{"id":49454,"date":"2016-11-09T01:12:12","date_gmt":"2016-11-09T06:12:12","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=49454"},"modified":"2016-11-08T07:47:53","modified_gmt":"2016-11-08T12:47:53","slug":"impresionante-labor-pastoral-de-fray-juan-de-zumarraga-1475-1548","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2016\/11\/09\/impresionante-labor-pastoral-de-fray-juan-de-zumarraga-1475-1548\/","title":{"rendered":"Impresionante labor pastoral de Fray Juan de Zum\u00e1rraga (1475-1548)"},"content":{"rendered":"<p>Dedicado a los indios<\/p>\n<p>Lo mismo que el obispo Garc\u00e9s, ten\u00eda Zum\u00e1rraga un amor por los indios muy profundo. A \u00e9l le fue dado en 1531 aquel encuentro maravilloso con el Beato Juan Diego. Y de \u00e9l dice Mendieta: \u00abTen\u00eda m\u00e1s tierno amor a los indios convertidos, que ning\u00fan padre tiene a sus hijos. En sus enfermedades y trabajos lloraba con ellos, y nunca se cansaba de los servir y llevar sobre sus hombros como verdadero pastor\u00bb. Y al prop\u00f3sito cuenta una buena an\u00e9cdota: \u00abDij\u00e9ronle a este var\u00f3n de Dios una vez ciertos caballeros que no gustaban de verlo tan familiar para con los indios: &#8220;Mire vuestra se\u00f1or\u00eda, se\u00f1or reverend\u00edsimo, que estos indios, como andan tan desarrapados y sucios, dan de s\u00ed mal olor. Y como vuestra se\u00f1or\u00eda no es mozo ni robusto, sino viejo y enfermo, le podr\u00eda hacer mucho mal en tratar tanto con ellos&#8221;. El obispo les respondi\u00f3 con gran fervor de esp\u00edritu: &#8220;Vosotros sois los que ol\u00e9is mal y me caus\u00e1is con vuestro mal olor asco y disgusto, pues busc\u00e1is tanto la vana curiosidad y viv\u00eds en delicadezas como si no fueseis cristianos; que estos pobres indios me huelen a m\u00ed al cielo, y me consuelan y dan salud, pues me ense\u00f1an la aspereza de la vida y la penitencia que tengo de hacer si me he de salvar&#8221;\u00bb (V,27).<\/p>\n<p>Hospitales y burros<\/p>\n<p>El obispo Zum\u00e1rraga, como buen mendicante, fue muy limosnero, y en su casa siempre hallaban de comer los pobres. Particular caridad mostr\u00f3 siempre con los enfermos, y promovi\u00f3 la instituci\u00f3n de hospitales. A \u00e9l se debe personalmente la fundaci\u00f3n de un hospital en Veracruz, y sobre todo el establecimiento en 1540, en la ciudad de M\u00e9xico, del Hospital del Amor de Dios, para los aquejados de enfermedades ven\u00e9reas, no pocos entonces, y de todas partes ahuyentados. De este hospital para enfermos de bubas escribe a su sobrino Sancho Garc\u00eda: \u00abes la cosa en que m\u00e1s se servir\u00e1 a Dios, y mejor memoria de toda la ciudad; y bien es que quede algo del primer obispo de M\u00e9xico\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n procur\u00f3 Zum\u00e1rraga el bien de los indios, sobre todo de los pobres, trayendo burros de Espa\u00f1a. En 1956, el gran patriota y cristiano mexicano Jos\u00e9 Vasconcelos propuso levantar en M\u00e9xico monumentos al burro, cuya imagen po\u00e9tica, por lo dem\u00e1s, hab\u00eda sido recreada no ha mucho por Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez (Platero y yo, 1914).