{"id":45602,"date":"2016-06-15T08:34:08","date_gmt":"2016-06-15T13:34:08","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=45602"},"modified":"2016-06-15T08:34:08","modified_gmt":"2016-06-15T13:34:08","slug":"lo-que-sucedio-despues-de-la-manifestacion-de-la-virgen-en-el-tepeyac","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2016\/06\/15\/lo-que-sucedio-despues-de-la-manifestacion-de-la-virgen-en-el-tepeyac\/","title":{"rendered":"Lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s de la manifestaci\u00f3n de la Virgen en el Tepeyac"},"content":{"rendered":"<p>\u00abTambi\u00e9n entonces le dijo la Se\u00f1ora que, cuando \u00e9l fuera a ver al obispo, le revelara lo que vio y de qu\u00e9 manera milagrosa le hab\u00eda ella sanado y que bien la nombrar\u00eda, as\u00ed como bien hab\u00eda de nombrarse su bendita imagen, la Siempre Virgen Santa Mar\u00eda de Guadalupe.<\/p>\n<p>\u00abTrajeron luego a Juan Bernardino a presencia del se\u00f1or obispo; a que viniera a informarle y atestiguar delante de \u00e9l. A entrambos, a \u00e9l y a su sobrino, los hosped\u00f3 el obispo en su casa algunos d\u00edas, hasta que se erigi\u00f3 el templo de la Reina en el Tepey\u00e1cac, donde la vio Juan Diego.<\/p>\n<p>\u00abEl se\u00f1or obispo traslad\u00f3 a la Iglesia Mayor la santa imagen de la amada Se\u00f1ora del Cielo. La sac\u00f3 del oratorio de su palacio, donde estaba, para que toda la gente viera y admirara su bendita imagen. La ciudad entera se conmovi\u00f3: ven\u00eda a ver y admirar su devota imagen, y a hacerle oraci\u00f3n. Mucho le maravillaba que se hubiese aparecido por milagro divino; porque ninguna persona de este mundo pint\u00f3 su preciosa imagen\u00bb.<\/p>\n<p>Descripci\u00f3n de la imagen. \u00abLa manta en que milagrosamente se apareci\u00f3 la imagen de la Se\u00f1ora del Cielo, era el abrigo de Juan Diego: ayate un poco tieso y bien tejido. Porque en este tiempo era de ayate la ropa y abrigo de todos los pobres indios; s\u00f3lo los nobles, los principales y los valientes guerreros, se vest\u00edan y ataviaban con manta blanca de algod\u00f3n. El ayate, ya se sabe, se hace de ichtli, que sale del maguey. Este precioso ayate en que se apareci\u00f3 la Siempre Virgen nuestra Reina es de dos piezas, pegadas y cosidas con hilo blando.<\/p>\n<p>\u00abEs tan alta la bendita imagen, que empezando en la planta del pie, hasta llegar a la coronilla, tiene seis jemes y uno de mujer.<\/p>\n<p>\u00abSu hermoso rostro es muy grave y noble, un poco moreno. Su precioso busto aparece humilde: est\u00e1n sus manos juntas sobre el pecho, hacia donde empieza la cintura. Es morado su cinto. Solamente su pie derecho descubre un poco la punta de su calzado color de ceniza. Su ropaje, en cuanto se ve por fuera, es de color rosado, que en las sombras parece bermejo; y est\u00e1 bordado con diferentes flores, todas en bot\u00f3n y de bordes dorados. Prendido de su cuello est\u00e1 un anillo dorado, con rayas negras al derredor de las orillas, y en medio una cruz.<\/p>\n<p>\u00abAdem\u00e1s, de adentro asoma otro vestido blanco y blando, que ajusta bien en las mu\u00f1ecas y tiene deshilado el extremo. Su velo, por fuera, es azul celeste; sienta bien en su cabeza; para nada cubre su rostro; y cae hasta sus pies, ci\u00f1\u00e9ndose un poco por en medio: tiene toda su franja dorada, que es algo ancha, y estrellas de oro por dondequiera, las cuales son cuarenta y seis. Su cabeza se inclina hacia la derecha; y encima sobre su velo, est\u00e1 una corona de oro, de figuras ahusadas hacia arriba y anchas abajo.<\/p>\n<p>\u00abA sus pies est\u00e1 la luna, cuyos cuernos ven hacia arriba. Se yergue exactamente en medio de ellos y de igual manera aparece en medio del sol, cuyos rayos la siguen y rodean por todas partes. Son cien los resplandores de oro, unos muy largos, otros peque\u00f1itos y con figuras de llamas: doce circundan su rostro y cabeza; y son por todos cincuenta los que salen de cada lado. Al par de ellos, al final, una nube blanca rodea los bordes de su vestidura.<\/p>\n<p>\u00abEsta preciosa imagen, con todo lo dem\u00e1s, va corriendo sobre un \u00e1ngel, que medianamente acaba en la cintura, en cuanto descubre; y nada de \u00e9l aparece hacia sus pies, como que est\u00e1 metido en la nube. Acab\u00e1ndose los extremos del ropaje y del velo de la Se\u00f1ora del Cielo, que caen muy bien en sus pies, por ambos lados los coge con sus manos el \u00e1ngel, cuya ropa es de color bermejo, a la que se adhiere un cuello dorado, y cuyas alas desplegadas son de plumas ricas, largas y verdes, y de otras diferentes. La van llevando las manos del \u00e1ngel, que, al parecer, est\u00e1 muy contento de conducir as\u00ed a la Reina del Cielo\u00bb.<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>El autor de esta obra es el sacerdote espa\u00f1ol Jos\u00e9 Ma. Iraburu, a quien expresamos nuestra gratitud. Aqu\u00ed la obra se publica \u00edntegra, por entregas. Lo ya publicado puede consultarse<\/em> <a href=\"http:\/\/is.gd\/iglesiamerica\">aqu\u00ed<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abTambi\u00e9n entonces le dijo la Se\u00f1ora que, cuando \u00e9l fuera a ver al obispo, le revelara lo que vio y de qu\u00e9 manera milagrosa le hab\u00eda ella sanado y que bien la nombrar\u00eda, as\u00ed como bien hab\u00eda de nombrarse su bendita imagen, la Siempre Virgen Santa Mar\u00eda de Guadalupe. \u00abTrajeron luego a Juan Bernardino a &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2016\/06\/15\/lo-que-sucedio-despues-de-la-manifestacion-de-la-virgen-en-el-tepeyac\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;Lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s de la manifestaci\u00f3n de la Virgen en el Tepeyac&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1098,783,278],"tags":[],"class_list":["post-45602","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-hechos-de-los-apostoles-de-america","category-mexico","category-santa-virgen-maria"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45602"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45602\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45603,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45602\/revisions\/45603"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}