\u00edmidamente, y la recepci\u00f3n oficial, harto tensa, corre a cargo de fray Juan de Zum\u00e1rraga, obispo electo, y de los miserables Delgadillo y Matienzo. En torno a aquel pu\u00f1ado de espa\u00f1oles, una inmensa muchedumbre de indios, muchos de ellos afectados por las infamias de la primera Audiencia, se mantiene cort\u00e9s, distante y a la expectativa.<\/p>\n<p>En la ciudad se mezclan innumerables ruinas, especialmente las de los imponentes teocalis derruidos, y un gran n\u00famero de casas y templos en construcci\u00f3n, algunos grandiosos, en la piedra gris y la volc\u00e1nica rojiza que se trae de las pr\u00f3ximas sierras de Santa Catalina.<\/p>\n<p>Dificultades abrumadoras<\/p>\n<p>Indios y espa\u00f1oles, amigos o enemigos \u00e9stos de Cort\u00e9s, se dan cuenta luego de que la segunda Audiencia no es en nada semejante a la primera. \u00c9sta viene a escuchar sinceramente las quejas de unos y otros, decidida a imponer la justicia, castigando a quien sea si lo ha merecido, y est\u00e1 empe\u00f1ada sobre todo en restaurar el prestigio de la Corona espa\u00f1ola, que con los abusos y atropellos de los \u00faltimos a\u00f1os est\u00e1 por los suelos.<\/p>\n<p>En esa primera fase, Don Vasco y los otros oidores tienen ocasi\u00f3n de informarse bien acerca de la situaci\u00f3n de la Nueva Espa\u00f1a, pues oyendo quejas, acusaciones y defensas, pasan casi todo el d\u00eda y a veces parte de la noche, de modo que apenas logran dormir lo necesario. Es necesario imponer restituciones enormes, pues enormes hab\u00edan sido los robos en los terribles a\u00f1os anteriores. Se hace preciso sofocar intentos, m\u00e1s o menos abiertos, de esclavizar a los indios. Es urgente sanear una econom\u00eda completamente an\u00e1rquica, y establecer una Casa de la Moneda. Y estando ocupados en tan graves problemas, indios amotinados tratan una noche de asaltar la sede de los oidores, aunque son dispersados por los soldados espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Tras los a\u00f1os terribles de la primera Audiencia, las cosas han quedado en situaci\u00f3n p\u00e9sima, y hay que empezar todo de nuevo, cosa que, como ya vimos, se hace por medio de una Junta en la que se re\u00fanen las primeras personalidades de M\u00e9xico. En aquel mundo inmenso y revuelto, poblado por innumerables naciones hostiles entre s\u00ed y de lenguas diversas, parece casi imposible que un grupo peque\u00f1o de espa\u00f1oles sea capaz de amalgamar una grande, \u00fanica y pr\u00f3spera naci\u00f3n.<\/p>\n<p>S\u00f3lamente los frailes misioneros parecen saber en ese momento lo que debe hacerse, y lo van haciendo por su parte. Pero incluso a ellos es preciso refrenar, pues en la anterior Audiencia hab\u00edan tomado ya la costumbre de criticar continuamente desde los p\u00falpitos los actos de las autoridades civiles. La nueva Audiencia se ve obligada a prohibir esto expresamente, y refiere Salmer\u00f3n en una carta de 1531: \u00abH\u00edzosele sobre lo pasado al dicho prior una reprensi\u00f3n larga, de que \u00e9l qued\u00f3 confuso\u00bb&#8230;<\/p>\n<p>Vasco de Quiroga ve en la Nueva Espa\u00f1a un mundo de posibilidades inmensas, trabado por sin fin de dificultades enormes, y no cesa de pensar en posibles soluciones. Los franciscanos han constru\u00eddo ya muchas iglesias, y como escribe Zum\u00e1rraga en 1531 al cap\u00edtulo franciscano reunido en Tolosa, \u00abcada convento de los nuestros tiene otra casa junto para ense\u00f1ar en ella a los ni\u00f1os, donde hay escuela, dormitorio, refectorio y una devota capilla\u00bb. Todos los muchachos llevan un r\u00e9gimen de vida muy religioso -\u00ablev\u00e1ntanse a media noche a los maitines\u00bb-, y los m\u00e1s aprovechados de ellos son enviados de vez en cuando como misioneros de los suyos, para ense\u00f1arles la verdad y quitarles los \u00eddolos, \u00abpor lo cual algunos han sido muertos inhumanamente por sus propios padres, m\u00e1s viven coronados en la gloria con Cristo\u00bb (Mendieta V,30).<\/p>\n<p>No, este sistema heroico a Don Vasco no le acaba de convencer. Ocasiona un contraste demasiado violento entre los ni\u00f1os y muchachos profundamente cristianizados, y la masa innumerable de sus familias, todav\u00eda a medio evangelizar&#8230; Sin rechazar estas escuelas conventuales, habr\u00eda que pensar en otros modos de evangelizar y civilizar a los indios.<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>El autor de esta obra es el sacerdote espa\u00f1ol Jos\u00e9 Ma. Iraburu, a quien expresamos nuestra gratitud. Aqu\u00ed la obra se publica \u00edntegra, por entregas. Lo ya publicado puede consultarse<\/em> <a href=\"http:\/\/is.gd\/iglesiamerica\">aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Misi\u00f3n y civilizaci\u00f3n En su libro Misi\u00f3n y evangelizaci\u00f3n en Am\u00e9rica, Pedro Borges pone de manifiesto tres cosas muy importantes: Primera, que en las Indias el esfuerzo evangelizador fue siempre acompa\u00f1ado por un denodado esfuerzo civilizador, seg\u00fan el cual se adiestraba a los indios en letras y oficios diversos, tratando de elevarlos a formas de &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2016\/11\/16\/don-vasco-de-quiroga-de-gobernante-a-obispo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Don Vasco de Quiroga, de gobernante a obispo&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1098,783],"tags":[],"class_list":["post-49669","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-hechos-de-los-apostoles-de-america","category-mexico"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49669","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49669"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49669\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49670,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49669\/revisions\/49670"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49669"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49669"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49669"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}