<\/p>\n<p>\u00abEn lugar de tantas estatuas de generales que no han sabido pelear contra el extranjero, en vez de tanto busto de pol\u00edtico que ha comprometido los intereses patrios, deber\u00eda haber en alguna de nuestras plazas y en el sitio m\u00e1s dulce de nuestros parques, el monumento al primer borrico de los que trajo la conquista. Ello ser\u00eda una manera de reivindicar las fuerzas que han levantado al indio, en vez de los que s\u00f3lo le aconsejan odio y lo explotan. Ense\u00f1ar\u00edamos de esta suerte al indio a honrar lo que transform\u00f3 el ambiente miserable que en nuestra patria prevalec\u00eda antes de la conquista. Lea cualquiera las cr\u00f3nicas de la conquista; era costumbre, reconocen todos los cronistas, que cada pueblo, cada parcialidad, cada cacique, dispusiese de uno o varios centenares de tamemes, es decir, indios destinados al oficio de bestias de carga; esclavos que sustitu\u00edan al burro&#8230; El burrito africano, el asno espa\u00f1ol, llegaron a estas tierras a ofrecer su lomo paciente para alivio de la tamemes indios\u00bb (Breve h\u00aa 137-138).<\/p>\n<p>Pues bien, fray Juan de Zum\u00e1rraga fue uno de los impulsores decisivos de la tra\u00edda a Nueva Espa\u00f1a de los burros, como animales de carga. El escribi\u00f3 un memorial al Consejo de Indias en el que dec\u00eda: \u00abSer\u00eda cosa muy conveniente que se proveyese a costa de S. M. viniesen cantidad de burras para que se vendiesen a los caciques y principales, y ellos las comprasen por premia, porque dem\u00e1s de haber esta granjer\u00eda, ser\u00eda excusar que no se cargasen los indios, y excusar hartas muertes suyas\u00bb. La petici\u00f3n fue atendida, y el mismo Zum\u00e1rraga andaba \u00abcaballero en su asnillo\u00bb, seg\u00fan escrib\u00eda en 1538: \u00abAndo a pie mis cuatro o cinco leguas; el asno del obispo se cansa tan presto como \u00e9l, y b\u00e1jome de \u00e9l y va retozando en el tropel de los indios&#8230; Cuando voy en \u00e9l, salen [los indios] al camino a besar a \u00e9l [al borrico], no osando llegar a m\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Educador y evangelizador<\/p>\n<p>El primer obispo de la ciudad de M\u00e9xico era, por otra parte, un franciscano culto y bien letrado, que siempre concibi\u00f3 la evangelizaci\u00f3n de las Indias como un desarrollo integral del pueblo ind\u00edgena, bajo la gu\u00eda de la fe y el impulso de la caridad de Cristo. As\u00ed pues, en su visi\u00f3n de las cosas, la educaci\u00f3n de los indios no era sino un elemento integrante de la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n escolar de los indios mexicanos fue al principio tarea muy especialmente asumida por los franciscanos, que siempre hallaron su apoyo y ayuda en Zum\u00e1rraga. A \u00e9l se deben los colegios para muchachas indias abiertas en Texcoco, Huejotzingo, Cholula, Otumba y Coyoac\u00e1n.<\/p>\n<p>Pero en su gran obra de promoci\u00f3n de la cultura cristiana, en la que siempre se vio ayudado por el Virrey don Antonio de Mendoza, destaca su iniciativa para el establecimiento en 1536 del c\u00e9lebre Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco, para muchachos indios, que, como sabemos, alcanz\u00f3 un gran florecimiento. Y tambi\u00e9n fue \u00e9l quien promovi\u00f3 ante el Concilio de Trento la fundaci\u00f3n de la Universidad de M\u00e9xico, que por fin fue establecida en 1551.<\/p>\n<p>En 1546 recibi\u00f3 Zum\u00e1rraga nombramiento como primer Arzobispo de M\u00e9xico, con lo que vino a ser metropolitano de Tlaxcala, Michoac\u00e1n, Oaxaca, Guatemala, M\u00e9xico y Chiapa.