{"id":4370,"date":"2009-11-22T04:21:11","date_gmt":"2009-11-22T09:21:11","guid":{"rendered":"http:\/\/fraynelson.com\/blog\/?p=4370"},"modified":"2009-11-21T07:24:23","modified_gmt":"2009-11-21T12:24:23","slug":"nuestro-encuentro-con-el-padre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2009\/11\/22\/nuestro-encuentro-con-el-padre\/","title":{"rendered":"NUESTRO ENCUENTRO CON EL PADRE"},"content":{"rendered":"<p><strong>NUESTRO ENCUENTRO CON EL PADRE<\/strong><\/p>\n<p><strong>(Lc 15, 17-24; Gen 46,28-30; Ef 1, 3-14; Mc 10, 17-22)<\/strong><\/p>\n<p>&#8220;<em><strong>El hijo le dijo: Padre, pequ\u00e9 contra el cielo y contra Ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo<\/strong><\/em>&#8221; (v. 21)<\/p>\n<p>Les invito a iniciar una reflexi\u00f3n sobre <strong>c\u00f3mo<\/strong> encontrarnos con el Padre para poder <strong>estar<\/strong> con \u00e9l todo el tiempo, pues en esto consiste nuestra verdadera felicidad. El mismo Padre, invit\u00e1ndonos a estar con Jes\u00fas, nos muestra el camino para encontrarnos con el Padre, cuando nos dice en el monte: &#8220;Este es mi Hijo, el Amado, <strong>esc\u00fachenlo<\/strong>&#8221; (Mt 17, 5). Seg\u00fan la carta a los Efesios, Dios nos cre\u00f3 para ser hijos en el Hijo, por lo tanto necesitamos encontrarnos con nuestro Padre, conocerlo, amarlo, estar con \u00c9l, dejarnos amar por el. En esto est\u00e1 la plenitud y felicidad del hombre. As\u00ed lo dice el mismo Jes\u00fas: &#8220;<em>Esta es la vida eterna <strong>que te conozcan a ti<\/strong>, \u00fanico Dios verdadero, y al que tu ha enviado, Jesucristo<\/em>&#8221; (Jn 17, 3). <\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><strong>El hijo menor decide el regreso<\/strong><\/p>\n<p>Entrando en la par\u00e1bola lucana, descubrimos a un hijo menor, &#8220;arrepentido y humilde&#8221;, que decide regresar a su casa, pero piensa quedarse en ella no como hijo sino como siervo, apegado a su propia voluntad: &#8220;<em>Ir\u00e9 a mi padre y le dir\u00e9: no soy digno de llamarme hijo tuyo, tr\u00e1tame como a uno de tus jornaleros<\/em>&#8221; (v. 18). Ser siervo implica menos compromiso y podr\u00e1, cuando se presente una nueva ocasi\u00f3n, cambiar a su patr\u00f3n y marcharse con sus nuevas pertenencias. Esto no es regresar a su padre, sino regresar a la hacienda, regresar a las comodidades de que carece. Con esto est\u00e1 demostrando que a\u00fan no se siente hijo. Su conversi\u00f3n no es total. Es el gran problema del hombre de esta sociedad del bienestar, que ha ido perdiendo su ser de persona dej\u00e1ndose cosificar y necesita con urgencia recibir la revelaci\u00f3n de ser hijo de su Padre-Dios. As\u00ed lo dice el Ap\u00f3stol: &#8220;<em>tambi\u00e9n nosotros, que poseemos las primicias del Esp\u00edritu, gemimos en nuestro interior suspirando que Dios nos haga sus hijos y libere nuestro cuerpo<\/em>&#8221; (Rm 8,23). Este muchacho, como el hombre de hoy, necesita descubrir y gustar la libertad de ser hijo de un Padre misericordioso, de un Padre que es amor santo y fiel. <\/p>\n<p><strong>Camino hacia el reencuentro<\/strong><\/p>\n<p>La lejan\u00eda era la morada que el hijo menor hab\u00eda escogido en su deseo de afirmar su personalidad, de vivir al fin independiente y sentirse haciendo su propia voluntad. Pero esa lejan\u00eda, esa independencia lleva al hombre y su vida en un declive cada vez m\u00e1s en bajada, cada vez m\u00e1s lejos del Padre y qu\u00e9 dif\u00edcil salir de ese abismo. Es por eso que cuando se pone en camino hacia el padre, no est\u00e1 del todo convertido, y piensa \u00fanicamente en los jornaleros de su padre que &#8220;<em>tienen pan en abundancia&#8221;<\/em> mientras que \u00e9l se muere de hambre (v. 17). La Palabra dice que &#8220;<em>a\u00fan estaba lejos<\/em>&#8221; (v.20). Ese &#8220;<em>lejos<\/em>&#8221; dice todo lo que la Escritura quiere expresar refiri\u00e9ndose al pecado, a la falta de una verdadera y total conversi\u00f3n en el hijo, al descubrimiento verdadero del amor de su Padre. Esto era lo que el hijo daba de s\u00ed. Y es que la conversi\u00f3n es regalo de Dios, no logro nuestro.