<\/p>\n<p>Impresor y editor<\/p>\n<p>El arzobispo Zum\u00e1rraga ten\u00eda verdadera pasi\u00f3n por la instrucci\u00f3n religiosa de los fieles, y buscaba todos los medios para difundir la buena doctrina. Como de Espa\u00f1a los libros llegaban pocos, mal y tarde, pens\u00f3 que hab\u00eda que procurar modos para editar en la misma Nueva Espa\u00f1a. Y en 1533, antes que nadie en Am\u00e9rica, present\u00f3 al Consejo de Indias un memorial pidiendo licencias para establecer una imprenta en M\u00e9xico. Acogida su solicitud, gestion\u00f3 con el Virrey Mendoza para que Juan Cromberger, c\u00e9lebre impresor de Sevilla, enviase a M\u00e9xico los oficiales y las m\u00e1quinas necesarias \u00abpara imprimir libros de doctrina cristiana y de todas maneras de ciencias\u00bb. En seguida, el obispo cedi\u00f3 la Casa de las campanas, contigua al obispado, como sede de la imprenta, que desde 1539 comenz\u00f3 a trabajar, siendo la primera de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Alberto Mar\u00eda Carre\u00f1o hizo un buen estudio de las obras editadas por Zum\u00e1rraga de 1539 a 1548, a\u00f1o en que muri\u00f3 (Zum\u00e1rraga 11-33). Como editor verdaderamente cat\u00f3lico, \u00e9l publicaba siempre obras cat\u00f3licas, que eleg\u00eda cuidadosamente, pensando ante todo en el bien espiritual de los fieles. Es significativo que varias de ellas llevan la palabra Doctrina en sus t\u00edtulos, largos y floridos al estilo de la \u00e9poca: Doctrina Cristiana para los ni\u00f1os&#8230;, Doctrina cristiana muy provechosa&#8230;, Doctrina cristiana cierta&#8230;, Breve y m\u00e1s compendiosa Doctrina cristiana en lengua mexicana y castellana&#8230; Y es que lo que Zum\u00e1rraga buscaba sobre todo era que sus fieles tuviesen en abundancia el buen pan de la verdad cristiana. Y as\u00ed como \u00e9l mismo fue un gran lector -su cuantiosa biblioteca lo atestigua-, fue tambi\u00e9n un hombre muy llamado al apostolado del libro.<\/p>\n<p>En este punto, fray Juan de Zum\u00e1rraga continu\u00f3 en M\u00e9xico el mismo apostolado de la imprenta y del libro que unos decenios antes impulsaba desde Toledo otro franciscano, el Cardenal arzobispo Francisco Jim\u00e9nez de Cisneros. En efecto, Zum\u00e1rraga imprimi\u00f3 a su costa y reparti\u00f3 entre los indios miles de cartillas de doctrina y de libros de oraciones. Y fue tambi\u00e9n el editor de los Catecismos mexicanos m\u00e1s antiguos, el de Pedro de C\u00f3rdoba, dominico, y los de Alonso de Molina y Pedro de Gante, franciscanos. Si en aquellos diez a\u00f1os su actividad de editor no fue mayor, ello se debe en buena parte a la escasez del papel en la Nueva Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Escritor<\/p>\n<p>Aparte de algunas cartas y memoriales, a veces muy importantes, hemos de destacar en el autor Zum\u00e1rraga su obra Doctrina breve muy provechosa de las cosas que pertenecen a la fe cat\u00f3lica y a nuestra cristiandad, en estilo llano para com\u00fan inteligencia (1544). En la Doctrina breve se aprecia con frecuencia lo que podr\u00edamos llamar un fundamentalismo biblista, cuyos or\u00edgenes habr\u00eda que buscar en el mismo franciscanismo vivido por Zum\u00e1rraga, en el ambiente suscitado en Espa\u00f1a por la Universidad de Alcal\u00e1, fundada en 1499 por el Cardenal franciscano Jim\u00e9nez de Cisneros, y tambi\u00e9n, sin duda, como los estudios de Jos\u00e9 Alomoina pusieron de manifiesto, en el influjo directo de Erasmo (Carre\u00f1o 17-24).<\/p>\n<p>Zum\u00e1rraga, por otra parte, lector de la Utop\u00eda de Tom\u00e1s Moro -ley\u00f3 y anot\u00f3 con mucha atenci\u00f3n la edici\u00f3n de Basilea, 1518-, participaba de un utopismo evang\u00e9lico que fue muy frecuente en los primeros misioneros espa\u00f1oles de las Indias, como en Vasco de Quiroga o Santo Toribio de Mogrovejo. La ingenua docilidad de los indios y la situaci\u00f3n de evangelizaci\u00f3n primera hac\u00edan desear para el Nuevo Mundo la implantaci\u00f3n de una cristiandad verdadera, muy pr\u00f3xima a la Iglesia primitiva de los ap\u00f3stoles, y bien alejada de los pecados y de las sutilezas teol\u00f3gicas que en Europa estaban haciendo estragos. Eran los tristes a\u00f1os de Lutero (Wittenberg, 1517) y de tantos m\u00e1s&#8230; Los extractos que siguen muestran bien estas tendencias (Xirau, Ideas 107-119):<\/p>\n<p>\u00abLo que principalmente deben desear los que escriben es que la escritura sea a gloria de Jesucristo y convierta las \u00e1nimas de todos\u00bb. Pero cu\u00e1ntos escritores y lectores ignoran esto&#8230; \u00abLos m\u00e1s de los hombres con unas ardientes agon\u00edas se aplican a leer escrituras que m\u00e1s pueden da\u00f1ar que aprovechar\u00bb, y falta en cambio la buena doctrina, sencilla y pura, \u00aby vemos asimismo que los que la tratan son pocos, y \u00e9stos muy fr\u00edamente\u00bb.<\/p>\n<p>Por otra parte, cu\u00e1ntos leen con curiosidad esto y lo otro, todo cuanto se publica, todo menos la misma Palabra divina.<\/p>\n<p>\u00abY as\u00ed desear\u00eda yo por cierto que cualquier mujercilla leyese el Evangelio y las Ep\u00edstolas de San Pablo\u00bb. Quisiera Dios que las Escrituras llegaran a ser conocidas por los indios, y que \u00abel labrador, andando al campo, cantase alguna cosa tomada desde doctrina; y que lo mismo hiciese el tejedor estando en su telar, y que los caminantes hablando en cosas semejantes aliviasen el trabajo de su camino, y que todas las pl\u00e1ticas y hablas de los cristianos fuesen de la Sagrada Escritura\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes son los verdaderos te\u00f3logos? \u00bfLos que complican tanto las cosas de la fe que consiguen hacerlas tan fr\u00edas como ininteligibles?<\/p>\n<p>\u00abEn mi opini\u00f3n aquel es verdadero te\u00f3logo, que ense\u00f1a c\u00f3mo se han de menospreciar las riquezas, y esto no con argumentos artificiosos, sino con entero afecto: con honestidad, con buena manera de vivir; y que ense\u00f1a asimismo que el cristiano no debe tener confianza en las cosas deste mundo y que le conviene tener puesta toda su esperanza en solo Dios. Y tambi\u00e9n&#8230;\u00bb, etc., etc. El santo arzobispo primero de M\u00e9xico da un buen repaso a los a s\u00ed mismos se dan pomposamente el nombre de te\u00f3logos. Las cosas que tantas veces \u00e9stos estiman \u00abgroseras y de poca erudici\u00f3n\u00bb son justamente las que m\u00e1s fuerza tienen para glorificar a Dios y salvar a los hombres: \u00abson las que Jesucristo principalmente ense\u00f1\u00f3, y \u00e9stas muchas veces manda a los Ap\u00f3stoles\u00bb.<\/p>\n<p>Pero los dichos te\u00f3logos prefieren perderse, perdiendo a otros, en \u00ablas altas sabidur\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p>Pues bien, \u00abpu\u00e9dese consolar el vulgo de los cristianos con que estas sotilezas que en los sermones destos tiempos se tratan, los Ap\u00f3stoles ciertamente no las ense\u00f1aron\u00bb. No se ense\u00f1a justamente aquello que Cristo y los Doce ense\u00f1aron, y se difunden en cambio las lucubraciones est\u00e9riles que los te\u00f3logos van poniendo de moda. \u00ab\u00a1Qu\u00e9 mala verg\u00fcenza es que haya cosa que tengamos nosotros en m\u00e1s que lo que \u00c9l ense\u00f1\u00f3!