<\/p>\n<p><strong>El Padre sale a nuestro encuentro<\/strong><\/p>\n<p>Dice la par\u00e1bola que &#8220;<em>estando todav\u00eda lejos, le vio su padre y, conmovido, corri\u00f3, se ech\u00f3 a su cuello y le bes\u00f3 efusivamente<\/em>&#8221; (v. 20). El amor no conoce lejan\u00edas. La mirada de amor del padre penetra las profundidades de la noche. Al abandono de la casa por parte del hijo menor, sigui\u00f3 la respuesta del padre, que dej\u00f3 tambi\u00e9n su casa corriendo en busca de su hijo perdido, buscando hacerle sentir todo el estremecimiento del coraz\u00f3n paterno herido por su amor a el. Le fue siguiendo con esa mirada, salida de las entra\u00f1as que tiemblan conmovidas, semejantes al amor que tiembla y hace palpitar el \u00fatero de la madre ante el hijo que aparece. Lo expresa tiernamente el Profeta cuando dice: &#8220;<em>Acaso olvida una mujer a su ni\u00f1o? Pues aunque ella se olvidase, yo no te olvido. <strong>Te tengo tatuado en las palmas de mi mano<\/strong><\/em>&#8221; (Is 49,15-16) y por eso, nunca se olvida, pues nunca deja de ser Padre. Pero, adem\u00e1s, la mirada de nuestro Padre es purificadora, cura como el aceite, abrasa, ablanda, conmueve al venir acompa\u00f1ada con su beso.<\/p>\n<p>Al abandono de la casa por parte del hijo menor, sigui\u00f3 la respuesta del padre, que dej\u00f3 tambi\u00e9n su casa para correr en busca de su hijito perdido, alcanzarlo y abrazarlo con todo el estremecimiento del coraz\u00f3n paterno herido por el amor a su hijito amado. <\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 lindo! El Padre siempre llega hasta las lejan\u00edas m\u00e1s remotas como cuando baj\u00f3 al jard\u00edn del Ed\u00e9n preguntando a su querido hijo: &#8220;<em>Ad\u00e1n, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1s?<\/em>&#8221; (Gen 3,9). Todas las p\u00e1ginas de la Biblia nos hablan de la carrera del Padre detr\u00e1s de sus hijos extraviados, sin temer los zarzales y los despe\u00f1aderos donde se han metido, para encontrar al hijo de sus entra\u00f1as. Y pensamos que es el hombre quien busca a Dios, cuando es el amor del Padre que lo lanza en busca de su hijo. Esta par\u00e1bola, salida del coraz\u00f3n de Jes\u00fas, da la vuelta a esa interpretaci\u00f3n y nos revela que es Dios Padre el que busca, el que corre detr\u00e1s de su hijo, el hombre, y el que lo atrae hacia \u00e9l con su amor. Cuando el hombre est\u00e1 pensando en regresar, es el Padre quien lo est\u00e1 cubriendo con su amor. Y no usa la fuerza de argumentos convincentes, sino solo su mirada tierna, amorosa y misericordiosa, envuelta en amor puro y eterno. <\/p>\n<p><strong>El Padre se le ech\u00f3 al cuello para abrazarlo<\/strong><\/p>\n<p>El hombre siente la urgencia de vivir una vida nueva, distinta, m\u00e1s recta, de cambiar su mentalidad, de convertirse al bien, no cuando se ve re\u00f1ido, reprochado o castigado, sino cuando se descubre amado a pesar de ser malo, a pesar de ser un pecador. Descubre todo su pecado cuando se ve intensamente amado, cuando recibe el emocionado abrazo de alguien que le ama. El amor hace cambiar hasta al m\u00e1s duro y empedernido. <\/p>\n<p>Es esto lo experiment\u00f3 el hijo menor cuando recibi\u00f3 los abrazos y los besos de su padre. No logr\u00f3 pronunciar el discurso que hab\u00eda preparado en la soledad, cuando era siervo de un extranjero y se hab\u00eda dedicado a guardar cerdos. Al verse invadido por el amor de su padre, se descubre a s\u00ed mismo con una luz completamente nueva. <\/p>\n<p>Cuando tuvo el encuentro amoroso con su Padre, cuando se le ech\u00f3 al cuello para entregarle todo su amor, cuando ese Padre querido logr\u00f3 darle la ternura y amor que ten\u00eda en su coraz\u00f3n, entonces le hizo cambiar radicalmente su mentalidad. Es el amor el que cambia a cualquier persona, el que modifica su mente, sus sentimientos, su voluntad, su misma identidad. <\/p>\n<p>Hemos llegado al punto focal de la par\u00e1bola. El encuentro amoroso del Padre con su hijo amado. Estamos tocando, tambi\u00e9n, el fondo, el punto central de la historia de la salvaci\u00f3n: &#8220;<em>Tanto am\u00f3 Dios al mundo que el dio a su Hijo unig\u00e9nito para que todo el que cree en \u00c9l no perezca, sino que tenga vida