\u00bb. Y en \u00e9sas estamos; preferimos el alimento de nuestros pensamientos y palabras a \u00abla doctrina de Jesucristo. Y de aqu\u00ed es que la traemos forzada y como de los cabellos a que concuerde con nuestro ruin vivir; y mientras vivimos por las v\u00edas que podemos huimos de no ser tenidos por poco letrados, mezclando con esta doctrina cristiana todo lo que nos hallamos en los autores gentiles. Las cosas que en ella son m\u00e1s principales no s\u00f3lamente las corrompimos, pero -lo que negar no podemos- atribuimos a unos pocos hombres aquellas cosas que principalmente quiso Jesucristo que fuesen comunes a todos\u00bb.<\/p>\n<p>Buena doctrina, sana, sencilla, cat\u00f3lica; eso es lo que necesita el pueblo.<\/p>\n<p>\u00abPues digo que el primer grado del cristiano es saber qu\u00e9 es lo que Jesucristo ense\u00f1\u00f3; y el segundo, es obrar seg\u00fan sabe\u00bb, y en esto ha de tenerse bien sabido que la buena doctrina se aprende \u00abcon oraci\u00f3n m\u00e1s que con argumentos\u00bb. Y si no, \u00abmira ahora t\u00fa, cristiano, por tu vida, y dime: si algo deseas saber, \u00bfpor qu\u00e9 te huelgas m\u00e1s de buscar otro autor que te ense\u00f1e, que al mismo Jesucristo?&#8230; No puedo acabar de entender qu\u00e9 es la causa por que queremos m\u00e1s deprender la sabidur\u00eda de Jesucristo de las escrituras de los hombres, que de la boca del mismo Jesucristo&#8230; \u00a1Que haya tantos millares de cristianos que, aun siendo letrados, jam\u00e1s en toda su vida se aficionan siquiera a leer los Evangelios ni las Ep\u00edstolas de los Ap\u00f3stoles! Los moros saben y entienden su ley; y los jud\u00edos, aun el d\u00eda de hoy, desde que nacen aprenden lo que les mand\u00f3 su Mois\u00e9s. Pues \u00bfpor qu\u00e9 nosotros no hacemos lo mismo con Jesucristo?\u00bb. \u00bfY por qu\u00e9 no lo hacemos desde ni\u00f1os? \u00abPorque lo que se aprende desde la ni\u00f1ez claro est\u00e1 que se encaja y embebe con mayor eficacia en los \u00e1nimos humanos: por eso conviene que lo primero que sepa el ni\u00f1o nombrar sea a Jesucristo, y que la primera ni\u00f1ez sea instruida en la doctrina cristiana\u00bb. Todos hemos de venerar las Sagradas Escrituras que el Se\u00f1or nos dio y nos ofrece d\u00eda a d\u00eda. Nosotros veneramos una reliquia, por ejemplo, una huella dejada en la piedra por el pie de Cristo, y nos arrodillamos y la besamos, y est\u00e1 bien hecho. \u00abPues de verdad, que ser\u00eda m\u00e1s raz\u00f3n que acat\u00e1semos y reverenci\u00e1semos en estos santos Libros la vida de Jesucristo y su esp\u00edritu que siempre all\u00ed tiene vida, y como la tiene as\u00ed tambi\u00e9n la da\u00bb.<\/p>\n<p>S\u00f3lo Cristo salva<\/p>\n<p>Los misioneros que evangelizaron las Indias, igual que los primeros Ap\u00f3stoles, creen con total firmeza que la salvaci\u00f3n de la humanidad no est\u00e1 en sistemas filos\u00f3ficos o en movimientos pol\u00edticos, ni en m\u00e9todos ps\u00edquicos o pr\u00e1cticas individuales o comunitarias, ni en nada que sea s\u00f3lo humano, pues \u00ablo que nace de la carne es carne\u00bb, y s\u00f3lamente \u00ablo que nace del Esp\u00edritu es esp\u00edritu\u00bb (Jn 3,6). Ellos creen, sin vacilaci\u00f3n alguna en su fe, que no hay salvaci\u00f3n para los pueblos si no es en el nombre de Jes\u00fas; \u00abporque no existe bajo el cielo otro Nombre dado a los hombres, por el cual podamos alcanzar la salvaci\u00f3n\u00bb (Hch 4,12). Esta es la fe de Zum\u00e1rraga, la que una y otra vez expresa en su Doctrina breve:<\/p>\n<p>\u00abS\u00f3lo Jesucristo es el maestro y doctor venido del cielo, y s\u00f3lo El es el que puede ense\u00f1ar la verdad, pues que s\u00f3lo El es eternal Sabidur\u00eda, y siendo solo hacedor de la salud humana, s\u00f3lo El ense\u00f1\u00f3 cosas saludables y s\u00f3lo El por obras cumpli\u00f3 todo cuanto por palabras ense\u00f1\u00f3, y s\u00f3lo El es el que puede dar todo cuanto quiso prometer\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abSi verdaderamente y de entero coraz\u00f3n somos cristianos, y si verdaderamente creemos que Jesucristo fue enviado del cielo para ense\u00f1arnos aquellas cosas que la sabidur\u00eda de los Fil\u00f3sofos no alcanzaban, y si verdaderamente esperamos de Jesucristo lo que ningunos pr\u00edncipes, por muy ricos que sean, nos pueden dar&#8230; no nos ha de parecer cosa de cuantas hay en el mundo prudente ni sabia, si no es conforme a los decretos y mandamientos de Jesucristo\u00bb.<\/p>\n<p>Nunca se le ocurri\u00f3 a fray Juan de Zum\u00e1rraga que la paz social o la prosperidad econ\u00f3mica o el desarrollo cultural o pol\u00edtico podr\u00edan lograrse mejor en las Indias dejando de lado o colocando entre par\u00e9ntesis las leyes de Dios dadas por Cristo. Todav\u00eda no se hab\u00eda inventado el catolicismo liberal. \u00c9l nunca contrapuso el bien com\u00fan c\u00edvico y temporal con la salvaci\u00f3n espiritual y eterna. Como todos los misioneros cat\u00f3licos de su tiempo, \u00e9l cre\u00eda con toda firmeza que la gracia de Cristo no destruye en nada la naturaleza individual, familiar y social del hombre, sino que es precisamente la \u00fanica que puede sanarla y elevarla; porque \u00absi queremos mirar en ello, hallaremos que no es otra cosa la doctrina de Jesucristo sino una restauraci\u00f3n y renovaci\u00f3n de nuestra naturaleza, que al principio fue creada en puridad y despu\u00e9s por el pecado corrompida\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abPlega a Su inmensa bondad abrirnos de tal manera los ojos de nuestras \u00e1nimas&#8230; que ninguna otra cosa queramos ni deseemos, sino a solo El, pues s\u00f3lo es vida del \u00e1nima: al cual sea gloria por siempre jam\u00e1s. Am\u00e9n\u00bb.<\/p>\n<p>Civilizaci\u00f3n de amor, no de odio<\/p>\n<p>Fray Juan de Zum\u00e1rraga quiere siempre que la conquista espiritual de los indios, dejando a un lado la violencia, se haga por la v\u00eda persuasiva de la Verdad y con la atracci\u00f3n del buen ejemplo. \u00abCiertamente con estas tales armas muy m\u00e1s presto traer\u00edamos a la fe de Jesucristo a los enemigos del nombre cristiano, que no con amenazas ni con guerras; porque puesto caso que ayuntemos contra ellos todas cuantas fuerzas hay en el mundo, cierto es que no hay cosa m\u00e1s poderosa que la misma Verdad en s\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>Por otra parte, nunca piensa Zum\u00e1rraga, como tantos piensan ahora, que los derechos de los indios s\u00f3lamente se podr\u00e1n sacar adelante ense\u00f1\u00e1ndoles a odiar a los blancos, y record\u00e1ndoles una y otra vez las innumerables afrentas y opresiones que de \u00e9stos han recibido. Por el contrario, \u00e9l, como fiel disc\u00edpulo de Jesucristo, y como todos los misioneros primeros de las Indias, hace todo lo posible para que los indios y los blancos vivan en paz y amor mutuo, consciente de que s\u00f3lamente as\u00ed unos y otros, y concretamente los indios, podr\u00e1n gozar de paz y prosperidad.<\/p>\n<p>Por eso escribe estas palabras que convendr\u00eda grabar en oro: \u00abEntre \u00e9stas [dos razas, nativa y espa\u00f1ola] se requiere gran atadura y v\u00ednculo de amor, en lo cual consiste todo el bien desta Iglesia, as\u00ed en lo espiritual como en lo temporal; y bienaventurado ser\u00e1 el que amasare estas dos naciones en este v\u00ednculo de amor\u00bb.