eterna<strong>&#8220;<\/strong><\/em> (Jn 3,16). El Padre, mediante el sacrificio de su Hijo, salva a la humanidad, amando al hombre herido mortalmente. El amor loco del Padre se realiza totalmente cuando ve a su oveja herida, extraviada, y la estrecha contra su coraz\u00f3n, coloc\u00e1ndola en sus brazos amorosos y devolvi\u00e9ndole la posibilidad de vivir de nuevo el amor, la novedad. La persona, tocada de manera tan viva, tan directa por el amor, deja la mentalidad del hombre viejo y empieza a pensar como hombre nuevo, a entrar en la novedad del amor: el Amor le ha &#8220;<em>revestido del hombre nuevo, que se va renovando hasta alcanzar un conocimiento perfecto, seg\u00fan la imagen de su Creador<\/em>&#8221; (Col 3,10). Ha sido convertido en <em>hombre nuevo<\/em>, re-creado en Cristo, imagen de Dios y vuelve as\u00ed a encontrar la rectitud anterior y el verdadero conocimiento de su Se\u00f1or. La experiencia del abrazo ha destruido en el hijo menor su condici\u00f3n &#8220;<em>de hombre viejo, que se corrompe siguiendo la seducci\u00f3n de sus concupiscencias, renovando el esp\u00edritu de su mente<\/em>&#8221; (Ef 4, 22-24).<\/p>\n<p><strong>El hijo exclam\u00f3: \u00a1Padre!<\/strong><\/p>\n<p>En su encuentro el hijo lo \u00fanico que alcanz\u00f3 a exclamar fue \u00a1Padre! En los abrazos y besos de su padre, recibi\u00f3 esa descarga de amor que cambi\u00f3 totalmente su vida. \u00a1Qu\u00e9 lindo que nos dejemos llenar del amor que el Esp\u00edritu de nuestro Padre, el Esp\u00edritu Santo derrama en nuestros corazones! Este amor es sobre todo un principio interior de vida nueva que el Padre nos regala en abundancia, es un principio de resurrecci\u00f3n a la vida nueva del amor, de la comuni\u00f3n con los hermanos. El amor es una din\u00e1mica irresistible de cambio y de conversi\u00f3n, que desemboca en la uni\u00f3n, en la comuni\u00f3n. Cuando el padre se echa al cuello de su hijo para abrazarlo con todo el temblor de sus entra\u00f1as, eso hace que el hijo se eche a su vez al cuello del padre, se deje llenar de sus besos y se deje transformar por su ternura. <\/p>\n<p>Seg\u00fan esta par\u00e1bola, amar quiere decir abandonar la propia casa, salir en busca del ausente para habitar con \u00e9l. No es de extra\u00f1ar que Jes\u00fas, Buen Pastor, me siga amorosamente con su amor, con su mirada y se deje llamar &#8220;amigo de pecadores&#8221; (Lc 7,34). Me ha seguido con su amor para alcanzarme y cenar conmigo y, con su presencia, hacer de mi coraz\u00f3n su casa, su mesa donde cenar permanentemente conmigo: &#8220;<em>Si alguno oye mi voz y me abre la puerta, cenar\u00e9 con \u00e9l y \u00e9l conmigo<\/em>&#8221; (Apoc. 3,20).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NUESTRO ENCUENTRO CON EL PADRE (Lc 15, 17-24; Gen 46,28-30; Ef 1, 3-14; Mc 10, 17-22) &#8220;El hijo le dijo: Padre, pequ\u00e9 contra el cielo y contra Ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo&#8221; (v. 21) Les invito a iniciar una reflexi\u00f3n sobre c\u00f3mo encontrarnos con el Padre para poder estar con \u00e9l todo &hellip; <\/p>\n<p class=\"link-more\"><a href=\"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/2009\/11\/22\/nuestro-encuentro-con-el-padre\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;NUESTRO ENCUENTRO CON EL PADRE&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1138,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[306,322],"tags":[],"class_list":["post-4370","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-conoce-tu-dios","category-conversion"],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4370","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1138"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4370"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4370\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4371,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4370\/revisions\/4371"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4370"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4370"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fraynelson.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4370"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}