<\/p>\n<p>Y podr\u00eda haber a\u00f1adido: \u00abY maldito aqu\u00e9l que las separe sembrando entre ellas el odio y el rencor\u00bb. Pero como buen franciscano, no lo hizo.<\/p>\n<p>Final y muerte<\/p>\n<p>Ya viejo de 80 a\u00f1os, enfermo y acabado, todav\u00eda en abril de 1548 realiza innumerables confirmaciones de indios. Agotado por el esfuerzo, hubo que traerle a M\u00e9xico, donde escribi\u00f3 dos cartas de despedida. En una de ellas, preciosa, al Emperador, anunci\u00e1ndole que ya terminaba su vida:<\/p>\n<p>\u00abEn cinco d\u00edas de ausencia torn\u00e9 tan doliente que entiendo es Dios servido que apareje el alma&#8230; Es verdad que habr\u00e1 cuarenta d\u00edas que con la ayuda de religiosos comenc\u00e9 a confirmar los indios&#8230; Pasaron de cuatrocientas mil almas los que recibieron el olio y se confirmaron, y con tanto fervor que estaban por tres d\u00edas o m\u00e1s en el monasterio, esperando recibirla; a lo cual atribuyen mi muerte, y yo la tengo por vida, y con tal contento salgo de ella, haciendo en el servicio de Dios y de S. M. mi oficio. Hago saber a V. M. c\u00f3mo muero muy pobre, aunque muy contento\u00bb&#8230;<\/p>\n<p>Finalmente, el domingo 3 de junio de 1548, estando con pleno juicio, falleci\u00f3 y pas\u00f3 al Domingo eterno, siendo sus \u00faltimas palabras: \u00abIn manus tuas, Domine, commendo spiritum meum\u00bb. Y aunque \u00e9l dispuso ser enterrado en San Francisco, se le dio sepultura en la Catedral, con muchas l\u00e1grimas de todos, seg\u00fan cuenta Mendieta: \u00abEl virrey y oficiales de la real Audiencia estuvieron a su entierro vestidos de lobas negras, dando muchos gemidos y suspiros, que no los pod\u00edan disimular. El llanto y alarido del pueblo era tan grande y espantoso, que parec\u00eda ser llegado el d\u00eda del juicio\u00bb (V,29).<\/p>\n<p>\u00c9ste fue el primer obispo de la ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>El autor de esta obra es el sacerdote espa\u00f1ol Jos\u00e9 Ma. Iraburu, a quien expresamos nuestra gratitud. Aqu\u00ed la obra se publica \u00edntegra, por entregas. Lo ya publicado puede consultarse<\/em> <a href=\"http:\/\/is.gd\/iglesiamerica\">aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dedicado a los indios Lo mismo que el obispo Garc\u00e9s, ten\u00eda Zum\u00e1rraga un amor por los indios muy profundo. A \u00e9l le fue dado en 1531 aquel encuentro maravilloso con el Beato Juan Diego. Y de \u00e9l dice Mendieta: \u00abTen\u00eda m\u00e1s tierno amor a los indios convertidos, que ning\u00fan padre tiene a sus hijos. En &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2016\/11\/09\/impresionante-labor-pastoral-de-fray-juan-de-zumarraga-1475-1548\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Impresionante labor pastoral de Fray Juan de Zum\u00e1rraga (1475-1548)&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1098,54,783],"tags":[],"class_list":["post-49454","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-hechos-de-los-apostoles-de-america","category-heroes-y-ejemplos","category-mexico"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49454","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49454"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49454\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":49455,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49454\/revisions\/49455"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49454"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49454"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49454"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}